Este es el momento para arrimar el hombro.
La Redacción del Blog
domingo, 31 de enero de 2016

Enseñanzas
de piscina

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena


Los fines de semana suelo ir a nadar. Como ya es un hábito, porque llevo haciéndolo durante muchos años, me ha dado tiempo a aprender algunas cosas gracias a la observación.
Y me he dado cuenta de que en aquel recinto se repiten los comportamientos habituales y cotidianos de la vida.
Por ejemplo, está el que llega, ocupa una calle y se pone a nadar a su ritmo adaptándose a las circunstancias, nadando a rueda o solo, pero sin molestar.
Está quien ocupa la calle nadando como una batidora o a mariposa y literalmente te echa porque no deja sitio para nadie más. El a lo suyo, y los demás que se busquen la vida.
Hay también el típico nadador de espaldas a braza, del que no puedes evitar más de un manotazo, por supuesto sin intención y, a veces, acompañado de un “perdón”, pero que no cambia de estilo porque es lo que le gusta.
Y aquel otro que, aunque haya otros dos nadadores en la calle, se mete igual alegando que “es la que usa normalmente” (como si hubiera alguna diferencia de una calle a otra).
Otros llegan, miran y si la piscina está muy ocupada se van sin más.
En medio de todo eso yo busco mi sitio. Evito nadar en rueda porque no me gusta sentirme presionada ni fijar un ritmo que no sea el mío.  No cuento los largos, porque hacerlo me provocaba ansiedad. Y el reloj es solo una referencia, ya que he descubierto que el tiempo lo fija mi propio cuerpo: cuando me noto cansada, dejo de nadar.
Así sigo, nadando, observando y aprendiendo. Y a una conclusión he llegado: cada uno nada como es.

Tenemos 5 comentarios , introduce el tuyo:

  1. Y después de nadar...nada.

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  2. Está claro que de todo se puede aprender si vamos con la intención de hacerlo. Gracias Escribana

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  3. Observar las cosas y de ello aprender ¿qué me dice a mi esto?parece algo sencillísimo y que normalmente no nos damos ni cuenta.

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  4. Recuerdo ahora que me dijeron en un curso de natación: "Es muy dificil ocultar como nos sentimos o lo que somos en una piscina"

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  5. Y con tus observaciones, experiencias etc, Pepi sigue aprendiendo de ti. Muchas gracias Mª Elena.

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