No hay hombre más desdichado que el que nunca probó la adversidad.
Séneca
lunes, 23 de mayo de 2016

Las necesidades humanas "La seguridad"

Pax Vostrum
Beatriz

En el anterior post te prometí que iba a seguir hablándote de las necesidades humanas según el “Coaching de intervención estratégica”  y de los vehículos que utilizamos para cubrirlas.    (Es una formación que estoy realizando actualmente, que me está entusiasmando y aportando muy buenas herramientas de crecimiento).  
Desde esta disciplina existen seis necesidades básicas que todo ser humano tiene, necesidades que cubrimos mediante nuestras acciones y hábitos.
A las cuatro primeras se las llama necesidades básicas y son la seguridad, la variedad, la importancia y el amor/conexión.  A las dos siguientes se las llama necesidades espirituales y son el crecimiento y la contribución.
En el anterior post te hablé de una de ellas, de la variedad y de los vehículos que utilizamos para cubrirla.  ¿Ya tienes fichados todos tus vehículos? ¿Ya tienes identificados los hábitos, acciones, cosas que haces para tener sensación de variedad?
Hoy te voy a hablar (más bien vas a leer, je,je…)  sobre la necesidad de seguridad.   
Todos queremos sentirnos seguros, queremos evitar el dolor, el sufrimiento y sentirnos cómodos en nuestro entorno.     Necesitamos tener sensación de que nuestra vida es segura, que tenemos comida, techo y afecto.
Por supuesto, cada persona en  mayor o menor medida. 
Hay gente que necesite mucha seguridad y que no estaría dispuesta “jamás de los jamases” a hacer determinadas cosas y otras que lo contrario.
Muchas veces queremos tener variedad en nuestra vida, queremos hacer cosas diferentes, tener nuevas experiencias, arriesgar, lanzarnos a algo,  pero tenemos una necesidad de seguridad de fondo tan grande que nos paraliza e impide hacer nada nuevo.
Por todo ello es esclarecedor conocer nuestra jerarquía de necesidades.    ¿Cómo ordenarías tú esas seis necesidades?  No me refiero a lo que te gustaría, sino a lo que haces operativamente en tu día a día.  ¿A qué das prioridad? 
Pregúntate lo siguiente:    ¿Prefieres tener amor o conexión con las personas aunque eso implique riesgos? ¿Amas a las personas aunque ellas no te amen a ti, o prefieres sentir primero que te aman para entregarte?  ¿Eres de los que dice que mejor solo que mal acompañado? ¿Prefieres contribuir y aportar a los demás aunque te suponga exponerte, equivocarte, arriesgar y que te juzguen? ¿Te gusta crecer y avanzar, o prefieres quedarte donde estás y no moverte mucho?  ¿Suscribes el dicho más vale malo conocido que bueno por conocer? ¿O eres de los que piensan que lo mejor está por llegar?  ¿Necesitas hacer muchas cosas diferentes cada día? ¿O te agobia tener muchas tareas?
No tienes que juzgarte, no está bien ni mal… simplemente son tus necesidades actuales y es la foto de tu momento presente.  Muchas veces, el orden no es nuestro, lo hemos heredado, nos ha venido impuesto, o lo hemos establecido así para protegernos, para prevenirnos de algo, para no sufrir, etc. Cuando esto sucede, suele haber conflictos en nuestra vida, porque lo que queremos no coincide con lo que hacemos.    De ahí la importancia de conocer tus necesidades reales, aquellas que tu corazón demanda.
La comida, el tabaco, las drogas, el alcohol, rezar, la fe, la espiritualidad, el trabajo, las rutinas, los hijos, la pareja... son algunos ejemplos de los vehículos que utilizamos para cubrir nuestra necesidad de seguridad, pero hay muchos más.  ¿Cuáles dirías que son los tuyos?  ¿Qué es lo que haces en tu vida para tener sensación de seguridad?  Y esos vehículos que utilizas, ¿son buenos para ti? ¿Son buenos para los demás? ¿Y son sostenibles en el tiempo?  La clave está en cambiar aquellos vehículos que nos limitan, que nos hacen daño, que nos son buenos para nosotros, por otros más ecológicos y sanos para nosotros, porque la necesidad de seguridad la tenemos que cubrir sí o sí.
Para el próximo mes te cuento un poco más acerca de estos vehículos y de otra de nuestras necesidades, así vas haciendo tu puzzle, hasta que todas las piezas encajen.
Un fuerte abrazo. 


Tenemos 1 comentario , introduce el tuyo:

  1. En mi vida, lo que más equilibrio me da, es: "el querer y sentirme querida". Pepi

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