Avanzamos cuando dejamos de tratar de cambiar a los demás y nos concentramos en cambiarnos a nosotros mismos.

viernes, 13 de enero de 2017

Tres visiones
de la vida

El rincón del psiquiatra
Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra


En estos días al comenzar un nuevo año, con frecuencia se potencia la reflexión sobre el sentido de la vida y la necesidad de aprovecharla. Y así surgen los nuevos propósitos para el nuevo año: dejar de fumar, apuntarse a un gimnasio, hacer dieta, comenzar a estudiar inglés, y un largo etcétera. Por otra parte, en estos días no es que el tiempo corra más de prisa sino que en el paso de un año a otro parece como si la vida se nos fuera de las manos, como el agua en una cesta. La realidad es que los días siguen durando veinticuatro horas y las semanas tienen siete días. La vivencia del tiempo, pues, es más psicológica que cronológica.
En esta encrucijada, hoy quiero recordar tres concepciones diferentes sobre la vida: la de Freud, la de Camus y la de Viktor Frankl.
Freud, padre del psicoanálisis, parte de un concepto trágico de la vida. Podemos sintetizar su visión  con uno de sus pensamientos: “la vida es como un resbalarse hacia la muerte”. Hay que señalar que esta frase Freud la escribió próximo a la muerte y cuando estaba padeciendo un doloroso cáncer.
Camus, novelista y filósofo francés,  nos plantea en su libro “El mito de Sísifo” lo absurdo de la vida y lo ejemplariza con ese mito: Sísifo, en la mitología griega, tras enfadar a los dioses por su inteligencia, fue castigado a empujar perpetuamente una gran piedra hacia la cima de una montaña, para dejarla caer y después comenzar nuevamente la ascensión. La vida es tan absurda, no dice Camus, como esa conducta de Sísifo. A éste, como a cualquier persona, le salva de no cometer un suicidio los instantes de felicidad, que en el mito se produce en el momento de conseguir la cumbre.
Por último, Viktor Frankl, psiquiatra, neurólogo y filósofo austriaco, que estuvo prisionero en varios campos de concentración nazis, elaboró su teoría del sentido y afirma que la angustia ante la muerte es porque la persona no se encuentra satisfecha de su labor en la tierra y pone el ejemplo del granero: si cuando llega el invierno está vacío nos angustiaremos, pero si está lleno se esperará tranquilamente la llegada de los fríos. Además propone que la existencia no es como una línea recta que finaliza bruscamente con la muerte sino que se puede representar como un círculo que al cerrarse se completa. Para Frankl lo importante no es el tamaño del circulo (cuánto se ha vivido) sino su contenido (cómo se ha vivido).
De la misma manera que cuando terminamos una actividad (pintar un cuadro, criar a nuestros hijos, cuidar a un enfermo, etc.) nos podemos sentir tristes porque se ha terminado, pero al mismo tiempo satisfechos por la labor realizada, así también, nuestra vida contemplada como un círculo y la muerte como el broche de cierre, nos podemos sentir con pena por el final, pero en paz por cómo hemos vivido nuestra existencia.
Freud, Camus y Viktor Fankl, tres formas diferentes de contemplar la vida y la muerte, pero al menos a mi la última es la que más paz me produce. Feliz año 2017.

Tenemos 5 comentarios , introduce el tuyo:

  1. Me ha gustado mucho como el siquiatra ha sintetizado las tres formas de ver la vida y la muerte.CLARIFICADOR

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  2. Yo también me quedo con lo que dice Víktor Frankl, por supuesto

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  3. YO TAMBIÉN CON FRANKL

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  4. Comparto también la teoría de Frankl. Que importante es; no lo que se dice, si no como se dice. Pepi

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  5. Comparto también la teoría de Frankl. Que importante es; no lo que se dice, si no como se dice. Pepi

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