Mirar para adelante. Afrontar los problemas.
No pueden con nosotros.
La Redacción del blog
viernes, 29 de julio de 2016

La libertad

Khalil Gibrán
Y un orador dijo:  Háblanos de la Libertad.
Y él respondió:
A las puertas de la ciudad y a la lumbre de vuestro hogar yo os he visto postraros y adorar vuestra propia libertad.
Así como los esclavos se humillan ante un tirano y lo alaban aun cuando los mata.
¡Ay! En el jardín del templo y a la sombra de la ciudade­la he visto a los más libres de vosotros usar su libertad como un yugo y un dogal.
Y mi corazón sangró en mi pecho porque sólo podéis ser libres cuando aíro el deseo de perseguir la libertad sea un arnés para vosotros y cuando dejéis de hablar de la libertad como una meta y una realización.
Seréis, en verdad, libres, no cuando vuestros días estén libres de cuidado ni vuestras. noches de necesidad y pena. Sino, más bien, cuando esas cosas rodeen vuestra vida y, sin embargo, os elevéis sobre ellas desnudos y sin ataduras. Y, ¿cómo os elevaréis más allá de vuestros días y vuestras noches a menos que rompáis las cadenas que, en el amanecer de vuestro entendimiento, atasteis alrededor de vuestro mediodía?
En verdad, eso que llamáis libertad es la más fuerte de esas cadenas, a pesar de que sus eslabones brillen al sol y deslumbren vuestros ojos.
¿Y qué sino fragmentos de vuestro propio yo desecharéis para poder ser libres?
Si es una ley injusta la que deseáis abolir, esa ley fue escri­ta con vuestra propia mano sobre vuestra propia frente.
No podéis borrarla quemando vuestros Códigos ni lavan­do la frente de vuestros jueces, aunque vaciéis el mar sobre ella.
Y, si es un déspota el que queréis destronar, ved primero que su trono, erigido dentro de vosotros, sea destruido.
Porque, ¿cómo puede un tirano mandar a los libres y a los dignos sino a través de una tiranía en su propia libertad y una vergüenza en su propio orgullo?
Y si es una pena lo que queréis desechar, esa pena fue escogida por vosotros más que impuesta a vosotros.
Y si es un miedo el que queréis disipar, la sede de ese miedo está en vuestro corazón y no en la mano del ser temido.
Y, cuando la sombra se desvanece y no existe más, la luz que queda se convierte en sombra en otra luz.
Y, así, vuestra libertad, cuando pierde sus grillos, se con­vierte ella misma en el grillo de una libertad mayor.
jueves, 28 de julio de 2016

Crecer duele

Maite


Recuerdo cuando era pequeña y me dolían las piernas, mis padres me decían : "eso es porque estás creciendo ", yo se lo he repetido a mis hijos cuando les ha pasado lo mismo y trataba de consolarlos; no sé si hay una razón científica que justifique ese dolor pero yo ahora mismo  siento que realmente crecer , notar que mi cuerpo se estira , que mi  alma se expande, que mi mente busca abrirse, que mi persona gana consciencia, que mis sentimientos afloran sin ser reprimidos y mis emociones llegan sin ser negadas, llegan para quedarse y ser aceptadas... eso tiene que doler mucho. 
Es algo que he aprendido en este curso de crecimiento, ha sido un paso más en mi formación en mí misma, un aprendizaje doloroso y a la vez estimulante, un descubrir capas y capas que envuelven mi esencia y la esconden, un viaje interior que no tenía un destino prefijado pero que era maravilloso en sí mismo por ese motivo, solo por el placer de viajar, con una guía excepcional, M Elena, que nos llevó de la mano y nos fue mostrando en cada parada los misteriosos lugares, enseñándonos a ver lo que tenían para nosotros reservado, sin soltarnos esa mano para que no nos perdiéramos en rincones vacíos y abrigándonos en momentos fríos y oscuros;  y unos acompañantes/viajeros/amigos/ increíbles, que me empujaban en el camino o se quedaban conmigo a sentir , a los que querré siempre por todo lo compartido y sobre todo por su increíble esencia personal que he llegado a vislumbrar y que me hace que solo pueda darles las gracias por ser y estar. Gracias 
miércoles, 27 de julio de 2016

“El darse cuenta”

Frida


El darme cuenta, ser consciente de casi todo: del sol pegándote en la cara, del aire que te toca suavemente, del olor a hierba recién cortada, de ese olor a café que emana de la cafetera cuando somnolienta te despiertas por la mañana, de todo lo bueno que puede pasar en un día cualquiera…qué es tanto… y también de esas sensaciones raras que percibes a veces y piensas que eres tú, con tus rarezas y que cuando te trabajas, les vas poniendo nombre y de esa amiga que te acompaña …sí aquella que creías perdida con tanto malestar y que de repente reaparece y te recuerda y te pide que le hagas caso porque ella no suele fallar…. ¡ay amiga intuición, qué alegría tan grande que estés ahí y ojalá nunca me abandones!
El darme cuenta que hay personas que no conoces de nada pero que una vez entran en tu vida es difícil que salgan (qué curioso) y en su opuesto, las que creías que iban a estar ahí para siempre y te das cuenta que cuando creces, vives… las tienes que dejar atrás porque ya no te llenan, no te aportan y te apartan de tu camino, su realidad no es la tuya ya, quizá porque no se vibra en la misma frecuencia… el universo es sabio.
Y esto último cuesta, te duele, no paras de darle vueltas porque se trata de renunciar; aprender a soltar es duro pero todo está bien como está ahora: soltando, fluyendo, dejándote sorprender por esta nuestra vida.
Salir de la zona de confort no es fácil, pero sí necesario y descubrir que sales fortalecido ayuda; al principio el miedo aprieta y los pensamientos se agolpan en tu cabeza dando vueltas a la espera de un milagro que solucione el problema... Y te vuelves a dar cuenta que ya no eres la misma, eres esa persona que has querido ser siempre; aquella que prefiere el SER al estar, los abrazos a las disputas y el corazón al intelecto.
Nota de redacción. Gracias a este participante del Taller de Autonomía Afectiva por esta invitación a "darnos cuenta".
martes, 26 de julio de 2016

Dogmas sobre
el riesgo

El rincón del psiquiatra
Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra
En la anterior entrega a este mismo blog hablamos del riesgo como un elemento necesario para el crecimiento como persona. No obstante, en este proceso psicológico podemos describir algunos “dogmas” impresos en nuestra cultura, que no favorecen el crecimiento sino más bien contribuyen al estancamiento o la paralización. He aquí algunos de esos “dogmas”:



  • “Mas vale pájaro en mano que ciento volando”: este dicho popular pone de manifiesto cómo la mayoría de las personas buscan la seguridad de lo concreto y lo conseguido, sin ver que también el riesgo les puede llevar a tener más cultura, dinero, amigos, etc. Hay diversos estudios que ponen de manifiesto este “dogma”: por ejemplo, si proponemos a un grupo de personas que ganarán de forma segura 500 € si hacen una acción o bien que tendrán la posibilidad  del 50% de ganar 1000€ si hacen otra, está comprobado que la mayoría elegirá la primera opción. Esta experiencia se puede aplicar a la decisión de elegir un trabajo menos retribuido pero más seguro: así, hoy damos más importancia a un trabajo permanente en una empresa fuerte, si es del estado mejor que mejor, que el hecho de ganar más pero con menos seguridad de permanencia.
  • “Posición optimista”: tendemos a pensar que a nosotros no nos va a pasar lo mismo que al vecino, al panadero de la esquina o a nuestro amigo íntimo, por poner algunos ejemplos. Por esto, podemos seguir fumando dos cajetillas de tabaco todos los días, pues el cáncer de pulmón no nos afectará, o ir a 250 Km/h.  pues los accidentes de coches les ocurren a los demás... Pero la cruda realidad es otra: el cáncer de pulmón es más frecuente entre los fumadores y está comprobado que a mayor velocidad mayor riesgo de accidentes mortales.
  • “Sarna con gusto no pica”: existe la convicción de que la conducta que produce placer no puede ser negativa y por lo tanto no es nociva para el sujeto: así el heroinómano o el alcohólico, por la situación de “bienestar” que esas conductas le producen, tienden a minimizar sus riesgos.
  • Somos más sensibles con los riesgos de los demás: hijos, esposo/a, padre/madre, etc.: Ejemplo tipo es el caso del padre o de la madre que no se vacunan contra la gripe, pero no permiten que no lo hagan los hijos; o los padres que no permiten a sus hijos fumar pero ellos fuman, etc.
El riesgo como catalizador
El “riesgo fantasma”, presumir de cualidades personales, económicas o laborales, que no se tienen, se hace no para crecer psicológicamente sino para impresionar al otro, conseguir su aplauso o compensar un gran sentimiento de inferioridad; este riesgo si es negativo para el individuo, pues puede llevar a acciones que se vuelven contra él. Sin embargo, el riesgo, dentro de un orden, puede ayudar a ir progresando en el trabajo, en la convivencia o en la misma posición social y económica. El riesgo, pues, es como un catalizador. El catalizador, en una reacción química, es la sustancia que puede acelerar o retrasar el proceso; en este sentido afirmamos que la vivencia de riesgo, por si misma, implica una posibilidad de crecimiento para el individuo, siempre que sepa convertir ese riesgo en un nuevo escalón de ascenso hacia la propia felicidad del sujeto.
lunes, 25 de julio de 2016

Testimonios del Grupo de Meditación



Hola amigos!
Quiero compartir con todos unas líneas breves de lo que ha significado y ha aportado en mi vida el taller de meditación al que he asistido en el Teléfono de la esperanza.
La meditación ha permitido dar en mi vida un sentido más noble, transformando mi experiencia del mundo como el dolor, la frustración, la rabia...en equilibrio interior, como la paz mental, la recuperación de la salud, la felicidad...
La meditación sin duda es un rayo de luz en mi vida.
Os deseos un feliz verano... yo seguiré trabajándome en este camino tan duro desde la humildad pero con tesón y valentía.
Un abrazo de luz y energía.
Una participante



Saludos amigos y amigas
Ahora de camino a casa , quiero expresar mis sensaciones.
Me llevo del Taller de meditación un aprendizaje profundo, ,sincero, me llevo mi compromiso de seguir viajando a nuestro interior, como el coordinador maravillosamente nos ha guiado.
Me llevo muchas valiosas herramientas ,también me llevo dolor de consciencia por entender mis resistencias un poquito. Aspiro a entender mis resistencias a lo grande, aceptarlas, quererlas para que como sabiamente  se nos ha indicado en cada Meditación, sanen las heridas primarias y brille la Luz del cambio, quitándole fuerza a ese dolor, no alimentarlo, pero sí experimentarlo.
Aprendí  que huir del dolor, de las resistencias no es camino, hay que pasar el proceso, las 3 angustias señaladas: la angustia de identidad, la angustia afectiva y la angustia de falta de energía, que nos desconectan de la esencia y hay que reconectar con nuestro interior, con calma, habiéndose pasado previamente por esa desconexión absoluta, en la que como seres humanos en algún momento estaremos.
Lo esperanzador es que a través de La Meditación y gracias a ella  podemos tomar consciencia, si lo deseamos y  si queremos crecer, podemos conseguir volver a la Esencia de Amor, Sabiduría, Luz
Mil gracias por enseñarme parte del camino, aun me queda toda mi vida para seguir en él...y conseguir ser Luz, Luz, como me habéis sugerido que soy.
La experiencia ha sido muy gratificante y enriquecedora y ante todo me llevo la sensación linda de Amor a mis compañeros de viaje, amor a mí misma  y al Coordinador, que nos ha transmitido plena serenidad con cada inmersión en este fascinante mundo de la Meditación.
Un abrazo
Luz
domingo, 24 de julio de 2016

Para mirar

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena


Los escaparates de las tiendas en la ciudad enseñan lo mejor de su interior para que nos paremos, miremos y entremos.
Las ciudades y pueblos se adornan de mil formas para que los forasteros que por allí pasamos nos paremos a observar, nos detengamos un poco más y descubramos lo bellos que son.
Las flores se muestran especialmente hermosas en cualquier lugar donde estén, plantadas o en jarrones, con el propósito de alegrar nuestra estancia y nuestro caminar.
Los pájaros, con sus trinos, llaman nuestra atención para que nos paremos a escuchar y, en el mejor de los casos, a observarlos.
Las nubes adoptan formas caprichosas para que nosotros, al mirarlas, podamos jugar a imaginar o, simplemente, soñemos.
Las personas miramos y conseguimos que nos miren adornándonos, desaliñándonos, poniéndonos color o quitándolo, dando voces o escondiéndonos, mostrándonos abiertamente o sutilmente o jugando a no mostrarnos.
Los acontecimientos cotidianos en nuestra vida nos llaman a parar, a mirar y mirarnos, a sacar conclusiones, a aprender o a desaprender.
El dolor propio y ajeno es un reclamo a nuestra atención para que paremos y miremos, para que no huyamos.
Todo o casi todo está hecho para mirar. Y, sin embargo, a veces vamos tan rápido por la vida, tan ciegos, que perdemos las cosas y nos perdemos a nosotros mismos. Y siempre están los que, en estos casos, rezan la oración a San Antonio que, curiosamente, empieza diciendo: “Si buscas milagros, mira”.