Yo no he nacido para un rincón: mi patria es el mundo.
Séneca
lunes, 11 de enero de 2016

Taller de meditación




Hemos recibido en la redacción de este BLOG estos testimonios sobre el taller de meditación recientemente realizado en el Teléfono de la Esperanza que compartimos con nuestros internautas:

Meditar me ayuda a armonizar mi interior.
Que fácil es ponerse ante el espejo, desnudarse y reconocerse. Que bello cuerpo, con sus defectos, perfectamente imperfecto.
¿Cuantas marcas reconozco? Casi por completo reconozco cada una de las heridas convertidas hoy en cicatrices. Cicatrices de adulto, cicatrices de cuando fui adolescente, cicatrices que aquel niño torpe dejó mientras pasaba los veranos vendado. 
Las asumo, todas esas cicatrices difícilmente las puedo ocultar y algunas llevan tanto tiempo ahí que a veces no hecho cuentas desde cuándo están.
En esa misma estancia bien iluminada cierro los ojos, el espejo ya no me muestra nada, mi envoltorio, está ahí, lo noto pero todo recipiente tiene dos caras, ¿qué se guardó dentro? Porque no quiero ver mis cicatrices interiores, el miedo me para. Calma, yo no soy mis cicatrices, como las de fuera solo son marcas de cada una de las batallas que libré.
Confieso que no estoy en armonía con esas cicatrices, no las he observado tanto como las marcas que quedaron en mi piel. Ahora sé cómo quiero mirarlas, cómo tengo que dejarlas ahí, son prestadas y la vida se las va a llevar también.
El depósito no soy yo, en mi esencia no hay cicatrices.
Sergio

Siempre queremos saber más, ir a más sitios, hacer más cosas, conocer a más personas, más países, más paisajes, vivir más experiencias, situaciones... más y más, siempre más. Llenar nuestra mochila d objetos, recuerdos, panoramas, conversaciones, novedades, personas... aafff, aaff...
Pero descubrir el placer de parar, de no hacer, de dejarse llevar, de oír sin escuchar, de mirar sin ver, solamente estar, solamente estando, es algo que nos cuesta, no estamos preparados, y a veces 
incluso es duro, porque en ese momento es cuando nos encontramos con nosotros mismos y puede ser difícil el encuentro, por la falta de costumbre y por la falta de ternura con nosotros mismos. Pero ahí nos lleva la meditación, ahí es donde yo quería llegar a través de ella, a través d este curso contigo. Y ese camino es el que ahora quisiera poder seguir recorriendo sola, porque el destino me parece fascinante... mi interior.
Gracias por ponerme en marcha y enseñarme el trayecto a seguir, ha sido un gran aprendizaje en mi vida. 
Maite

Tenemos 3 comentarios , introduce el tuyo:

  1. Bellos testimonios. ¡Cómo me gustan! Esos viajes al interior, donde todos somos amor. Las cicatrices son rasguños en el envoltorio, en la esencia solo nosotros tenemos permiso para entrar. La meditación me ayuda a introducirme en ese interior. ¡Qué bien me sienta! Autenticidad: no hay engaño. Jairo.

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  2. Gracias por ponerme en marcha y enseñarme el trayecto a seguir, ha sido un gran aprendizaje en mi vida.

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  3. La base para sacar provecho de la meditación es SABER ESTAR, así es la manera de llegar a sintonizar con nuestro interior. El aprendizaje para Pepi es lento, pero beneficioso.

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