El que da, no debe volver a acordarse;
pero el que recibe nunca debe olvidar
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miércoles, 19 de junio de 2019

Diferencias entre violencia doméstica y violencia de género

Tu abogada al teléfono
Mª. Loreto Castro Sánchez


Tristemente el tema de la violencia de género aparece continuamente en los medios de comunicación, confundiéndose en no pocas ocasiones con la denominada violencia doméstica, y aunque ambos conceptos de violencia tienen en común que se contemplan en nuestro ordenamiento jurídico como una protección especial frente a la violencia física o psíquica que pudiera producirse entre los miembros de la familia, lo cierto es que se trata de dos figuras perfectamente diferenciadas.
Hasta 2004 todo tipo de acciones violentas entre los integrantes de una familia (extendiéndose a los ex cónyuges o ex parejas) estaba englobado en el Código Penal bajo el concepto de violencia doméstica, en el antiguo artículo 153. Es en ese año 2004 cuando surge el concepto independiente de violencia de género, y ello como respuesta a que, durante el transcurso del mismo, el 90,2 % de las víctimas de violencia doméstica fueron mujeres, y que de las 84 que ese año murieron víctimas de este delito 69 lo fuesen a manos de sus parejas o ex parejas. Este significativo dato condujo al legislador a percatarse de la existencia de un problema específico que precisaba de un tratamiento distinto del de otras formas de violencia doméstica, promulgándose para ello la “Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género”, donde se acuñó dicho término, refiriéndose a ella en su prólogo como “la violencia que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión” y definiéndola en su artículo 1 como “la violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia.” Puntualizando, en el mismo artículo, que dicha violencia comprende todo acto de violencia física y psicológica, incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de libertad.
En definitiva, constituye violencia de género el ilícito penal consistente en la violencia física o psíquica ejercida por un hombre sobre una mujer (nunca por otra mujer) que sea o haya sido su cónyuge o haya estado ligado a ella por análoga relación de afectividad, aún sin convivencia, y que se manifieste en un ejercicio de superioridad o de poder del hombre sobre la mujer. Para considerar que ha existido esa relación afectiva o sentimental análoga a la conyugal sin convivencia (lo que ha venido siendo llamado “noviazgo”), se exige que la relación haya tenido cierta estabilidad o vocación de permanencia. Además, desde el año 2015, también son considerados víctimas de violencia de género los hijos menores de edad de las mujeres que sufren este tipo de violencia.
Y constituye violencia doméstica el ilícito penal consistente en la violencia física o psíquica ejercida tanto por el hombre como por la mujer, sobre cualquiera de las personas enumeradas en el artículo 173.2 del Código Penal, a excepción de los supuestos en los que esa violencia se ejerza por el varón sobre la mujer con los condicionantes anteriormente expuestos, dado que constituiría violencia de género. Así, se tratará de violencia doméstica en los siguientes casos:
1. Cuando la ejerza la mujer sobre el hombre o mujer que sea o haya sido su cónyuge o sobre aquella persona (hombre o mujer) que esté o haya estado ligada a ella de forma estable por análoga relación de afectividad, aún sin convivencia.
2. Cuando la ejerza el hombre sobre otro hombre que sea o haya sido su cónyuge o que esté o haya estado ligado a él de forma estable por análoga relación de afectividad, aún sin convivencia.
3. Cuando la ejerza ya el hombre, ya la mujer, contra:
- descendientes,
- ascendientes,
- hermanos por naturaleza, adopción o afinidad, propios o del cónyuge o conviviente,
- menores o personas con discapacidad necesitadas de especial protección que con él convivan o que se hallen sujetos a la patria potestad, tutela, curatela o acogimiento o guarda de hecho del cónyuge o conviviente,
- persona amparada en cualquier otra relación por la que se encuentre integrada en el núcleo de su convivencia familiar,
- personas que por su especial vulnerabilidad se encuentran sometidas a custodia o guarda en centros públicos o privados.
Por tanto, en este artículo 173.2 del Código Penal se recoge como violencia doméstica la que ejercen las mujeres contra sus parejas o ex parejas hombres, la que sufren parejas del mismo sexo y el maltrato ejercido por cualquiera contra sus abuelos, nietos o hijos, entre otras personas del entorno familiar.
Nota de la redacción. Te agradecemos Loreto tus enseñanzas de este mundo del ordenamiento jurídico que, en ocasiones, es tan complicado. Has sabido poner sencillez para explicar instituciones y situaciones complejas. Es posible que volvamos a coincidir. Ha estado muy bien todo este tiempo. Seguimos en camino.
martes, 18 de junio de 2019

Tus piernas te llevarán donde tu quieras

La foto del mes
María José Martínez Cabero

Nota de la redacción. Mª Jose, muchas gracias por todo este tiempo que has estado aquí, aportando un granito de arena para animar, empujar y vivir más felizmente. Gracias. Continuamos por otros senderos.
lunes, 17 de junio de 2019

Los hermanos siameses

El talón de Aquiles
Tomás


En el siglo XIX, el capitán de un barco estadounidense que se encontraba en Siam (la actual Tailandia), vio sorprendido como se bañaban en un río dos adolescentes cuyos cuerpos estaban unidos por el esternón. Eran los hermanos Chang y Heng. Inmediatamente llegó a un acuerdo con su madre que se los cedió, con un contrato de cinco años, a cambio de una pequeña cantidad de dinero.
Cuando llegaron a Estados Unidos los pusieron encima de un escenario y los exhibieron como si fueran monstruos. La América del siglo XIX era un lugar muy puritano y aburrido. Y los espectáculos de variedades eran una de las principales formas de entretenimiento en aquella época.
Eran anunciados como “los gemelos siameses” debido a su origen y así fue como este término se acabó convirtiendo en genérico.
Los trataban como esclavos, aunque técnicamente no eran esclavos, ya que habían firmado un contrato de 5 años. Durante el espectáculo el público les pedía que se quitasen la ropa para verificar que no había truco, los doctores les examinaban sobre el escenario...
Al pasar los cinco años del contrato y dado que ya habían alcanzado la mayoría de edad, en vez de bajarse de los escenarios, decidieron seguir exhibiéndose ante el público, pero ahora ellos se quedaban con todo el dinero. Continuaron con ese trabajo durante siete años más, amasaron una fortuna con la que compraron dos casas en Carolina del Norte a una milla una de la otra y se retiraron dedicándose plácidamente al tráfico de esclavos.
Durante los últimos años de su vida a Chang le dio por beber, lo que le provocó un infarto que le obligó a permanecer en cama guardando reposo hasta el día de su muerte, naturalmente acompañado de Heng que estaba perfectamente sano.
Por cierto, se casaron con dos mujeres blancas, Chang tuvo diez hijos y Heng once. Que ¿cómo fue eso posible?... Lamentablemente para explicarlo con detalle necesitaría más espacio del que dispongo en esta sección.


Nota de la redacción. Aquí llega a su fin la colaboración de Tomás, quien con su agudeza, nos ha hecho ver los acontecimientos históricos con algunas dudas sobre la versión tradicional transmitida. ¡Hemos disfrutado! Has sabido poner un tono de cercanía a situaciones lejanos y nos ha gustado. Gracias por haber estado aquí. Seguimos en camino.   

domingo, 16 de junio de 2019

Jugando a encontrar

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

El pasado fin de semana jugué al amigo invisible. Durante dos días había que descubrir y encontrar quién era nuestro amigo/a a través de los detalles que íbamos haciéndonos para dejar pistas.

Vaya por delante que mi amiga invisible me colmó de atenciones y cariño desde el primer momento, por lo que me fue muy fácil localizarla. Además, jugando a encontrar, percibí un montón de regalos: la rosa en mitad de una pradera, el pajarito en la ventana, la nube en su sitio, el paisaje envolvente, el suelo alfombrado, la suave lluvia en la cara, el murmullo de las hojas…

Descubrí a la vez otros muchos amigos y amigas visibles que me regalaron alegría con sus detalles: el pañuelo para la garganta, el chubasquero para la lluvia, los frutos secos y el chocolate para el camino, el rato de risa para la noche, las miradas cómplices y los abrazos mañaneros, las sonrisas y las palabras de apoyo para la vida…

Evidentemente, jugando a encontrar, encontré también miradas veladas o esquivas, un abrazo que no abrazaba nada, comentarios maliciosos y hasta gestos de deslealtad, desdén y manipulación. Pero como no eran lo que buscaba, los dejé estar y no los recibí.

Sin embargo, ahora sé que estos fueron otro regalo, aunque sólo sea para dar pie a la reflexión que ha motivado este escrito: la mentira, la maledicencia y la manipulación pueden ser perlas que adornan y favorecen durante un tiempo, pero, a la larga, ahogan con su peso.

Mientras la vida nos colma de regalos, de oportunidades y de detalles hay quienes, envueltos y regodeados en su malestar, son incapaces de verlos y pasan sus días esparciendo desdicha.

viernes, 14 de junio de 2019

Última etapa del
camino de San Salvador:
Pajares – Oviedo

Pili Cuadrado y Javi Fidalgo
           
Hoy, resumir la etapa del Camino, será a través de la nostalgia… nostalgia por tantos momentos vividos y compartidos entre amigos.
Nada más subir al autobús, volvimos a entonar  nuestro “grito de guerra” que quedará en nuestro recuerdo.
Llegamos a Pajares con la lección de Historia bien aprendida de la mano de Tomás y con los deberes  propuestos por Valentín: el juego del amigo invisible. ¡Qué difícil!  Porque no necesitamos ningún juego para sentirnos muy a gusto con todos, pero fue bonito buscar ese “ratito” para compartirlo con esa persona, regalarle unas flores recogidas durante el camino, prepararle su fruta antes de que él llegase al comedor, enviarle mensajes  o dedicarle una canción…
El camino nos recibió con unas vistas increíblemente hermosas, sol, riachuelos, senderos y constantes subidas y bajadas…. Así es la vida, con sus momentos agradables, relajados y momentos duros y difíciles que tenemos que aprender a  aceptar e intentar superarlos.
Después de cenar, disfrutamos de una obra de teatro donde Celia, Jose, Javi, Rosa, Marieli, Tomás y Mariví nos sorprendieron haciéndonos revivir momentos históricos y nos revelaron que entre las muchas reliquias que se guardan en la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo, se encontraba un manuscrito, no hecho público, en el que se vaticinaba  que en el año 2019, un grupo de peregrinos del Teléfono de la Esperanza de León, iba a hacer el Camino del Salvador. ¡Algo inaudito! Esta obra ha sido  el mejor bálsamo para finalizar este duro día. Cuando ponemos todo lo que somos y todo lo que sabemos al servicio de los demás, el éxito es seguro.  También vimos las imágenes de la etapa anterior y el emotivo recuerdo que tuvimos hacia  nuestra amiga Esther.
El domingo, después de una etapa relativamente suave, nos toca descubrir quién ha sido nuestro amigo invisible, al que le vamos a regalar algo muy personal: la huella de nuestra pisada  grabada en piedra, hecha por nuestro amigo y artista Javi Robles, como símbolo de tantas etapas y tantos kilómetros caminando juntos.
Como colofón a este gran fin de semana, tenemos una visita teatralizada al casco antiguo de la ciudad de Oviedo de la mano de La Regenta trasladándonos al sigo XIX con una puesta en escena espectacular.
Cuando hace seis años iniciamos esta andadura, no sabíamos hasta dónde íbamos a llegar, si  iba a ser buena idea, si nos cansaríamos….
Llegamos a Santiago, nuestro primer objetivo. Después vimos la necesidad de continuar un poco más  y hacer nuestro camino desde Roncesvalles hasta León y lo conseguimos. Como dice el refrán:  quien va a Santiago y no a San Salvador, sirve al criado y olvida al señor, comenzamos esta ruta que hoy acabamos.
Juntos hemos caminado un montón de kilómetros, visitado y conocido rincones preciosos, estampas para enmarcar, lugares impensables, hemos reído y llorado juntos. Ha habido tiempo  para hablar, para escuchar y escucharnos, para cantar y danzar…
No puedo acabar sin agradecer a los que tuvieron esta  gran idea, que en un principio fueron Valentín y Ángel. ¡Cuántos quebraderos de cabeza os hemos dado! Gracias a Tomás, que etapa a etapa nos fue recordando nuestra historia de España. Gracias a  Javi Robles, por hacernos revivir con sus fotos y montajes  todos esos bonitos momentos. Quiero también agradecer a todos y a cada uno de nosotros por nuestro granito de arena que hemos aportado a este proyecto.
Y como me decías hace unos días, Begoña: “El verdadero camino comienza cuando lo terminas”.
¡BUEN   CAMINO  PARA TODOS!