Yo no he nacido para un rincón: mi patria es el mundo. Séneca

miércoles, 31 de mayo de 2017

Impresiones del curso
"La dicha del ser"
de Enrique Martínez Lozano

Beatriz Campoó

Me gustaría compartirte en este post mi vivencia y aprendizaje en un taller al que he asistido este fin de semana con un hombre al que admiro: Enrique Martínez Lozano. El título del taller es: “La dicha de ser”. Taller referente a su último libro cuyo título es igual al nombre del taller.

Por si no lo conoces, Enrique Martínez Lozano es psicoterapeuta, sociólogo y teólogo. Es autor de varios libros y se halla comprometido en la tarea de articular psicología y espiritualidad, abriendo nuevas perspectivas que favorezcan el crecimiento integral de la persona. Su trabajo asume y desarrolla la teoría transpersonal y el modelo no-dual de cognición.

La dicha de ser

Los humanos, consciente o inconscientemente vamos buscando la felicidad en todo lo que hacemos y todo lo que dejamos de hacer. Estamos programados para ello.

Ya lo decía Santo Tomás de Aquino: “La felicidad no es objeto de elección”.  Todo lo que hacemos es para ser felices.

En nosotros actúan tres cerebros:

· Reptiliano o más elemental. Cuyo objetivo es sobrevivir.

· Límbico-emocional (es el que compartimos con todos los mamíferos). Su objetivo es buscar el bienestar. Queremos estar bien y sentirnos bien.

· Neocórtex. Racional. (Muy nuevo, tiene muy “pocos” años en comparación con la historia de la humanidad). Su objetivo es tener razón, salirse con la suya. Buscar que todo sea coherente. Le da igual la verdad de la las cosas, lo que necesita es “justificar”, comprender, encajar.

Cerebralmente estamos condicionados para buscar la dicha. Pero esta mente también nos engaña porque nos dice que la felicidad está en algo, está fuera, nos dice que somos carencia ahora, y que es en el futuro cuando va a llegar.

Y en realidad, la verdadera felicidad no tiene nada que ver con lo que nuestro cerebro nos cuenta, la felicidad es un estado de SER. Nace de la comprensión. La plenitud que buscamos fuera ya la tenemos.  Solamente es que no podemos verlo mientras sigamos totalmente identificados con nuestra mente. Es la que nos engaña.

Con esto no queremos demonizar la mente, ni mucho menos, la mente es una herramienta maravillosa y necesaria. Pero eso, una herramienta.

“Los hombres despiertos no tienen más que un mundo, pero los hombres dormidos tienen cada uno su mundo”. Heráclito

La mente me lleva a pensar siempre de forma dual. ¿Esto o aquello? Y ser incluye ambas cosas. Perseguir la felicidad, querer ser feliz a toda costa, aleja la felicidad de nosotros, porque la felicidad no se puede atrapar. No se puede atrapar, porque es lo que YA SOY. Yo soy plenitud, soy dicha. Solamente se trata de una tarea de comprensión.

Hay dos factores que influyen en esta tarea de comprensión, en esta vivencia de la plenitud.

1. Psicológicos. Nuestra historia, pasado, condicionantes, las heridas que arrastramos (la más importante es la inseguridad afectiva, es esa duda sobre si yo soy digno y merecedor o no, sobre si yo soy adecuado o no para la vida, correcto o no tal como soy).

2. Espirituales. Es la comprensión que tenemos sobre nosotros mismos. Vivimos con confusión acerca de lo que soy. Y en realidad aquello que soy no puede ser dañado por nada. Cuando comprendemos y saboreamos esto, la vida ya no puede ser la misma.

¡Oh! Tú que deseas sondear los arcanos de la naturaleza, que si no hallas dentro de ti mismo aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera.

Si tú ignoras las excelencias de tu propia casa, ¿cómo pretendes encontrar otras excelencias?

En ti se halla oculto el Tesoro de los Tesoros.

¡Oh! Hombre, conócete a ti mismo y conocerás el Universo y a los Dioses”

ORÁCULO DE DELFOS

Necesitamos ambos trabajos para poder VIVIR EN PLENITUD. Un trabajo psicológico y a la vez un trabajo espiritual. Cada nivel de lo que somos, necesita un cuidado.

Trabajando lo psicológico desarrollaremos la capacidad de amor humilde (gratuito e incondicional) hacia nosotros mismos.

Y trabajando lo espiritual creceremos en nuestra capacidad de atender. Quitar pensamiento y poner atención. Necesitamos silencio mental para poder compender.

“Si entiendes, las cosas son tal como son. Si no entiendes, las cosas son tal como son”. (Proverbio zen).

En realidad, dice Enrique, vivimos “hipnotizados”, la identificación con la mente nos esclaviza y nos hace sufrir. No somos aquello que podamos observar. Tu eres eso que observa.

“Mente es lo que tengo, consciencia es lo que soy”. 

Para llegar a vivir una vida en plenitud y gozar de la dicha de ser Enrique propone tres tipos de prácticas:

· Prácticas psico-afectivas

· Prácticas atencionales y/o mindfulness

· Meditación o silencio contemplativo

La dicha de SER, que no tiene nada que ver con la dicha de SER ALGO O ALGUIEN. ¿Por qué en el ser humano existe tanta necesidad de ser algo o alguien?

Una de nuestras primeras necesidades es la necesidad de sentirnos reconocidos a través de nuestro cuerpo (caricias, mimos, abrazos, contacto físico de nuestros padres y cuidadores), de la mirada (que nos miren), de tiempo (que nos dediquen tiempo de calidad) y de la palabra (reflejar en el niño lo bueno que vemos en él).  Cuando un niño no tiene esto, aparecerá la inseguridad afectiva y aparecerá esa necesidad compulsiva de buscar continuamente en el exterior ese reconocimiento, ese sentirse único y especial. Somos adictos a sentirnos especiales.  Cuando tenemos una necesidad “no resuelta”, nos pasamos la vida buscando “ser especiales”.

Mientras no se sanen esas heridas, no podremos tener relaciones sanas, porque solo nos relacionaremos para obtener “ese algo” de lo que carecimos.  Y esto es una fuente de sufrimiento terrible.

Cuando todo esto sucede, caemos en la adicción del buscador: me paso toda la vida persiguiendo algo que creo que me va  a completar. Como tengo sentimientos de indignidad y de culpabilidad no puedo descansar.

Vacío – Ansiedad (hambre de afecto) – Adicción

Esta exigencia de ser alguien especial nos convierte en:

· Mendigos: de la aprobación, de los demás, de la seducción, del reconocimiento…

· Esclavos: de la imagen, de lo que mostramos de nosotros mismos…  (me convierto en alguien para que papá y mamá me quieran). Y al construir esa imagen, construimos también nuestra la sombra, arrojando al insconciente todo aquello que no queremos que se vea).  ¿Qué imagen quiero dar de mi a los demás aun sin pretenderlo?

· Verdugos. Así también nos sentimos especiales, manipulando, dominando, controlando…

Solamente trabajando en sanar todas esas heridas, y realizando un profundo trabajo psicológico y espiritual podré ser un adulto sano. Solo podremos salir de todo esto, cuando empezamos a conocer nuestra sombra y la aceptamos.

Los dos pilares fundamentales para sostener un psiquismo sano son VALOR Y LA BONDAD.

En el fondo, en todos nosotros existe un anhelo de unificación, un anhelo que ser lo que somos. Dos voces:

ACEPTA. No te ocultes nada. Cada vez que no estamos en armonía, sentimos malestar, sentimos algún tipo de ruptura interior. ¿Y qué nos está enseñando ese malestar en nuestras relaciones? Que abrazas toda tu verdad hasta el final.

RECUERDA quién eres. Una cosa es el relato y la otra es quíén soy. Yo no soy la idea que mi mente tiene de mí.

Como ves, aquí hay mucha “miga”, mucha sabiduría y “tomas de conciencia” como en cada taller, conferencia o libro de Enrique Martínez Lozano. GRACIAS por SER, y por apuntarnos hacia lo que siento VERDAD.

“Deja de buscar… Déjate encontrar”. Nisargadatta

“Los Labios de la Sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de comprender”. Kybalion

martes, 30 de mayo de 2017

Entender la gratitud

La vida está llena de caricias
Juan Fernández Quesada
Psicólogo y voluntario del T.E. de León


Percibir la gratitud desde el punto de vista de que tengo una situación mejor que los demás y contentarme por ello, porque no sufro tanto como otros, son pensamientos algo lamentables. No puedo tener motivos de agradecimiento si otros no los tienen. Yo no sufro menos porque otros sufren más. Simplemente hay que estar agradecidos porque no hay motivos para no estarlo.
Tenemos todos los medios para curar cualquier desavenencia y dolor y reemplazarla por la dicha.
Nuestros hermanos no son los rivales de nuestra paz, no son los que nos quitan la dicha o el amor, porque eso está en nosotros mismos. Tengo que dar gracias precisamente por esto, porque toda oportunidad de crecimiento está en mí.
No demos gracias a Dios o a la Vida porque alguien esté más esclavizado o perjudicado que nosotros. CUANDO VIVIMOS EN AMOR NO HACEMOS COMPARACIONES, y amor y gratitud van acompañados. Damos gracias porque todas las cosas encontrarán su libertad en nosotros.
Decía la canción de Jarcha de Cadenas: “Libertad, que gran palabra para el preso; ¡carcelero, tú nunca podrás gozarla!”.
Nadie se libera si otros permanecen cautivos. Si me libero, libero a los demás. Por ello, no te conviertas en esclavo de pensamientos limitantes.
Es nuestra gratitud que siempre exista liberación para los que creen estar enfermos, porque no hay enfermedad sino secuestro mental de la salud; para los denominados pobres, que creen vivir en la carencia; para los llamados débiles, porque no han reconocido sus fortalezas; para los que se sienten temerosos porque no han descubierto aún las fuerzas de su inocencia y no violencia; para los que creen haber perdido algo, cuando todo está en su cielo. Todos ellos y muchos más nos acompañan. Gracias por ellos, por ser yo con ellos.
No hay excepciones para nuestra plenitud, lo tenemos todo, sólo es cuestión de quitar las sombras que nos impiden verlo. Gracias por ello.
Deja que la cabeza de tu hermano repose sobre tu hombro, aunque sea por un instante y da las gracias por poder tener su aliento en tu cuello. Y que se una a nuestro camino de paz porque las LIBERACIONES SON SIEMPRE CONJUNTAS, NO INDIVIDUALES.
DAMOS GRACIAS Y PERDONAMOS SIN HACER COMPARACIONES, ESTE ES EL CAMINO A LA PAZ. Cuando tu perdón es total, tu gratitud también lo es, porque todo es digno de ser amado.
La gratitud es la forma de pensamiento de sustitución a la ira, a la venganza, al odio, al resentimiento, al daño.
LA GRATITUD ES UN ASPECTO DEL AMOR INFINITO. No vivas amores parciales, porque entonces no sabrás lo que es gratitud.
Un abrazo y GRACIAS.
lunes, 29 de mayo de 2017

El ego y la fama

Pax Vostrum
Beatriz
En este post quiero compartirte un texto del libro de Eckhart Tolle, Un nuevo mundo, AHORA. Es un libro de los que yo llamo de “mesilla”, lo tengo siempre a mano para leerlo y releerlo. Es muy inspirador para mí.
Aquí va:
“El conocido fenómeno de “dejar caer nombres”, la mención como de pasada de gente que conoces, forma parte de la estrategia del ego para adquirir una identidad superior a los ojos de los demás y, por tanto, a sus propios ojos, por asociación con alguien “importante”.
La maldición de ser famoso en este mundo es que lo que eres queda totalmente eclipsado por una imagen mental colectiva.  Casi todas las personas con las que te encuentras quieren realzar su identidad -la imagen mental de lo que son- por asociación contigo. Es posible que ni ellos mismos sepan que tú no les interesas nada, que solo les interesa reforzar su ficticia sensación del yo. Creen que por medio de alguien famoso pueden ser más. Pretenden completarse a sí mismos por su intermedio, o más bien por medio de la imagen mental que tienen de él como persona famosa, una identidad conceptual colectiva más grande de lo normal. 
La absurda sobrevaloración de la fama es una de las muchas manifestaciones de la locura egótica en nuestro mundo. Algunas personas famosas caen en el mismo error y se identifican con la ficción colectiva, la imagen de ellas que el público y los medios de comunicación han creado, y empiezan a verse a sí mismas como superiores a los mortales ordinarios. Como consecuencia, se distancian cada vez más de sí mismas y los demás, se vuelven cada vez más infelices, cada vez más dependientes de su continua popularidad. Rodeadas solo por personas que alimentan su imagen inflada por el ego, se vuelven incapaces de mantener relaciones auténticas. 
Albert Einstein, que era admirado y considerado casi sobrehumano, y cuyo destino era convertirse en una de las personas más famosas del planeta, nunca se identificó con la imagen de él que la mente colectiva había creado. Siguió siendo humilde, sin ego. De hecho, hablaba de una “grotesca contradicción entre lo que la gente considera que son mis logros y capacidades y la realidad de quién soy y de lo que soy capaz”.
Por eso, es difícil que una persona famosa entable una relación auténtica con otros. Una relación auténtica es la que no está dominada por el ego, con su fabricación de imágenes y su búsqueda del propio yo. En una relación auténtica hay un flujo hacia afuera de atención manifiesta y alerta hacia la otra persona, en la que no hay ningún deseo. Esa atención alerta es la Presencia. Es el requisito previo para toda relación auténtica. El ego siempre desea algo, y si cree que no puede obtener nada del otro se mantiene en un estado de completa indiferencia. Tú no le importas. Y así, los tres estados predominantes de las relaciones egóticas son: el deseo, el deseo frustrado (ira, resentimiento, acusación, quejas) y la indiferencia”. 



¿No te parece genial? ¿Cuántas veces has hecho lo que dice el texto? ¿Cuántas veces pronuncias nombres, lugares en los que has estado, cosas que has hecho no por el mero hecho de compartir sino con la intención de reforzar tu ego y tu personaje y encima te sientes orgulloso de ello?  Muchas… ¿verdad?  ja,ja,ja… tranquilo/a, no eres el único. Te confieso que yo caigo en ello de vez en cuando y cuando me doy cuenta me río mucho de mí misma. ¿No me digas que no es ridículo y a la vez divertido?
Te sigo haciendo preguntas. ¿De qué manera te relacionas con los demás? ¿Desde el deseo? ¿Desde el deseo frustrado? ¿O desde la indiferencia? Haz un repaso de tus relaciones y mira a ver si puedes “meterlas” en alguno de estos tres estados.
1. Deseo algo de ti y por eso me relaciono contigo.
2. Como no me das lo que yo quiero ni eres como a mi me gustaría, me quejo, siento ira, me decepcionas, te acuso, me quejo…
3. Como no me das lo que quiero y de nada me sirven las quejas y acusaciones, me comporto con total indiferencia. Decido que paso de todo y que así no me afecta.
¿O quizá has dado un paso más y te relacionas como el sol, que da luz y calor sin esperar nada a cambio?  Ya no hay un yo interior que quiera verse reforzado o fortalecido a través de esa relación, hay un AMOR con mayúsculas. Un enfoque hacia el otro, hacia el objeto amado sin condición. Te amo a ti por ser. Y no por lo que soy a través de ti.
¡Que tipo de AMOR más bonito! Ya no te quiero cambiar, ya no quiero que seas de una manera determinada para decidir amarte, ya no te estoy demandando y queriendo cambiar, ya no pienso que eres erróneo y que hay cosas que están mal en ti…   TE AMO porque ERES, porque EXISTES y porque coincidimos en esta existencia.
Te dejo un link a un vídeo de Eckhart Tolle corto, divertido y muy inspirador en relación a todo esto que te cuento en el post: pincha aquí para verlo.
¿Qué opinas tú al respecto?
Un abrazo cálido.
domingo, 28 de mayo de 2017

Rojo pasión

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

Destacando. Foto Jesús Aguado

Tan sólo hace unas semanas que aparecieron las primeras amapolas de la temporada y tan sólo hace unos días que me percaté de sus existencia.

Di por hecho que de la dura y tardía helada, que acabó con casi todas las flores y quemó árboles y cultivos, también se había llevado las tempranas amapolas, tan frágiles y delicadas como son. No fue así.

Las pude ver a las orillas del camino campestre, en las cunetas de carretera y entre las espigas aún verdes. Y las vi de un rojo más intenso que nunca (mi madre lo llamaba rojo pasión). Un rojo que llama poderosamente la atención y que atrapa la mirada.

Me parecieron preciosas, salteadas majestuosamente entre tonos verdes, estiradas con su frágil tallo para destacar por encima de las espigas, invencibles, flexibles y dinámicas ante el zarandeo de un persistente viento. Parecían gritar desde su color que estaban allí, pese a las inclemencias, para ser lo que siempre han sido.

Me recordaron a esas personas que, superando obstáculos, se hacen fuertes y bellas; que resisten los golpes de la vida y se dulcifican con ellos; que transforman sus fracasos en oportunidades de aprendizaje y mejoran con cada experiencia vivida. Esas personas tienen un color y una luz especial.

Posiblemente sea su lucha, su resistencia, su pasión por la vida lo que explique esa luz que emanan. O puede que sea el sufrimiento pasado que, dando sentido a un presente de aceptación, lo va tiñendo todo del color de la serenidad.

Lo cierto es que esas personas atraen la atención, atrapan la mirada y despiertan la admiración, del mismo modo que las amapolas con su rojo pasión.

viernes, 26 de mayo de 2017

Entrevista a César Bona, maestro

Tomado de www.eldiario.es

"El fin de la educación no es crear seres empleables, sino íntegros"
El maestro César Bona, experto en innovación pedagógica, asegura que todos hablan de la necesidad de una reforma educativa, pero la cuestión es si la sociedad está preparada para ese cambio
Bona promueve un cambio educativo basado en el aprendizaje competencial, donde se ponga al centro al niño, no las notas ni el currículo educativo ni el
César Bona (Zaragoza, 1972) se ha pasado 18 meses recorriendo España en busca de otra forma de enseñar. Fruto de ese periplo es el libro Las escuelas que cambian el mundo. Escuelas que no están en Finlandia (reconocida universalmente como el modelo educativo a seguir), pero que, de alguna manera, están contribuyendo a cambiar la forma de entender la educación en España.  Bona, quien estuvo entre los 50 finalistas al Mejor Profesor del mundo en la primera convocatoria del premio Global Teacher Prize (una especie de premio Nobel del profesorado),  asegura que "se habla de que es necesaria una reforma educativa, pero ¿la sociedad está preparada para cambiar?".
¿Se ha declarado una especie de estado de emergencia educativa en España?
Si echas la vista hacia atrás, hace unos años en los medios de comunicación siempre había una noticia negativa sobre educación cada día. Ahora, muchas veces sale alguien que está realizando un proyecto educativo interesante o una escuela que está innovando… Es interesante e importante el hecho de que por fin los medios de comunicación estén dando importancia a la educación en positivo. El hecho de que los partidos hablen de que es necesario un pacto también es importante. Ahí, los dirigentes deben pensar y reflexionar que las decisiones afectan a todo el país. Y, además, tienen que pensar que los pasos que den deben estar por encima de las ideologías porque la educación lo está.
¿Ese es uno de los grandes males de la educación: el hecho de que cada partido quiere imponer su impronta cuando llega al poder?
Los partidos deben evaluar la situación. Evaluar es algo que hacemos a diario todas las personas. Si voy por una acera y tropiezo con una piedra seguro que al día siguiente no me pasará porque habré evaluado la situación. Eso deben hacer los políticos: evaluar. Ver lo que no se ha hecho bien y hacerlo de otra manera. Está claro que por muchas reformas que se han hecho en los últimos años no hemos ido a mejor. He tenido la suerte de viajar durante 18 meses por España y he visto que hay miles de maestros y maestras que tienen pasión por lo que hacen y están deseando dar lo mejor. Y ser formados.
¿Hacia dónde debe dirigirse la formación de los futuros maestros y maestras?
Somos seres sociales, pero educamos a entes individuales. Cuando entras en un aula y ves los pupitres de uno en uno mirando hacia la pizarra ya sabes qué tipo de interacción va a producirse. Los alumnos escucharán al profesor y repetirán en su mente lo que dice, si es posible sin hablar. Eso debe cambiar. Es decir, hay que estimular el trabajo en equipo, el compromiso social. Ser maestros es un gran privilegio y una gran responsabilidad cada día. Tenemos que tener la mente abierta y dispuestos a aprender de todos los que nos rodean: compañeros, niños, padres… El gen de aprender de los compañeros es fundamental. Crear un vínculo con las familias también es fundamental. La formación debe ir dirigida tanto a los docentes en activo como a los futuros maestros. En junio, se licenciarán miles de maestros con las mismas bondades que los docentes en activo, pero también con múltiples carencias. Cada día los profesores tienen que ser conscientes de la gran responsabilidad que tienen cuando cruzan la puerta del aula y que van a marcar la vida de los chicos y chicas que tengan la suerte de tenerlos como maestros.
Se carga la responsabilidad en la escuela, pero la sociedad tiene un papel fundamental.
Todos parecen pendientes de los movimientos que se producen en Finlandia. Por ejemplo, tiran los muros de una escuela para dar clase de otra manera. Pero, que pruebe alguien a hacer eso en España y a ver qué pasa. Todo el mundo habla de que es necesaria una reforma educativa, pero la cuestión es si la sociedad está preparada para ese cambio que todos pedimos.
La consideración social que tiene el profesorado en Finlandia no tiene nada que ver con la que existe en España.
No sé cuál es la razón, pero siempre tendemos a valorar lo que tenemos más lejos. Y nos cuesta valorar lo que tenemos más cerca, justo al lado nuestro. Hay escuelas en todos los sitios de España que hacen cosas muy bonitas y funcionan a nivel académico y social. Esos tienen que ser nuestros grandes referentes. ¡Pero si hay gente que lleva haciendo cosas innovadoras desde 40 años! Cuando se habla de innovación no se trata de cambiarlo absolutamente todo, sino de repensar las cosas. Se trata de poner en el centro al niño, no al currículum educativo ni al maestro. Y a partir de ahí, ver si queremos educar entes individuales o entes sociales que sepan usar el conocimiento.
Su último libro versa sobre las nuevas escuelas y la forma en que están cambiando la educación en España. Pero da la sensación de que no existe una política uniforme detrás que las respalde, sino que es el esfuerzo de unos pocos especialmente motivados.
Es verdad que detrás de esas escuelas hay equipos directivos y de profesorado motivados y perseverantes, que saben que les va a costar cambiar las cosas y convencer a los padres. Cuando hablo de que hay miles de maestros y maestras que desean ser formados, esa misma formación debería ir a las universidades y a la administración. De lo contrario siempre caminaremos por senderos paralelos y no se cruzarán. Si todos miramos en la misma dirección sí se podrán cambiar las cosas.
PISA valora la empleabilidad, la competitividad, deja al margen otro tipo de formación.
Si se miden las competencias de lengua, matemáticas y ciencias habría que mirar también cómo se está enseñando en las escuelas. Los informes de PISA no tienen en cuenta otro tipo de cosas que sí se enseñan. Si pudiéramos recoger los titulares de los periódicos una semana después de salir PISA parece que todo se limita a establecer una clasificación de países. Se vuelve a perder la esencia de lo que es la educación. Algunos titulares señalan que unas comunidades están a un curso escolar de distancia de otras… El fin de la educación no es ese y el de PISA tampoco debería ser. Si PISA valorará el sistema memorístico, España estaría bastante más por encima. Hay competencias que no mide, como el respeto a las diferencias, la cooperación, las emociones…El fin de la educación no es crear seres empleables. Hay gente que solo piensa que hay que formar para trabajar, pero de lo que se trata es de crear seres íntegros. Cualquier jefe o compañero requiere gente que vea retos en lugar de problemas, que sean creativos, que sepan trabajar en equipo, respetuosos… Todo eso es lo que debe trabajarse.
Pero los padres solo tienen en cuenta las notas, que la escuela sea más o menos inclusiva no es algo que les llame la atención.
Cambiar la educación depende del conjunto de la sociedad. Las notas son simplemente una ayuda para ver cómo van los alumnos. Muchas veces se asocian únicamente al conocimiento. Y si seguimos asociando la escuela al conocimiento exclusivamente nos vamos a perder muchas otras cosas. Si fuera padre, más que unas notas lo que me importaría es que mis hijos fuesen íntegros. Tampoco podemos olvidar que los niños tienen que ir felices a la escuela. Eso no significa que no haya exigencia ni que no haya buenos resultados. Es justo al contrario.
Es decir, que se queden con ganas de volver al colegio.
Es una obviedad. Si va con ganas de aprender ya tenemos la mitad del camino recorrido. Si alguien está saturado no tiene ganas de volver a lo mismo, pero eso es algo que nos pasa a los adultos también. Queremos educar a nuestros hijos como nosotros fuimos educados. ¿Por qué? Pues porque hay cierto temor a cambiar las cosas, pero si no se cambian van a seguir siendo de la misma manera.
Es decir, dejar de dar importancia al resultado y mucha más al proceso
En el sistema memorístico todo se resume en que lo que da el profesor el alumno se lo devuelve a través de un examen. Falta la participación, que los alumnos se sientan implicados tanto en la escuela como en la sociedad. Una de las destrezas de un maestro debe ser encontrar el talento de cada chico. Y no me refiero a lo que se ve en los programas de televisión. Hay que parar de tanto conocimiento e invitar a la reflexión a los niños también y dar importancia a cuestiones como la autoestima. El factor que más influye en el éxito académico es el autoconcepto y las expectativas que tienen los demás de ti. Para formar seres íntegros, el conocimiento es una de las partes que hay que tener en cuenta, pero es preciso educar en la frustración, en la resiliencia, en la autoexigencia, en el respeto a las diferencias… Y todo eso no se tiene en cuenta en PISA.
jueves, 25 de mayo de 2017

Camino de Santiago de Esperanza.
De Frómista a Ledigos

Valentín

Merece la pena caminar hasta Itaca, hasta Santiago, hasta…
Llegar a Santiago es una ilusión, como lo fue para Ulises llegar a Itaca y descubrir que allí le esperaban Penélope y su hijo Telémaco. Pero hay algo más importante que eso y es la senda a recorrer y el descubrir que Santiago o Itaca, en realidad, no son ningún lugar ni están en ningún sitio, salvo en la profundidad de nuestro corazón.
Esta reflexión surge en mí a partir de la etapa realizada del Camino de Santiago, desde Fromista hasta Ledigos, en las entrañas de la geografía palentina.
Cuesta madrugar y ponerte en marcha antes de que despunte el día. Cuesta unirte a todos los gallos y pronunciar en son de paz, de saludo al día, su grito ancestral, salvaje: “Quiquiriquí”, que se ha convertido en un distintivo de este grupo de peregrinos. Cuesta a las 7 de la mañana recibir la primera clase de historia sobre la mitología griega y escuchar con atención el mito del minotauro. Cuesta desperezarse mientras el autobús se abre camino por una estepa apagada por la sequía y las heladas soeces. Pero merece la pena el esfuerzo.
Merece la pena volver a ver la iglesia románica de Fromista, volver a encontrarse con los compañeros y compañeras de ruta y sentir sus abrazos y sus sonrisas, danzar para despertar la mañana de forma amable y discreta, emprender el camino incierto mirando un cielo gris y apagado, caminar en silencio para degustar el paisaje y sentir otras voces y otras músicas interiores y exteriores. Merece la pena seguir la senda que otros han trazado y recorrido antes que tú y dejar morir tu orgullo, tu paso, tus deseos de señalarte y hacerte distinto. Merece la pena abrir la mochila y encontrarte con ese bocadillo que preparaste medio dormido al final de la noche. Merece la pena conocer las caprichos escondidos de la naturaleza, como la cueva de los franceses y extender la mirada a horizontes verdes y luminosos, que te reciban con una tortilla caliente para cenar y una sobremesa cálida y reposada.
Merece la pena mirarse a los ojos y descubrir que lo que hay dentro de la otra persona es lo mismo que lo que hay en tu propia bodega. Merece la pena conocer a los poetas, leer libros, sentir que el cielo es un paisaje de nubes dibujado por un alma infantil, y que todos los nombres caben en un corazón cuando este ha salido de sí y se ha encontrado con la inmensidad. Merece la pena conocer los trucos de la abuela para cada enfermedad y desvelarlos a los otros, porque el dolor de uno de alguna forma es dolor de todos.
Merece la pena comer un plato de pasta aderezado con esmero y cariño, hacerse mentalista o mago y dejar que la vida te meza a través de unas cuantas manos amigas. O que los demás te imiten y pongan sobre el escenario tus tics, tus sombras o tus coletillas. Que no es saludable tomarse muy serio.
Merece la pena conocer Carrión, el monasterio de San Zoilo y sus capiteles guardados en cofres de yeso y reírse, sí reírse a boca abierta y extender esa risa a todos los que te acompañan en el camino.
Merece la pena hacer llegar a los otros tus sentires y extender lo que has visto, vivido y sentido al caminar.
Me alegro de haberte conocido, compañero, compañera.
¡Buen camino!
miércoles, 24 de mayo de 2017

Volar

Caligrafía de emociones
Jose


Pajarillo, ¿te vas?
Dice madre emplumada,
erizada la piel bajo suave espesura.
Hoy el viento es muy frío.
Volveré, no te vayas,
ya vendré a visitarte recordando tus alas.
Y marchó tan feliz a surcar otros aires.
Un racimo de mar en los ojos de madre
viene haciendo oleadas.
martes, 23 de mayo de 2017

Cuando conduzcas, conduce

El rincón del psiquiatra
Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra


Este es el slogan que la empresa BMW lanzó en 2015 para favorecer la venta de sus coches. Su mensaje era nítido: aunque estamos en tiempos nuevos (cada día se utiliza mas la bicicleta) cuando necesites conducir utiliza un BMW. Cuando conduzcas, conduce.
He aquí el texto del anuncio: https://www.youtube.com/watch?v=CuFH08QXNI8
Cuando trabajes, trabaja
Cuando descanses, descansa
Cuando pedalés, pedalea.
Salta cuando saltes y grita cuando grites.
Si tienes que pelear, pelea.
Cuando ayudes, ayuda
Cuando lo intentes, de verdad inténtalo
Cuando avances, avanza
Cuando juegues, juega  y
Cuando sueñes, sueña.
Cuando ganes, gana y
Cuando pierdas, sobre todo cuando pierdas, pierde.
Cuando conduzcas, conduce.
Sin embargo, si leemos este texto con los ojos de “la atención plena” (mindfulness) su mensaje es diferente:
Cuando cuides a tus hijos, cuídales, no estés con el móvil
Cuando comas, come, no estés viendo la TV
Cuando hables, con tu pareja, habla, y no estés pensando en la respuesta
Cuando trabajes, trabaja y no estés pensando en el juicio del compañero
Cuando sufras, sufre, no te instales en la queja
Y sobre todo
Cuando vivas, vive
Es decir, se prima el momento presente como la palanca para conseguir la integración consigo mismo y la vinculación con los demás como pórtico de la felicidad. Integración  (mente, cuerpo, conducta) y vinculación (la relación de cada persona con los otros y con el resto del universo). Esto se consigue a través de la meditación o “atención plena”.
Así, pues, debemos saber  utilizar nuestros propios recursos personales (sentimientos, pensamientos, cuerpo, etc.) para resolver nuestros conflictos. De la misma manera que un buen marinero sabe aprovechar la fuerza de la tormenta para llegar a puerto. Los síntomas (angustia, tristeza, sufrimiento, etc.) que no podemos evitar (situaciones irreversibles) debemos aprender a aceptarlos y construir nuestra vida sobre  ellos. Esto se consigue dando prioridad al momento presente con plenitud. Es decir, cuando vivas, vive.
lunes, 22 de mayo de 2017

Nueva etapa del Camino de Santiago




DESDE  LÉDIGOS, EN PALENCIA,
HASTA RELIEGOS, EN LEON; 

LOS DÍAS 10 Y 11 DE JUNIO
Desde el descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago en Compostela, en el siglo IX, el Camino de Santiago se convirtió en la más importante ruta de peregrinación de la Europa medieval. El paso de los innumerables peregrinos que, movidos por su fe, se dirigían a Compostela desde todos los países europeos, sirvió como punto de partida de todo un desarrollo artístico, social y económico que dejó sus huellas a lo largo de todo el Camino de Santiago. En 1993, Año Jacobeo, se produce el resurgimiento peregrinal. La mezcla de reto deportivo con religiosidad, con búsqueda de lo auténtico y de uno mismo, todo ello escoltado por estilos románicos y góticos, entre caballeros templarios y monjes benedictinos, entre hayas y trigos, entre castaños y carvallos, entre leyendas y milagros hacen del Camino de Santiago una experiencia singular.
El Camino de Santiago es nuestra oportunidad para vivir una experiencia de encuentro, de familia, de interioridad y de contacto con la naturaleza.
Nuestra siguiente etapa será de dos días, 10 y 11 de junio, desde Lédigos, en Palencia, hasta Reliegos, León, sobre unos 40 kilómetros, distribuidos en  dos etapas.
Kilómetros: algo más de 40 Kilómetros, distribuidos en 2 etapas.
Precio: Cada persona al apuntarse abonará la cantidad de 75 euros para su billete de ida y vuelta en autocar. Este dinero no se devolverá en caso de no asistencia. El coste definitivo vendrá determinado por el número de participantes.
En el coste de 75 euros se incluye el viaje en autocar, el alojamiento en la Casa de las Madres Benedictinas de Sahagún en habitaciones compartidas, cena del sábado, desayuno y comida del domingo y seguro de la actividad. Dentro del precio citado se incluyen también las entradas al Museo romano de La Olmeda –dependiendo del tiempo, posibilidad de visita a Saldaña y la visita guiada a Sahagún –cuna del arte mudéjar y Grajal de Campos.
Material necesario: Mochila, calzado apropiado y de repuesto (con calcetines de algodón dos pares), chubasquero y ropa de recambio.
Comida: Para la comida y tentempié del sábado lo que cada uno quiera llevar y cargar, así como la bebida.
Transporte: En autocar. Salida desde el aparcamiento de la Junta de Castilla y León
Concentración: En el aparcamiento de la Junta de Castilla y León a las 7,00 de la mañana. Se ruega puntualidad. El regreso previsible será sobre las 22,00 horas del domingo.
Apuntarse: Hasta el día 1 de junio, jueves,  en la sede del Teléfono de la Esperanza. No esperes al último día. Hazlo cuanto antes.
Para llevar a cabo la actividad será imprescindible que se apunten un mínimo de 25 personas. Número máximo de plazas: 40.
Queremos que el camino sea algo más que caminar, para lo cual se ofrecerán algunas posibilidades de abrir la mente y el corazón.
Responsabilidad de la actividad: El T.E.  ha concertado un seguro para llevar a cabo esta actividad.
Animamos a todos los orientadores/as, amigos/as, conocidos/as, participantes de los distintos grupos de desarrollo personal y demás familia, a que se unan a esta actividad lúdica. Tendremos tiempo para charlar, callar, disfrutar, reírnos, cansarnos, descansar, escuchar y escucharnos.

EL PEREGRINO
¿Volver? Vuelva el que tenga, 
tras largos años, tras un largo viaje, 
cansancio del camino y la codicia 
de su tierra, su casa, sus amigos, 
del amor que al regreso fiel le espere. 

Mas, ¿tú? ¿Volver? Regresar no piensas, 
sino seguir libre adelante, 
disponible por siempre, mozo o viejo, 
sin hijo que te busque, como a Ulises, 
sin Ítaca que aguarde y sin Penélope. 

Sigue, sigue adelante y no regreses, 
fiel hasta el fin del camino y tu vida, 
no eches de menos un destino más fácil, 
tus pies sobre la tierra antes no hollada, 
tus ojos frente a lo antes nunca visto.

Luis Cernuda
domingo, 21 de mayo de 2017

Somos transparentes

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

Bajo el agua transparente. Foto Jesús Aguado

Viví hace poco una experiencia que muestra hasta qué punto somos transparentes.

Estaba en una de las múltiples reuniones a las que me veo obligada a asistir por cuestiones laborales. La reunión era ya de por sí complicada por los temas a tratar y por la hora de la convocatoria. Y, a medida que avanzaba, estaba siendo consciente de la energía que se extendía a mi alrededor. Energía que, entre todos, íbamos generando.

La compañera de un lado no dejaba de murmurar y hablar entre dientes lo que no se atrevía a exponer ante todos. El compañero del otro lado contenía su agresividad con semblante serio, mirada fría y suspiros esporádicos que mostraban su mal humor. Ni una ni otro hicieron aportación pública alguna, pero el campo de energías que crearon oprimía e intoxicaba el ambiente. Naturalmente, al final de la reunión, ambos estaban bastante enfadados por esa “pérdida de tiempo”. Menos mal que la positividad de otros compañeros equilibró las vibraciones.

A veces no nos atrevemos a hablar con asertividad, a mirar con franqueza, a exponernos. Da igual. El lenguaje no verbal habla por nosotros y la agresividad que nos provoca nuestra falta de valentía se escapa irremediablemente en forma de gestos y posturas muy claras.

Lo que no queremos decir lo decimos sin querer. Lo que queremos evitar se muestra con bastante claridad. Y aquello que, a fuerza de vueltas y vueltas, queremos disimular se percibe con nitidez. Vamos, que se nos ve venir.

No sé hasta qué punto logramos engañarnos a nosotros mismos. Lo que sí sé es que cada uno transmite lo que es.  Y la energía que desprendemos habla por nosotros.

sábado, 20 de mayo de 2017

Vuela




¿por qué te pones tantos límites?
¿por qué tiene tantos miedos?
¿por qué vas con esa cara?
Levanta la mirada, pon una sonrisa, vuela.
viernes, 19 de mayo de 2017

Curso de Crecimiento Personal

Gerardo


Fin de semana de mayo. La primavera está espléndida. Salgo a caminar. Colores y aromas del campo me inundan. Bajo mis pies, el frescor del rocío vitaliza la hierba  y aviva las flores. Los pajarillos saludan el día con trinos y un jilguero me dedica su alegre canto.
En él me pregunta si realmente necesito y aprovecho  todo cuanto tengo. Al verme reflexivo y ausente percibe dolor, y me anima a buscarle sentido, pues todo lo que nos llega lo tiene. Murmura que la elección siempre es mía, y con ella la responsabilidad. En todo momento tengo la posibilidad de elegir la actitud con la que vivo: el lado más oscuro o el más amable. Ante mis prisas, dice que he de ser paciente y no quererlo todo de inmediato, pues la siembra requiere su tiempo de crecer y dar fruto.
He de estar atento al visitante inesperado, me apunta: “no  puedo”, “he de hacerlo todo bien”, “el pasado me lo impide”, “mañana, lo haré mañana”…, o cualquier otro huésped que me despiste, que me lleve al pasado o a preocuparme por lo que todavía no ha ocurrido. Si quiero compañía, he de elegir otra más racional y realista que me ancle en el momento en el que vivo.
Mi pajarillo está inquieto. Antes de despedirse me susurra al oído: “hazlo y confía”. Aunque no me sienta totalmente preparado, las consecuencias transformadoras vendrán solas.
A solas y agradecido, respiro serenidad mientras le veo alejarse majestuoso y centelleante.
Campo de flores ante mí. Arco de color y aroma. Siento. Y una ardilla sale a mi encuentro.
Me enseña cómo dar y recibir; cómo pedir y poner límite de un modo sano para sentirme  seguro y valorado. Conversando conmigo se da cuenta que me encuentro herido, y me regala  el efecto liberador del perdón; compromiso libre que establezco conmigo. Me enseña que mostrándome desde la autenticidad de lo que soy, desde mis anhelos y fragilidades, lejos de corazas, escudos y prevenciones, me puedo y me pueden querer, y dejarme querer, puedo dar, darme y recibir atención y cuidados. Sólo así, edificado en Humildad y en Verdad, cuando la Vida me zarandee y cuestione con sus inclemencias mi existir, estaré preparado para construir futuro y responder en cada momento a lo que me pregunte.
El aleteo de una linda mariposa estremece mis sentidos. Despierto. Todo fue un sueño, me digo. Y entonces miro, y veo un lazo verde en mi muñeca.
¿Y ahora qué?
Tomo el control de mi día, recibo lo que la Vida me envía, y recuerdo “Confía”, porque… sea lo que sea, pase lo que pase, Todo está en su sitio, Todo está bien. Y sonrío.
jueves, 18 de mayo de 2017

Diez mandamientos de María Montessori para educar a nuestros hijos



- Primero: Recuerda siempre que los niños aprenden de lo que les rodea. Sé su mejor modelo. Si criticas mucho a tu hijo, lo primero que aprenderá es a juzgar.

- Segundo: En cambio, si lo elogias con regularidad, él aprenderá a valorar. ¿Qué ocurre si le muestras hostilidad al niño? Él aprenderá a pelear.

- Tercero: Si se ridiculiza al niño de modo habitual, será una persona tímida. Ayuda a que tu hijo crezca sintiéndose seguro a cada instante, será entonces cuando aprenda a confiar en los demás.

- Cuarto: Si desprecias a tu hijo con frecuencia, se desarrollará un sentimiento muy negativo de culpa. Propicia que tu hijo vea que sus ideas y opiniones son siempre aceptadas, con ello conseguimos que se sientan bien ellos mismos.

- Quinto: Si el niño vive en una atmósfera donde se siente cuidado, integrado, amado y necesario, aprenderá a encontrar amor en el mundo.

- Sexto: No hables mal de tu niño, ni cuando está cerca, ni cuando no lo está. Concéntrate en que tu hijo está creciendo y desarrollándose de modo óptimo, valora siempre lo bueno del niño, de tal manera que no quede nunca lugar para lo malo.

- Séptimo: Escucha siempre a tu hijo y respóndele cuando él se acerque a ti con una pregunta o un comentario.

- Octavo: Respeta a tu hijo aunque haya cometido un error. Apóyalo. Lo corregirá ahora o quizá un poco más adelante.

- Noveno: Debes estar dispuesto ayudar a tu niño si busca algo, pero debes también estar dispuesto a permitir que encuentre las cosas por si solo.

- Décimo: Cuando te dirijas a tu hijo, hazlo siempre de la mejor manera. Ofrécele lo mejor que hay en ti mismo. ‘Cuando un niño se siente seguro de sí mismo, deja entonces de buscar la aprobación de los adultos a cada paso’. 

miércoles, 17 de mayo de 2017

El goce de crecer

Jose María Doria
Director de la Escuela Transpersonal

Si entendemos que el ser humano es un proceso de optimización permanente, todo aquello que hagamos por favorecer el desarrollo, estará en concordancia con lo que constituye su naturaleza. Es por ello que el hecho de asumir la responsabilidad de cultivarnos y desplegar nuestros grandes potenciales, supone la medicina existencial por excelencia.

Podría decirse que el crecer y desarrollarse de manera integral, es el remedio más eficaz para hacer cesar el sufrimiento. Sabemos que estando atentos y observando a nuestra mente, podemos desarticular las pautas de victimismo y dramatización que subyacen tras una mente que se resiste y sufre.Al respecto afirma Einstein: “Ningún problema puede ser resuelto en el mismo nivel de consciencia en el que se creó.” ¿Acaso esta idea no es la intuición que sentimos de que el crecimiento de por sí, conduce a un nivel de libertad y bienestar? ¿Quién no ha sentido gozo cuando, de pronto, se ha dado cuenta de que ante un obstáculo que en su vida se ha venido repitiendo, responde a éste de manera más adecuada que en anteriores etapas? Sin duda, tal “progreso neurológico” es un logro que merece celebración. El hecho de dejar atrás el enredo y el desgaste, señala que hemos crecido y que somos capaces de dejar atrás rutas destructivas y emprender otras más sanas.
Nos gustaría no sentirnos víctimas de sentimientos tales como el temor, la anticipación ansiosa o la reacción automatizada. Sin embargo, no puede negarse que uno de los maestros más eficaces del crecimiento es el error cometido por nuestras reacciones automáticas y el doloroso examen posterior que convierte tal error en experiencia.
Sabemos que el Universo está en permanente crecimiento. Todos crecemos, nada se estanca. Al parecer, tras aquel Big Bang no hemos cesado de expandirnos en espirales infinitas, da igual si creemos ir de ida o de vuelta.
El goce de crecer adopta muchas formas: el niño anhela ser mayor como lo son sus padres. Le gusta que se mida su altura y comprobar que ha crecido hasta la “siguiente raya”; siente satisfacción también al dejar atrás la ropa que le va quedando pequeña. Más tarde, y siendo un joven, quiere madurar para adquirir experiencia; en realidad, desea disfrutar de la vida y gestionar con nuevos poderes las oportunidades que se le brindan. Por su parte, los seres ya maduros se recrean observando cómo pueden crear distancia con las cosas que antes les arrastraban, al tiempo  que anhelan la felicidad para los demás, mientras ellos palpitan en la merecida paz alcanzada.
Todos queremos crecer. El desarrollo nunca acaba. Tras descubrirse el principio de neuroplasticidad cerebral, sabemos que nuestro cerebro puede crecer en neuronas y conexiones, hasta el mismo día en que la vida del cuerpo acaba. Nadie quiere volver atrás, aunque considere que ha perdido oportunidades que llegaron a su vida.
 “Nadie quiere ser un cerdo feliz, prefiere ser un Sócrates insatisfecho”.
Aceptamos vivirnos desde ese yo que cada uno trae puesto, quizás porque se confía en que con el desarrollo todo puede ser posible por más inseguridades y carencias que hoy se tengan. Se diría que el río sabe que cada etapa del camino, cada cascada por la que fluye y avanza, está más cerca del mar. El ser humano, a su vez, sabe que cada día está más cerca de la luz de la consciencia, y eso, de alguna forma, confirma que en nuestro destino existen salidas internas que nos permiten superar toda circunstancia adversa.
Bien sabemos que el tiempo va a favor del progreso, aunque a veces no lo parezca; y también sabemos que el ahora del ayer, nunca será mejor que el ahora del mañana. Acabamos por reconocer que, pasado un tiempo, “las cuentas siempre cuadran” Intuimos que lo mejor siempre está por llegar y que tal actitud nace del saber que no vemos las cosas como son, sino como somos. Si nosotros cambiamos, el mundo cambiará. Somos un proyecto ilimitado que, al igual que el árbol, cada año gana un círculo en su tronco y resiste mejor los vientos y las tormentas.
Estemos atentos. Recordemos de nuevo que mientras podamos crecer, lo mejor de nuestra vida estará siempre por llegar, sea cual sea nuestra circunstancia. Podremos atravesar enfermedades y pérdidas, podremos envejecer y asistir al decaimiento de capacidades… Sin embargo, conforme relativizamos al yo, sucederá que la alegría de vivir y la paz profunda ocuparán cada vez más espacio en la vida interna.
Alguien dijo: “el pobre desea riquezas, el rico ansía el cielo y, el sabio, tan sólo una mente sosegada”. Al final, el propósito del crecimiento es dejar atrás las defensas que construimos frente al amor, un amor que somos en esencia y que nada ni nadie nos puede dar ni quitar; un amor que constituye nuestra identidad profunda que, cuando es descubierta, ilumina y ibera.
El crecer supone cultivar la atención sostenida al dentro y al fuera, una práctica meditativa en la vida cotidiana desde la que abrir todas las puertas. El verdadero milagro de la vida se produce al devenir conscientes y descubrir las capas que velan lo que somos en esencia, al tiempo que desplegamos el amor, la verdad y la belleza.
El desarrollo transpersonal conlleva un tipo de crecimiento que va más allá de la mente pensante y las palabras. Es decir, un crecimiento atencional que se despliega mediante el silencio y la práctica de la atención plena. Se trata de un desarrollo de la auto consciencia que, a su vez, “ensancha la olla interna” lo suficiente como para sostener una mirada incluyente y comprender mejor lo que le sucede a nuestra persona.
La apuesta por el crecer en el autodescubrimiento y la comprensión, no sólo es un goce, sino también el antídoto por excelencia a nuestras miserias humanas.
Invierte en aquello que un naufragio no te pueda arrebatar
martes, 16 de mayo de 2017

Un río de color

Pedro Miguel Lamet, Revista 21


Caminamos por el mundo con tal aplomo, con tal seguridad, que estamos convencidos de que la realidad es tal cual la vemos. Cielos, valles, montes, ciudades, acontecimientos. Sin embargo, la filosofía de todos los tiempos se ha preguntado una y otra vez sobre la objetividad de nuestra percepción.
Desde la cueva de Platón al a priori de Kant, no está claro si esto que vemos es una interpretación nuestra. Ni si responde a algo absolutamente real. Como el maratón de la foto se convierte en un río de manchas de color en cuanto cambiamos la velocidad de obturación de la cámara, o como cada uno ve la vida según su lente, sus circunstancias. Un día de sol radiante de primavera es un salto de júbilo para una persona enamorada, y un bofetón para quien acaba de perder un hijo.
La gran pregunta es por tanto: ¿A qué me agarro en la vida? Mi entorno cambia, mi cuerpo envejece, lo que llamo realidad es una apariencia que depende de mil factores. Si pasa la película de este mundo, si paso yo, todo parece mentira, ¿qué me queda?
San Pablo era consciente de esto, y por eso dice en su primera carta a los Corintios: “Los que lloran como si no lloraran, los que se alegran como si no se alegraran, los que compran como si no poseyeran, los que aprovechan las cosas del mundo como si no las aprovecharan. Pues pasa la apariencia de este mundo” (7,30-31).
¿Qué significa esto? ¿Que no hay que disfrutar de la vida y hay que marcharse al desierto?
No; que hay que entornar los ojos, como el que mira a lo lejos para ver más. Si tu mirada está en contacto con lo profundo de tu ser, te vuelves capaz de distinguir la peli de este mundo de la luz que hay detrás.
La película acaba, es apariencia, pero no la luz que habita detrás de cada cosa, que es una, y a la que todos pertenecemos como reflejos y chispas. Pero para ver así, es indispensable cerrar de vez en cuando los ojos. Entonces el mundo entero se convierte en un fanal, “vestido lo dejó de su hermosura”. Gozas de lo que pasa, pero sin quedarte ni apropiarte, como asomado a la ventanilla de un tren, porque en realidad lo tienes ya todo: la luz de dentro.
lunes, 15 de mayo de 2017

Y ya para rematar…

El rincón del optimista
Juan


Por esas cosas que no sabes muy bien porqué ocurren, resulta que pasas la noche despertándote cada poco, pensando en ideas irracionales o eso al menos te parece. Y te levantas de la cama y compruebas que está el cielo nublado y que hace un frío del carajo… Bueno, ya saldrá el sol, te dices intentando darte ánimos. Despiertas a tus hijos, les adviertes que ya es tarde, que se den prisa y uno de ellos te suelta que eres un “angustias” y piensas si realmente te mereces ese calificativo injusto que suena a insulto mañanero. Y acudes a trabajar, pero como tu concentración anda ‘a uvas’ por esa noche toledana que pasaste, tu jefe te echa una buena bronca, justificada pero con muy poco tacto, porque has realizado una tarea errónea. Y ya ves que el día no se va a enderechar por mucho que te lo propongas. Entonces un buen amigo te pide ayuda por enésima vez y por whatsapp, pero lo hace casi con el mismo tacto que tu jefe te echa la bronca, es decir, cero patatero. Encima, por la tarde, haces una visita a tu padre, juegas con él a las cartas y le pillas haciendo trampas para poder cantar las 40. Y ya, para rematar, te llaman por teléfono para informarte que la fuerte helada tardía de primavera ha convertido en ceniza los brotes tiernos de los frutales y de las viñas que con tanta ilusión has podado y trabajado. Y recuerdas que toda situación jodida es susceptible de empeorar. Tragas saliva.
Es entonces cuando te planteas dos caminos a seguir: uno, el de la desesperación, el de darle más vueltas al coco sobre las desgracias encadenadas que te atenazan y que te ponen la vida cuesta arriba, un camino que ya sabes por experiencia que te llevará irremediablemente a la tristeza profunda y a la depresión; y la otra senda, la que tiene que pisar el optimista, la que te lleva a respirar con de forma consciente, a meditar en silencio, a decirte que a pesar de los infortunios puntuales sigues siendo una persona útil e importante para muchas personas, la que te hace pensar que tu padre es muy mayor y que una trampa al tute no pasa de ser una inocente chiquillada, la que piensa en que las plantas habrán de rebrotar, la que te hace asumir que el carácter y la forma de ser de otras personas no los puedes modificar tú; la que te demuestra que la vida es bella a pesar de todo, que vivimos con salud en una latitud del mundo privilegiada y que el sol volverá a salir como cada día, aunque tú no lo veas o no quieras verlo.
Asín sea… y feliz día de San Isidro, patrón de las gentes del campo. ¡Viva lo rural!
domingo, 14 de mayo de 2017

Horas de lectura

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

Fotografía de Ana Turrado
He disfrutado tanto leyendo y he aprendido tantas cosas de los libros que uno de los mejores regalos que considero que existe es tiempo para leer.
Sé que para algunos ese tiempo es tiempo tirado, inservible, inútil. Incluso de volverse loco, como ya Cervantes dice de Don Quijote en el siglo XVII. Sin embargo para los amantes de la lectura es tiempo de placer.
Y tanto lo creo que mis hijas, de pequeñas, nunca se acostaban sin un ratito de lectura. Así fueron cultivando la dicha de perderse entre líneas, de buscar, de imaginar, de prevenir, de saltarse la realidad, de crear otra.
Leer ha sido para mí una terapia en tiempos de crisis y un foco de sabiduría en tiempos serenos.
Los libros me han aportado paz, conocimientos, motivos de enfado y alegría, pretextos para nuevas relaciones, palanca de nuevas búsquedas, cobijo en la desesperanza, pausa en las prisas, espejo y reflejo. Y siempre, siempre, siempre, un enorme placer.
Cuando a veces percibo desasosiego a mi alrededor me gustaría regalar –a aquellos que lo sienten– horas de lectura. Cuando veo soledades tristes en busca de consuelo, les regalaría horas de lectura y, si es compartida, mejor. Cuando oigo quejas de aburrimiento pienso en lo rápido que desaparecerían si se cambiaran por horas de lectura. Y cuando sufro explosiones exageradas de alegría programada, de quienes se divierten como la sociedad manda, desearía regalar también horas de lectura, para que descubrieran otra forma alternativa de diversión.
En fin, a amigos y a detractores de los libros, les deseo felices horas de lectura. A los primeros, para que sigan disfrutando. A los segundos, para que se den otra oportunidad.
viernes, 12 de mayo de 2017

Entrevista a
Joan Carles Trallero,

médico de enfermos terminales

La Vanguardia 2017
Tengo 55 años. Soy de Barcelona.
Soy médico, especialista en cuidados paliativos y acompañamiento espiritual. Estoy casado y tengo tres hijos, Miquel (27), Carles (23) y Miriam (19). ¿Política? ¡Diálogo, siempre! ¿Creencias? Soy cristiano. Prepárate a bien morir... ¡y vivirás mejor!
Destellos de luz en el camino
Piénsalo: vas a morir. La principal cuestión de la filosofía es cómo vivir bien, lo que incluye bien morir. El doctor Trallero, que vive con la muerte cada día, puede impartirnos un máster acelerado de buena vida, cuya corona será una buena muerte. Leer su recién publicado libro Destellos de luz en el camino (Libros de Vanguardia) es una iluminación emanada de su docena de historias de acompañamiento a enfermos terminales, casos de los que ha sido testigo como director médico de cuidados paliativos del programa Suanity (www.suanity.com) y desde la Fundación Paliaclinic (www.fundacionpaliaclinic.com). ¿Qué hay más importante que bien morir tras vivir feliz?
¿A qué se dedica?
A hacer más llevadero a otros seres humanos el camino hacia su destino final.
Enfermos terminales.
Intento paliar su sufrimiento, ayudo a bien morir.
Se llama cuidados paliativos, ¿no?
Una especialidad en la que deberían ser mínimamente formados todos los médicos.
¿No lo están?
Nos forman para evitar la muerte..., ¡siendo inevitable que todos moriremos!
¿La medicina no acepta la muerte?
Nadie. Y estamos muriendo mal, no morimos bien, morimos amargados. Deberíamos morir felices, integrar la muerte, vivirla bien: hasta el último segundo, todo es vida.
La medicina la alarga: eso está bien.
Si es sin intervenciones desproporcionadas, sin encarnizamiento terapéutico.
¿Y dónde está el límite?
Paliemos el dolor físico hasta donde sea posible. Pero queda el dolor espiritual...
Qué raro oír hablar así a un médico.
Morimos sufriendo por un sufrimiento relacional, social, íntimo..., por incomunicación.
Explíquemelo.
El paciente terminal siempre se pregunta: “¿Y ahora qué?”. Y si no puede paliar este desasosiego interior se sentirá muy solo, sufrirá... y por eso tendrá una mala muerte.
¿Y cómo se palia ese sufrimiento?
Con diálogo, con buena comunicación con los médicos y con los familiares.
“Vas a morir”: ¿se lo dice así?
El paciente tiene a derecho a saber, pero también a no saber, si prefiere no saber.
¿Qué debe hacer el buen médico, pues?
No mentir, pero dosificar la verdad para ayudar a que sea asumida.
¿Dar plazos?
Sin sentenciar, dar horquillas amplias de tiempo probable.
Todos tenemos tanto miedo a morir...
Normal. Pero hay que atravesar ese miedo: lo peor de morir no es morir, es morir mal.
¿Y qué es morir mal?
Darte cuenta demasiado tarde de que te mueres... y de que ya no tienes tiempo para prepararte. ¡Así perdemos todos!
Mejor morir sin darme cuenta...
Eso no es bien morir.
¿Qué es bien morir?
Sin sufrimiento innecesario, y pudiendo cerrar mi ciclo vital.
¿Cómo se cierra bien una vida?
Suelto lastre, hasta que el globo se eleva. Sé que muero y me siento acompañado por el amor de los que amo: puedo preguntar al médico, puedo hablar con los míos, comparto miedos y confidencias, digo lo que tengo pendiente y necesito decir..., ¡y lloro! ¡Y río!
Ante la muerte... ¿ríe?
Lo he visto en habitaciones de terminales: ¡todos riendo! El humor libera, ¡gran aliado! Y el amor, el amor ¡es la medicina máxima!
A un niño que va a morir ¿conviene decírselo?
Sí, porque el niño ya lo intuye, y vive un presente sin prejuicios: lo integra todo muchísimo mejor de lo que suponemos los adultos.
¿Y también le decimos a un niño que su madre está muriéndose?
Sí, con todo el tacto necesario, pues ocultárselo sería incitarle a que imagine cosas aún peores que la propia muerte, y a sentir que le hemos hurtado algo decisivo para su vida.
Solemos apartar a los niños del familiar que muere, del abuelo que se ha muerto...
Pregúntale siempre al niño si quiere ir al tanatorio, al funeral... ¿Tienes derecho tú a robarle la ocasión de despedirse? ¿Vas a cargar con esa carencia para el resto de su vida?
Me parece muy importante lo que está diciendo aquí, doctor.
Todos tenemos emociones y lo más saludable es expresarlas sin tantos pudores. “No llores”, decimos al que llora, ¡en vez de darle un pañuelo, abrazarle, acompañarle!
Quiero morir bien: aconséjeme.
Firma un documento de voluntades anticipadas: detalla qué no quieres que la medicina te haga y qué sí, y designa quién te representará cuando tú ya no puedas decidir. Y una vez hecho esto, corre a comentar con familiares y amigos todo lo que has decidido.
¿Ahora? Aún no tengo previsto morir.
¡Ahora, ahora! Es la clave: piensa en esto ahora, reflexiona, anticípate, habla, comunícate, y reconcíliate con esos cabos sueltos que tienes... ¡Y vivirás mejor, ya verás! Ah, y prepárate para lo más duro: dejarte ayudar.
Sí, eso a mí me costará... ¿La morfina me ayudará en el trance final?
La morfina es un analgésico poderoso: si la dosis necesaria para calmar un dolor es alta, tiene efectos sedativos. Si es muy alta, puede acelerar el final, sin ser es ese el objetivo.
¿Eutanasia?
No hay una buena muerte sin aceptación. Es inexplicable fisiológicamente, pero he visto a personas con enormes dosis de morfina... ¡seguir vivas, sufriendo, aferradas a algo!
¿Y cuál es su hipótesis, doctor?
Que no pueden desprenderse de esta vida si queda algo pendiente. Llega un hijo o cierta persona, y sólo entonces se dan el permiso de morir. También he asistido a bonitos casamientos en estos momentos... Y ya sin lastres, el globo de la vida se eleva en paz.
jueves, 11 de mayo de 2017

A vueltas con la
(“nueva”) espiritualidad o
¿cómo llegar a la verdad?

Enrique Martínez Lozano
 ¿Un Dios personal?
Me parece claro que el modo como vemos a “Dios” es inexorablemente deudor de la idea que tenemos acerca de nosotros mismos. Mientras la persona religiosa se identifique a sí misma con el “yo” separado (personal), no podrá sino percibir a “Dios” como un Ente separado, e igualmente “personal”.
Esa comprensión es verdadera, pero únicamente en el nivel en el que aparece, es decir, el mental. Ahora bien, cuando caes en la cuenta de que ese nivel es solo aparente, percibes que tanto la identidad “personal” como la idea de un “Dios personal” no son reales, sino solo verdaderas en aquel nivel.
Esto significa –tal como lo veo– que el centro de la discusión no se halla en el plano teológico (o religioso), sino en otro mucho más profundo que tiene que ver con el propio modo de conocer.
Comprendo que una persona creyente, que asume como real el nivel mental, centre su fe en un Dios personal. Pero, ¿qué ocurre cuando te haces consciente de que ese mismo nivel es solo una creación de la mente? La nueva consciencia relativiza radicalmente las percepciones mentales. En concreto, en el campo teológico o religioso, vienes a descubrir que todo lo referido a aquel Dios en quien se creía no era sino un conjunto de proyecciones. Conceptos nucleares en teología como los de “Amor”, “Bondad”, “Justicia”…, aplicados a Dios, no eran sino proyección mental a partir de nuestra propia situación. El resultado no podía ser otro que la creación de un ídolo a nuestra medida, “personal” –a partir de nuestra propia creencia que nos identificaba como un “yo personal”– y “justo”, según nuestro propio y reductor sentido de la justicia. Etcétera…
Por eso, en el mismo instante en que dejas de verte como “persona” separada, cae el carácter “personal” que habíamos atribuido a Dios. Es decir, lo liberamos de la etiqueta que habíamos colocado sobre Él. Y accedemos a una experiencia inmediata en la no-separación. En síntesis: el “dios personal” no era sino una proyección realizada desde la percepción que el ser humano tenía de sí mismo.
Esta nueva consciencia permite percibir algo que pasaba desapercibido mientras nos hallábamos identificados con la mente y que ahora aparece como evidente. José Luis San Miguel lo formula de este modo: “Un ente personal no podría ser lo primario desde el momento que toda personalidad implica complejidad y particularidad”. Y, en nota a pie de página, añade: “Hay que hacer notar que el carácter problemático de que lo Absoluto primordial sea de naturaleza personal viene, de entrada, de que toda persona-lidad, en tanto que realidad psíquica estructurada, es necesariamente un producto evolutivo complejo que precisa, como tal, de algún sustrato estructurable. El equívoco viene de olvidar que toda persona, hasta la más elevada concebible, es “máscara”, un instrumento que la Consciencia utiliza para “entizarse” en una forma al devenir plural” (J.L. SAN MIGUEL DE PABLOS, La rebelión de la consciencia, Barcelona, Kairós, 2014, p. 107).
De un modo similar a como la salida del estado de sueño nos introduce en un mundo –el de la vigilia- previamente inimaginable desde aquel, el paso del nivel mental al nivel transpersonal –de la mano de la vivencia de la no dualidad– modifica por completo nuestra percepción en todos los ámbitos. Por eso decía que, al hablar del “carácter personal” de Dios, no nos hallamos ante un problema teológico sino de “modo de conocer” o de nivel de consciencia en que nos hallamos.
Con ello queda patente, una vez más, que la cuestión radicalmente nuclear no es la que se refiere a “Dios” –la respuesta a la misma sería una construcción mental–, sino aquella otra acerca de ¿quién soy yo? Esta es la pregunta clave –la pregunta espiritual–, de cuya respuesta pende todo lo demás. De ahí que carezca de sentido discutir sobre la cuestión de Dios, si se hace desde niveles de consciencia diferentes acerca de quiénes somos.
miércoles, 10 de mayo de 2017

Vivir la vida
con dignidad

Sara


A lo largo del fin de semana, Alfonso nos repitió y subrayó la palabra dignidad, vivir la vida con dignidad. Pero ¿qué es vivir la vida con dignidad? ¿Qué implica? ¿Qué es la dignidad? Aunque la palabra tiene varias acepciones, implica mirar con respeto y ternura aquello que vemos, en este caso nuestro ser, porque la vida es aquello que está bajo nuestra piel.
En estos días que hemos pasado juntos hemos aprendido a ver qué es aquello que nos conduce hacia la infelicidad, entre los caminos destaco uno: el descontrol del pensamiento, pensamiento a menudo condicionado por ideas irracionales, que generan no solo una distorsión de la realidad, sino también de las emociones que nos invaden. Me ha sorprendido saber que solo el 4% de nuestros pensamientos sobre nosotros mismos son racionales sobre cosas que están en nuestro control.
Marta nos habló sobre el cambio que a veces tanto necesitamos  y no sabemos cómo llevar a cabo, como se produce y los tipos de cambio.
Hemos realizado diferentes experiencias, como por ejemplo poner en práctica el triángulo dramático de Karpman, en base a las necesidades emocionales que tan a menudo llevamos a un extremo, haciendo que nos pongamos una máscara que no nos hace ser auténticos. Y destaco sobre todo el del perdón, perdón tan necesario para tener una correcta higiene mental y cordial y el del agradecimiento, actos sin los cuales el amor deja de tener sentido.
Hemos constatado como el respeto a nosotros mismos nos ayuda a querernos y eso hace que vivamos plenamente y con dignidad.
Desde aquí dar las gracias a Alfonso, María Elena y Piedad por las horas que gratuitamente nos dedican para ayudarnos a sentirnos mejor. No caerán en balde.
Impresiones del curso realizado en la Virgen del Camino los días 6 y 7 de mayo de CRECIMIENTO PERSONAL, organizado por el Teléfono de la esperanza de León.
martes, 9 de mayo de 2017

Rentaterapia:
Pon la X solidaria en la casilla de la declaración de la renta


Acto de difusión de la Rentaterapia en favor de la Solidaridad.
Rentaterapia: el ejercicio anual que te sienta bien a ti y a 7 millones de personas más
  • Durante 2017, 1.378 programas mejorarán la calidad de vida de más de 7 millones de personas.
  • La casilla de “Actividades de Interés Social” es la casilla 106 de la declaración de la Renta.
  • 11 millones de personas ya marcan la “X Solidaria”. Sin embargo, el 14% de personas declarantes solamente marca la casilla de la Iglesia y el 30 % no marca ninguna casilla.
  • En 2016 se recaudaron 300 millones de euros que irán destinados a proyectos que desarrollarán las ONG.
Gracias a las personas que marcaron la casilla 106 de “Actividades de Interés Social”, durante 2017 las ONG pondrán en marcha 1.378 programas destinados a mejorar la vida de más de 7 millones de personas que lo necesitan; además un 19,43% de lo recaudado se destinará a Cooperación Internacional y un 2,85% a proyectos que favorecen el Medio Ambiente.
Las ONG han presentado el jueves pasado la campaña “X Solidaria” en un acto moderado por la periodista Ana Pastor en el que han participado el Secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Mario Garcés; la Presidenta de la Plataforma de ONG de Acción Social, Estrella Rodríguez; el Presidente de la Plataforma del Tercer Sector,  Luciano Poyato y el Presidente de Cruz Roja Española, Javier Senent. En este encuentro, Sara Moreno, persona beneficiaria del Programa de inserción sociolaboral desarrollado por Plena inclusión, también ha podido trasladar a las personas asistentes cómo la casilla “X Solidaria” mejora su calidad de vida.
La jornada ha comenzado con la presentación del spot y dos de los vídeos que se difundirán en redes sociales que invitan a la ciudadanía a marcar la casilla 106 de Actividades de Interés Social y a practicar la “Rentaterapia, el ejercicio anual que sienta bien a las personas declarantes que marcan la “X Solidaria” y a los 7 millones de personas que se benefician de esta ayuda.
En segundo lugar, Sara Moreno, beneficiaria del Programa de inserción sociolaboral de Plena inclusión que se financia gracias a las personas que marcan la casilla “X Solidaria” en su declaración de la Renta, ha señalado que desde hace tiempo participa en el servicio de empleo de una asociación: “Allí me he preparado para el trabajo, he hecho cursos, he preguntado mis dudas y me han ayudado a enfrentarme a muchas entrevistas de empleo. El año pasado, gracias a un programa de la X Solidaria, conseguí un trabajo como dependienta en una conocida tienda de zapatos. He contado con un preparador laboral, que me ha ido apoyando, para hacer más fáciles las tareas, sobre todo los primeros días.  Ya sé hacer todas las funciones en la tienda  y estoy preparada para nuevos retos”, ha argumentado.
A su vez, la presidenta de la Plataforma de ONG de Acción Social, Estrella Rodríguez, ha agradecido a los casi 11 millones de personas que ya marcan la “X Solidaria” y ha invitado a las personas que sólo marcan la casilla de la Iglesia Católica (14%) y a las que no marcan ninguna de las dos casillas (30%)  a marcar la casilla 106 de Actividades de Interés Social, para que este año “la suma de voluntades de los ciudadanos y ciudadanas permita a las ONG poder estar más cerca de las personas que lo necesitan”. Así, ha subrayado además que marcar las dos casillas es posible y que al hacerlo, pueden duplicar su aportación (0,7%+0,7%= 1,4%).
De igual forma, Estrella Rodríguez ha afirmado que “este año contamos con el incentivo de haber alcanzado la cifra histórica de recaudación de 300 millones de euros” y que se podrían alcanzar los 500 millones “Si todas las personas contribuyentes tomaran la decisión libre y consciente de destinar ese 0,7% de sus impuestos a la casilla de Actividades de Interés Social”.
Por su parte, el secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Mario Garcés, ha expresado su gratitud hacia el trabajo y esfuerzo que llevan a cabo las entidades sociales. En este sentido, Garcés ha afirmado que “la casilla de la X es el mejor de los vehículos para cambiar la vida de las personas con dificultades y hacer su día a día más fácil”.
En cuanto al destino de la recaudación, el presidente de la Plataforma del Tercer Sector, Luciano Poyato, ha explicado que gracias a los 10 millones de personas que marcaron la X Solidaria el año pasado, casi 500 organizaciones de todo el país, han podido llevar a cabo sus programas, dirigidos principalmente, a personas con discapacidad, mayores, infancia y familia, mujeres en riesgo de exclusión social, personas con problemas de adicciones, migrantes, etc. "Marcando la casilla de la X Solidaria en la declaración de la Renta construimos entre todos y todas una sociedad más justa, equilibrada e inclusiva", ha asegurado Poyato.
Javier Senent, presidente de la Cruz Roja Española ha agradecido igualmente a las personas contribuyentes que marcan la casilla de la “X Solidaria” en su declaración de la Renta pues gracias a este gesto “desde Cruz Roja Española desarrollamos más de 57 proyectos dirigidos a la población más vulnerable, con los que apoyaremos a más de 430.000 personas en 2017”.
Finalmente, Estrella Rodríguez ha invitado a las personas contribuyentes a que, a partir de mañana, día en el que pueden comenzar a confirmar su declaración de la Renta, no olviden revisar el borrador comprobando que han marcado la casilla 106 de “Actividades de Interés Social”, “un simple gesto que no nos cuesta nada y que permite que cada año las ONG podamos atender las necesidades concretas de 7 millones de personas en situación de vulnerabilidad”, ha señalado.
La campaña “X Solidaria”, dirigida a informar y sensibilizar a las personas contribuyentes para que marquen la casilla 106 de Actividades de Interés Social en su declaración de la Renta anual, es coordinada por la Plataforma de ONG de Acción Social y cuenta con el apoyo de la Plataforma del Tercer Sector, la Plataforma del Voluntariado de España, la Red de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES), el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), la Plataforma de Organizaciones de Infancia y la Coordinadora de ONG para el Desarrollo-España. 
El Telefóno de la Esperanza de León se une a esta campaña y pide a todos sus socios, amigos, conocidos y visitantes del blog que merece la pena poner la X en la casilla de la declaración de la Renta porque así todos ganamos.
lunes, 8 de mayo de 2017

Los dos movimientos del corazón

El rincón del psiquiatra
Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra


La existencia humana se ha comparado con un tobogán (con subidas y bajadas), con una montaña (una ascensión ardua hacia la cima), con un valle de lágrimas (acentuando la parte oscura), pero hoy se me ocurre pensar que es similar a un corazón.
Un pequeño recordatorio de fisiología humana. El corazón, órgano fundamental del ser vivo, tiene dos movimientos diferentes, pero complementarios: sístole y diástole. El primero permite que el corazón se cargue, que acumule sangre para que en el otro movimiento, diástole, pueda esparcirlo por todo el organismo. Si uno de estos movimientos se “estropea” o  no funciona se produce la muerte. La sístole y la diástole, pues, son necesarias e imprescindibles para la vida.
Toda persona, hoy se me ocurre, que funciona como un inmenso corazón: necesita recibir cariño, afecto, seguridad, comprensión, etc. (sístole), pero también es necesario que sepa dar, solidarizarse, vincularse con el otro, sentirse útil, etc. (diástole). Tanto si no se produce el primer movimiento (recibir), como si no se produce el segundo (dar), la persona psicológicamente muere o al menos no crece. En el primer caso, lo que se  produce son personas inseguras, con baja autoestima y con incapacidad para asumir las frustraciones pequeñas o grandes; el segundo supuesto da origen a las personas narcisistas donde lo que siempre prima es yo, yo y yo.
Por el contrario, existen personas, todos las conocemos, que su vida pivota en la actitud de estar siempre viviendo de las migajas de los demás: son las personas dependientes, sumisas, sin iniciativa, sin proyectos (sus proyectos son los de su pareja, padres, compañeros de trabajo, etc.). Se encuentran en una posición de sístole. Son como “un saco sin fondo” que por mucho que reciban nunca se llenan.  Son “los pordioseros de amor”, como los definió un psicoanalista. Nunca se atreven a ofrecer  algo a los demás y la insatisfacción es la esencia de sus vidas.
Otras, por el contrario, lo que prima en sus vidas son las necesidades de los otros, incluso a consta de olvidar las suyas propias. Esta actitud que en principio puede ser sana  pero si se radicaliza también puede producir malestar. La persona tiene que “dar”, pero también estar receptivo para recibir afecto y reconocimiento. De lo contrario antes o después, como una planta sin agua, llega un momento que la frustración se apodera de ellos al no sentir la seguridad, el cariño de los más próximos. Están tan centradas en el otro, que se olvidan de sí mismas y pueden llegar incluso a la depresión.  
Sístole (recibir) y diástole (dar) son los movimientos que sincronizados nos ayudan a ser felices. El desequilibrio entre ellos (por más o menos intensidad), como ocurre en el corazón físico, ocasionará la muerte psicológica. Ambos movimientos, pues, son necesarios e imprescindibles.