La peor discapacidad es no darnos cuenta de que todos somos iguales.
Pedro Miguel Lamet
miércoles, 23 de diciembre de 2015

Miradas

Conversaciones con mi mente
M.ª José Calvo Brasa


Nos andamos buscando a ratos, cuando pensamos que no nos vemos. Yo veo tu mirada esquiva salir huyendo en cuanto la mía la encuentra; tú ves la mía evadirse en cuanto la tuya se acerca. Y mirada a mirada nos buscamos mientras nos escapamos. Quizá estamos esperando un mágico momento en el que todo sea posible y las palabras fluyan, bendiciendo las miradas. Pero ni el momento llega ni nuestros ojos se apagan.
No sé qué bulle en tu cabeza, y bien quisiera descubrirlo. Sólo se que tus ojos vienen cuando creen que los míos se han ido. Quizá también sepas que los míos se te acercan como ladrones de los tuyos. Y así nos miramos, tontamente sin apenas llegar a vernos. Tú pasando de largo cuando te miro; yo, escondiendo los ojos cuando me miras.
Parece absurdo mirar con temor a encontrarse. Sería más fácil quizá hablarse, pero el primer paso sigue esperando que alguien lo mueva, y por miedo o por vergüenza, las palabras siguen muertas en algún rincón de nuestras gargantas. Yo sólo se que temo equivocarme, temo el error y temo la herida que este cause. Pero ante todo se que temo encontrar, tras el limpio y cristalino brillo de tus ojos, el vacío, la nada; el silencio que emana de quien no tiene corazón o alma.
Y así nos seguimos mirando y ocultando, jugando al gato y al ratón sin salir un solo milímetro de nuestra trinchera protectora. Quizá surja la magia algún día o quizá todo quede en nada; pero mientras tanto, sonrío cuando veo que me miras y me huyes; me frustro cuando te miro y disimulo apartando rápidamente la mirada.

Tenemos 1 comentario , introduce el tuyo:

  1. No hay que tener miedo, tenemos que mirar a nuestro interior, y así enfrentarnos a resolver todos los problemas, angustias, limitaciones etc. etc. que se nos presenten en nuestra vida. Pepi

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