Quita la cáscara, profundiza, prueba, ahí está el sabor.
La Redacción del Blog
sábado, 1 de agosto de 2015

Se veía venir

El rincón del optimista
Juan

Un poco de humor nos viene muy bien a esta altura de la canícula para mostrar la diferencia entre el optimista y el pesimista, o más como pensamiento de estos últimos. El siguiente texto se publicó en www.elmundotoday.com, un periódico digital con noticias de chufla de recomendable lectura por su ironía crítica que contrarresta toda la carga de sucesos que nos sirve a diario la prensa ‘seria’. Decía así:
La Asociación Española de Pesimistas ha citado esta mañana a los medios de comunicación en su sede en Barcelona “para comunicar una serie de cosas, si es que viene alguien, claro”. Contradiciendo todos los pronósticos de los pesimistas, varios redactores de distintos medios han acudido a la cita dispuestos a escuchar lo que la asociación tenía que decir. “Las cosas no están saliendo como esperábamos. Empezamos mal ya”, confesaba el organizador.
“No hay canapés ni nada. Lo digo por si preferís marcharos ya, si es que veníais con la idea de desayunar gratis, que lo entiendo”, ha aclarado otro responsable de la entidad. “No esperéis nada del otro mundo. Tenemos que comentar una serie de asuntos y, por un momento, pensamos que quizá nos daríais cierta difusión. Pero hay la tira de noticias más importantes, mucha gente queriendo decir cosas más urgentes que las nuestras, para qué engañarnos. Pero admitimos que está bien que haya venido alguien, aunque sea para cubrir el fracaso del evento en sí, que no tiene mucho sentido”, ha explicado el portavoz de la asociación, que no ha dicho cómo se llama “porque es el típico nombre que luego se te olvida”.
“Pues la cosa es que… bueno, veo que miráis el móvil. Me espero. Entiendo que hay cosas que tenéis que… si es que es normal. ¿Empiezo o hay mensajes que tenéis que contestar? Igual preferís volver por la tarde, que siempre hay menos lío”, ha propuesto el portavoz. “Pero por la tarde el tráfico empeora porque los niños salen de los colegios, siempre hay accidentes…”, ha agregado.
Tras unos minutos de silencio, los pesimistas han hablado entre ellos entre susurros y, levantándose, han dado por concluida la rueda de prensa. “Mirad, que sabemos que tenéis cosas que hacer y tampoco tiene mucho sentido que os digamos lo que os tenemos que decir porque las cosas no van a cambiar mucho. No hay nada que vosotros podáis hacer en realidad. Esto está siendo un desastre”, ha sentenciado el responsable de la asociación.
Antes de despedir a los periodistas, los pesimistas no han querido desaprovechar la oportunidad de repartir unos folletos negros con la frase “¿Ves? Si ya te dije yo que no…”. Se trata, supuestamente, del lema de la próxima campaña que quieren difundir desde la entidad, aunque en el último momento los pesimistas han decidido cancelar el proyecto “porque sería un fracaso estrepitoso”.
“La hemos cagado. Lo siento. Pero también os digo que se veía venir”, ha dicho el portavoz antes de abandonar la sala.

Estoy de acuerdo con lo de que se venía venir.
Qué el mes de agosto os sea prepucio, digo propicio.
Asín sea.

viernes, 31 de julio de 2015

Hoy con
Nelson Mandela

Nelson Mandela es uno de los seres grandes que han visitado este planeta tierra.
Hoy nuestro BLOG se siembra con sus mensajes altos y sabrosos.
Va para todos y todas. Un  aplauso y que su ejemplo prenda.

jueves, 30 de julio de 2015

El verano
es buen tiempo
para el silencio




Sí, el verano es buen tiempo
para reír,
jugar, 
leer,
descansar,
comer, 
viajar,
dormir,
soñar,
sentir,
desear,
pensar.
¿No será también un buen tiempo para hacer silencio
y escucharnos
y acogernos
y perdonarnos
y aceptarnos
Y AMARNOS SILENCIOSAMENTE?
miércoles, 29 de julio de 2015

Trabaja
la escucha activa




En otras ocasiones hemos hablado de las habilidades comunicativas como es la asertividad, pero hoy lo dedicaremos a una de las tres actitudes imprescindibles para el buen comunicador, la escucha activa
La escucha activa es uno de los principios más importantes y complicados del proceso comunicativo, saber escuchar es poco más que un arte. La falta de comunicación en la que estamos inmersos hoy en día se debe en gran parte a que no se sabe escuchar a los demás. Estamos más tiempo pendientes de lo que vamos a responder, y en esta necesidad propia de decir lo que queremos se pierde la esencia de la comunicación, es decir, poner en común algo y compartirlo con los demás
Además, existe la creencia errónea de que escuchamos de manera automática, pero no es así. Escuchar requiere por nuestra parte un esfuerzo superior al que hacemos al hablar y también del que se ejerce al escuchar sin interpretar lo que se oye. 
Elementos que facilitan la escucha activa:
  • Disposición psicológica: es decir, prepararse interiormente para escuchar. 
  • Observar al otro: identificar el contenido de lo que dice, los objetivos y los sentimientos.
  • Ofrecer feedback al otro de que le escuchas mediante comunicación verbal (ya veo, umm, uh...) y no verbal (contacto visual, gestos, postura corporal...).
Elementos a evitar en la escucha activa:
  • Distraernos, porque distraerse es fácil en determinados momentos. La curva de la atención se inicia en un punto muy alto, disminuye a medida que la comunicación continua y vuelve a ascender hacia el final del mensaje. Tenemos que intentar combatir esta tendencia haciendo un esfuerzo especial hacia la mitad del mensaje con el objetivo de que nuestra atención no decaiga
  • No interrumpir al que habla.
  • No juzgar.
  • No ofrecer ayuda o soluciones prematuras.
  • No rechazar lo que el otro esté sintiendo, por ejemplo: "no te preocupes, eso no es nada".
  • No contar "tu historia" cuando el otro necesita hablarte.
  • No contraargumentar. Por ejemplo: el otro dice "me siento mal" y tú respondes "y yo también".
  • Evitar el "síndrome del experto": ya tienes las respuestas al problema de la otra persona, antes incluso de que te haya contado la mitad.
¿Qué puedo hacer para mejorarla?
1.- No interrumpir cuando mi interlocutor me está hablando ni valorar o enjuiciar sus palabras de inmediato.
2.- Comprender que no somos los únicos que hablamos, esto se traduce en dejar hablar a los demás sin anticiparnos a lo que nos van a decir.
3.- Tener consideración y amabilidad hacia las personas con quienes uno habla, esta consideración podemos demostrarla con hechos como: valorar lo que dicen, prestarles atención...
4.- Voluntad de hacer que la escucha sea parte activa del proceso de comunicación, ser conscientes de que debemos escuchar y mostrar a la otra persona que queremos escucharla, con mensajes no verbales como asentimientos de cabeza, mirada centrada en la persona que habla…
5.- Aprender a escuchar entre “líneas”, en algunos mensajes que escuchamos es igual de importante lo que dicen que lo que no dicen, debemos estar atentos a ver lo que se dice entre líneas en una conversación.
Y tu... ¿Escuchas activamente a las personas que te rodean?

martes, 28 de julio de 2015

Importancia del grupo de meditación

Pilar Giganto

Es mejor vivir desde la abundancia interior que desde la carencia psicológica
Este taller empezó por la firme voluntad del Coordinador del T.E. que se encargó de acompañarlo  para que muchos de los pupilos del Teléfono de la Esperanza pudiéramos avanzar en nuestro conocimiento personal.
El primer día nos propuso esta cuestión: ¿que es lo que tienes? 
La listas fueron interminables, de cosas, de personas, de cualidades, de esperanzas...
Y el Coordinador dijo:  “ESTE TALLER DE MEDITACIÓN NACE DESDE LA ABUNDANCIA”
A partir de ese día no me he quitado esa frase de la cabeza, voy por la calle y viene a mi mente.
Me he dado cuenta de cuantas cosas tenemos, materiales e inmateriales. Vamos por la vida quejándonos de lo que no tenemos, sin darnos cuenta de la inmensidad de cosas que ya tenemos y somos. Desde ese día mi chip ha hecho “clic”. ABUNDANCIA, ABUNDANCIA...

lunes, 27 de julio de 2015

Atención plena

José Lacoma

COMO ES UN DÍA DE ATENCIÓN PLENA
¡EXPERIMÉNTALO!
El propósito de “Cómo es un día de atención plena” es precisamente describir los innumerables momentos a lo largo del día que podemos prestar atención plena a lo que ocurre.
Hablaré en primera persona y te hare propuestas de sugerencias, por si te apetece experimentar la atención plena (“mindfulness”).
Fundamentalmente me baso en dos aspectos principales a lo largo del día:
  1. Estar atento a lo que ocurre mi exterior e interior
  2. Ser amable conmigo mismo
Puntos principales de un día de atención plena:
  • Estar atento al momento, a lo que ocurre.
  • Estar atento a tus pensamientos.
  • Estar atento a las sensaciones de tu cuerpo.
  • Estar atento a las emociones.
  • Dedicar unos minutos a meditar.
  • Saber parar de 1 a 3 minutos varias veces durante el día.
  • Ser amable contigo mismo.
  • No juzgarse.

domingo, 26 de julio de 2015

Se trata de encajar

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena


Normalmente estamos tan tranquilos con nuestra vida, tan contentos incluso, que nos parece muy llevadera y hablamos de aceptación y de seguir adelante sin que ello suponga un gran esfuerzo por nuestra parte.
Luego, algún pequeño acontecimiento no deseado ni buscado se cruza y nos desbarata. Nos tambalea. Nos remueve. Nos hace vulnerables. Y dudamos de nuestras palabras de aceptación tan bien aprendidas. Como se trata de un “pequeño” acontecimiento, recobramos enseguida el equilibrio emocional y seguimos adelante reforzados y más seguros de nosotros mismos y de nuestras convicciones.
Pero cuando el acontecimiento no es pequeño, sino uno de esos que hace temblar nuestros pilares y fallan nuestros agarraderos, entonces es cuando, de verdad, sabemos si aceptamos o no lo que viene. Porque en ese momento pasamos de una relativa tranquilidad a una indefensión total, a una incertidumbre sin ambages y a una vulnerabilidad desnuda.
Es entonces cuando nos toca encajar en nuestra vida lo nuevo, por duro y doloroso que venga: la muerte, la separación, el engaño, el abandono, la enfermedad crónica o terminal, la adicción, la falta de recursos…. Estas cosas pasan a diario y nosotros no estamos exentos de ellas. Nadie está exento.
Aquí ya no cuentan las palabras (nos quedamos sin ellas) los consejos (nos parecen absurdos) las falsas seguridades (todas caen) la esperanza (la vemos pasar sin agarrarnos a ella) ni siquiera la fe (nos rebelamos contra ella).
Aquí se trata simplemente de encajar.
Se trata de aceptar desde el corazón y no desde la cabeza.