Mirar para adelante. Afrontar los problemas.
No pueden con nosotros.
La Redacción del blog
sábado, 27 de agosto de 2016

Chistes de catalanes



 

Era un catalán tan tacaño, tan tacaño, tan tacaño… que estaba soñando que se tomaba un café y se despertó para no pagarlo. 

      …//…

Y era otro catalán tan tacaño tan tacaño, tan tacaño… que veía la misa por la televisión, y cuando pasaban la canastilla hacía zaping. 

jueves, 25 de agosto de 2016

Se tu mismo

El rincón del psiquiatra
Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra

 Mi buen amigo Jose Carlos Bermejos, dentro de los numerosos libros publicados, tiene uno que te recomiendo para este verano, querido lector:  “Regálame la salud de un cuento”,  donde puedes encontrar relatos que te ayuden a humanizar la vida diaria. Uno de ellos dice así:

“Un cierto día varios sapos emprendieron una competición para ver quien llegaba primero a lo alto de una torre. Abajo una multitud gritaba: “No lo conseguirán”, “Es mucha distancia y se cansarán”, “Es una pena el esfuerzo inútil que están haciendo” y cosas parecidas. Los sapos siguieron trepando, pero poco a poco se fueron desanimando y fueron abandonado la competición, mientras el gentío continuaba gritando: “No lo conseguirán” “No lo conseguirán”. Solamente uno pudo llegar a la cima. Uno de los sapos sorprendido le preguntó: “¿Cómo has podido concluir la prueba? Y comprobó… que era sordo.”

Moraleja: La conclusión es clara: la gran influencia que los criterios de los demás ejercen sobre nuestras decisiones. Aunque es cierto que nuestros familiares, amigos o compañeros pueden ser acicate para seguir “escalando la montaña de la vida”, también, en ocasiones los demás pueden poner freno a nuestras aspiraciones. Lo adecuado es el punto medio: ni que los otros determinen mi vida, pero tampoco hacer lo contrario de lo que me digan. La postura sana es escuchar a los demás, valorar sus opiniones, pero después tomar la decisión que uno considere más saludable. Ni dejarse arrastrar por los criterios de los demás; ni tomar la dirección contraria, por el solo prurito de mantener nuestra postura. Un buen lema es : se tu mismo.

miércoles, 24 de agosto de 2016

El dolor

Khalil Gibrán

Y una mujer pidió: Háblanos del Dolor.

Y él dijo:

Vuestro dolor es la ruptura de la celda que encierra vuestra comprensión.

Así como la semilla de la fruta debe romperse para que su corazón se muestre al sol, así debéis vosotros conocer el dolor.

Y, si pudiérais mantener vuestro corazón maravillado ante los diarios milagros de la vida, vuestro dolor no os pareciera menos prodigioso que vuestra alegría.

Y aceptaríais las estaciones de vuestro corazón así como habéis aceptado siempre las estaciones que pasan sobre vuestros campos.

Y esperaríais con serenidad a través de los inviernos de vuestra pena.

Mucho de vuestro dolor es elegido por vosotros mismos. Es la porción amarga con la que el médico que hay dentro de vosotros cura vuestro ser enfermo.

Por tanto, confiad en el médico, y bebed el remedio en silencio y tranquilidad;

Porque su mano, aunque dura y pesada, guiada está por la tierna mano del Invisible.

Y el vaso con que brinda, aunque queme vuestros labios, ha sido moldeado de la arcilla que el Alfarero ha humedecido con sus propias lágrimas sagradas.

martes, 23 de agosto de 2016

Fugacidad

Raúl Rodríguez
Escritor


Nada del mundo te salvará. Una casa bonita no te salvará, tampoco te salvará tener mucho dinero, ni una bella mujer, ni un buen marido. Los viajes que hagas no te harán mejor ni más sabio. Nada te garantiza llegar a ningún sitio. No eres más por un libro que leas o por un curso al que vayas a ir el próximo fin de semana. No eres más si tu cuerpo está fabulosamente bien. No te salvará tener una mente brillante. Ahora comprendo que la brevedad de la vida tiene en realidad mucho sentido; la vida es breve para que la comprensión sea rápida; la brevedad de la vida tiene que ver con una cosa muy simple: la esencia se comprende en un instante, así que ya no necesitas más tiempo; el tiempo que te sobra es un estorbo y una fuente de tentaciones.
Es verdad que existe el karma y la reencarnación, claro que existen. Y es que si no consigues despertar y salir del sueño, volverás a repetir las cosas una y otra vez. El karma es lo que te lleva a repetir lo que no has resuelto, y la rueda de reencarnaciones que te va a tocar vivir va a ser infinita hasta que aciertes a saber lo que de verdad eres, nacerás y morirás mil veces hasta que te des cuenta, vas a estar así hasta que comprendas, pero no nacerás en otras vidas futuras sino en ésta. Todo te toca hacerlo aquí y ahora. Cuando tenemos la sensación de que nacemos y morimos es porque aún estamos dentro del sueño. El que ya ha salido del sueño ni nace ni muere, sólo se esparce en el infinito. Entre las estrellas.
lunes, 22 de agosto de 2016

Cómo hacerte amigo de la ansiedad

Jeff Foster


Cuando te sientas ansioso no pretendas no estar ansioso, porque eso alimenta la ansiedad, le añade una capa adicional.
Aquello de lo que huyes siempre te persigue. No ocultes tu malestar ni te distraigas de él, ni finjas estar 'bien.' Comer, beber, ir de compras, empastillarte, hablar sin parar, silbar, andar de prisa en forma irracional, apresurarte a revisar tus mensajes o querer ponerte en contacto con tus amigos de inmediato, tratar de controlar todo lo que te rodea, darle vueltas y vueltas a la idea de 'yo y mi atareada vida,' todas estas son formas de evitar el hecho de que estás ansioso, son formas de abandonarte cuando más lo necesitas.
Respira. Siente tus pies en la tierra, tu vientre elevándose y relajándose con cada respiración. No pienses en tu ansiedad ni cómo deshacerte de ella - ese es el viejo paradigma. ¡Siente la ansiedad plenamente! Localízala en tu cuerpo - ¿se siente en tu barriga, en el pecho, en la garganta, en la cabeza? Olvida la palabra 'ansiedad' (porque es una palabra de segunda mano) y siente directamente las sensaciones vivas que están ahí, momento-a-momento, sin intentar deshacerte de ellas o detenerlas, sin siquiera desear que desaparezcan. Date la oportunidad de ser curioso y ver lo que está vivo en tu cuerpo en este momento, las sensaciones físicas de este momento. Sal del pasado y el futuro y sumérgete en la presencia. Respira en las sensaciones, dignifícalas con tu aliento, con oxígeno, con vida, con tu amorosa atención. ¿Sientes mariposas en el estómago? ¿Tus músculos se sienten tensos? ¿Qué músculos? ¿Podrías brindarle a todo ello una amorosa atención y respirar allí? Hazles saber a las sensaciones que tienen permiso de estar aquí, que están incluidas en la vida, que finalmente no cuentas con ninguna agenda que pretenda destruirlas, que pueden quedarse, por ahora. Y que sólo hay el Ahora.
Si los pensamientos están girando sin control y haciendo su fiesta, si hay demasiadas nubes de pensamiento en el cielo de la consciencia, es maravilloso. No intentes detener los pensamientos o silenciar todas esas voces, imágenes, recuerdos, fantasías, porque eso también te hará sentir más ansioso. Sólo los pensamientos querrían detener a los pensamientos. Sé el cielo, en donde las nubes de pensamiento pueden danzar. Los pensamientos no son la realidad, y no son lo que realmente eres. Son sólo sonidos e imágenes.
Los pensamientos pueden dispararse hacia el futuro o el pasado, pero eso está bien - eso es lo que hace la mente, constantemente se regresa o se adelanta. Sin embargo tú estás aquí. Tú estás justo aquí; aquí es donde vive tu presencia. Deja que todos los pensamientos estén aquí, contigo, todos los sonidos, todos los sentimientos, todas las urgencias Incluso admite tus sentimientos de no-aceptación, tu prisa por escapar de este momento. Conforme tu cuerpo libera tensión, podrías encontrarte nervioso, bostezando, riendo, o hasta temblando, o simplemente descansando más profundamente...
Si no puedes aceptarte a ti mismo como eres, entonces, ¿podrías aceptar plenamente tu incapacidad para aceptar? Y si no puedes aceptar eso, ¿serías capaz de ver que incluso tu incapacidad de aceptar es parte de la vida, parte de este momento, parte del movimiento del universo? No tienes que aceptarte a ti mismo, o aceptar este momento, porque ya ha sido aceptado. Ya está aquí, completamente vivo, y ya es como es.
La ansiedad es como un niño pequeño que ha llegado a tu espacio. No ha venido a arruinarte, o a hacerte daño, sino a despertarte. Simplemente quiere ser reconocido, acogido, sólo quiere ser incluido en la inmensidad de este momento.
La ansiedad anhela un hogar. ¿Huirás cuando se presente de nuevo, te distraerás, o finalmente le darás la bienvenida?
domingo, 21 de agosto de 2016

Noche serena
de estrellas

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena


Pocas cosas hay tan agradables como quedarse en el silencio de la noche observando las estrellas. Y más en estas noches de agosto, templadas, donde el cielo nos regala auténticos espectáculos.
Los que tenemos la suerte de poder estar en un pueblo hemos podido encontrar, seguro, el lugar perfecto para disfrutar de ello: una pequeña ladera, un rincón especial, una explanada en lo alto… Pero en cualquier sitio podemos alzar la mirada en la noche y descubrir, allá arriba, un cielo plagado de estrellas.
He observado las estrellas en el monte, en la playa, sola, acompañada, en invierno, en verano, desde mi casa o desde los pasillos de hospitales. En algunos casos, buscando luz en plena noche y desahogando las lágrimas que no podía verter de día. En otros –los más- agradeciendo mi suerte y todo lo que tengo en mi vida.
Puede parecer una tontería “perder el tiempo” mirando estrellas en silencio, pudiendo estar durmiendo o bebiendo con los amigos o chateando o un sinfín de cosas más. De hecho, hay quien ha puesto extrañas muecas cuando me ha oído decir que es uno de mis hábitos preferido. En cualquier caso, estos pequeños placeres cotidianos sólo los entienden aquellos que los disfrutan.
A estas alturas de mi vida he aprendido a elegir, a hacer lo que me gusta aunque parezca extraño, a asumir las consecuencias de mis decisiones, a dar las explicaciones justas y a no perder el tiempo intentando agradar a unos y a otros. En este momento, por ejemplo, dejo de escribir para sentarme en el jardín a mirar las estrellas que esta silenciosa y serena noche de verano me regala.