No hay hombre más desdichado que el que nunca probó la adversidad.
Séneca
martes, 24 de octubre de 2017

Aprende a flotar sobre tus deseos

Pedro Miguel Lamet

Algunos creyeron que la mejor forma de desapegarse era huir. Simeón el Estilita escogió una columna en el desierto para alejarse del mundo. Pero la cueva y el desierto no privaron a san Antonio de las tentaciones. Nos llevamos con nosotros el saco de los deseos a la calle, al monasterio o a las antípodas de nuestro planeta.

Por eso el camino no es escapar, sino flotar como el pato en la superficie de los deseos. Muchas veces la renuncia ascética origina más deseos, los convierte en asignatura pendiente. Y el teóricamente santo se convierte en una persona con genio inaguantable, o la intachable virgen en una histérica a flor de piel.

El día en que te aceptes con tus deseos, sin pretender responder al “superego” (tu personaje, creado por la educación, la cultura), ese día habrás dado el primer paso.

Vivir sin apego es vivir con todo y sin nada, como de viaje por las cosas, mirando su transparencia, su sabor a más, su índole de trasunto, su perfume efímero, su canto de patria lejana que llama a seguir el camino, sin asir nada, sin anclarse definitivamente en nada. Por otra parte, ¿cómo aniquilar los deseos, que son facetas tan apetecibles de la vida? ¿Valdría la pena vivir sin pasión, sin risas ni lágrimas? ¿No sería mejor incluso sufrir y hasta el desengaño, después de haber gozado y tocado con la punta de los dedos la gran ilusión? Ayuda, para nadar en aguas medias, cambiar las adicciones por preferencias.

Sueñas con tener un piso de tales características. Bien, pones los medios para conseguirlo y, dentro de ti, prefieres esa posesión a no tenerla. Pero si la vida o las circunstancias no te lo permiten, entonces te quedas bien porque tú eres mucho más que tu piso. Y tú solo lo preferías. Además sabes que vendrán otros regalos y satisfacciones, porque el chorro de la vida es inagotable.

No se trata de no desear, sino de flotar sobre los deseos.

domingo, 22 de octubre de 2017

Avanzando a tientas

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena
Asusta un poco avanzar a tientas sin saber lo que vamos a encontrar al final del trayecto y sin idea de las sorpresas que nos saldrán al paso mientras lo recorremos. Asusta.
Sin embargo, creo que la mayor parte de las veces que descubrimos y encontramos cosas importantes en la vida, ha sido caminando a tientas, dando un paso tras otro un tanto inseguros, sin apenas agarraderas, basándonos en la intuición y en esa brújula interior que nos dice que vamos en la dirección correcta sin saber muy bien adónde. Pero seguimos… y encontramos. Esta ha sido mi experiencia y la de otros muchos.
Lanzarse a escoger opciones minoritarias, incomprensibles para los más cercanos, dolorosas para algunos y absurdas para otros, nos lleva a un continuo cuestionamiento y a la tentación de renunciar a nuestra propia voz interior. Tratando de escuchar tanto a los que nos rodean, nos desoímos y nos ignoramos, sin ser conscientes del daño que ello nos produce.
Dando vueltas a este tema, llegaron –hace años– hasta mí unas palabras de San Juan de la Cruz que me iluminaron: para ir adonde no sé, tengo que ir por donde no sé.
Cierto es que para avanzar hace falta un objetivo concreto y unos pasos determinados, pero no siempre el objetivo es claro y los pasos seguros. De ahí que la clarividencia que en aquellos momentos me aportó esta frase, hace que me agarre a ella cada vez que me veo de nuevo caminando a tientas.
Tal vez no conozca dónde me lleva la opción escogida en un momento dado, pero sí sé que escuchándome y atendiéndome sabré llegar, aun desconociendo de antemano el camino.
sábado, 21 de octubre de 2017

VIVIR




El jueves recordamos a muchas personas que pasan situaciones de enfermedad y dolor, especialmente con el mal de estos tiempos, el cáncer, y más específicamente, poníamos nuestra atención en quienes vivían un cáncer de mama. Hoy queremos dar un empujón en la autoestima, en la esperanza, en la vida para quienes están pasando momentos difíciles. Y les decimos, con la canción que ayer se dio a conocer, vivir.

viernes, 20 de octubre de 2017
miércoles, 18 de octubre de 2017

Curso de Dinamizadores

Un participante


Aunque mis años no hayan sido fáciles, la vida me ha dado tanto, y ha puesto en mi camino gente tan maravillosa, que me parece justo y placentero compensar minimamente todo lo recibido, a través del voluntariado.
Y un lugar perfecto para plasmar estas inquietudes humanas que siempre he tenido, ha sido el Teléfono de la Esperanza.
Llegue a esta gran familia del T.E. hace ya bastantes años, tras la crisis personal que más ha azotado mi vida. Con su ayuda y mi necesario trabajo personal, puedo decir que actualmente soy una persona diferente, que vive y valora intensamente lo que le rodea y sigue trabajando la aceptación.
Con el tiempo y preparación necesaria estoy ejerciendo como coordinador de grupos en la sede de León, lo que me hace crecer continuamente como persona, en mi labor de acompañamiento de los grupos que tengo bajo mi responsabilidad.

Conoce todas las teorías
domina todas las técnicas,
pero al tocar un alma humana,
Sé simplemente otra alma humana
                                                                      Carl Jung

En el pasado fin de semana del 13 al 15 de Octubre, hemos celebrado en León, concretamente la casa de ejercicios de los Dominicos de La Virgen del Camino un curso de reciclaje como dinamizadores (nuevo nombre a aplicar a los coordinadores) de grupos de Teléfono de la Esperanza de toda España.
Así visto y por las fechas (coincidía con un atractivo puente), podía hacer pensar que mucha gente no se animaría a venir, pero la fuerza y el compromiso  con nuestra O.N.G., y el interés por mejorar ha permitido que resultara una experiencia maravillosa.
Eramos mas de setenta voluntarios procedentes de muchos lugares de España (de Cantabria, Zamora, Madrid, Salamanca, Murcia, Valladolid, Logroño, Extremadura, Andalucia, Galicia) e incluso del extrajero, tuvimos una compañera que vino exclusivamente desde Miami.
Nos han recordado que un buen dinamizador tiene que ser una persona, equilibrada, motivada y formada. Y a través del estudio de nuestra personalidad, (para los que nos han introducido en el conocimiento del Eneagrama como herramienta para ello) podremos dar lo mejor de nosotros mismos en los grupos

“Dinamizamos no como queremos, o como sabemos,
dinamizanos como SOMOS “



De ahí la importancia de conocer nuestros miedos, aceptar nuestras limitaciones y seguir trabajando en nuestro crecimiento personal, siendo dinamizadores coherentes, sabiendo comunicarnos tanto verbal como gestualmente, aportando esa cercanía y calidez a nuestras relaciones, evitando prejuicios, trabajando la empatía, desarrollando la capacidad motivadora, creando confianza, fe en el futuro, aprecio a vida, en resumen generando ESPERANZA...

“Quien quiere hacer algo
encuentra un medio,
quien no quiere hacer nada
encuentra una excusa”
                                                                                                         Proverbio árabe

Agradezco a mis formadores y compañeros el fin de semana tan intenso y atractivo con el que me han premiado, las experiencias de vida que han compartido conmigo y la vitalidad que me han transmitido..

… y yo, solo deciros... que afortunadamente, sigo caminando...