Este es el momento para arrimar el hombro.
La Redacción del Blog
miércoles, 13 de septiembre de 2017

El Presidente del Teléfono de la Esperanza visita
el centro de León

La redacción del BLOG del T.E. de León

Fotografías de Jesús Aguado

ES EL MOMENTO DE ARRIMAR TODOS EL HOMBRO
Con motivo de la mesa redonda sobre la prevención del suicidio celebrada el día 8 de septiembre, en el salón de actos del Ayuntamiento, el Presidente nacional del Teléfono de la esperanza, Juan Sánchez Porras, visitó el Centro de León y celebró una reunión con todos los voluntarios de dicha ONG. “León está en el punto de mira del Teléfono de la esperanza”, así comenzó su comunicación, y todos entendimos que estaba hablando de una de las niñas de sus ojos. “Cuando he entrado en este sede me he sentido como en casa”, y eso es algo importante asentíamos los asistentes. Sentirse en casa, sentirse bien, sentirse a gusto es lo que todos deseamos en cualquier visita.
“Después de unos tiempos de crisis, difíciles, el Teléfono está viviendo un momento álgido. Se están haciendo muchas cosas y valiosas. Actualmente somos referente en algunos programas, como es la campaña para la prevención del suicidio y la atención que, desde algunos centros, se está dando a nuestros mayores. Se están elaborando nuevos materiales, están surgiendo nuevos cursos, lo que pone en evidencia que estamos abriendo una etapa revitalizadora. Se nota muchas ganas de hacer cosas”. Y estas palabras las iba desgranando mientras escuchaba los nombres y los quehaceres de cada de los voluntarios y voluntarias, tratando de dar apoyos y ánimos a la rica vida de este Centro leonés.
“Este es un momento para arrimar el hombro”, lo remarcó con fuerza. En la sala se notaba una complicidad y un entusiasmo no disimulado. No en vano el Centro de León ha iniciado una nueva etapa, una nueva Presidencia, un nuevo equipo directivo y una ilusión que parece renovarse. “Tengo la sensación agradable de estar renovando mi compromiso con esta ONG con la misma alegría y esperanza que cuando comencé”, escuchó esta redacción susurrar a una de las voluntarias.
“Tenemos que caminar en una dirección más regional y menos localista. Se trata de unificarnos. Globalizarnos”, dejó caer con seriedad sobre los asistentes. La Presidenta del Centro de León le expresó nuestras dificultades al respecto y la elección escogida en estos momentos: “Este Centro necesita más voluntarios si queremos seguir creciendo o manteniendo lo que estamos haciendo y para ello necesitamos dar facilidades a nuestra gente, aunque para ello tengamos que obviar algunas iniciativas regionales”. Más parece un repliegue para coger impulso que un empecinamiento en lo local por encima de lo regional.
La grandeza de esta ONG está en sus voluntarios. Para ser voluntario se exige preparación, seriedad y compromiso. En este sentido dejó caer su frase más lapidaria de la tarde: “Prefiero un teléfono descolgado a un teléfono mal atendido”. Sin decir nada los asistentes a la reunión parecían decir que así es. Otro aspecto que llama la atención de esta organización es la “fidelidad de sus socios económicos”, lo que pone de manifiesto que se trata de una ONG de calidad.
Una de las mayores dificultades que actualmente tenemos “es cubrir todas las noches del año”. Los voluntarios se cansan, muchas llamadas son repetitivas, el esfuerzo que exigen es muy grande… Este es un tema que exige un tratamiento global. También en este sentido remarcó: “Queremos crear un protocolo de actuación para todos los telefonodependientes”, aquellos que van recorriendo los distintos centros para ahogar su soledad o su enfermedad, pero sin hacer nada para salir de esa situación.
“Qué importante es la persona que abre la puerta en nuestros centros, la que recibe al que viene en busca de apoyo y de ayuda, el hacerlo de una forma o de otra”, nos dijo casi finalizando nuestra reunión. Y es verdad. El sentirse acogido y escuchado tiene un valor incalculable y es ese primer encuentro el que permanecerá en corazón de quien solicita ayuda.
Para finalizar nos recordó que el Teléfono sigue vivo y abierto a nuevos proyectos y sugerencias en pro de la salud emocional de nuestros ciudadanos.
Al día siguiente se celebró la mesa redonda de prevención del suicidio en León, donde el Presidente nacional del Teléfono manifestó: “lo que el suicida quiere no es morir es dejar de sufrir. Sobre la familia del suicida pesa durante años un estigma social y un poderoso sentimiento de culpa; es el duelo más doloroso de todos, que hay que saber acompañar de forma especial”. A su lado Luis Velilla, psiquiatra del hospital de León expresó: “hay más muertes por suicido que por accidentes de tráfico, por actos terroristas o por guerras y sin embargo parece que este tema no interesa a la sociedad”; o esa otra afirmación:  “es preciso establecer un protocolo de actuación en la Sanidad pública para atender esta problemática, así como cuidar la enfermedad base del paciente y apoyarse en otros recursos existentes”, manifestó dicho profesional, bajo la atenta moderación del psicólogo de este Centro, Juan Fernández, que invitó a colaborar entre todos para abordar esta cuestión, apoyándose en los versos de Pablo Neruda y poniendo en ello amor, mucho amor.

Tenemos 1 comentario , introduce el tuyo:

  1. Los redactores del blog lo han expuesto tan bien, que Pepi va a transmitir simplemente un breve comentario de sus impresiones.

    La encantó conocer al Presidente Nacional del T. de la E. Para ella es un hombre: cercano, sensible, tranquilo, como que le conociera de toda la vida. Que sabe escuchar desde el corazón.... Dando continuamente ánimos para seguir poniendo nuestro grano de arena, en esta O.N.G. Valorando todo lo positivo del T. de la E. en León. Y recordándonos en nuestra labor (entre otras muchas cosas), lo importante que es acoger a las personas..

    Y como colofón a esa fabulosa mesa redonda, no puede dejar de comentar que el manifiesto que leyó la Presidente del T. de la E. en León: "CARTA ABIERTA PARA QUIEN HOY NO DESEA SEGUIR VIVIENDO", que la pareció extraordinaria, y para tenerla muy presente, hasta para los que en este momento amamos la vida.

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