Yo no he nacido para un rincón: mi patria es el mundo.
Séneca
miércoles, 10 de febrero de 2016

La adversidad

El rincón del psiquiatra
Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra


Adversidad del latín “adversitas”, es la cualidad del adverso. Se refiere a algo o alguien que resulta desfavorable, contrario o enemigo. Es decir, la adversidad es una situación, difícil de sobrellevar y que rompe el devenir de la vida cotidiana de un ser humano. En un sentido amplio, podemos considerar como adversidad, además de una situación desfavorable, todas las dificultades o problemas que surgen en la vida de una persona.
La adversidad, pues, está presente en nuestras vidas y es como la masa que empasta todos los acontecimientos. Así como no podemos concebir un empedrado sin cemento tampoco podemos pensar en una existencia sin adversidades. Es más, toda biografía está jalonada de conflictos que nos pueden ayudar a ser más felices. Incluso podríamos decir que las adversidades son necesarias para configurar nuestra personalidad, como las olas y las tormentas marinas son precisas para formar a un buen marinero.     
El ser humano es débil y finito pero es ahí donde radica todo su potencial para crecer. En la adversidad, en muchas ocasiones, es donde encontramos nuestra fuerza. Es evidente que  no debemos canonizar el sufrimiento, pero una vez que se produce puede ser trampolín para nuestra calidad de vida, aunque también es cierto que nos puede hundir más en nuestra angustia. La fuerza de nuestra vulnerabilidad se encuentra en la capacidad para buscar el apoyo del otro y sentir su respaldo y acogida en la dificultad. Si fuéramos omnipotentes no necesitaríamos al otro, ni descubriríamos nuestras fortalezas ocultas.
La adversidad es como una fragua donde se moldean las emociones, las capacidades de cada uno y sus habilidades para seguir buscando la felicidad. Como el hierro que para ser adaptado a otra situación necesita el fuego de la fragua, así el ser humano a través de la adversidad puede desarrollar sus capacidades para crecer psicológicamente.                              
Cada una de nuestras biografías están sembradas de  encrucijadas, de conflictos, de cambios y, por tanto, también de las resoluciones que hemos dado a esos momentos. De hecho, las personas mayores siempre cuentan su vida con relación a los acontecimientos de tensión que han sufrido (operaciones quirúrgicas, muertes, separaciones, etc.).

Tenemos 3 comentarios , introduce el tuyo:

  1. ¡Ay la adversidad! ¡Cuanto nos resistimos a recibirla y qué necesaria parece! El psiquiatra siempre dando en el clavo

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  2. Estoy pendiente de vivir un momento adverso, eso será. Mi familia recibirá una noticia de mi hija que no aprobarán y tengo que hacerme fuerte para ayudarle a plantear ese evento. Entonces, más que adversidad se tratará de un conflicto... Ante todo calma, que salvar esta situación traerá más beneficios de los que se cree

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  3. Lo que he descubierto por lo que actualmente estoy viviendo, es uno mismo se puede crear la adversidad.
    Mi enseñanza en este momento es que tengo que ser más reflexiva. Pepi

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