Este es el momento para arrimar el hombro.
La Redacción del Blog
domingo, 1 de noviembre de 2015

Abrazos

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena


Una de las últimas dinámicas de grupo que he hecho ha sido experimentar distintos tipos de abrazos. La técnica consiste en explicarlos primeramente y en practicarlos después. De esta forma, me pasé un fin de semana abrazando y recibiendo abrazos. Y he de confesar que disfruté mucho.
Creo, ahora que lo he experimentado, que todos deberíamos tener esta oportunidad de abrazar y dejarnos abrazar más frecuentemente. Cada abrazo viene acompañado de una sonrisa, una mueca de complicidad, una palabra de ánimo o cualquier otra expresión de cariño.
A lo largo del fin de semana pude ver muchas sonrisas, mucha alegría a mi alrededor, mucho dinamismo, mucha energía positiva. Podría afirmar, sin temor a equivocarme, que todos los asistentes terminamos con el alma y el espíritu muy esponjados. Mucho más que cuando nos encontramos en un principio.
Tal es así que el lunes, en mi trabajo, todas las caras me parecieron apagadas, sin brillo, sin sonrisa. No voy a decir tristes, pero tampoco alegres. Eran cara de lunes y del resto de la semana. Y hasta de fin de semana las de algunos.
Hubiera querido abrazar, a ver si cambiaba un poco la expresión de esas caras. Pero por temor a parecer una extravagante mujer fuera de lugar, me contuve. Y ya el martes las caras me parecieron “normales” (qué triste calificar  de “normales” las caras sin brillo).
Ojalá abrazáramos y nos dejáramos abrazar más a menudo. Es una buena terapia con múltiples efectos positivos. Y maravillosos.

Tenemos 7 comentarios , introduce el tuyo:

  1. Un fortísimo abrazo mañanero y dominical para todos los que estais pendientes de este blog.

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  2. Abrazar es agradable. Dejarse abrazar es la de dios.

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  3. Abrazar es Dar y es Recibir, es sentirme querido y acogido, es mostrar mi cariño a los demás.Que bien te sientes cuando eres abrazado y tú abrazas. Es un vicio muy recomendable en todo momento.

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  4. Como me gustaría que con asiduidad pudiera dar y recibir abrazos . ¡Vaya medicina para mi salud emocional!.
    Escribana del Reino, cuando vuelvas a hacer esa dinámica de grupo de distintas clases de abrazos, avísame, que Pepi te lo agradecerá infinito.

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  5. Confieso que me gustaría abrazar más de lo que lo hago, pero me da mucho corte. A veces puede parecer lo que no es.

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