¿A dónde te escondiste, Amado, y me dejaste con gemido?
San Juan de la Cruz. Canciones entre el alma y el Esposo.
miércoles, 28 de junio de 2017

Mi experiencia

R. M. Arias


“Lo que viene conviene”, esta frase es para mí ya una máxima. Así vino el curso de mindfulness, porque era el momento. Y  ahora que se terminó, pienso que vino en el momento apropiado, cuando lo necesitaba, sin ser yo consciente y sin saber la magnitud que podía alcanzar.
“Consciencia plena”, ¿qué es?, cuando siempre voy en piloto automático;  sin darme cuenta, ni de lo uno, ni de lo otro, porque vamos en piloto automático, nos estrellamos y no paramos.
Mindfulness es para mí, “párate, escúchate, siéntete, acógete”  y todo fluirá de manera armoniosa.
Con mindfulness aprendí a que lo que venga lo integramos,  deshaciendo el hábito de evitar, con toda la carga emocional que tenga, con todas las sensaciones físicas que conlleva.
Aprendí  a considerar los pensamientos como son; no son hechos, incluso aquellos que dicen que sí lo son. Los pensamientos no soy yo.
Aprendí a respirar mi cuerpo, sin nivel de exigencia y autocrítica.
Aprendí  a hacerme amiga de los miedos, de aquello que me desborda, a respirar mi auto-exigencia y expirar mi perfeccionismo.
Aprendía a meditar,  a observarme  desde fuera  y a saber que yo soy lo que siempre he buscado y que a partir de este momento me acompañará siempre.

Tenemos 2 comentarios , introduce el tuyo:

  1. "“párate, escuchate, siéntete, acógete". Precioso resumen

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  2. Para tenerlo presente y ponerlo en práctica:"Párate, escúchate, siéntete, acógete", así un día ya se vive todo con mas tranquilidad; sin agobios, aceleraciones etc.Pepi

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