La peor discapacidad es no darnos cuenta de que todos somos iguales.
Pedro Miguel Lamet
martes, 13 de octubre de 2015

Inside out

El rincón del psiquiatra
Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra

Es el nombre de la película de animación de Disney Pixer, que hace unos meses se ha estrenado en España, con el título “Del revés”, con gran éxito de taquilla y de público.

Es una película para que los niños disfruten y los mayores aprendan. El espectador, como en la propia existencia, va pasando de la ternura, a la angustia, para terminar con una sonrisa, al comprobar el poder de los sentimientos, que son el gran motor de la vida.

Es una película donde se muestra la importancia de la fantasía, de los recuerdos, de los pensamientos pero sobre todo de las emociones, tanto de las positivas (alegría), como de las negativas (tristeza, cólera y asco). Es cierto que sin alegría no se puede vivir, o se vive mal, pero también es necesario una pizca de tristeza (como la sal en las comida) para poder saborear nuestra existencia. El mensaje central es: son necesario tanto los sentimientos negativos como los positivos para vivir. Una vida sin tristeza es impensable, pero una vida sin alegría nos llevaría a la muerte. Lo importante, pues, no es evitar toda tristeza (metafísicamente imposible); lo importante es “resignificar la tristeza” y desde ahí poder reconstruir una vida.

En las encrucijadas de nuestras vidas (Riley, la protagonista de la película, es una niña de 11 años que se traslada a otra ciudad  con su padres) lo más importantes no son las ideas, sino las emociones y aunque a veces se produzca el caos, siempre las emociones son el punto de partida y de llegada de la felicidad.

Esta bella película nos muestra el poder de  los sentimientos. Es sobre todo gracias a la sinergia de la tristeza y la alegría como la protagonista consigue su bienestar. Solo la “tristeza” no favorece el crecimiento psicológico, pero tampoco solo la alegría es suficiente. La imagen “de la tristeza y la alegría” pulsando la misma tecla para que Riley, siga madurando, es un claro ejemplo.

A través de los sentimientos es cómo vamos constituyendo nuestra propia identidad, al mismo tiempo que nos permiten relacionarnos con los demás. El bagaje de sentimientos (positivos y negativos) configura nuestra propia personalidad. Spinoza decía que mientras la razón uniforma a unos y otros, los sentimientos distinguen a unos de los otros, es decir, singularizan. Nos podemos distinguir por nuestros conocimientos y saberes, pero lo que, de verdad, nos distingue a unos de los otros es la aptitud que tomamos ante la vida y lo que nos proporciona nuestro sello de identidad propio e irrepetible. Esta película es un bello ejemplo del poder de los sentimientos. 

Tenemos 4 comentarios , introduce el tuyo:

  1. Muchas gracias por esta recomentación, pienso ir a verla, claro está, el día del espectador.

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  2. Vaya, ayer un libro, hoy una película, esto se pone interesante

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  3. También quiero verla. Muy agradecida. Todo son enseñanzas por todas las partes. Pepi

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  4. Cuándo la echáis en el Teléfono? Como un entre acto entre los cursos... No estaría mal, no? El hombre propone y ¿quién dispone? SABORRRR. Lectura, pelis... Cómo mola! Nuevas posibi Li da des... a tener en cuenta. Saboreando, sa, Saboreando... Alegría y... estoy "resignificando". Qué vocablo, más Bo ni llo

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