Yo no he nacido para un rincón: mi patria es el mundo.
Séneca
miércoles, 23 de agosto de 2017

Nostalgia

Caligrafía de emociones
Jose


La nostalgia es una tormenta de nieve fría.
Es un árbol con raíz en el misterio
con hojas de sombra
y la boca hambrienta de un rio.

La nostalgia te hace llorar
y reír al mismo tiempo.
Es una novela escrita en cursiva
un acantilado entre aquí y allá.
La película vintage en negro y blanco
con la que juego, coloreando de imaginación.
martes, 22 de agosto de 2017

Tus cartas
son un vino





Tus cartas son un vino
que me trastorna y son
el único alimento para mi corazón.

Desde que estoy ausente
no sé sino soñar,
igual que el mar tu cuerpo,
amargo igual que el mar.

Tus cartas apaciento
metido en un rincón
y por redil y hierba
les doy mi corazón.

Aunque bajo la tierra
mi amante cuerpo esté,
escríbeme, paloma,
que yo te escribiré.
Cuando me falte sangre
con zumo de clavel,
y encima de mis huesos
de amor cuando papel.
lunes, 21 de agosto de 2017

Personas




SALUDO MAYA
Los Mayas expresaban la unidad en un saludo diario:
“In Lak´ech”, que significa: “Yo soy otro tú”.
Al que contestaban:
“Hala Ken”, que significa: “Tú eres otro yo”.
domingo, 20 de agosto de 2017

Cuarenta grados
a la sombra

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena


Llevo mal el calor. Muy mal. Y cuando un termómetro (que no suelo mirar) me indica una temperatura elevada, lo llevo incluso peor. La sensación de ahogo crece y la posibilidad de desmayo también.
Pero, últimamente, me da por pensar que, tal vez, el hecho de quejarme tanto de ello, haga que lo lleve cada vez peor. Como si la queja solucionase algo. Como si el fastidio hecho lamento consiguiera bajar la temperatura ambiental por sí sólo.
En esto, como en todo, la queja no hace sino empeorar las cosas.
No puedo evitar los cuarenta grados a la sombra que el termómetro marca en algún momento del día (estamos en la cuarta o quinta ola de calor en lo que va de este año) pero puedo protegerme en casa, manteniéndola en penumbra. O acudir a ambientes frescos. O utilizar el agua y el aire acondicionado en su justa medida. O comer y beber adecuadamente.
Y, si por algún motivo, no puedo elegir y me toca soportar el calor, al menos podré ralentizar mis movimientos, hacer más descansos, hidratarme cada poco tiempo y adoptar otra serie de medidas que, seguro, existen.
No puedo cambiar el sofocante calor, pero sí mi actitud ante él. Se trata de aceptar lo que hay y ver la mejor forma de sortearlo. Cualquier cosa, salvo la insistente e inútil queja, que no conduce a nada más que al victimismo.
A estas alturas ya todos sabemos que la actitud de víctima no busca otra cosa que conseguir que otros hagan lo que uno no quiere asumir.
sábado, 19 de agosto de 2017

Que no pase el día sin echar unas risas





Abogado : Sobre esta foto suya... ¿estaba usted presente cuando fue tomada?
_______________________________________________ 
Abogado : Entonces, ¿la fecha de concepción de su hijo fue el 8 de agosto?
Testigo: Sí
Abogado : Y... ¿qué estaba usted haciendo ese día?
_______________________________________________ 
Abogado : Ella tenía 3 hijos, ¿cierto?
Testigo: Cierto.
Abogado : ¿Cuántos niños?
Testigo: Ninguno
Abogado : Y... ¿cuántas niñas?
____________________________________________ 
Abogado : Sr. Marcos, ¿por qué se acabó su primer matrimonio?
Testigo: Por muerte del cónyuge.
Abogado : Y, ¿por la muerte de cuál de los dos se acabó? 
_______________________________________________ 
Abogado : ¿Podría describir al sospechoso?
Testigo: Era de estatura mediana y llevaba barba.
Abogado : ¿Y era hombre o mujer?
_______________________________________________ 
Abogado : Doctor, ¿cuántas autopsias ha realizado usted en personas fallecidas?
Testigo: Todas las autopsias que he hecho han sido en personas fallecidas... 
viernes, 18 de agosto de 2017

La unidad que presiento

M.ª Carmen Ferrero


Durante casi toda mi vida he conjugado el verbo ser:
Yo soy…
Tú …eres
El…es
Marcando distancias
Fortaleciendo el yo soy…
Separando el tú eres…
Diferenciando… él es
… Y me despertó la música de tu Presencia
con acordes infinitos que no tienen fin.
…Y me sacaste a bailar la Danza de la UNIDAD…
Sujetándome tan fuerte…
que Tú y yo
no somos Tú…y yo…
Somos: “YOSOY”
No hay espacio para “dos”
…y siento que me llevas…
y que soy llevada.
Pero no hay dos..
Una sola Danza… y un BAILARÍN
Somos NO-DOS.
No hay distancias…
Somos FUSIÓN.
Formas de una misma REALIDAD…
Abrazados hasta ser:
El Abrazo y lo abrazado,
El Beso y la besada
El Amante y la amada
Eres en mí.
Y el “mí” deja de existir
Para ser en Ti…sin Ti.
No hay tú… ni yo…ni nosotros…
Solo hay SER.
Ser…sin “hay”
No hay nada, todo ES;
VACÍO Y NADA, recreado en PLENITUD.
Y Respiro PRESENCIA…
Y todo huele a vida…
Y todo SABE a SER.
Y siento que mi cuerpo se estremece
Y mis ojos se bañan en lágrimas
que son SILENCIO agradecido
Y me abrazo fuerte… sin poseerte
En el AQUÍ Y AHORA de la UNIDAD que SOMOS…
En el Misterio que desborda y abre a la vida
donde todo ES y te REGALAS. ¡¡Gracias!!
jueves, 17 de agosto de 2017

Entrevista
a Joe Dispenza

Entrevista realizada por Ima Sanchís
“La Contra” de La Vanguardia, 9 enero 2013.



"SI QUIERES OTRA REALIDAD, DEBES CONVERTIRTE EN OTRA PERSONA"



“Tengo 50 años. Nací en Nueva Jersey y vivo en las afueras de Seattle. Casado, tres hijos. Me especialicé en cardiopatía e imagen cerebral. Soy profesor en la Universidad de Atlanta. Creo que tenemos capacidad de crear nuestra vida y que a través de nosotros se expresa lo divino”.

La ley del cambio
Nuestra personalidad y nuestra realidad se han construido según cómo pensamos, actuamos y sentimos. Con mucha disciplina, entrando a diario en nuestro cerebro, podemos, según Dispenza, crear nuestra realidad. En su último libro, Deja de ser tú (Urano), explica cómo y propone un aprendizaje de cuatro semanas. Quiropráctico con una vida de película, tuvo una lesión que le hizo replantearse las capacidades de nuestro cerebro y se convirtió en bioquímico y neurocientífico. "Primero investigué las remisiones espontáneas de enfermedades y analicé qué tenían en común las personas que lo conseguían. Luego decidí reproducirlo, y todo lo que es reproducible se convierte en una ley".
Lleva años defendiendo que podemos llegar a controlar nuestra mente y la realidad.
La mente determina la experiencia exterior, porque todo se reduce a campos de energía, de modo que nuestro pensamiento altera constantemente nuestra realidad. Es posible cambiar circunstancias de la realidad si sabemos cómo.
Pues debo de ser muy torpe.
Si sostiene los mismos pensamientos, si lleva a cabo las mismas acciones y vive con los mismos sentimientos y emociones, su cerebro y su cuerpo seguirán igual; pero cada vez que aprende algo establece nuevas conexiones que cambian físicamente su cerebro.
Nos pasamos la vida aprendiendo.
No todos. Aun así, aprender no es suficiente. Has de aplicar lo que aprendes, y cuando empiezas a experimentar las emociones de esa experiencia, entonces literalmente das nuevas señales a tus neuronas y creas nuevas sinapsis: a eso se le llama evolución.
Si fuera tan sencillo...
Siempre estamos creando un futuro, lo que pasa es que solemos crear el mismo, reafirmamos nuestra personalidad. Vivimos dirigidos por una serie de pensamientos, conductas y reacciones emocionales memorizados (temor, culpabilidad, falta de autoestima, enfado, prejuicios...) que son muy adictivos y que funcionan como programas informáticos instalados en el subconsciente.
¿Dónde está el cambio?
En ser más grande que las circunstancias de tu vida. O somos las víctimas de nuestra realidad o los creadores.
Suena a autoayuda.
Si analizamos grandes personajes de nuestra historia, vemos que todos ellos pensaron e imaginaron un futuro el suficiente número de veces como para que su cerebro cambiara literalmente, hasta el punto de que sentían esa experiencia deseada como si ya hubiera sucedido.
Primero crearon el cambio en ellos.
Cambiar significa ir más allá del entorno, el cuerpo y el tiempo. Podemos hacer que el pensamiento sea más real que cualquier otra cosa, y lo hacemos a diario: si estamos conduciendo por una carretera pero concentrados en nuestro pensamiento, no vemos la carretera, no sentimos nuestro cuerpo y no sabemos cuánto tiempo ha pasado. Ese estado es el que utilizamos para crear.
Absortos en la emoción.
Pero la mayoría de las personas están pensando en sus problemas en lugar de pensar en las posibilidades.
Pero pensar en algo no lo hace real.
Una vez tenemos una visión, nuestro comportamiento debe responder a las intenciones. La mente y el cuerpo deben trabajar juntos. Tenemos que escoger de manera distinta de como hemos escogido para que pueda suceder algo nuevo. Si quiere crear una nueva realidad personal, tiene que, literalmente, convertirse en otra persona.
¿Cómo?
Mediante un programa de meditación desligada de misticismos que pretende que el cerebro y el cuerpo no respondan de forma predecible. Se trata de que se convierta en una habilidad, de abrir la puerta del sistema operativo, de todos esos programas subconscientes donde realmente ocurre el cambio.
Pongamos, por ejemplo, la ansiedad...
El escáner de alguien con ansiedad o con depresión es el mismo: el cerebro empieza a segregar química como si eso que teme la persona estuviera sucediendo, y con el tiempo esa química se convierte en adictiva.
¿Cómo salir del bucle?
Meditar significa familiarizarse con el inconsciente. Si haces conscientes tus pensamientos y tus hábitos automáticos y observas las emociones, empiezas a objetivizar tu mente subconsciente. Si te familiarizas con los aspectos de ti mismo que crean la ansiedad (o lo que quieras cambiar), durante la vigilia observarás cuándo empiezas a sentirte de esa manera y serás capaz de cambiarlo.
¿Y a partir de ahí?
...Si decides quién quieres ser, cuál es el gran ideal de ti mismo, qué pensamientos quieres tener, qué conductas quieres demostrar, qué emociones quieres experimentar; si te recuerdas cada día quién ya no quieres ser y quién quieres ser y empiezas a pensar en nuevas formas de ser, cuanto más pienses en ello y más lo planifiques, más estás instalando los circuitos en el cerebro.
Cuanto más te observes a ti mismo, menos serás tú mismo.
Exacto. Si podemos enseñar al cuerpo a confiar en el futuro y vivir en la alegría, creamos nuevas conexiones. Una atención clara y una emoción elevada cambian el destino. Pero requiere disciplina. El simple pensamiento positivo no funciona, porque la negatividad está instalada en el subconsciente. Los cambios verdaderos consisten en ser consciente de tus reacciones inconscientes.
¿Y qué dicen sus colegas?, ¿le tratan de esotérico, chiflado...?
Hay una división intelectual: tengo colegas que defienden teorías similares a las mías y somos tan científicos como los que defienden modelos más convencionales. Pero yo propongo que se pruebe y se juzgue.
miércoles, 16 de agosto de 2017

Dime desde
allí abajo...




Dime desde allá abajo
la palabra te quiero.

¿Hablas bajo la tierra?

Hablo con el silencio.
¿Quieres bajo la tierra?

Bajo la tierra quiero
porque hacia donde corras
quiere correr mi cuerpo.
Ardo desde allí abajo
y alumbro tus recuerdos.

Miguel Hernández
martes, 15 de agosto de 2017

Romance de la ESO



Pila bautismal. Iglesia de Pinilla de la Valdería 
Dicen que va en retroceso
la enseñanza de la ESO

Comprobarlo un padre quiso
y asaltó, sin previo aviso,
a su hija de quince años,
que, con modales huraños,
con evidente impaciencia,
con tono de displicencia
y prostibulario atuendo,
así le fue respondiendo:

-¿Cuándo vivió Alfonso Sexto?
-No está en mi libro de texto.
-¿Y está Felipe Segundo?
-A ese siempre lo confundo.
-¿Y doña Juana la Loca?
-En este curso no toca.
-Dí algún monarca absoluto.
-No se da eso en mi instituto.
-¿Y cuándo se perdió Cuba?
-Esta... ¡tiene mala uva!
-Pues dí un pintor español.
-Eso no entra en el control.
-¿No sabes quién fue Picasso?
-No. De esas cosas, yo paso.
-¿Cuándo acabó la Edad Media ?
-Pues vendrá en la Enciclopedia.
-¿Y las Navas de Tolosa?
-¡Me preguntas cada cosa...!
-¿Y qué fue la Reconquista?
-Si me dieras una pista...
-¿A qué equivalen mil gramos?
-¡Pero si eso no lo damos!
-¿Qué son los números primos?
-Eso tampoco lo dimos.
-¿La ecuación de primer grado?
-Pues tampoco la hemos dado.
-¿Y sabes mucho latín?
-¡Lo dices con retintín...!
-Y tampoco darás griego
-Se escribe raro, me niego.
-¿Quién fue Ortega y Gasset?
-Lo miraré en internet.
-¿No estudias filosofía?
-¿Para qué me serviría?
-¿Y has dado Literatura?
-No sé... No estoy segura.
-¿Quién compuso 'la Odisea'?
-No tengo ni zorra idea.
-¿En qué obra sale Calisto?
-No, papá, eso no lo he visto.
-¿Y Gonzalo de Berceo?
-No viene en el libro, creo.
-¿Y Calderón de la Barca?
-¡Huy, papi, no me seas carca!
-¿Clarín, Baroja, Unamuno...?
-Pues no me suena ninguno.
-¿Algún autor del Barroco?
-De eso sé bastante poco.
-¿Quién fue el Manco de Lepanto?
-Papá, no preguntes tanto.
-Pero, ¿no leéis a Cervantes?
-¡A ese lo leerías antes...!
-Lo tuyo, hija, es deplorable...
-Pues he sacado notable
-Y de ciencias, ¿sabes algo?.
-Me voy, que esta noche salgo.
-Pero, entonces, tú ¿qué sabes?
-¡No me esperéis; tengo llaves!

Y el padre quedó perplejo:
al mirarse en el espejo
se notó cara de idiota.
Musitó una palabrota
y fue a meterse en la cama.
Así acaba este epigrama.
domingo, 13 de agosto de 2017

Una flor
en el camino

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

Fotografía. Jesús Aguado
Con frecuencia recojo flores en el monte. Las agrupo en pequeños ramilletes y elaboro con ellas cestas decorativas de agradable olor. Por ello, en cada paseo campestre, acostumbro a mirar a mi alrededor en busca de flores.
A veces me encuentro una flor solitaria, rodeada de piedras y tierra, en medio de una senda. Y me hace gracia. Puede tratarse de una margarita, un brote de roble, una flor de manzanilla, un espliego… En cualquier caso, una sola.
Me recuerda a ese tipo de personas que siempre están en medio de todo, llamando la atención como pueden, porque es su forma de reconocerse y valorarse. Aislados del grupo porque se creen diferentes y huidizos de todo lo que suene a colectivo o público por temor a contaminarse. Van de únicos y especiales y, a veces, tan sólo consiguen que se les pise y se pase por encima de ellos. O se les evite. Triste, ¿no?
De hecho, yo no suelo arrancar esa flor solitaria para mis propósitos. Simplemente la miro y paso de largo. Allí se queda, en medio del camino. A pesar de llamar mi atención, no la elijo para la elaboración de mis cestas.
Así también esas personas “especiales” atraen, llaman la atención, pero acaban sin formar parte de ningún proyecto, porque en los proyectos –a pesar de la diversidad– todos son uno.
sábado, 12 de agosto de 2017

Vamos a reirnos





Abogado : ¿Cuál es la fecha de su cumpleaños?
Testigo: El 15 de julio.
Abogado : ¿De qué año?
Testigo: Todos los años.
____________________________________________ 

Abogado : Esa enfermedad, la Miastenia Gravis , ¿afecta a su memoria?
Testigo: Sí.
Abogado : Y, ¿cómo le afecta a la memoria?
Testigo: Se me olvidan las cosas...
Abogado : Se le olvidan... ¿Puede darnos un ejemplo de algo que se le haya olvidado?
Testigo: No me acuerdo.....
____________________________________________ 

Abogado : ¿Qué edad tiene su hijo?
Testigo: 35 ó 38 años, no me acuerdo.
Abogado : ¿Cuánto tiempo hace que vive con usted?
Testigo: Desde hace 45 años.
____________________________________________

Abogado : ¿Qué es lo primero que dijo su marido aquella mañana?
Testigo: Me dijo: "¿Dónde estoy, María?"
Abogado : ¿Y por qué eso la enfadó tanto a usted?
Testigo: Porque mi nombre es Celia.
____________________________________________ 

Abogado : Su hijo más joven, el de 20 años....
Testigo: Sí.
Abogado : ¿Qué edad tiene? 
viernes, 11 de agosto de 2017

¿Será verdad lo que dice el maestro?

–Maestro PO, ¿por qué antes del sexo cada uno ayuda al otro a desnudarse y después del sexo cada uno se viste solo? 

Responde el maestro:

–En la vida, pequeño Saltamontes, nadie te ayuda cuando estás jodido ... y, ... si te ayudan, es porque te van a joder ... 

jueves, 10 de agosto de 2017

Felicidad




¿Has hecho hoy algo por ser feliz?
¿Has estado con alguien te te haya hecho feliz?
¿Eres feliz?
Para pensar en este día y si lo compartes, muchas gracias.
¡Que tengas un feliz día!
miércoles, 9 de agosto de 2017

A las mujeres

Mario Vargas Llosa


Todas las flores del desierto están cerca de la luz. Todas las mujeres bellas son las que yo he visto, las que andan por la calle con abrigos largos y minifaldas, las que huelen a limpio y sonríen cuando las miran. Sin medidas perfectas, sin tacones ... de vértigo. Las mujeres más bellas esperan el autobús de mi barrio o se compran bolsos en tiendas de saldo. Se pintan los ojos como les gusta y los labios de carmín de chino.
Las flores del desierto son las mujeres que tienen sonrisas en los ojos, que te acarician las manos cuando estás triste, que pierden las llaves al fondo del abrigo, las que cenan pizza en grupos de amigos y lloran sólo con unos pocos, las que se lavan el pelo y lo secan al viento.
Las bellezas reales son las que toman cerveza y no miden cuántas patatas han comido, las que se sientan en bancos del parque con bolsas de pipas, las que acarician con ternura a los perros que se acercan a olerlas. Las preciosas damas de chándal de domingo. Las que huelen a mora y a caramelos de regaliz. Las mujeres hermosas no salen en revistas, las ojean en el médico, y esperan al novio, ilusionadas, con vestidos de fresas. Y se ríen libres de los chistes de la tele, y se tragan el fútbol a cambio de un beso.
Las mujeres normales derrochan belleza, no glamour, desgastan las sonrisas mirando a los ojos, y cruzan las piernas y arquean la espalda. Salen en las fotos rodeadas de gente sin retoques, riéndose a carcajadas, abrazando a los suyos con la felicidad embotellada de los grandes grupos. Las mujeres normales son las auténticas bellezas, sin gomas ni lápices.
Las flores del desierto son las que están a tu lado. Las que te aman y las que amamos. Sólo hay que saber mirar más allá del tipazo, de los ojazos, de las piernas torneadas, de los pechos de vértigo. Efímeros adornos, vestigios del tiempo, enemigos de la forma y enemigos del alma. Vértigo de divas y llanto de princesas. La verdadera belleza está en las arrugas de la felicidad...
martes, 8 de agosto de 2017

¡¡Sin arrogancias,
por favor!!




En la facultad de Medicina, el profesor se dirige a un alumno y le pregunta: “¿Cuántos riñones tenemos?” “¡Cuatro!”, responde el alumno.
“¿Cuatro?”, replica el profesor, arrogante, de esos que sienten placer en pisotear los errores de los alumnos.
“Traiga un fardo de pasto, pues tenemos un asno en la sala”, le ordena el profesor a su auxiliar.
“¡Y para mí un cafecito!”, replicó el alumno al auxiliar del maestro.
El profesor se enojó y expulsó al alumno de la sala. El alumno era el humorista Aparício Torelly, conocido como el Barón de Itararé (1895-1971)
Al salir de la sala, todavía el alumno tuvo la audacia de corregir al furioso maestro:
“Usted me preguntó cuántos riñones ‘tenemos’.
‘Tenemos’ cuatro: dos míos y dos suyos. Porque ‘tenemos’ es una expresión usada para el plural. Que tenga un buen provecho y disfrute del pasto”.
"La vida exige mucha más comprensión que conocimiento. A veces, las personas, por tener un poco más de conocimiento o ‘creer’ que lo tienen, se sienten con derecho a subestimar a los demás..."
domingo, 6 de agosto de 2017

Días de silencio

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

He tenido la suerte de haber participado recientemente en un encuentro  de silencio y meditación. Y he podido constatar, una vez más, toda la información, sabiduría y fuerza que proporciona el silencio. Y, de nuevo también, la necesidad cada vez mayor del mismo a medida que descubro su inmenso potencial de serenidad.

Al encuentro hemos asistido personas de lugares muy diversos, con momentos vitales muy diferentes y en situaciones personales muy distintas. Sin embargo, todos sintonizamos en un mismo latido. Todos vibramos en la misma onda. Todos sentimos la alegría de la presencia en el aquí y el ahora. A todos nos han quedado escasos los días (incluso a aquellos asustados inicialmente con la propuesta).

En estos encuentros no se habla. Se mira, se siente, se contempla, se escucha... Pero la comunicación fluye fácilmente, porque no sólo las palabras la hacen posible. Tenemos otros registros –muchas veces ignorados– para conocer y darnos a conocer.

En el silencio nos encontramos a pesar de las diferencias. En el silencio comprendemos lo que la mente de alguna manera confunde. Desde el silencio crecemos en aceptación y entendimiento. Hasta la comida silenciosa se saborea de forma distinta.

Me faltan palabras para expresar lo que una experiencia de silencio supone. Y, al mismo tiempo, me sobran todas ellas, porque no se puede expresar lo que ha de ser sentido, vivido y experimentado personalmente.

No se puede hablar del silencio. No sirve de nada. Sólo quien lo practica sabe de lo que intento hablar, sabe lo que intento transmitir. El silencio sólo se entiende desde el silencio.

sábado, 5 de agosto de 2017

Uno del Bilbao



Un bilbaino, por la mañana, en su habitación mirándose al espejo:
–Joder, pero mira que soy guapo, fíjate qué brazos y qué cara. Madre mía si es que soy perfecto, ostia, y encima de Bilbao.
Entra la madre a la habitación en ese momento y le dice:
–Patxi, tengo que decirte algo sobre tu hermana, ha decido meterse a monja. 
Cierra la madre la puerta, Patxi ojiplatico se da la vuelta, se mira de nuevo al espejo y dice:
–Jodeeeeer, guapo, de Bilbao y "cuñao" de Dios. La ostia, soy la ostia.
viernes, 4 de agosto de 2017

Flor de loto

Pax Vostrum
Beatriz


Su nombre científico es Nelumbo Nucífera. Pero recibe el nombre vulgar de flor de loto, de loto sagrado, de loto indio o rosa del Nilo.
Es una planta acuática que florece en el agua.  Probablemente hayas visto muchas imágenes de ella porque tiene mucho simbolismo en la historia de la humanidad.
Quiero hablarte de esta flor de loto en este post porque he tenido la suerte de ver cientos de ellas de primera mano y he quedado maravillada.
Las flores de loto surgen del “fondo” del  agua, surgen del fondo de aguas pantanosas o lodosas.  Es habitual verlas de manera natural en pantanos, lagos y estanques de Asia.
Para crecer sin problemas necesitan luz y un habitáculo profundo en el que se puedan desarrollar sus raíces. Sus tallos pueden alcanzar hasta un metro de longitud.
El loto tiene unas hojas de color verde azulado de diferentes tamaños. Las que sobresalen al exterior son grandes, circulares y muy numerosas.
El loto florece a finales de la primavera y sus flores duran hasta finales de verano.
A veces, se confunden con los nenúfares, pero la diferencia entre ambas es que las flores y hojas del nenúfar flotan sobre el agua mientras que las del loto son aéreas y se elevan por encima de ésta.
Hay más de cien variedades de flores de loto.  Y las hay de varios colores: azul, blanca, dorada, rosa, roja…
Son flores muy simbólicas en las religiones de Oriente, especialmente en el Antiguo Egipto, en India y China.
Las tres principales palabras con las que se la relaciona son: La belleza, la pureza y la eternidad.
Es una planta famosa por la longevidad de sus semillas (de ahí la palabra eternidad), que pueden germinar después de siglos. A veces, permanecen más de 100 años en lechos de ríos secos en espera de lluvias, humedad o condiciones propicias para que se den y cuando estas llegan, crece, florecen y muestran su belleza.
En China, durante las celebraciones del Año Nuevo, se saborean estas  semillas azucaradas como dulces. Significa divinidad y riqueza para el año que viene.
También se usa bastante para la medicina popular.
En el budismo, el significado más importante de la flor de loto es la pureza de cuerpo y alma. El agua pantanosa que acoge la planta está asociada con el apego y los deseos carnales, y la flor preciosa que florece en el agua en busca de luz es la pureza y elevación espiritual.
Cuando la flor de loto está cerrada o en capullo es un símbolo de las posibilidades infinitas del hombre. Mientras que la flor de loto está abierta, representa la creación y la grandeza del universo.
En el Antiguo Egipto los lotos representan la resurrección, por emerger resplandecientes desde las profundas aguas.
La flor de loto se abre paso desde el fondo de la oscuridad del estanque, crece del fango y se alza sobre la superficie para florecer con una belleza espectacular.
Durante la noche, la flor permanece cerrada y cuando amanece, a la salida del sol,  vuelve a abrirse y a desprender el aroma que la caracteriza. Se mantiene impoluta, sin mantener contacto ni con el lodo ni con el agua. Siempre bella, limpia, sin haber sido tocada por la impureza…  Por esto, el loto simboliza la pureza del corazón y de la mente.  Es una planta que brilla en la oscuridad.
A pesar de nacer en unas condiciones nada favorables, la flor de loto sobrevive a las mismas y se desarrolla para demostrar su belleza. Es por esto, que esta flor es “ideal” para reflejar la belleza tanto interna como externa. Para reflejar que ambas partes son necesarias en la existencia, que ambas partes están, son y que tenemos que aceptarlas y abrazarlas tal cual.
Si has pasado por momentos difíciles  y después has resurgido cual ave fénix, esta imagen de la flor de loto te servirá para recordar que tras los momentos oscuros, llega la belleza y la luz. 
También nos enseña esa necesidad de tiempo para nosotros, para estar hacia dentro, para meditar, para encontrarnos, para conectarnos, para estar a solas… para desde ahí poder florecer y ser belleza para los demás. (Recuerda cómo la flor de loto cada noche vive hacia dentro para florecer de nuevo al amanecer).
Y no solo esto, en nuestra propia vida, vamos a pasar por momentos de mucha oscuridad, pero no importa, es parte de la vida, encontraremos la manera, como la flor de loto, de elevarnos y  de transformar la propia oscuridad en luz.
Te animo a que abraces tu oscuridad, a que abraces tus circunstancias actuales por muy “lodosas” que sea, y a que te eleves por encima de ella/a en vez de hundirte en su fango J. Y si necesitas hundirte, hazlo, pero que sea para coger impulso para salir con más fuerza.
¡Feliz verano!

jueves, 3 de agosto de 2017

Cuando yo me vaya

Carlos Alberto Boaglio


Cuando yo me vaya, no quiero que llores,
quédate en silencio, sin decir palabras,
y vive recuerdos, reconforta el alma.

Cuando yo me duerma, respeta mi sueño,
por algo me duermo; por algo me he ido.

Si sientes mi ausencia, no pronuncies nada,
y casi en el aire, con paso muy fino,
búscame en mi casa,
búscame en mis libros,
búscame en mis cartas,
y entre los papeles que he escrito apurado.

Ponte mis camisas, mi sweater, mi saco
y puedes usar todos mis zapatos.

Te presto mi cuarto, mi almohada, mi cama,
y cuando haga frío, ponte mis bufandas.
Te puedes comer todo el chocolate
y beberte el vino que dejé guardado.
Escucha ese tema que a mí me gustaba,
usa mi perfume y riega mis plantas.

Si tapan mi cuerpo, no me tengas lástima,
corre hacia el espacio, libera tu alma,
palpa la poesía, la música, el canto
y deja que el viento juegue con tu cara.
Besa bien la tierra, toma toda el agua
y aprende el idioma vivo de los pájaros.


Si me extrañas mucho, disimula el acto,
búscame en los niños, el café, la radio
y en el sitio ése donde me ocultaba.

No pronuncies nunca la palabra muerte.
A veces es más triste vivir olvidado
que morir mil veces y ser recordado.

Cuando yo me duerma,
no me lleves flores a una tumba amarga,
grita con la fuerza de toda tu entraña
que el mundo está vivo y sigue su marcha.

La llama encendida no se va a apagar
por el simple hecho de que no esté más.

Los hombres que “viven” no se mueren nunca,
se duermen de a ratos, de a ratos pequeños,
y el sueño infinito es sólo una excusa.

Cuando yo me vaya, extiende tu mano,
y estarás conmigo sellada en contacto,
y aunque no me veas,
y aunque no me palpes,
sabrás que por siempre estaré a tu lado.

Entonces, un día, sonriente y vibrante,
sabrás que volví para no marcharme.
miércoles, 2 de agosto de 2017

Viaje hacia el interior

OSHO

La mujer que aparece en esta imagen muestra una ligera sonrisa en su rostro. En realidad, simplemente está observando las travesuras de su mente, sin juzgar, sin tratar de detenerlas, sin identificarse; simplemente las observa, como si se tratara del tráfico en una carretera, o de las ondas en la superficie de un pozo. Y las travesuras de la mente resultan, incluso, algo divertidas: saltan arriba y abajo y dan vueltas de mil maneras tratando de captar tu atención y de meterte en el juego. Desarrollar el don de desapegarse de la mente es una de las bendiciones más grandes que hay. Realmente es el meollo de la meditación. No se trata de cantar un mantra o de repetir una afirmación, sino simplemente de observar, como si la mente perteneciera a alguien diferente.Ahora estás listo para tomar esa distancia y observar el espectáculo sin quedarte atrapado en él. Abandónate a la simple libertad de ir “hacia dentro” cada vez que puedas e irás pillando el “tranquillo” a la meditación, cada vez más y mejor.

Ir hacia dentro no es para nada cambiar de dirección. Ir hacia dentro no es para nada un “ir”. Ir hacia dentro simplemente significa que has estado corriendo detrás de este y aquel deseo, corriendo y corriendo, y una vez tras otra has llegado a la frustración; que cada deseo trae desdicha, que no hay plenitud a través de él, que nunca llegas a ninguna parte, que la satisfacción es imposible. Al ver esta verdad, que correr tras los deseos no te lleva a ninguna parte, te detienes. No se trata de que hagas ningún esfuerzo para detenerte. Si haces algún esfuerzo para detenerte, vuelves otra vez a correr. De una forma sutil aún estás deseando: quizás ahora lo que deseas es no desear.

Si estás haciendo algún esfuerzo para ir hacia dentro, aún estás yendo fuera. Cualquier esfuerzo solo puede llevarte hacia fuera, al exterior.

¿Cómo puedes tener un viaje hacia dentro? Ya estás ahí, no tiene sentido ir. Cuando el ir se detiene, los viajes desaparecen; cuando los deseos ya no ensombrecen tu mente, estás dentro; esto es lo que se llama ir hacia dentro, pero no es un ir en absoluto, es simplemente no salir.

martes, 1 de agosto de 2017

Canción última

Miguel Hernández


Pintada, no vacía
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.

Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa,
con su ruinosa cama.

Florecerán los besos
sobre las almohadas.
y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.

El odio se amortigua
detrás de la ventana.

Será la garra suave.

Dejadme la esperanza.
lunes, 31 de julio de 2017

Una esperanza de futuro

Carmen de la Puente


El 18 de Abril comenzamos en el Teléfono de la Esperanza una andadura llamada “Autoestima”.
Éramos un grupo de 13 personas que nos mirábamos unas a otras, escuchando, al mismo tiempo, a la persona que iba a orientarnos y guiarnos a lo largo de nueve sesiones:
Todos los martes de nueve semanas.
Sentados en círculo podíamos observarnos y escucharnos de manera activa y sincera. Era un círculo de fuerza, fuerza y esperanza que nos daríamos unos a otros al desnudar nuestro interior de manera sincera, sin tapujos ni vergüenza. Martes a martes esto se iba confirmando.
El círculo, ya en 2ª sesión quedó definido en 10 personas, las que hoy terminamos. Formándonos, para reforzar nuestra comunicación un grupo de whatsapp, y cuyo nombre ¡!!Cómo no!!!! era el de nuestra propia guía: Lola. Para ser más concreto LolaLolitaLola.
El curso ha hecho huella en nuestros corazones, pero sobre todo ha creado un vínculo de amistad y un lema muy claro: “Si quieres puedes”.

domingo, 30 de julio de 2017

El pájaro que duerme en la parra

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

Este verano hay un inquilino nuevo en el jardín. Es un pájaro que tiene en la parra su sitio para pernoctar. Cuando no estábamos aquí el pájaro acampaba por sus fueros en todo el territorio (hay pruebas evidentes de ello). Ahora, se corta un poco más.

Me hace gracia verlo llegar cada noche. Se posa en el tejadillo oteando el horizonte para ver si está despejado el sitio. Observa inquieto durante un buen rato los movimientos de la casa. Hace escapadas rápidas y vuelve. A la cuarta o quinta vez decide por fin adentrarse en la parra. Está un ratito en ella. Vuelve a salir. Otea otro momento. Escucha. Vuelve a entrar definitivamente. Así cada tarde al oscurecer.

Durante los primeros días, de mañanas, no solía venir por aquí. Ahora ya sí. Llega al tejadillo. Observa. Revolotea un poco. Y se adentra en el jardín, cada vez con más confianza. Mientras ahora escribo está no muy lejos de mí, observando. Cualquier día de estos me lo encuentro dentro de la casa explorando nuevos territorios.

Este pajarillo me está hablando de la curiosidad que despierta la confianza afianzada.

Él, primero, necesita confiar en que puede seguir durmiendo en su sitio sin que nada perturbe su sueño. Una vez que confía va extendiendo su curiosidad a nuevos lugares, a nuevas experiencias. Poco a poco. Despacio. A medida que gana confianza se tranquiliza y sigue explorando. Como nosotros.

Sin confianza no avanzamos, ni nos sentimos con fuerza, ni crecemos. Si perdemos la confianza en nosotros mismos y en la vida habremos perdido, probablemente, la ilusión de vivir, y nos mantendremos en estado latente bajo el yugo del miedo y de la inseguridad.

Confianza. Esa palabra de la que tanto hablamos y que tan poco practicamos.

viernes, 28 de julio de 2017

Curso "Conocerse para crecer"

Elena Rodríguez
No he realizado este curso para que me den otro título profesional más, un certificado o un diploma. Tampoco para poder encontrar trabajo o cambiar el que tengo. Ni para engordar mi currículo vitae, ni  para ganar más dinero, ni para ser más o menos que nadie. He realizado  el curso "Conocerse para Crecer" porque hace tiempo que supe de su existencia, pero hasta ahora no lo pude realizar. Y no me arrepiento en absoluto. Creo que ha llegado en el mejor momento posible y lo he interpretado como un afianzamiento personal, he apuntalado lo que soy y en lo que creo, lo que amo, para así vivir con responsabilidad y dignidad, para no desaprovechar mi vida, es decir, que tenga sentido todo lo que hago, y quien sabe, en un futuro poder ayudar a los demás que voluntariamente se dejen ayudar.
Hemos tratado muchos temas, leído libros, visto películas para analizar, reflexionar, hablar y aportar enfoques diferentes. De todo y de todos he aprendido. He reflexionado sobre el cambio, sobre las ideas irracionales, también sobre el sentido que puede tener la vida cuando te lo arrebatan todo: la responsabilidad, el perdón… No quiero entrar en muchos detalles para no desvelar los "secretos" que este curso aporta y así animar e invitar a otras personas a que lo realicen.
De la mano de voluntarios (muy preparados y comprometidos) del Teléfono de la Esperanza,   durante varias semanas nos hemos dado el capricho de crear un ambiente y un clima especial para la escucha y la comprensión, y así avanzar poco a poco, porque cuando vas deprisa puedes cansarte o tropezar.
Quiero tener un recuerdo cariñoso y dar las gracias a mis compañeros y amigos: Isabel, Gerardo, M.ª Jesús, Belén, Eva, Marisol, Raquel, Juan y Sarita. Ha sido un verdadero placer coincidir en este crecer interior que tan bien nos hace y cómo no, dar unas gracias inmensas a nuestra monitora M.ª Elena, que ha sabido llevarnos de la mano de una manera tierna, sorprendente y muy comprensiva.
Me despido con un texto de Viktor E. Frankl del libro “El hombre en busca de sentido” -El propio hombre es el que tiene la capacidad para asumir una postura ante las situaciones, no está totalmente condicionado. Él es quien determina si ha de entregarse a las situaciones o hacer frente a ellas.
jueves, 27 de julio de 2017

Vivir en el alma

Amar lo que es, amar lo que somos y amar a los que son.
Joan Garriga, experimentado y reconocido terapeuta en el campo de la Gestalt y las Constelaciones Familiares, nos muestra cómo poner orden en nuestros afectos y en nuestra vida interior. También a rendirnos ante el misterio de la vida para alcanzar con ello paz y felicidad perdurables.
Su propuesta es sencilla y directa, como lo son las enseñanzas sabias de todas las tradiciones espirituales: amar lo que es, amar lo que somos y amar a todos los que son.
Al recorrer estas líneas, aprenderemos a reconocer y habitar en forma inteligente el Alma Gregaria que nos vincula con nuestros grupos de pertenencia familiar y social. Luego, iremos poco a poco desplazando el foco hacia la Gran Alma para presenciar allí como emerge nuestro ser más auténtico. Desde la perspectiva del alma la vida cotidiana se vuelve puro disfrute y aceptación, dando por finalizada la lucha por imponer en cada momento los pequeños deseos de nuestra limitada personalidad.
Como el mismo autor nos resume: «el gran tema de este libro, al fin y al cabo, es el viejo asunto de la voluntad frente al destino, de los designios del pequeño yo personal frente a los dictámenes de la gran voluntad, de la gran inteligencia definitiva».
Puede ser un buen libro para este verano.
miércoles, 26 de julio de 2017

Entrevista a
Marcelo Demarzo



Marcelo Demarzo, maestro de atención plena o ‘mindfulness’.
Tengo 43 años. Soy doctor en Medicina, especialista en medicina preventiva . Estoy casado y tengo tres hijos (11, 5, 1). ¿Política? ¿Creencias? Me atrae la filosofía budista. La técnica de la atención plena alivia dolencias
En los años setenta, un joven doctor en Biología Molecular del MIT, Jon Kabat-Zinn, exploró una práctica relajante –inspirada en meditadores monásticos budistas– que bautizó mindfulness (atención plena): desfijas la atención de tus pensamientos para llevarla a tu respiración, tu cuerpo, tu momento viviente, ¡a tu ser! Y así reduces ansiedad, estrés, angustia, depresión: ¡la neurociencia lo ratifica! Su discípulo Demarzo aplica la atención plena a la medicina preventiva y clínica, invitado aquí por el doctor Luis López al máster en Relajación, Meditación y Mindfulnessde la UB (masterremind-ub.org). Autogenia: genero mi propio bienestar, deseo bonitas cosas para ti y para mí.
¿Qué es la atención plena?
Un estado mental en que eres plenamente consciente de ti.
¿Y en qué consiste eso?
Ni te agobian pasadas vivencias ni te angustian pensamientos anticipatorios.
¿Calma interior, pues?
Sí, plena, aquí y ahora. Estás bien, y a voluntad. Lo generas tú desde dentro: autogenia.
¿Puedo conseguirlo?
Pues claro, con un par de sesiones de entrenamiento y algunas semanas practicando.
¿Y cómo sabré que he conseguido la atención plena?
Lo sentirás dentro como un “¡eureka!”. ¡Así lo sentí yo! Es lo que yo andaba buscando...
¿Qué buscaba?
Soy médico y buscaba un modo de empoderar a mis pacientes para que sufrieran menos ante sus dolencias. ¡Y lo encontré! La atención plena ( mindfulness, en inglés) es una herramienta muy benéfica para el paciente.
¿Qué beneficio reporta al paciente?
Hay prueba neurocientífica: experimentos de neuroimagen que muestran que ocho semanas de práctica diaria de atención plena incrementan la espesura cerebral.
¿Espesura cerebral?
Multiplica la densidad de conexiones neuronales en varias áreas del cerebro: en la corteza prefrontal, por ejemplo.
¿Con qué consecuencias?
La corteza prefrontal te habilita para planificar, tomar decisiones, memorizar, concentrarte, tener conciencia corporal... ¡Todas esas capacidades se refuerza, por tanto!
Pues no me vendría nada mal.
Vemos claras mejorías en pacientes con diabetes, hipertensión, ansiedad y depresión.
¿Qué tienen en común esas dolencias?
Un estrés crónico. Por eso mejoran. ¡Y también los afectados de dolores crónicos!
¿La atención plena es analgésica?
El dolor crónico puede llevarte a la catastrofización: aumentas tu sufrimiento preguntándote “¿y por qué yo?”, autoinculpándote...
¿Y la atención plena lo palia?
Evita ese cuadro de sufrimiento añadido. Igual con la depresión: en personas con tres cuadros depresivos, practicar la atención plena... reducirá la reincidencia ¡a la mitad!
¿Más o menos eficaz que los fármacos?
Exactamente igual..., pero sin ningún efecto secundario indeseable. ¡Por eso propongo aplicar la atención plena en hospitales!
¿Entrena usted a pacientes?
Y a médicos, por su propio bien y para que ayuden a sus pacientes. Y así todo mejora.
¿Cuál es la técnica?
Fíjate en tu respiración. O mira pasar tus pensamientos, como si fuesen nubes. O imagina que estás muerto...
Vaya.
Esto lo hacían ya los estoicos griegos, para bien vivir... Practicas el desapego. Y así ves tus esquemas mentales, esos que te llevaban a actuar reactivamente a tu entorno.
¿Y de este modo dejaré de reaccionar?
No serás ya reactivo: serás activo, controlarás. Harás lo que te beneficie, basta de espasmo incontrolado: eso es ser consciente.
La atención plena ¿en qué le mejoró?
Mejoraron mis relaciones conmigo mismo. Y con las personas de mi entorno: pareja, familia, trabajo. Y además... ¡dejé de fumar!
¿Lo pretendía usted?
Me disgustaba fumar, pero era incapaz de dejarlo. Ya ni lo pretendía. Y practicar la atención plena... ¡me hizo repugnante fumar, sin pretenderlo! Y lo dejé, así, sin más. Otros meditadores adelgazan, se tonifican... Ser consciente del cuerpo ¡te lleva a respetarlo!
¿Maltratamos el cuerpo con la mente?
Mira qué dijo un indígena mesoamericano: “El hombre blanco está loco: ¡ha llegado a creer que se piensa con la cabeza!”. Es una verdad honda. La atención plena consiste en recuperar la totalidad de tu ser.
¿En qué casos la recomienda más?
¡En todos! Suele acercarse quien tiene una motivación íntima fuerte: sobrellevar mejor un dolor, sufrir menos, sentirse más feliz...
Pero el sufrimiento va con la vida.
¡Muy bien dicho! Y aceptar eso es lo primero. Pero lo segundo es desear minimizarlo. Y ahí entra la atención plena. Esta mañana, por ejemplo, he perdido el tren: ¿me he amargado por eso? ¡No! He sonreído y he reservado para el siguiente.
¿Y así con todo, Demarzo?
Así con todo, aceptación activa. ¡Aprende!
¿En qué ámbitos sería más benéfica la atención plena?
Hospitales, aulas académicas, oficinas, empresas, entrenamientos deportivos, tribu­nales, comisarías, cárceles, parlamentos...: ¡todo mejoraría! Un grupo de 130 parlamentarios británicos está estudiando llevar la atención plena al sistema de salud pública.
¿Qué persona es la más consciente de las que haya conocido en su vida?
Jon Kabat-Zinn, el médico fundador de la atención plena para reducir el estrés... ¡Pero más aún el Dalái Lama, ese tipo que siempre sonríe y jamás se aburre!
Al amigo Donald Trump... ¿podría mejorarle un poco la atención plena?
Trump es reactivo, compulsivo: ¡un espejo de lo que somos! Tú... sonríe y practica la pausa revolucionaria: escucha... y espera antes de contestar. Mejórate a ti mismo.
martes, 25 de julio de 2017

Un mundo que vive de culpables

La vida está llena de caricias
Juan Fernández Quesada


Así como la oscuridad es la falta de luz, luego no existe, el pecado es la ausencia de amor. Pero no es esto lo que percibe el ego. El ego percibe agresiones en lugar de errores. El pecado y la condenación es lo mismo, es una forma de invitar al castigo en lugar de invitar al amor y a perdonarnos.
Cuando confundimos “error” con “pecado” no hay ninguna forma de salvación del ser humano, porque como producto final da lugar a la desconfianza y adentrarnos en la espiral de la guerra y de la violencia. Un error puede ser corregido, lo torcido puede ser enderezado, pero el pecado es irreversible. Creer en el pecado es creer que son las mentes las que atacan y no los cuerpos. De esta forma asignamos culpabilidad a las mentes.
Creer en el pecado es creer en que los ataques son siempre intencionados y de que por lo tanto la culpabilidad y el castigo están justificados.
En el pecado radica la mejor defensa del ego que sirve a todas las defensas del mismo. El pecado es la armadura y protección del ego.
Quien tiene fe en el pecado es imposible que tenga verdadera fe. Si el pecado es real no hay esperanza de curación en el ser humano, otorgamos esencia de enfermedad en su mente y hay que recordar que todos fuimos niños, hasta el ser que comete más crímenes después. Fuimos seres totalmente inocentes. ¿Qué modifico nuestra naturaleza limpia? ¿Qué cambió nuestro estado puro, alegre, sensible, natural?
Para el ego el pecado es muerte y la redención se alcanza asesinando. ¿Esto no es tener una mente retorcida?
La creencia en el pecado es un enorme muro que ponemos en nuestro camino hacia la paz: Nadie puede obtener paz en su vida con tal creencia. Si reduces a todo ser humano a un cuerpo, eso es a lo que temes.
El concepto de pecado nos mantiene separados a todos, es una ausencia de reconocimiento de igualdad. La atracción por la culpabilidad es solo miedo. Y, recuerda, el miedo es lo que se opone al amor.
Los pecados son los errores que creemos no pueden ser perdonados, haciendo la destrucción del ser humano en inevitable. Lo que ha sido condenado, condenado está por ser eternamente imperdonable.
Si el pecado se ataca con castigo, se perpetúa, porque se hace con el mismo programa de proclamación de la maldad. El que cree en el pecado mantiene al mundo excluido del amor.
El pecado es la única creencia que limita la idea de trascendencia, de mejora, de superación de nuestras limitaciones, de posibilidad de cambio y transformación.
Elimina de tu lenguaje la palabra “culpabilidad” y transfórmala en “responsabilidad”, la primera conlleva castigo, la segunda conlleva liberación. Elimina de tu lenguaje la palabra “pecado” y transfórmala en “error”. La primera conlleva ejecución, muerte, la segunda aprendizaje.
Un abrazo.
lunes, 24 de julio de 2017

Somos plenitud

Enrique Martínez Lozano
Psicoterapeuta

No somos el yo separado (persona) que nuestra mente piensa, sino plenitud de presencia que se expresa, manifiesta y experimenta en esta forma concreta –sumamente frágil y vulnerable– que llamamos “yo”.

¿Cómo pasar de esa creencia errónea –por más arraigada que esté– a la comprensión de nuestra verdadera identidad? En este “paso” se ventila la liberación de la ignorancia y del sufrimiento. Pedagógicamente, podría plantearse en las siguientes etapas:

  1. La creencia: Desde niños hemos crecido pensando que éramos el “yo” que nuestra mente pensaba; creencia que es sostenida y alimentada de manera constante por nuestro entorno familiar, educacional y cultural. Tal creencia hace que nos veamos radicalmente como carencia, que necesita ser “completada” por “algo” exterior de lo que todavía carecemos. Aquella misma creencia nos lleva a pensar que “somos malos” o, al menos, que “podemos ser mejores”. Y ahí nos pasamos la vida en una ansiedad más o menos intensa, entre la autoexigencia perfeccionista y la decepción o frustración inevitable.
  2. La realidad: No somos el yo carente que pensamos ser, sino Plenitud que se expresa en esta forma (persona) débil, frágil y sumamente limitada y vulnerable. Lo que llamamos “yo” es solo una construcción mental, que es fruto de la naturaleza apropiadora y separadora de la mente. Por eso, mientras nos pensamos, nos vemos como “yo”; sin embargo, en cuanto acallamos el pensamiento y atendemos, nos percibimos como Plenitud, una con todo lo que es. Así se explica que cuando no hay pensamiento ni memoria, no existe ningún yo; nunca había existido, salvo en la creencia mental de la que nació.
  3. La consecuencia: No necesitamos “mejorar”, porque no nos falta nada; todo es perfecto tal como es; todo está bien. Cuando has comprendido que eres uno con todo lo que es…, cuando eres consciente de ser Plenitud, ¿qué podrías desear?
  4. La trampa: La mente se apropia también de esta comprensión en beneficio propio, dando lugar a mecanismos de justificación y endiosamiento del yo, utilizando aquella certeza como pretexto para la indolencia y el narcisismo, que perpetúan la “zona de confort” donde el yo se refugia.
  5. La comprensión: Somos pura Presencia –Eso que queda cuando no ponemos pensamiento–. Pero la Presencia no es “algo” que tenemos o un “objeto” del que pueda apropiarse el yo; es, sencillamente, nuestra verdadera identidad, Eso que somos en lo más profundo; una identidad compartida con todos los seres, dado que todo es Presencia o Consciencia que se despliega a través de infinitas formas.

Solo esta comprensión permite sortear las trampas de la mente y del ego. En ella se disuelve también la paradoja entre lo que somos –plenitud de presencia– y la forma (persona) que tenemos o en la que nos experimentamos.

Cuando eso se ha percibido, se comprende que todo consiste en poner consciencia, es decir, en vivir conscientemente en conexión con lo que realmente somos. De esa vivencia –que en realidad es un “fluir” en la Vida que somos– brotará la acción adecuada en cada momento.

domingo, 23 de julio de 2017

2 + 2 = 5

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena


Esta es una forma sencilla de explicar la sinergia de grupo. Es la situación que se da cuando la fuerza de un grupo en sí mismo es mayor que la suma de las fuerzas individuales de sus miembros.
Existe sinergia cuando cada uno aporta y suma; cuando el resultado es mayor y más importante en grupo que individualmente; cuando la actitud del otro impulsa la mía hacia el crecimiento común; cuando el espíritu creativo crece sobre propuestas abiertas y serias.
Enseguida notamos cuándo estamos en un ambiente de sinergia y cuándo no.
He participado en grupos donde estaba clara, porque todos aportábamos y ayudábamos a la consecución de los objetivos, estábamos ilusionados y dábamos lo mejor de nosotros mismos.
He participado en otros donde lo único que quería era acabar cuanto antes para volver a una realidad más cómoda y menos tóxica, porque el grupo se estaba convirtiendo en algo dañino.
Es fundamental la actitud que cada uno de nosotros llevamos a un grupo (cualquiera que éste sea). Si vamos abiertos al crecimiento, creceremos. Resolveremos cuantas cuestiones se susciten y haremos del mismo un espacio apto para el autodesarrollo. Habrá roces y puntos de vista diversos, por supuesto, pero sabremos afrontarlos desde la autenticidad y el buen hacer.
Si vamos buscando que otros resuelvan los problemas a los que yo doy la espalda, que cubran carencias personales que yo no sé resolver por mí misma y que me aportan gratuitamente dando yo poco o nada, nos achicaremos y achicaremos al grupo, estrangulándolo hasta ahogarlo.
Sería conveniente que antes de participar en un grupo nos planteáremos nuestra actitud ante el mismo. Sí, sería muy conveniente.
sábado, 22 de julio de 2017
viernes, 21 de julio de 2017

Psicología
de lo diferente

El rincón del psiquiatra
Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra


Si contemplamos un puzzle, todos los elementos son diferentes, pero también todos son necesarios para realizarlo. No existen piezas más importantes que otras, ni más bonitas. Todas tienen una misma misión: construir el puzzle. Hoy al reflexionar sobre “los diferentes” se me ocurre pensar que la humanidad es como un gigantesco  puzzle donde todas las piezas (las personas) son necesarias y suficientes. Ninguna debería ser excluida ni por su color, ni capacidad, ni haber nacido en uno u otro país, ni practicar una u otra religión, ni estar cuerdo o loco, etc.
Lo diferente
Lo diferente es tan consustancial al ser humano que no existen dos huellas dactilares, ni tampoco dos personas idénticas, incluso aunque tengan la misma carga genética (los gemelos monocigóticos). Así, pues, “lo diferente” que nos hace distintos y originales, es una cualidad que está impresa en la propia esencia del ser humano. Y esto es así, pues somos contingentes e imperfectos. No somos dioses, ni robot, pues entonces si seríamos iguales. Nuestra imperfección  nos hace originales. Por esto existen: personas altas y bajas, gordas y flacas, sabias e ignorantes, guapas y feas, sanos y enfermos y…cuerdos y locos.
No obstante, debemos admitir que existen “diferencias” que pueden provocar una gran distorsión en la convivencia. Por ejemplo, ser negro en un país de blancos (en Africa ser negro no es ninguna excepción), padecer una enfermedad mental en una sociedad que se considera cuerda, ser extranjero, de distinta raza o religión, etc. en estos últimos casos incluso se pueden producir guerras fratricidas y por lo tanto, lo diferente  no es facilitador de favorecer la convivencia sino todo lo contrario.
Origen
El hombre primitivo descubre al otro (amigo o enemigo) cuando comienza a compartir territorio, caza, etc. A partir de pasar de ser nómada a ser sedentario se impone una estratificación de tareas y de responsabilidades: unos cazan, otros construyen la vivienda,  otros cuidan de los animales, existe el jefe y los súbditos, etc. Establecer, pues, diferencias es lo que facilita vivir en comunidad.
Así, pues, a lo largo de la historia de la humanidad se han dado tres posiciones ante el “otro”: o el otro, aunque diferente, es complementario, o se se le contempla como un competidor, pues nos puede quitar posibilidades (laborales, cultures, etc,) o bien, al otro diferente (mendigo, loco, pobre, etc.) se le debe exterminar. Desgraciadamente en nuestra sociedad occidental, en muchos casos, han predominado esas dos últimas posiciones. Así, cuando el diferente es negro, sudaca o moro, por poner solamente algunos ejemplos, se vive como potenciales enemigos que debemos anular.
Somos, pues, diferentes pero complementarios. La desigualdad nos hace más humanos, pues nos convierte en únicos e irrepetibles. La vida sería muy aburrida si todos fuéramos idénticos, pensáramos lo mismo o tuviéramos los mismos sentimientos y necesidades. En este gran puzzle de la vida, nadie falta, pero tampoco nadie sobra.
jueves, 20 de julio de 2017

Taller de mindfulnes

M.ª Carmen Gutiérrez


No quiero castigarme de estar sin el bien
lo necesito para depositarlo en cada
rincón oscuro, vacío, grande o pequeño
de mi conciencia para algún día dejarlo
fluir como polvo de estrellas.


Estoy llorando por dentro, me compadezco
y a la vez  me tengo rabia, reconozco que
poco adelanto, la angustia que me embarga
el cuerpo es tal, que no soporto ese
brutal descontento de mi misma.


Los pensamientos negativos afectan al
ánimo  considerablemente (mucho)
a veces no se soportan.

Lo bueno de nuestras vidas sería que el
sufrimiento no termine con nosotros, sino
nosotros con el sufrimiento.
Hay que aprender a no sufrir por sufrir
No pongas tristeza donde no la hay.

En la ansiada propuesta de la vida se
manifiestan diferentes bifurcaciones o sendas
a seguir, si  uno sabe, y sino…
¿Cómo es tu vida?
Inteligente, apasionante, desequilibrada,
armoniosa (elige) y si no sabes… quedas
en un estado de existencia melancólico y agónico
fuera de la propuesta.

En un gota de agua entra
la satisfacción de verla caer.
La sensación de mojarse.
La abundancia de agua.
La sed saciada.
La nostalgia de un día.
Riadas imparables
El vapor que la hace permanecer.
La fusión de un mundo de vida.

Siempre se pierde algo por el camino
Un amor, una ilusión, el tener que decir algo
Eso quiero hace hoy, tengo que ir a
un sosiego, un convencimiento, esa
esperada grandeza, un renacer.
Esa moneda.

  
Cuando uno o alguien se propone
hacer daño a la naturaleza,
a una persona, o cualquier ser
o se imagina el daño que se hace
así mismo.

Se está formando un eclipse en mis pensamientos
los buenos quieren tapar a los malos
creo que solo es parcial
Cuando en la eclíptica de su recorrido
se perfeccione y se visualice el eclipse total
será fascinante.

Necesito corregir la impaciencia que termina en ansiedad
Creamos impaciencia en nosotros mismos
cuando no sabemos por donde tenemos que ir, no actuamos
como tiene que ser, y sufrimos cuando no debemos


La mente universal nos ha dado a cada
uno un tanto de su sabiduría hasta
que la podamos perfeccionar, ahí está la clave
de lo absoluto, hasta llegar a
conseguirla en su perfección.

La configuración de la vida se manifiesta
en espacios grandiosos o pequeños
grandiosos en lo infinito  y
pequeños en lo cercano.
miércoles, 19 de julio de 2017

Muere lentamente

Pablo Neruda


Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee, quien no escucha música,
quien no halla encanto en si mismo.

Muere lentamente quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del habito, repitiendo todos los días los mismos senderos,
quien no cambia de rutina,
no se arriesga a vestir un nuevo color
o no conversa con desconocidos.

Muere lentamente quien evita una pasión
Y su remolino de emociones,
Aquellas que rescatan el brillo en los ojos
y los corazones decaidos.

Muere lentamente quien no cambia de vida cuando está insatisfecho con su trabajo o su amor,
Quien no arriesga lo seguro por lo incierto
para ir detrás de un sueño,
quien no se permite al menos una vez en la vida huir de los consejos sensatos…
¡Vive hoy! - ¡Haz hoy!
¡Ariesga hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡No te olvides de ser feliz!

lunes, 17 de julio de 2017

Entrevista a
Jordi Montero

Tengo 65 años. Barcelonés. Divorciado, dos hijas, dos nietos. Me he jubilado del hospital Universitario de Bellvitge. Trabajo en el Institut Dexeus y la clínica Tres Torres. La política se ha convertido en una profesión, pero debería hacerse en la calle, mirando alrededor. Soy agnóstico.

El “emocionólogo”

Es uno de los neurólogos que más saben sobre el dolor en nuestro país, durante más de cuarenta años ha combinado la docencia, la clínica y la investigación y ha sido uno de los impulsores del Grupo de Estudio de Dolor Neuropático de la Sociedad Española de Neurología. Resume su experiencia y conclusiones en Permiso para quejarse (Ariel). Pertenece a ese pequeño grupo de médicos que reivindican el buen trato y la calidad de tiempo con el paciente porque sabe que el dolor crónico está relacionado con problemas emocionales y es el motivo del 80% de las consultas de una unidad del dolor. “El siglo XXI es el siglo de las emociones, de las neurociencias y de las mujeres; este es el gran cambio en el que estamos inmersos”.

Más de seis millones de españoles sufren dolor crónico.

Sí, una de cada seis personas. Y, a diferencia del dolor agudo, el crónico no tiene una causa física.

¿No hay nada objetivo que lo produzca?

No, hasta ahora los médicos decíamos: “tiene cuento”, “es histérico”. Pero gracias a las neurociencias hemos podido observar que la actividad cerebral de las personas con dolor crónico es idéntica a la del dolor agudo.

¿Por fin tienen permiso para quejarse?

Sí, y su fuente son factores emocionales. Al fin y al cabo las emociones son lo que nos gobierna, lo más importante de nuestro cerebro.

¿Por encima de la razón?

Muy por encima. La razón, decía Einstein, es la servidora de la emoción. Puede que hayas tenido un dolor agudo y que cuando desaparezca la lesión continúes teniéndolo.

¿Emoción y memoria están ligados?

Sí, por eso explicarle al paciente por qué le duele hará que se encuentre mejor, y a partir de ahí hay que ayudarle a cuidar sus emociones con movimiento, fisioterapia, caricias, masajes.

¿Caricias?

La caricia es comunicación, y tiene un efecto clarísimo sobre el dolor. El contacto táctil es necesario en el animal. Si impides que la madre rata acaricie a sus crías, lo que hacen durante horas, las crías mueren.

¿Y qué ocurre con los humanos?

Hay estudios que demuestran que los bebés humanos que han tenido poco contacto con la madre tienen problemas en el aprendizaje.

¿El movimiento ayuda a paliar el dolor?

Sí, en la zona dolorida, porque es antiálgico. El neurocientífico Ramachandran, un sabio, ha ideado algo genial para las personas que tienen miembros fantasma.

Suelen doler.

Ramachandran engaña al cerebro: si al paciente le falta el brazo derecho, le pone un espejo frente al brazo izquierdo, le hace mover la mano mirando el espejo y el dolor se reduce.

El cerebro ve el brazo que le falta.

Exacto. La mayoría de los parapléjicos tienen dolor en las piernas y ahora los someten a realidad virtual, se ven corriendo y mejoran. Rizzolatti, el neurólogo que desarrolló la idea de las neuronas espejo, demostró que solo podemos entender algo si lo imaginamos, si lo reproducimos en nuestra mente.

Complejo.

Cuando Messi chuta, los cuádriceps de los espectadores se contraen en su cerebro. Cuando imagino el movimiento, neurológicamente estoy haciendo el movimiento.

¿Por qué las mujeres padecen más dolor crónico que los hombres?

La cultura tiene mucho que ver; por ejemplo, la religión católica imbuida de culpa, el dolor como castigo divino, es algo que, aunque seas agnóstico, está dentro de ti, y las mujeres en este sentido han sido más castigadas. Por eso es tan necesario que los médicos tengan tiempo para hablar con los pacientes y reflexionar sobre estos temas. Necesitamos emocionólogos.

Buen término.

Es muy difícil vencer el dolor crónico con la medicina convencional, debemos afrontarlo desde otro punto de vista, más humanista y más cariñoso. Hay que ponerse en el lugar del paciente y respetarle.

¿La migraña es emocional?

Los factores son emocionales y cognitivos con cambios físicos reales.

¿Y los dolores de espalda?

Hemos prolongado nuestra esperanza de vida. Tenemos un cerebro y un estilo de vida joven en una estructura vieja, y eso crea desajuste.

¿Cómo evitar el dolor crónico?

No distorsionando nuestras emociones. Frans De Waal se ha pasado años estudiando los bonobos, el animal más cercano al Homo sapiens. Tienen fantásticas relaciones sociales: de entrada, en vez de macho alfa tienen abuela alfa.

Lo resuelven todo con la relación afectiva.

Sí, táctil y sexual, se besan, se acarician, confían entre ellos, y no tienen conflictos.

¿Propone copiar su modelo?

Habría menos hipertensión arterial y menos dolores de cabeza. Estamos en un cambio de era y hay que vivir sin miedo a las emociones, clasificarlas, estudiarlas. Abordarlas desde la ciencia.

Nos tocamos poco.

Yo pedí oficialmente que se suprimieran las mesas de las consultas externas. Poder poner tu mano sobre la mano de un paciente es decirle “yo no soy un peligro para ti y te voy a ayudar”, y eso es magnífico contra el dolor crónico.

Hay que canalizar las emociones.

Hay que aplaudir cuando alguien llora, cuando alguien siente. No debemos reprimir las emociones, porque estamos expresando nuestra verdadera esencia. Reprimirlas es crearte problemas en tus redes neuronales.

Nos queda un largo camino.

Los humanos, por ejemplo, tenemos la esclerótica blanca, que nos permite ver los movimientos oculares del otro, leerle y ponernos en su lugar. Es la forma más sofisticada de caricia. Hay que poner las emociones en el centro de nuestras investigaciones, esta es la revolución.

¿Una revolución pendiente?

Como no exijamos que los médicos de familia tengan más tiempo para hablar con sus pacientes con dolor crónico, los políticos no nos lo van a dar. Valoremos lo importante.