Yo no he nacido para un rincón: mi patria es el mundo.
Séneca
miércoles, 25 de enero de 2017

Llegar a una mentalidad recta

La vida está llena de caricias
Juan Fernández Quesada
Psicólogo y voluntario del T.E. de León


Como dije en mi anterior artículo, los milagros son pensamientos amorosos. Cuando realizamos correcciones en nuestro pensamiento y orientamos nuestra mente hacia un “bien pensar”, es decir, tener certeza de que en todo ser hay una luz más allá de lo que vemos con los ojos, también seremos conscientes de que los milagros son bendiciones de nuestro Creador hacia todos los demás a través de nuestra interiorización de cambio, de transformación (este es el Cristo en nosotros).
Perdonar es el privilegio de los perdonados. Es la más maravillosa acción a realizar en nuestras vidas, es la liberación real de la mente. Es el mecanismo más próximo en la tierra a lo que realmente fue en tu creación, a tu esencia natural.
Revelación es la comunicación directa de tu Creador contigo, es el fin a conseguir quitando las barreras mentales que el miedo produce en nuestras mentes. Cuando eliminas el miedo de tu vida, obtienes de forma inmediata comunicación de tu Fuente contigo.
Pensar de forma amorosa es una forma de alabanza a nuestro Creador, porque honramos Sus creaciones viéndolas perfectas. También cura porque te identificas con el espíritu y no con el cuerpo.
Reconocer al espíritu, es ponerlo en el centro de tu Ser, donde verdaderamente está, y esto hace que tu percepción sea correcta.
Los pensamientos amorosos deben inspirar gratitud, no reverencia. Solo se reverencia a nuestro Creador, no a los que son iguales que nosotros, más no es lo que hacemos en este mundo, reverenciamos a nuestro jefe, a nuestros políticos, autoridades, monarcas, etc., te pones en una situación de desigualdad, de verte “menos que…”. Es  creer que ellos son más que tú. Todos los seres son iguales. Respeta, pero no reverencies a nadie, nada más que a tu Fuente.
Todos los seres son santos, son seres de luz, así fue como los hicieron, y, esa santidad, nunca se pierde, somos nosotros quienes la ocultamos.
Nuestra transformación está inspirada por el Cristo que hay en nosotros. Esto nos ubica más allá de las leyes físicas, donde somos perfectos. No podía ser de otra forma. No tiene sentido que un Creador perfecto hiciese cosas imperfectas o seres imperfectos.
Un pensamiento amoroso te honra porque todos somos dignos de ser amados, nunca cuestiones esto. Esto corregirá todos tus errores perceptivos y recobrarás la cordura.
Los pensamientos amorosos (milagros), también te hacen recobrar tu sentimiento de plenitud, lo que eres, pleno, completo, total. Te elimina tu sensación de carencia, privación, de necesidad, de ausencia, de falta, de penuria.
Aunque creas que un pensamiento amoroso no tiene repercusión en los demás y en el mundo, estás muy confundido, siempre tiene una repercusión en el mundo y en ti. Otra cosa es que tú no seas consciente de ellos o no te enteres de ello. No siempre tiene efectos observables.
Pensar de forma amorosa es un ejemplo de recto pensar, concordante con la verdad, tal como ES. Es una corrección en el pensamiento falso, sanando tu percepción y llevándote al orden dónde debes estar, en el orden Divino, Creativo.
El Espíritu Santo es el mecanismo de los pensamientos amorosos, ahí es dónde surgen tus verdaderas esencias, tus tendencias innatas. Ese Espíritu en ti es el que separa lo falso de lo verdadero, lo correcto de lo incorrecto, porque es una percepción integral, no selectiva, diferencial. Cuando mires a alguien o a algo, míralo de forma integral.
El pensamiento milagroso reconoce a todo el mundo como parte de uno mismo. Yo no soy ajeno a ti, tú no eres ajeno a mí. Lo que nos rodea tampoco es ajeno a nosotros, ni nosotros a ello. Cuando haces daño al medio ambiente, te haces daño a ti mismo. Cuando miras indebidamente a alguien, te miras indebidamente a ti mismo.
Obrarás milagros cuando estés listo para ellos. Se te darán las oportunidades necesarias para ellos.
Siempre tu Espíritu Santo (amoroso, integrador) es el medio de comunicación más elevado que hay en ti, con tu Creador. Un pensamiento amoroso (un milagro), sin embargo, es un medio de comunicación temporal que, cuando retomes tu forma original de comunicación, por revelación, con tu Fuente, dejará de ser necesario, pues es un recurso de aprendizaje y, en el mundo del Creador nadie necesita aprender, todo es Conocimiento.
Un pensamiento amoroso es imparcial no entiende de grados de percepción errónea. Sana la percepción en todos los grados y direcciones del error.
Si tienes una mente que siempre compara lo que tú has hecho o lo que ha hecho otro con la creación, aceptando lo que concuerda con ella y rechazando lo que no es así, estarás en una mentalidad recta, el límite o borde para llegar al pleno conocimiento.
Quita las capas que ocultan tu verdadero Ser. Esas capas son tuyas y por lo tanto, eres tú quien tiene que hacer la labor, no otros por ti.
Pequeños cambios en tu mente, producirán grandes cambios en ti y en el mundo. ¿Aún no lo crees? Solo prueba, experiméntalo.
Un fuerte abrazo.

Tenemos 1 comentario , introduce el tuyo:

  1. Me gustaría que en tú presente exposición cambiaras las palabras Cristo y Dios; por el significado que le das en algunas frases que no lo indicas.
    Para mí, es un texto un poco difícil de lo que quieres transmitir. Muchas gracias. Pepi.

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