El silencio es mi amigo, mi aliado. Me enseñó la gratitud, el valor de las pequeñas cosas, el regalo diario de la vida.
Nieves Guerrero, voluntaria TE
jueves, 28 de abril de 2016

Curso
"La espiritualidad del Eneagrama" Eduardo Lallana

Yoli


DESPERTAR
Llevaba tanto tiempo dormida…mejor dicho, lo mío era un “ coma profundo”… Cuando llegué al T.E., allá por octubre de 2010, algunas partes de mi querían empezar a moverse… Mi proceso (todo está en proceso,  decía Eduardo) hasta ahí, había sido noche nublada, por no decir oscura (parece ser que ésta todavía no ha llegado). Con medicinas como la acogida, la escucha, el respeto, el apoyo, el cariño, la cercanía…conseguí empezar a moverme y a mover piezas del puzle de mi vida y a encajar algunas, otras ya no consiguieron encajar en su sitio, pero no necesito un puzle perfecto.
Para mí esta parte de mi proceso fue un resucitar, literalmente.
A medida que voy haciendo cursos, talleres y grupos, en cada uno de ellos, algo en mí se despierta y cada vez hay más claridad… pero tengo que estar muy atenta… muy presente… muy consciente…  porque tengo tendencia a dormirme, para no ver…, no oír…, no escuchar lo que me dice mi cuerpo o mi instinto…, en definitiva, para no sentir… (mecanismo de defensa de mi eneatipo), que al final es lo mismo que no vivir.
Llega la 3ª parte del ENEAGRAMA (la espiritualidad del Eneagrama) a estas alturas y después de una pequeña introducción en este mundo en el grupo de meditación, con nuestro Maestro y con algunas lecturas por mi cuenta, puedo decir que no sé lo que es… no sé cómo llamarlo… no sé cómo conseguir llegar a ello… pero sí sé que AHÍ hay algo… ES PAZ… ES ARMONIA... ES CALMA….y a veces lo busco, lo persigo… aunque el maestro dice que no hay que buscarlo… , que ELLO llega solo, pero es importante “una determinada determinación”.
Lo que sí sé es que el camino pasa por estar presente y consciente en cada momento, en cada instante de la vida, y también por la aceptación y la acogida de lo que “ES”.
Resumiendo el fin de semana, diré que el viernes muy interesante… para mi que he dado mis primeros pasitos como coordinadora. Muy revelador lo de la transferencia y la contratransferencia, me quedo con algo que dijo Eduardo: puede pasar… pasa… y no es malo ni bueno… pero alerta, date cuenta… analiza por qué pasa… se consciente… que hay detrás de esto?... analízalo, date cuenta y manéjalo, contrólalo… No pasa nada, es tuyo, parte de ti, acéptalo… acógelo…
El sábado, hacemos dinámicas muy esclarecedoras, CONFIANZA BASICA, lo que viene conviene… y lo que conviene viene… difícil tarea… mucho camino por recorrer para llegar a esa confianza de que sucederá lo que es óptimo…, aunque si miro hacia atrás todo mi proceso ha venido rodado… después de haber tomado la determinada determinación de no volver atrás,  todo ha ido viniendo… cada cosa en su momento… todo tiene su proceso y lleva su tiempo… calma… no tengas prisa… permanece en el aquí y ahora… escucha a tu cuerpo…
Todo esto me resuena y sé que funciona…lo he experimentado…, pero a veces me quedo dormida… y tengo que estar muy atenta para no dejarme llevar por lo que es la pasión de mi eneatipo: la pereza interior…,  narcotizarme.
Y así el sábado, en otra dinámica con Eduardo, mi corazón me despertó  golpeando fuerte: “despierta, aquí hay mucho AMOR al que no estás dando salida…” (parecía decirme) ACCIÓN AMOROSA…
Hoy lunes, cansada como estaba y revuelta del fin de semana tan intenso, el despertador que tengo en mi cabeza ha sonado a las 6, lo primero que vino a mi mente fue: ACCIÓN AMOROSA y me dije: “pues ala,  arriba! que hay mucho por hacer”, me levanté y empecé a escribir esto que estáis leyendo.
Ahora me siento con mucha armonía, calma, tranquilidad y confianza básica,  pero también soy consciente de que el camino es largo... y  habrá subidas y bajadas pero sé que se puede… lo que hace falta es no perder de vista la “ determinada determinación” en la presencia plena.
Hoy el día esta precioso, la primavera empieza a DESPERTAR y yo también… pero esta vez ha sido de una pequeña siestecita…
miércoles, 27 de abril de 2016

Sobre los niños



Y una mujer que sostenía un niño contra su seno pidió: Háblanos de los niños.
Y él dijo:
Vuestros hijos no son hijos vuestros.
Son los hijos y las hijas de la Vida, deseosa de sí misma. Vienen a través vuestro, pero no vienen de vosotros.
Y, aunque están con vosotros, no os pertenecen.
Podéis darles vuestro amor, pero no vuestros pensamientos.
Porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Podéis albergar sus cuerpos, pero no sus almas.
Porque sus almas habitan en la casa del mañana que voso­tros no podéis visitar, ni siquiera en sueños.
Podéis esforzaros en ser como ellos, pero no busquéis el hacerlos como vosotros.
Porque la vida no retrocede ni se entretiene con el ayer. Vosotros sois el arco desde el que vuestros hijos, como flechas vivientes, son impulsados hacia delante.
El Arquero ve el blanco en la senda del infinito y os doblega con Su poder para que Su flecha vaya veloz y lejana. Dejad, alegremente, que la mano del Arquero os doblegue. Porque, así como El ama la flecha que vuela, así ama también el arco, que es estable.
(Khalil Gibrán fue (aparte de pintor) poeta, novelista y ensayista. Nació en Líbano, aunque escribió su obra en inglés, ya que gran parte de su vida residió en Estados Unidos 
El profeta es un libro que mezcla espiritualidad, sabiduría y poesía en prosa. Está dividido en varias partes, en las que Almustafá (el profeta), con tono sentencioso y a la vez poético, va tratando diferentes temas esenciales del Hombre, como "el amor", "el matrimonio", "la alegría y el dolor", "la libertad", "el conocimiento"... )
martes, 26 de abril de 2016

Sobre la ira

La Vanguardia 04/2016


Cómo enfadarse sin perder los papeles
La ira es una reacción relacionada con la resolución de problemas, pero ¿sabes controlarla?
El enfado y la ira son emociones normales del ser humano (Jakob Helbig - Getty)
Tensión muscular, incremento del ritmo cardiaco y dientes e incluso puños apretados. La imagen descubre un enfado que ha alcanzado su manifestación física.
Enfadarse es algo inherente al ser humano:“Es muy importante subrayar que el enfado o la ira, como lo denominamos en psicología, es una emoción normal, que todos tenemos”, afirma Inés Magán, doctora en psicología, profesora en la Universidad Camilo José Cela de Madrid y coautora del libro La Ira (Ed. Grupo 5, 2016). Pero, ¿eres capaz de mantener esta reacción en la línea saludable?
La ira puede ser positiva
El enfado es una alarma que se activa cuando algo no funciona adecuadamente (Jacquie Boyd - Getty)
Sin embargo, y aunque resulte extraño, la ira es una emoción relacionada con la resolución de problemas.
Aunque este estado desencadene sensaciones negativas en nuestro organismo, es una alarma que se enciende cuando algo no funciona. “Que se asocie a malestar no quiere decir que sea mala en sí misma, pensemos en el dolor físico, genera malestar pero nos avisa de que algo puede estar mal en nuestro organismo. En este sentido, la ira es problemática solo si es muy intensa, frecuente, en definitiva, si es desproporcionada o las consecuencias son muy negativas”, continúa la experta.
Buenas prácticas del enfado
De su proporción, ajuste con la realidad y tiempo depende que el enfado sea una herramienta o se transforme en un tormento. De hecho, existen varios tipos de ira: una adaptativa y otra disfuncional.
La ira disfuncional es la que tiene consecuencias negativas para uno mismo”
“La primera es la ira saludable, la que nos ayuda a resolver conflictos con otras personas, manifestar aquello que se desea cambiar, defender nuestros intereses o derechos…”, señala la psicóloga. Esto se cumple siempre que se exprese desde el respeto, la calma y la firmeza.
La segunda, la disfuncional, “es aquella que tiene consecuencias negativas para uno mismo y para las personas que nos rodean y el entorno”, añade. Esta comienza cuando, coloquialmente, nos sacan de nuestras casillas. Algo que, lamentablemente, solemos ver cuando alguien pierde los nervios al volante. ¿Resultados? Gritos, insultos e incluso golpes o peleas.
1. Huir de la represión
Cuando se suprime la expresión del enfado la reacción posterior suele ser desproporcionada (Mike Kemp - Getty)
Maquillar los sentimientos negativos que ha podido generar una situación, poniendo una sonrisa rígida, es contraproducente.
La supresión del enojo puede desembocar en lo que se denomina estilo pasivo-agresivo. “Cuando se suprime la expresión del enfado hasta que un día no se puede más y se estalla habitualmente de forma muy desproporcionada en relación con el suceso que ha generado ese enfado”, resalta la doctora.
Dependiendo del grado en que nos afecte la situación, existen varias tácticas para afrontarla. “No se trata de reprimirlo, porque no es sano, es preferible relativizarlo y no darle importancia. Si es algo importante para nosotros, hay que planificar qué decir, cómo, cuándo y dónde”, señala a especialista.
2. El caso del tardón
Son múltiples las situaciones que desatan la ira cotidiana, pero las reacciones suelen ser las mismas.
“Tan inadecuado es no decir nada, pero estar cortante, como decir no puedo más”
Inés Magán. Doctora en psicología, profesora en la Universidad Camilo José Cela de Madrid
El conflicto puede estallar, por ejemplo, cuando el concepto de puntualidad inglesa tiene significación solo para una de las personas que han fijado una cita. “Tan inadecuado es no decir nada, pero estar cortante, como decir: ¡no puedo más, siempre estás igual!”, dice Magán.
Expresar el malestar sí, pero sin culpar y agredir. Lo mejor es contextualizar y ser concretos: “sé que últimamente no tienes tiempo, pero no me gusta estar esperando a que llegues. Me gustaría que intentemos ser más puntuales y, así, yo pueda organizarme mejor, ¿te parece?”, recomienda.
3. Objetivo: frenar la discusión
Lo importante es no entrar en el juego (Image Source - Getty)
Aunque sobre el papel parezca sencillo redirigir las emociones, si la situación ha desembocado en un estado de rabia y desasosiego el enfrentamiento está servido.
“Obviamente, si no vamos a ser capaces de hacer esta crítica de manera calmada y asertiva, es mejor posponerlo para tomar perspectiva. Manifestar el enfado cuando se está alterado puede ser contraproducente, puesto que podemos decir cosas de las que luego nos arrepintamos”.
Pero, si somos nosotros quienes nos exponemos a una persona iracunda, ¿cómo desarrollar el encuentro reduciendo al máximo los daños colaterales?
Lo primero es evitar entrar en el juego. “Hay que indicarlo sin perder las formas ni la compostura. Si la persona persiste, puede ser necesario que salgamos de la situación, avisando siempre claro, y que indiquemos que se habla todo cuando se esté más tranquilo”, concluye la experta.
domingo, 24 de abril de 2016

In memoriam

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena
Fotografía de Mariaje

Nacimos el mismo día del mismo año. Estudiamos juntas durante diez años en el mismo centro y en la misma aula. Compartimos pupitre doble algunas temporadas debido a nuestros apellidos. Pasamos gran parte de nuestra infancia y pubertad juntas, con todos los descubrimientos, decepciones y alegrías que estos años aportan a la personalidad.
Nunca fuimos amigas ni tuvimos amigos comunes, pero nos llevábamos bien, sin estridencias ni exageración.
A partir de los catorce años cada una siguió su camino y sólo coincidimos muy de vez en cuando, aunque, debido al pequeño tamaño de nuestra ciudad, siempre supimos una de la otra, me consta.
La última vez que la vi la encontré muy cambiada físicamente. No lo di demasiada importancia, dado que estamos en esa edad en que las mujeres pasamos de ser miradas a la invisibilidad ambiental y, a partir de ahí, ya se sabe… Lo achaqué todo al paso inexorable del tiempo.
Me contó entonces que laboralmente tenía problemas, que podía incluso perder el trabajo. Nada extraño tal como están las cosas. Tampoco lo di importancia. Por lo demás, todo bien.
Si de aquella se encontraba mal lo supo disimular perfectamente, pues no percibí nada extraño en ella. No capté vibraciones diferentes a las que siempre me llegaron de su persona. De hecho, percibí las mismas pero con más años encima.
Me he enterado de su muerte. Las noticias corren y las malas más. No sé qué ocurrió, si estaba enferma o fue muerte repentina, si el sufrimiento se le hizo insostenible o la vida perdió sentido para ella. No lo sé.
Lo que sí sé es que ahí, en puntos suspensivos, quedan sus sueños, sus proyectos, sus ilusiones. Y ya nadie podrá concluirlos.
sábado, 23 de abril de 2016

Sonríe


Estés donde estés,
pases por lo que pases,
sonríe, sonríe
pon la cara bonita,
te sentirá muy bien.
A esto nos invita la canción de Rosana.
Que tengas un día de sonrisas.

viernes, 22 de abril de 2016

La revolución cuántica




Me parece, a la vez, profundamente revelador y esperanzador el hecho de sea, dentro mismo de la ciencia, donde se haya producido un cuestionamiento radical de los postulados materialistas y de las pretensiones cientificistas.
A pesar de que las implicaciones de sus resultados no se hayan plasmado todavía en el imaginario cultural colectivo, la física cuántica ha revolucionado los presupuestos sobre los que se asentaba la física clásica o newtoniana. En sus escasos cien años de vida, ha supuesto un cambio radical de paradigma, de consecuencias enriquecedoras. Efectivamente, a tenor de sus descubrimientos incontestables, las cosas no son lo que parecen: la mente –y el llamado “sentido común”- nos engaña con mucha facilidad.
Curiosamente, la principal intuición procedente del nuevo paradigma científico no es tecnológica. La física cuántica viene a confirmar algo para lo que no se hallaba explicación racional: la estrecha relación entre nosotros y con todo el cosmos. Hasta finales de la última década, los científicos y las mentes científicas consideraron una ilusión la interconexión entre los seres humanos y de estos con la naturaleza.
Sin embargo, los experimentos contrastados en el mundo de las partículas elementales han superado aquellas viejas concepciones atomistas, para afirmar que la realidad a la que denominamos universo es un todo integrado, sin fisuras.
Y, curiosamente, esa es la experiencia espiritual genuina. A partir de ahí, parece que la actitud sabia consiste en abrirnos a esa nueva visión que está emergiendo, ya que –como decía Krishnamurti– de esta crisis sólo podremos salir mediante una transformación radical de la mente.
El denominador común de esta nueva cultura emergente es el holismo: Como ha escrito Ervin Laszlo, entre nosotros se extiende una nueva epidemia: cada vez son más las personas infectadas por el reconocimiento de su unidad. Es así: crece por doquier la conciencia de la interrelación de todo, de la no-separación, de la no-dualidad radical. Y esa nueva conciencia, que va conformando una nueva cultura, afecta también a todas las dimensiones de nuestra experiencia: a la economía, a la ecología, a la política, a las relaciones, a la religión… CUANTICA
 
Enrique Martínez Lozano