
Hoy hemos finalizado el taller de autoestima que se ha realizado miércoles tras miércoles en tus instalaciones.
Para mí que ha sido la segunda vez que realizo este taller hace mucho tiempo.
Reconozco querido teléfono, que no he podido dejar de sentirme como el hijo pródigo que regresa al hogar paterno, en el que le esperan con los brazos abiertos esos padres amorosos que al regresar el hijo descarriado le hacen una fiesta y le tratan con la dulzura y el cariño que sólo en el Teléfono de la Esperanza he encontrado.
Y como no, aprovechar este espacio para dar las gracias a las personas que han hecho posible la realización del taller, a las coordinadoras, a todas mis compañeras y a mi compañero y tocayo sin los cuales no habría habido taller.
Nos hemos reído, emocionado y llorado juntos, con esa sensación que la pena compartida es más llevadera y la alegría compartida es el doble de alegría.
Hemos comenzado un camino, que como todo camino empieza con un primer paso que es este taller. No tengáis miedo ni os sintáis inquietos y preocupados por saber a dónde os llevará.
Disfrutar del propio camino y de las personas que encontrareis en él.
Para finalizar, si has llegado hasta aquí leyendo y aún no has comenzado a caminar, ¿A qué esperas para dar tu primer paso?
Nos vemos en el Teléfono de la Esperanza.
Jesús Flecha
----------------------------------
En el taller de Autoestima he
aprendido que hay una gama multicolor para expresar emociones y estados, más
allá de los genéricos “bien”,” regular” o “mal”. Se expande un extenso abanico
de matices que nos brindan la oportunidad de identificar con una palabra cómo
nos sentimos.
La información interna nos aporta
mayor seguridad, poder alcanzar mayor conocimiento de los ¿por qué? o ¿para qué?.
Nos permite descubrir y sobre todo autodescubrirnos.
En este taller he aprendido junto
a mis compañeros a compartir, a mirar en ocasiones atrás, no para arrepentirse,
no para fustigarse o llorar, sino para buscar aprendizajes. A veces, no es
fácil avanzar, sin embargo, poniéndonos unas gafas diferentes podemos cambiar
perspectivas.
Hemos hablado de responsabilidad.
Sin duda, cuando nos hacemos responsables adquirimos poder sobre nuestra vida,
aunque haya muchas circunstancias sobrevenidas que no son precisamente fáciles,
nuestra es la elección de actitud, respuesta…
Poco a poco se ha ido generando
un espacio de mayor confianza, las miradas vigilantes y esquivas del comienzo,
han ido dando paso a otras más confiadas y directas. Hemos compartido
vivencias, experiencias, creencias, reflexiones, silencios, meditaciones, hemos
abierto un poco algún que otro cajón de recuerdos y algún que otro episodio.
Algunos compañeros
comenzaron aunque no han continuado,
todo está bien, a veces no es el momento, ni el lugar.
He recibido un material escrito
de gran valor, con teoría y ejercicios que sin duda volveré a leer con atención
ya que encierran un contenido denso, que precisa una atención y reflexión
profundas para sacar mayor utilidad.
Del escepticismo inicial,
atravesando un camino de escucha y reflexión, sigo andando, sigo avanzando en
mi itinerario vital, en mi autoconocimiento, y en otro aprendizaje más, que me
acerca unos cuantos pasos hacia una mayor autoestima, un concepto que ahora
siento más completo.
Marta Arconada