Este es el término que recibe la utilización de imágenes reales para crear con ellas desnudos, mediante inteligencia artificial.
Un hecho reciente, en el que sospechosos y víctimas, menores de edad, entre once y quince años, ha provocado una gran alarma social.
Una vez pasada la conmoción, uno se pregunta por la conciencia de los perpetradores, que carecen de empatía y se consideran con derecho a todo sin asumir responsabilidad alguna por sus actos. Estos hechos se menosprecian por los acusados, que lo consideran como una broma, algunos ignorantes de las consecuencias y otros conocedores de que son inimputables.
Es muy triste contemplar cómo el uso de las tecnologías se utiliza desde tan temprana edad para denigrar a otro ser humano y sentirse orgulloso de ello. Y es terrible pensar que estos hechos, como las violaciones en manada, evidencian que el hombre es un lobo para el hombre.