Yo no he nacido para un rincón: mi patria es el mundo. Séneca

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Que me quieran

Periódico Marca. M. Carmen Torres
Pep Guardiola
"Lo que busco con mi trabajo es que me quieran"

Pep Guardiola ha sido uno de los protagonistas de una charla sobre liderazgo que ha organizado este martes Ampans, una organización sin ánimo de lucro que integra personas con discapacidad intelectual y que celebra su 50 aniversario.
El entrenador del Bayern de Múnich ha desvelado cuáles son sus motivaciones vitales y laborales. «Si queréis saber lo que en realidad deseo en la vida y con mi trabajo es que me quieran. No busco nada más, lo que busco de verdad no son títulos. Eso es lo que quiero. Esto es sentimiento. En mi profesión intento que me quieran, pero no es fácil porque dejas jugadores fuera y se enfadan porque sienten que no les quiero. No saben ni sabrán que es por una razón táctica o por locuras mías pero ellos reciben que no les quiero», ha señalado.
Guardiola ha explicado una experiencia personal la importancia de cómo sentirse valorado y querido puede cambiar el rendimiento de las personas: «Tuve un jugador excepcional pero que no tiraba. Me lo llevé a hacer un café. Hablamos, pero no de fútbol sino de la vida. En el siguiente partido marcó dos de los cuatro goles del equipo. Se sintió especial porque se sintió querido. Simplemente por eso. Hay que saber qué es lo que le gusta a cada uno. La individualización. Esta es la clave del liderazgo. Hay factores externos que condicionan eso pero no nos queda más».
Por último, el expreparador culé ha comentado que considera que los éxitos, en su carrera como técnico, son siempre de los futbolistas. «Nunca he pensado, cuando hemos ganado, que ha sido gracias a mí. He pensado que he ayudado, pero nada más. Yo no soy mejor que nadie. He tenido la suerte de estar en un gran club y tener grandes jugadores».
martes, 29 de septiembre de 2015

¿Existe "Dios"?
¿qué "Dios"?

José Arregi

¿Tiene sentido hablar de Dios a la vista de tanto dolor, de tanto drama en la Tierra, del Congo a Mali, de Sudán a Ceuta y Melilla, de Siria a Afganistán y Pakistán, de Venezuela a Méjico, de la especulación al hambre, de la corrupción al paro, de la angustia al suicidio? Todo depende de lo que entendamos por "Dios".
Me asombra que, hoy todavía, sesudos teólogos, filósofos y científicos sigan discutiendo acaloradamente sobre si existe o no existe "Dios" –unos lo defienden, otros lo refutan– sin antes decirnos qué entienden por "Dios". Pero, a decir verdad, comprendo mejor a los ateos que niegan al "dios" que imaginan que a muchos teólogos que parecen sostener al "dios" que niegan los ateos.
Los ateos niegan la existencia de un dios separado del universo y necesario para explicarlo, un dios que existiría "desde antes" del universo y "fuera" de él, un dios que poseyera o que fuera la explicación –misteriosa, incognoscible– de que el mundo sea como es, con sus enigmas y dolores, un dios causa y motor primero de la realidad existente, fundamento y garante exterior del orden físico y del orden ético, un dios sin el que la bondad y la justicia carecerían de sentido, un dios omnipotente que pudiendo intervenir no interviene o que no interviene porque no puede, que actúa en el mundo cuando quiere o que no actúa para "respetar la autonomía del mundo", un dios que habla cuando lo desea o que calla por alguna razón que ignoramos, un dios que no pudo crear sino este mundo tal como es con su inmenso dolor o bien porque no pudo crear sino un mundo finito y por lo tanto sufriente o bien porque quiso respetar la libertad humana, capaz de hacer tanto bien pero también tanto daño... Un dios ente, el Ente Supremo, Algo o Alguien anterior y exterior al mundo.
Tal es el dios que niegan los ateos. Y hacen bien en negarlo, pues no existe. Tiene razón R. Dawkins al negar a un dios diseñador y creador que habría determinado de antemano toda la evolución del cosmos y de la vida, con el ser humano como centro y cima; efectivamente, un dios así es un constructo humano, un "espejismo". Tiene razón D. Dennet al negar a un dios causa necesaria del espíritu o de la conciencia o de la "libertad" humana, un dios causa distinta y separable de la realidad que llamamos materia; Dios y la realidad infinitamente abierta e infinitamente fecunda que es la materia-energía no son dos realidades que se puedan contraponer o añadir la una a la otra; la "materia" es siempre (¿"eternamente"?) más que lo que entendemos por "solo materia", y Dios no puede ser concebido como algo o alguien separable de ella. Tiene C. Hitchens al negar a un dios fundamento externo del mundo, necesario para explicar su existencia, o al negar a un dios que interviniera en el mundo desde fuera de él. Tiene razón S. Harris al negar a un dios garantía o justificación de la ética o del humanismo, como si para ser buenos necesitáramos una razón, un por qué; no hay atrocidad que no se haya cometido en nombre de dios; es decir, la fe en dios nunca ha sido garantía de bondad; todo depende, pues, de lo que se entienda por fe y de lo que se entienda por "dios".
Sin embargo, ¿no es demasiado burda la crítica de Dios de los autores mencionados? Ciertamente lo es. Pero debemos preguntarnos por qué gente tan inteligente sigue teniendo una imagen tan burda de Dios. Ciertamente, los ateos no dicen todo lo que se puede decir acerca del misterio indecible que llamamos Dios, pero los creyentes y los teólogos no deben empeñarse en afirmar al dios que niegan los ateos, sino al Dios del que no hablan. La afirmación de Dios ha de empezar allí donde termina la negación de los ateos.
Así lo han hecho los místicos de todas las religiones. También ellos, en virtud de su propia fe, se han visto conducidos a negar, desde dentro de la fe, al dios que niegan los ateos. Harían bien los teólogos en hacer como los místicos. Harían bien en partir del punto al que llegan los ateos y tratar de ir más allá, buscando y arriesgando nuevas palabras, imágines y horizontes. Más allá del ateísmo que niega al dios que no existe, pero más allá también del teísmo que afirma a un dios Ente Supremo, un ser consciente y libre otro o distinto del mundo.
Aventuremos palabras. "Dios" ni existe ni no-existe: es la Existencia. No está cerca ni lejos, ni presente ni ausente, ni está ni no-esta: es la Presencia. No es ni uno ni muchos. No es ni lo mismo ni distinto del mundo. No es menos que algo (nada), ni menos que persona (impersonal), pero no es Alguien, no es "otro" de nada y de nadie. Es el no otro de todos los seres. Es el Corazón latiente del mundo, de cada ser, de cada átomo, partícula y partículas de partícula si las hay.
Dios es el fondo de la realidad (Tillich), el poder de lo real (Zubiri), el silencio revelado como tal (Panikkar). Es Nada de cuanto es y decimos, es el Todo en todas las cosas, es el Vacío Pleno en todo lo que se manifiesta, más allá de inmanencia y trascendencia. Es la Presencia eterna en el instante.
Hoy se echan de menos teólogos a la altura de Nietzsche, antiteísta místico, profeta de los nuevos tiempos religiosos. Teólogos que aúnen la mirada mística con la visión científica de un universo o de un multiverso interrelacionado y dinámico, inacabado y evolutivo. Creyentes y teólogos que, más allá de creencia e increencia, pronuncien a Dios con su palabra y su vida como el misterio más hondo y real, como el Espíritu divino, como el aliento vital en el corazón de cuanto es. Que, al pronunciar a Dios lo hagan ser y recreen el mundo: "Hágase". Dios es el Aliento que nos habita y nos hace ser y que hacemos ser cuando somos.
En este mundo con tantos enigmas, con tantos dolores, no es inútil tratar de decir palabras creadoras sobre la Compasión que nos habita y nos une, sobre la Gracia que nos mueve en lo más profundo a cambiar las lágrimas en consuelo, a poner paz donde hay odio, a llenar de pan las mesas vacías, a seguir a creando este mundo inacabado.
lunes, 28 de septiembre de 2015

Se puede:
Tu puedes tender
la mano

Mercedes


Llegó el día 10 de septiembre, día dedicado a la PREVENCIÓN DEL SUICIDIO. El lema ha sido “TU PUEDES TENDER LA MANO”.
Se puede aprender a desarrollar recursos internos que nos hagan sentirnos más fuertes ante las situaciones difíciles que nos ocurren en la vida. Las crisis por complejas u oscuras que parezcan, son transitorias, la muerte es definitiva.
Podemos aprender a manejar de otra manera las circunstancias más adversas, en cualquier momento y a cualquier edad. En esos días hay que  encontrar soluciones no destructivas, buscando AYUDA y así hallar salida.
Necesitamos desterrar los mitos relacionados con el suicidio que hace daño a la sociedad y a los afectados.  Cada suicidio no se queda en una persona, en una familia, cada suicidio nos toca a todos porque tiene causas y consecuencias sociales.
En el Teléfono de la Esperanza de León hemos salido a la calle con un lazo verde a favor de la vida y también se entregó un tríptico. Previo a ese día se pusieron carteles por la ciudad en distintos establecimientos. La concentración fue en la plaza de la Catedral. Estuvimos un grupo de personas, otras preguntaban y se quedaban, otras desde fuera observaban. Se leyó el manifiesto, danzamos a la vida y creemos que algo habrá calado en la sociedad. Finalizamos nuestro encuentro con el grupo de los SUSURRADORES que motivaban a la escucha.
Terminamos con abrazos significando “ABRAZA A LA VIDA”

domingo, 27 de septiembre de 2015

Impaciente espera

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

Cuarto creciente. Foto Jesús Aguado

Hace un tiempo me pasé muchos días esperando un determinado encuentro. Como este no se producía, me daba a mí misma objetivas y lógicas razones para justificar la espera. Me decía, por ejemplo, que era demasiado pronto para llegar a profundizar y que por ello estaba bien la distancia. En realidad, eso era la trampa de contar hacia atrás: un día más de distancia era uno menos para el encuentro.

O que sería más bonito cuando las flores estuvieran en su apogeo para tener un escenario espléndido. Pero las flores ya estaban en su apogeo y el encuentro no se producía.

Me dije luego que, tal vez, tendría que dar yo pasos más concretos y claros para hacer evidentes las ganas que tenía. Y creo que los di, aunque muy claros no debieron de ser a juzgar por el nulo resultado.

Al final, comida por la ansiedad, desistí de esperar aceptando que un encuentro no se produce si una de las partes no quiere. Acepté lo que había –aunque resultara doloroso para mí– y dejé de esperar.

Entonces, cuando ya no lo esperaba, se produjo el encuentro. Entendí en ese instante que no podía haberse producido en ningún otro momento. Que lo que había que comunicar, sentir y escuchar necesitaba el tiempo de maduración necesario para ser comunicado, sentido y escuchado de esa forma. Aquel encuentro marcó un punto de referencia en mi vida.

Desde ese día, cuando algo se resiste, en vez de esperar ansiosamente me digo que no sería su momento. Y la salud anímica que ese pensamiento me reporta es inmensa.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Vive con todo tu ser



Hoy te invitamos a que te cuides
Dedícate tiempo
Párate
Vive tu ser
No busques fuera
Es en tu interior donde está la esencia
Desde ahí puedes vivir todo tu ser
Quiérete
Desde ahí: AMA.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Perdido en el cielo

Caligrafía de emociones
Jose

El sol adorna la mejilla de color azul pálido,
las nubes florecen a cada lado.
Cayendo lentamente.
Respirando profundamente.
Y en algún lugar ahí fuera,
estoy perdido en el cielo.
jueves, 24 de septiembre de 2015

Entrevista a
Sergi Torres:
Vivir la vida plena (Segunda Parte)

Una entrevista de Daniel Gomis
Periodista y profesor de Yoga


¿Qué diagnóstico puedes hacer de la crisis a estas alturas?
En primer lugar, hay que recordar que tenemos el poder de ejercer esa decisión de ir más allá de nuestra personalidad para residir en el Ser. Desde ese espacio, te das cuenta de que no somos seres sociales, ni culturales, ni económicos… Ver esto, te hace ver también que no estás en crisis ni has entrado nunca en ninguna crisis. Simplemente, estás viviendo experiencias. Usar nuestro poder para intentar salir de la crisis o cambiarla, implica que tengo que sacar mi poder de esa decisión de estar en la esencia para caer igualmente en las redes de ese conglomerado de creencias, moral, etc…
¿Se podría decir que toda lucha es una huida hacia delante?
Cuando llegue el día en que un gran número de seres humanos logre dar ese paso adelante para no identificarse con ninguna estructura externa, la sociedad, la economía, la cultura, la economía, el arte… adquirirán su máximo exponente porqué será lo más esencial lo que se expresará a través de estos canales sin interferencias.
¿Por qué tenemos tanto miedo y cuesta tanto reconocerlo?
Tenemos miedo del miedo porque es la puerta a la paz o a lo esencial. En el momento en que una conciencia deja de ser consciente de su felicidad o de su presencia, la primera sensación que surge es el miedo, y es embarcándose en ese miedo que uno empieza luego a tener miedo del miedo. La manera de que esto empiece a disolverse es dando espacio a las emociones, ya que detrás de toda emoción podemos encontrar siempre trazas de miedo. Si en lugar de huir de lo que siento me dirijo hacia ello encontraré el gran pánico de la conciencia humana; no saber quién soy y por qué estoy viviendo la vida que vivo. Si a partir de ahí, consigo dar un paso más, el gran paso, alcanzaré la ausencia de miedo; la paz perfecta.
Es un proceso en el que tenemos que afrontar un cierto tipo de muerte…
Así es. Se trata de desprenderte de algo que crees que eres tú y que además, a menudo, se suele creer que sólo eres eso… Para el inconsciente, pasar a ser consciente es como un suicidio.
¿Hay algún método para lograrlo?
Hay un método universal, que además es excepcional y bajo mi punto de vista es el único: la vida de cada uno. La vida particular, vivida realmente, plenamente, te lleva a la salida del sufrimiento. Así pues, en el fondo se trata de algo lógico y simple, nada difícil. No es algo que yo tenga que hacer porque la vida ya tiene lugar, sino simplemente, tengo que dedicarme a vivirme.
¿Viviendo de esta manera se sana el inconsciente? ¿Deja de ser necesario, por ejemplo, el psicoanálisis?
Cualquier situación particular, sea la que sea, vivida con plenitud, puede llevar a la liberación. De esta manera, una persona que lleva varios años realizando una terapia psicológica, si pasa a vivir esta circunstancia de manera plena, implicándose realmente al cien por cien, seguramente conseguirá dejar de necesitarla. Parece ser que el método de aprendizaje que más elegimos es el sufrimiento, así que mejor aprender de él cuanto antes para poderlo abandonar. Cuando consigo vivir plenamente mi sufrimiento, éste empieza a desaparecer…
Se suele decir que el amor es el mejor antídoto para el miedo, pero ¿qué hacer cuando amar también da miedo? ¿Cómo amar de verdad?
A menudo se tiene la sensación de que cuando consigamos alcanzar el amor, visto como algo externo, entonces mi miedo desaparecerá. Pero no es así. Mi miedo ya es una forma de amor, muy desenfocada quizás, pero si yo me abro a sentir mi miedo, lo estaré aceptando y podré amarlo; por tanto, ese gesto es lo que me lleva a sentir que mi miedo en el fondo es amor. Una vez más, no hay nada alcanzable porque ya somos todo. Cuando te das cuenta de que dentro del mismo miedo está el amor surge una carcajada, pues te das cuenta de que los motivos por los cuales has estado buscando toda la vida, ya eran en sí mismo los resultados de eso que tanto buscabas.
¿Nuestra interpretación de la realidad es muy limitada?
Sólo con que sea un poco sesgada, a lo que miramos ya no le podemos llamar realidad. Por tanto, no se trata de que la malinterpretemos, sino que directamente no la vemos. En el momento en el que no vemos completamente la realidad, estamos completamente ciegos, aunque puedas pensar que estás sólo un poco ciego. La Conciencia Absoluta es absolutamente radical; o ves o no ves, o es real o no es real. No hay las medias tintas que tanto nos gustan a los seres humanos…
¿Cómo podemos aprender de los conflictos?
El punto clave es tomar la decisión de dar la bienvenida a todo lo que llegue, sea lo que sea. Eso no quiere decir que tenga que estar contento o agradecido de un conflicto, pues puedo estar muy asustado o muy rabioso, pero al darle la bienvenida puedo ver desde dónde se origina mi rabia o mi miedo. Entonces puedo utilizar el conflicto como método para descubrir la esencia de mis emociones. Al final, lo que nos ocurre, suele ser aquello que nosotros mismos decidimos experimentar.
¿Cómo aprender a vivir la vida plenamente?
Hay que volver a lo esencial. Todo lo que yo digo no tiene la intención de que sea comprendido. No hay varias formas de abordar esto. Si estás realmente dispuesto a comprender tu vida, todo lo que ocurra en ella puede ser fantástico para alcanzar ese propósito. Si no estás dispuesto, no hay nada que se te pueda dar que puedas usar para ello. Más allá de si una persona tiene o no recursos suficientes para comprender su vida, para mí, lo realmente importante, es si quiere o no.
¿Qué pasa cuando creemos que queremos pero acabamos tropezando siempre con la misma piedra en forma de dificultades?
Eso es un claro indicativo de que en realidad no se quiere. A menudo, una de mis tareas más arduas es mostrar a las personas que piensan que quieren vivir plenamente, que en realidad no quieren. Al final, el truco para saber dónde estamos posicionados es muy simple… Sólo tenemos que preguntarnos honestamente: ¿Soy plenamente feliz? Si ves con honestidad que no eres feliz, automáticamente ya sabes que realmente no estás queriéndolo ser, pienses lo que pienses al respecto. Cuando le pedimos al Ser que mire directamente a la personalidad, la respuesta es demoledora porque el Ser no ve personalidad…
¿Sin aceptación no se puede seguir adelante?
Es un requisito básico. Si mi vida es el lugar en el que aprendo, ¿qué sentido tiene rechazarlo?
¿Qué otros requisitos de los que han ido saliendo son pues imprescindibles en el método hacia una vida plena?
Para mí, es básico partir de la aceptación, la honestidad y la responsabilidad. De ahí, surge la voluntad. Mi voluntad no puede ser verdadera ni poderosa si no tengo esa base estable como punto de partida.
¿Cuáles han sido tus principales fuentes de inspiración?
En mi vida ha habido maestros, enseñanzas, libros… que mientras los iba siguiendo yo creía que eran “la vía”. Pero cuando descubrí lo que hay detrás del velo perceptual, me di cuenta de que todo esto no tenía ningún significado especial; no era nada distinto a cualquier situación corriente en la que mi método o maestro real sigue siendo la vida y lo que ocurre en el presente. Podríamos decir que tengo mi propio currículum espiritual pero al final me he dado cuenta de que no sirve de nada. Ahora bien, fue necesario pasar por ahí para darme cuenta de que en el fondo no servía de nada. No se trata de rechazar nada, sino de ponerlo todo en el mismo lugar. Mientras busques, encontrarás guías… Así que la pregunta es: ¿Qué hago yo con esos guías? Si no estoy muy atento a esto, me puedo acabar montando toda una película espiritual con el mismo final de siempre.
Háblanos de la influencia del libro Un Curso de Milagros…
No suelo mencionarlo porque en el fondo creo que es algo muy individual. Llegó un día en el que descubrí que Un Curso de Milagros no era un simple libro de tapas azules, páginas finas y mucha letra, sino que era una puerta que si la cruzaba podía convertir el libro en cualquier persona, cosa o situación. En realidad, cualquier cosa puede enseñarte lo que este libro muestra; que estamos ciegos perceptualmente, que el mundo no existe tal y como lo vemos y que la herramienta clave para conseguir salir de todo esto es perdonar, que en última instancia, se trata de ejercer la voluntad de soltar.
¿Qué podemos esperar de esta nueva era en la que hace poco se supone que hemos entrado?
Si uno quiere aprender a conducir, le da igual si hace sol, frío, llueve o está nublado. Simplemente se monta en el coche y ya está. El encuentro con el Ser es algo tan genuinamente personal e individual que, finalmente, no hay contexto que influya en ello. El contexto sí que te puede ayudar a tomar el poder de decisión para alcanzarlo, pero en realidad es la voluntad y no el contexto lo que de verdad nos hace libres. El contexto, por sí solo, nunca nos va a liberar.
¿Qué valoración puedes hacer del proyecto Yo, libre?
Para mí es una muestra más de que cuando no interfieres, las cosas ocurren. Desde el primer día de este proyecto, pude comprobar cómo su proceso, hasta hoy, responde a una serie de mecanismos que uno desconoce… Yo, lo único que he hecho al respecto, es ofrecerme, ponerme en juego sin interferir. Eso es lo que hemos hecho desinteresadamente cada uno de sus miembros. Disfrutándolo a cada instante y sin expectativas, ha ido siguiendo su curso. Sinceramente, las críticas, ya sean positivas o negativas, no nos interesan demasiado… Las agrademos todas, pero lo que de verdad nos llega al corazón es que una persona nos escriba diciéndonos que le ha cambiado la vida. Al ver la película, ciertas personas se han podido dar cuenta de que ellas tienen el poder de tomar la decisión para vivir una vida plena.
¿Algún mensaje de esperanza más para terminar?
Lo único que puedo añadir es algo que me digo a mí mismo; se terminó el tiempo para la esperanza porqué ha llegado el tiempo de la verdad. El tiempo para despojarnos de máscaras, disfraces… y dedicar nuestra vida a estar en ese Ser, ya sea en forma de ira, agradecimiento o paz inconmensurable, no importa. No hay diferencias al final.
miércoles, 23 de septiembre de 2015

Entrevista a
Sergi Torres:
Vivir la vida plena (Primera Parte)

Una entrevista de Daniel Gomis
Periodista y profesor de Yoga


Foto de Carlos Pericas

Fisioterapeuta de formación y con estudios de psicopedagogía, Sergi Torres (Barcelona, 1975) vive volcado con entusiasmo en los últimos años en su faceta de conferenciante y divulgador de una nueva conciencia. Con sólo tres años de edad ya evidenciaba inquietudes existenciales y se hallaba estrechamente unido al sentido profundo de la vida, pero no fue hasta cumplir los 21 que esa semilla eclosionó con gran fuerza para cambiar radicalmente el orden de prioridades y volver a poner lo realmente importante en el lugar que corresponde. Lejos de la solemnidad y el arduo sacrificio que a menudo requieren ciertos caminos de crecimiento personal y búsqueda espiritual, el mensaje de Sergi es tan claro, simple y rotundo que roza lo desconcertante: la vida es felicidad, y si aún no somos felices es porque realmente no queremos serlo.
Con muchos nexos de unión en el fondo con diversas tradiciones y maestros, pero de un modo sencillo, fresco y cercano como pocos, sus propuestas van sobre todo dirigidas al corazón de todas aquellas personas que, dispuestas a tomar las riendas de su propia felicidad, están abiertas a desprenderse del miedo que nos produce la profunda transformación de nuestra mentalidad. En esta línea, Sergi Torres ha publicado también el libro “Un Puente a la Realidad” y ha sido la fuente de inspiración de la película “Yo, libre. Un viaje al instante presente”, estrenada a finales del 2012 y que puede verse gratuitamente a través de Internet.
“Lo que nos ocurre suele ser aquello que nosotros mismos decidimos experimentar”

¿Quién es Sergi Torres?
Sergi Torres es mi espacio de aprendizaje. Alguien que en algún momento de su vida se da cuenta de que la forma en que había vivido hasta ese momento era sólo una opción y no lo que se suponía que era… A partir de ahí, se abre todo un espacio de redescubrimiento constante de quién es Sergi Torres. Por tanto, ante esta realidad de cambio constante, siento que no tiene mucho sentido definir quién soy…
Empezaste muy pequeño con las inquietudes existenciales…
Es como si hubiera habido dos partes en mi vida. Por un lado, estaba el Sergi que iba al colegio y se relacionaba con sus padres y amigos, y por otro, el Ser que daba lugar a eso… Tengo recuerdos de una conexión con lo esencial y también, sintiéndome parte de este mundo, recuerdo que me hacía preguntas del estilo: “¿Quién he sido antes de ser Sergi?”. De muy pequeño tenía la sensación de que podía parar el tiempo y sentía que estaba llamado a transmitir ese conocimiento… La conciencia de ese Ser empezó a difuminarse en el momento que empecé a preocuparme por aprobar exámenes o a centrar mis esfuerzos en aprender memorizando cosas. Siento que mi conciencia se pasó de frenada al entrar en contacto con la faceta más racional de la persona.
¿Qué te ocurrió a la edad de 21 años?
Yo lo describo como una especie de volcán. Estando ya en la universidad, llegó un momento en que todo aquello que había ido quedando sepultado por mi personalidad y por mi forma racional de entender la vida, de repente surgió de forma abrupta a la superficie. Fue así como empecé a recordar aquello que me era tan familiar y conocido cuando era pequeño, en un contexto en el que todo eso era opuesto o muy extraño. De esta manera, mi contexto cotidiano se vino abajo; perdí a todos mis amigos, mi familia no entendía qué me pasaba… y yo creía que me estaba volviendo loco.
¿Hubo algún suceso en concreto que desencadenara ese proceso?
Hay un suceso que no suelo contar para no generar confusión. Es decir, no fue únicamente el suceso el factor desencadenante, pero en parte sí. Me hallaba en un momento en el que cada vez estaba más interesado en cosas distintas a lo que me habían enseñado cuando fui a un taller de una de las médiums más reconocidas del mundo, Marilyn Rossner. Allí tuve una gran experiencia y algo se abrió de forma descontrolada…  Se disparó mi estado de percepción y los recuerdos de aquel contacto con lo esencial empezaron a sucederse como mares de lava. En el fondo, siento que era el momento de que aquello ocurriese y ocurrió de esa manera. La forma no es tan importante…
Vivimos en un mundo lleno de impulsos y con infinidad de propuestas para todos los gustos, pero parece que no acabamos de encontrar el sentido… ¿Tan difícil es encontrar la verdadera paz?
Según mi propia experiencia, superficialmente llegué a descubrir que había un patrón o una inercia, pero no me conformé con ello, pues limitarme a la conciencia de ese patrón aún me hacía sentir que yo no podía hacer nada… Fue así como seguí investigando y me di cuenta de que lo que alimentaba esa inercia era el miedo a algo distinto. Las experiencias profundas que volvía a experimentar daban un vuelco a esos patrones y al mismo tiempo venían acompañadas de una gran sensación de inestabilidad, ignorancia y miedo. Fue así como me di cuenta de que no era difícil, sino que yo mismo era el que lo hacía difícil por miedo a que ocurriera. En el fondo, somos nosotros mismos los que estamos detrás dificultando nuestra propia liberación. En realidad, el encuentro con la paz es muy simple; sólo se trata de una visión sostenida con una voluntad férrea. Esa voluntad a menudo no existe justo por el miedo a que ocurra esa paz que transforme completamente mi mundo.
Queremos ser libres, pero al mismo tiempo nos boicoteamos la libertad. Una gran paradoja…
Así es. Las paradojas no tienen movimiento en sí mismas; la solución de la paradoja no genera una conclusión que genere un movimiento. Por eso los seres humanos tampoco nos movemos. Puede parecer que evolucionamos, que la tecnología es un gran avance… pero en el fondo es falso. Seguimos anclados en el mismo punto de conciencia precisamente a causa de esa paradoja; el quiero y no puedo porque en realidad no quiero.
En el fondo no somos verdaderamente responsables de nosotros mismos…
Esa responsabilidad, primera y última, es básica. Hay muy pocos seres humanos hoy en día que estén abiertos a responsabilizarse completamente de su historia personal. Aún hacemos demasiada bandera del victimismo…
¿Cómo definirías la conciencia?
Sé que la conciencia, desde la perspectiva humana, no es clarificable… Cuando pasas a ser parte de la Conciencia Universal, las definiciones desaparecen. Muchas veces, desde la perspectiva humana más corriente, se asocia ser consciente a un cierto inmovilismo y pasotismo respecto al mundo, cuando en realidad es justo al revés; la conciencia esencial es pura creatividad constante. El enfoque mental-racional no sirve de mucho… No soy yo el que llega a ser consciente de esta creatividad esencial, sino que es ella la que despierta en mí.
¿Cómo vivir centrados, acorde a nuestra esencia, en una realidad alienante y con una mente llena de niebla?
A menudo no tenemos los recursos necesarios, pero siempre nos queda la voluntad. Todo lo que yo experimento parte de un origen, y ese origen es mi esencia. Quizás yo no puedo ser consciente de mi esencia, pero sí de sus efectos; lo que pienso y siento a cada momento. De esto sí que puedo ser consciente y trabajar con ello. Así pues, si con voluntad, yo decido aceptar cómo soy, cómo siento, cómo me veo y lo que pienso, entonces estoy aceptando la esencia. Esta aceptación es lo que me permite viajar a través de los pensamientos y las emociones hasta llegar a su origen. Mientras que, normalmente, para querer llegar a esa conciencia esencial, acostumbramos a rechazar los pensamientos y emociones que creemos que nos lo impiden, y así, es como nos alejamos de nuestra esencia.
Para estar en paz, hay que hacer las paces con todo…
Así es, pero sobre todo tenemos que tener en cuenta que estar en paz no es una técnica ni un método, es una decisión. Quizás no disponemos de muchos recursos, pero sí que podemos entrenarnos y prepararnos para tomar con firmeza esa decisión.
¿Qué relación tienen la felicidad y el sufrimiento con la vida?
La vida, en esencia, es felicidad. Cuando pierdo esta conciencia, olvido lo que es. Este es el estado mental generalizado de los seres humanos. Así, nos hemos inventado otra felicidad, pero que en el fondo nos hace sufrir, porque cuando la alcanzo, sufro por retenerla o sufro por perderla. Esto hace que la felicidad, tal y como la entendemos a menudo, sea tan voluble, imperando el sufrimiento. No se trata de que seamos felices, sino que somos felicidad… Hemos llevado la felicidad a un ámbito emocional, un espacio muy inestable y volátil, especialmente hoy en día. Por tanto, cualquier cosa que logre alcanzar desde el ámbito emocional, ya sea paz, ya sea amor emocional, en algún momento me va a llevar inequívocamente a sufrir. Siempre sufrimos hasta que utilizamos el sufrimiento para darnos cuenta de que, en esencia, es felicidad. Ahí vuelve a aparecer otra vez la gran paradoja…
La vida como felicidad… ¿Cómo explicárselo a los que más sufren, por ejemplo a consecuencia de la crisis?
Es imposible. En el 1213, sólo se podía hablar de que la tierra no era plana con aquellos que estaban abiertos a plantearse otra visión. Así, hoy en día, sólo puedes plantear la salida al sufrimiento, es decir, que el sufrimiento, en esencia, sólo es felicidad mal comprendida, a aquellos que están abiertos a tener una perspectiva distinta de su sufrimiento. Muy pocas personas hoy en día están dispuestas a ello. El sufrimiento se suele ver a menudo como algo nuestro, y así, inconscientemente, lo poseemos, nos aferramos a él. Sería como un osito de peluche hecho de cristales y clavos, pero que nos ha acompañado durante toda nuestra vida.
¿Buscando la felicidad la postergamos?
Buscar la felicidad significa necesariamente que no soy feliz. Por tanto, cuanto más la busco, más confirmo que no lo soy. Tenemos miedo de darnos cuenta de que lo que estamos sintiendo justo ahora es felicidad mal comprendida porque esto nos hace experimentar una cierta forma de felicidad, y también hace que nos demos cuenta de que hemos estado equivocados toda nuestra vida en nuestro camino de búsqueda de la felicidad, en el que tanto hemos sufrido y tanto hemos hecho sufrir a los demás. Esto nos lleva hacia la pura honestidad y depende, de nuevo, de una decisión.
martes, 22 de septiembre de 2015

Educar con
inteligencia emocional (II)

El rincón del psiquiatra
Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra


En la anterior entrega describimos algunos mensajes que los niños reciben “sin inteligencia emocional”. Es evidente que la educación es una tarea compleja y difícil. Hoy queremos recordar algunos de los mensajes con “inteligencia emocional”, que tanto los profesores como los padres, deberíamos impartir. Son los siguientes:
  • “El sentir no es malo...”: estamos en una cultura que tiene cierto resquemor a sentir envidia, celos, odio, etc. y mucho más a expresarlos. Un ejemplo: cuando un niño contesta de mala manera a un compañero porque no le ha dejado un sacapunta, sancionamos esa acción sin detenernos en lo que la ha provocado: la insolidaridad. Ambas conductas son repudiables. El primero porque es un maleducado y el segundo a no ayudar a su compañero ha sido insolidario. Es preciso pues, enseñar a nuestros alumnos a reconocer sus sentimientos (positivos y negativos) y a poder expresarlos de forma adecuada. Debemos favorecer la libertad de sentir (amor, envidia, etc.) no la libertad de acción, pues siempre tenemos que tener presente los derechos del otro.
  • Enseñar que el otro también siente...: sin darnos cuenta podemos vivir como si los únicos que sufrimos somos nosotros. Sentir al otro, es lo que Roger llamó empatizar. Es decir, algo así como ser capaces de “calzar el mismo zapato” del compañero que sufre, del vecino que está en paro o del alumno que ha sacado malas notas. ¿Cuáles son sus sentimientos más profundos? Si ante el fracaso escolar, la rebeldía  o las iniciativas de nuestro alumno, nos preguntáramos: ¿qué siente? Es posible que nuestra postura fuera diferente, al menos porque habríamos salido de nosotros mismos  y nos situaríamos en la búsqueda conjunta de una solución válida para las dos partes. 
  • Educar para superar la frustración: un buen objetivo será no exigir más de lo que el niño pueda dar (ni por supuesto tampoco menos): a nivel académico, deportivo, de responsabilidad, etc. El mismo debe ir aceptando sus propias limitaciones, no como un defecto sino como su  realidad, que le puede producir felicidad y bienestar. El niño desde que nace está inmerso en una continua frustración: falto de alimento, no atención inmediata, frío o calor, etc. que deberá asumir como algo humano e incorporado en su devenir como persona.
  • Favorecer la autoestima: dos ideas básicas: cuando el niño triunfe (haber realizado un buen examen, haber hecho un buen partido de fútbol o una acción de solidaridad, etc.) no echarle un jarro de agua fría con comentarios como: "está bien, pero no te duermas en los laureles"; cuando fracase, apoyarle con palabras de aliento, transmitiéndole que lo valoráis no por lo que consigue (buenas notas ) sino por el esfuerzo que ha hecho.
Razón, emoción y relación
“Lo que pienso, lo que siento y cómo me relaciono”, es el trípode donde se sustenta todo proceso de crecimiento psicológico del individuo (los conocimientos, los sentimientos y la interrelación) y es en esa triple faceta donde la escuela debe condensar todas sus energías. Sería la forma perfecta de “vivir en el colegio con inteligencia emocional”.
lunes, 21 de septiembre de 2015

Ahimsa

Conversaciones con mi mente
M.ª José Calvo Brasa


Ahimsa es un término sanscrito que significa “no violencia”. Fue popularizada por Mahatma Gandhi en los años 30, aunque su existencia se remonta a los albores del yoga, apareciendo ya descrita en los libros sagrados de la India: los Vedas.
Su verdadero alcance o significado es difícil, y por supuesto casi imposible de poner en práctica. Ahimsa significa realmente no hacer ningún tipo de daño, ni de obra, ni de palabra, ni de pensamiento ni de consentimiento a ningún ser o criatura viva, incluido uno mismo. Resulta complejo y poco comprensible en unos tiempos en los que Himsa, la violencia, agresividad o desprecio, parece campar por sus fueros sin el más mínimo recato por parte de sus “seguidores”. Ahimsa desaparece por completo cuando se mira para otro lado ante una expresión de odio, violencia, desprecio hacia otro ser, aunque esa expresión sea algo tan aparentemente inocuo como un filme. He visto desolada como algunas personas se ponían cardíacas “defendiendo” la vida de unas criaturas mientras alababan y defendían cierta película de gran popularidad en la que se defendía el maltrato y la vejación hacia la mujer.
Si surge el desprecio, la crítica hacia otra persona, aparece Himsa, aunque por contra se ensalce hasta el infinito a otras personas. Es descorazonador ver en estos tiempos de “todo vale”, como hay quien ve a otros como “objeto de uso”, sea en el nivel que sea, reduciéndolos en algunos casos al nivel del concubinato.
Quizá sea complicado este término… sólo quizá… Piensa en alguien a quien desprecies o a quien quieras usar en tu beneficio… Imagina ahora que es tu hermana o tu hermano; tu hija o tu hijo; alguien a quien de verdad ames… ¿deseas algo así para esa persona? Pues es lo mismo para el resto… y para ti.
No nos extrañemos tanto por el nivel de violencia, tanto evidente como latente, que genera este mundo en el que se relativiza todo y se consideran “normales” determinadas actuaciones que dañan de una u otra manera. Sólo se necesita un poco más de humanidad, e incluso de lógica, aplicando la pregunta anterior: ¿eso que le das a esa persona se lo darías a quien de verdad amas? Si la respuesta es “no”, se humana, se humano y respeta con toda la delicadeza posible a ese ser que tienes ante ti.
domingo, 20 de septiembre de 2015

Un placer recuperado

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

A orillas del río. Foto Jesús Aguado

Hacía muchos años que no me bañaba en un río al atardecer. Muchos.

De pequeña, mi madre nunca me dejaba porque había mucha corriente o el agua estaba muy fría o estaba lleno de fango o era muy peligroso. Y me recordaba una y otra vez el gran número de ahogados que cada verano provocaba el río.

Luego, en mi juventud, no se llevaba ir al rio. Había que ir a la piscina, donde se percibía el fondo sin peligro y el agua estaba tratada, donde no había que sortear una entrada pedregosa y todo era aséptico. Y si, además, era climatizada ¡para qué queríamos más!

Pasado el tiempo, el caudal de los ríos escaseaba en verano y apenas se encontraban pozas solitarias donde poder nadar sin darse contra las piedras. Así que seguí tirando de piscina.

Este verano, por fin, he recuperado el placer que se siente nadando en las fresquitas aguas de un rio al atardecer. He disfrutado de la temperatura del agua, de la brisa, del paisaje arbolado que puebla las orillas, del tono dorado reflejado en el agua y en el cielo a esas horas de la tarde, del concierto de los pájaros y de la serenidad que provoca nadar en medio de esa armonía.

Por ello, por haber tenido esta oportunidad, por haber vuelto a experimentar este casi olvidado placer, me siento obligada a dar gracias a la vida una vez más.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Visítate a ti mismo




Cuando vamos a hacer una visita, preparamos el momento
Pensamos como hacerlo y nos preparamos
Dedicamos un tiempo a organizarlo
Hoy te proponemos que te visites a ti mismo
No de cualquier manera
Prepárate, organiza el encuentro
Mima el momento
Dedícale tiempo
Se generoso contigo
Verás que bien te sienta
Después te cuentas
Lo tienes todo

Visitate
viernes, 18 de septiembre de 2015

¿Eres responsable
de tu felicidad?

Pax Vostrum
Beatriz


“La felicidad no es un estado al que se llega, sino una manera de viajar”.

¿Por qué nos pasamos la vida creyendo que ahora nos falta algo/alguien y que cuando llegue ese algo/alguien ahí sí vamos a ser felices? 
Cuando estamos en el instituto, creemos que seremos felices cuando lo acabemos, o cuando seamos mayores de edad o cuando empecemos la universidad. Cuando llega la universidad, pensamos que cuando tengamos nuestro título y empecemos a trabajar, ahí de verdad vamos a tener felicidad.  Cuando empezamos a trabajar pensamos que necesitamos otro trabajo que nos aporte una satisfacción mayor que el actual y que ahí ya sí. Cuando encontramos ese nuevo trabajo tampoco somos felices y pensamos que será cuando encontremos pareja. Cuando tenemos esa pareja pensamos en que la felicidad real llegará cuando formemos esa bonita familia…  Cuando tenemos esa familia…creemos que con más dinero podríamos estar mejor y ser de verdad felices.
Si tenemos un buen trabajo y ganamos mucho dinero, lo que anhelamos es tiempo libre.  En fin…siempre hay algún pero, siempre al algún cuando, siempre enfocados en el futuro, siempre nos falta algo, siempre hay algún vacío… ¿Qué hay dentro de nosotros que nos impide experimentar el aquí y el ahora de una manera plena y en paz? ¿Qué sucede en nuestra mente, que sucede en nuestro interior? ¿Por qué esa insatisfacción continua, esos anhelos, esa búsqueda continua de algo más?  
RESPIRA. RESPIRA. RESPIRA. Haz unas respiraciones conscientes. Respira mucho para soltar, para salir de “ese juego”. Aquí y ahora ERES.  Aquí y ahora ESTÁS.  Aquí y ahora VIVES. Sea lo que sea que haya en tu mente, sean los que sean tus sentimientos, tus emociones…, solo son eso, pensamientos, sentimientos, emociones… RESPIRA… En lo más profundo de ti… todo está bien. Todo está bien. 
La felicidad está a nuestro alcance cuando nos hacemos personalmente responsables de ella.  Cuando dejamos de buscarla fuera, en acontecimientos externos, personas, objetos…
¿En qué la pones tú? ¿Qué hay ahora en tu vida que te impide ser feliz? ¿En qué tienes puesto el foco de la felicidad? Ya lo decía Ovidio: “Feliz es el hombre que ha roto las cadenas que hacen daño a la mente y ha dejado de preocuparse de una vez para siempre”.
YO HOY DECIDO SER FELIZ. AQUÍ Y AHORA. Elijo la felicidad como mi manera de viajar. Y tú, ¿qué decides? 
jueves, 17 de septiembre de 2015

La educación sexual en personas con discapacidad

El psicólogo al habla
Miguel Ángel Cueto
Psicólogo

Las personas con discapacidad
tienen los mismos derechos sexuales.

Alrededor de la discapacidad existen falsas creencias relacionadas, entre otras, con la negación de la expresión sexual en las personas con discapacidad. Sin embargo, tienen las mismas necesidades interpersonales que el resto. El conocimiento y el uso de las conductas sexuales es un derecho que tiene toda la población. La educación sexual tiene como objetivos generales fomentar actitudes positivas hacia la sexualidad propia y de los demás, asegurar la protección y autoprotección ante los riesgos asociados a dicha actividad, respetar la privacidad e intimidad e informar sobre las dudas o problemas que genere la sexualidad en cada individuo.
¿Está justificada la educación sexual en la discapacidad?
Las personas con alguna discapacidad tienen una mayor vulnerabilidad a prácticas de riesgo y de abusos, acoso o violación. Educar en valores, conocimientos y actitudes positivas hacia la sexualidad permite la aceptación y resolución de las conductas sexuales, respetando las normas sociales y los derechos ajenos. Necesitamos proteger a las personas con discapacidad ante los riesgos de una actividad sexual inadecuada en cuanto a expresión o consecuencias. Y, por supuesto, la formación de padres y educadores para afrontar comportamientos sexuales saludables en sus hijos con discapacidad, ya que con frecuencia la sobreprotección ocasiona, al no brindarles la información necesaria, impedirles vivir su sexualidad de una forma saludable y afectar negativamente al desarrollo de las relaciones interpersonales.
Las personas con discapacidad tienen derecho a recibir información y ayuda en el área sexual, a descubrir sus posibilidades de placer sexual y a formar pareja, a elegir su estado civil y a la descendencia, a ser protegidos contra el abuso, violación o acoso y a explorar su cuerpo, entre otros.
Según el nivel de discapacidad hay diversos factores que limitan el desarrollo de la educación sexual. Por ello, se deben analizar las posibles dificultades antes de llevar a cabo una educación sexual:
  • Valorar los déficits físicos, cognitivos, emocionales, conductuales (falta de habilidades sociales) y de acceso a contextos de interacción social normalizados.
  • Los efectos medicamentosos que reducen capacidades básicas como la atención, la concentración y la memoria.
Mitos en los discapacitados
Son innumerables los errores que se cometen con relación a personas que presentan alguna discapacidad. Se piensa que sexualmente son como niños y que no debemos despertar su interés sexual mediante la educación. Que no deberían tener actividad sexual ni poder formar pareja, casarse, tener hijos... Que sólo se debe dar información del modelo coital, basado en la procreación y dentro del matrimonio.
Se ignora que todas las personas con discapacidad tienen o desean diferentes actividades sexuales. Se prejuzga de que no resultan atractivas sexualmente para otras personas o que son asexuados o tienen demasiada motivación sexual. Finalmente, se cree, equivocadamente, que la educación sexual les despertaría su sexualidad inocente y dormida.
Es importante que orientemos a las personas con discapacidad en cada etapa de su vida, que conozcan las partes de su cuerpo y el nombre de estas, que adquieran conocimientos de aseo e higiene, enseñarles cuales son las actividades que se pueden realizar en ciertos lugares y momentos, guiarles en la manera de relacionarse con personas desconocidas y decir basta si alguien llegase a incomodarles. Si desean disfrutar de su cuerpo o el del otro canalizar sus respuestas hacia el placer y evitación de consecuencias indeseables. Ni más ni menos lo que deseamos toda la población.
miércoles, 16 de septiembre de 2015

Educar con
inteligencia emocional (I)

El rincón del psiquiatra
Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra


En estos primeros días de septiembre todos los años se repite la misma estampa: niños, adolescentes y jóvenes cargados con sus pesadas mochilas y en sus rostros reflejado el ansia por saber. Ante esta imagen nos podemos preguntar por el viejo dilema de la educación: ¿qué es más importante el pensamiento o los sentimientos?        
A este efecto, el libro de Goleman (1996) , “Inteligencia emocional”  supuso un reencuentro de la psicología con los sentimientos. La vieja dicotomía entre “razón y “emoción” se había superado y se intentaba la integración de ambos aspectos de la persona humana. A la clásica división  del ser humano (memoria, entendimiento y voluntad) había que añadir otro aspecto: los sentimientos. Estos, sin olvidar el entendimiento, se convirtieron en el motor de la vida.
El mismo Goleman define “la inteligencia emocional como el conjunto de habilidades, entre las que destacan el autocontrol, el entusiasmo, la perseverancia y la capacidad para motivarse a uno mismo”. Y este proceso se puede iniciar en la escuela y ser el caldo de cultivo donde se desarrollen estas habilidades. Por esto, podemos definir el rol de los profesores como un forma de ayudar a sus alumnos a crecer “para ser emocionalmente inteligentes”.
Si ponemos los sentimientos en el centro de la vida humana la sentencia de Descarte: "pienso, luego existo”, se convierte en “siento, luego existo”. Es decir, lo que distingue al ser racional del bruto es la emoción; aunque no pensemos, ni razonemos, si sentimos, somos personas. Es decir, la emoción es lo que mueve al mundo y es la impulsora de todo ser humano. El sentimiento bien actualizado produce la felicidad; su descontrol, produce la angustia.
Mensajes “sin  inteligencia emocional”
La vida escolar está preñada de órdenes, reglas y pautas para la convivencia; pero sobre todo está impregnada de mensajes emocionales o mensajes antiemocionales. Entre estos últimos, señalamos los siguientes:
  • “Eres un cerdo y un vago pues tu cuaderno es una porquería...” : dice el profesor al contemplar el cuaderno de apuntes del alumno . La segunda parte del mensaje puede ser verdad (“tu cuaderno es una porquería”) pero no se puede inducir que es un vago y un cerdo. Habría que preguntarse qué siente el alumno con la repetición de esa conducta y qué nos quiere transmitir: rebeldía, autoafirmación, ataque al excesivo orden y limpieza de la clase, hacerse presente a través de esta conducta, defender su originalidad, etc. etc. Alguna, de estas posibles explicaciones, es la cuestión de fondo, no que el cuaderno tenga tachones.
  • “Como sigas así terminarás de barrendero o albañil...”: es una manera frecuente de intentar incentivar al adolescente para que aproveche más el tiempo de los estudios. Pero perdemos de vista, que lo importante no es que nuestros alumnos estudien una carrera universitaria; lo verdaderamente  importante es que sean felices. Nuevamente el temor es lo que predomina en este tipo de mensajes, pensando que se cambiará al “malestudiante”, pero en muchas ocasiones ocurre lo contrario: “si ya mis profesores no confían en mi para que me voy a esforzar”, me decía un adolescente en una situación parecida.
  • “Mira tu amigo que buenas notas saca, deberías aprender de él...”: esta afirmación además de ensalzar al compañero es una forma de descalificar al destinario del mensaje. Toda comparación es odiosa, pero en este contexto educacional mucho más. Aquí se elude el verdadero punto de mira: cuáles son los motivos por los que el alumno no cumple con los resultados académicos previstos. Los profesores también se pueden preguntar si el “fallo” está en el alumno o en ellos mismos porque sus aspiraciones son excesivamente altas. Todo es posible. Pero siempre habría que preguntarse: ¿ cómo le puedo ayudar en esa situación?
  • “Los profesores siempre tienen la razón...”: El “ordeno y mando” o “cuando seas padre comerás huevo”  está presente en algunas actuaciones escolares. Aquí la razón y la autoridad han ahogado a la emoción y al sentimiento, provocando unas relaciones distantes y frías, entre profesores y alumnos, y una falta de comunicación en profundidad.
A estos “mensajes sin inteligencia emorcional” debemos contraponer otros mensajes que estén rezumando sentimiento y emoción…pero esto será el contenido de la siguiente entrega en este blog.
martes, 15 de septiembre de 2015

Cuando viene,
es que viene

El rincón del optimista
Juan

Suelo encontrar más respuestas mirando al cielo que mirando al suelo.

Últimamente escucho este tipo de frases: “Las desgracias nunca viene solas”, “Lo que tenga que ser, será”, “Cuando viene, es que viene”. Ese determinismo le lleva uno a un pesimismo peligroso. A mí, particularmente, me arrastra al abismo. Por eso, cuando ocurre un imprevisto en modo de muerte, de accidente o de enfermedad, rápidamente me asaltan esas ideas de frustración, con lo que me llega la pena, el rostro se me tuerce y la sonrisa se me borra del mapa de la cara.

Y es que tengo que hacer verdaderos esfuerzos para hacer lo que creo que me conviene (convendría todo el mundo, en general) que es mirar ese hecho desde la distancia, desde fuera, como si no fuera conmigo. Tomar una actitud de calma para no dejarme llevar por la rabia, el dolor, el sufrimiento… para darle la vuelta a la tortilla. Me empieza a doler un costado y nada más asaltarme el Juan pesimista que piensa que podría tratarse de un tumor maligno, contraataca el Juan optimista para pensar que es un simple tirón muscular fruto de una mala postura al dormir la siesta. Esa actitud no me va a hacer evitar que la enfermedad surja (o sí, vaya usted a saber), que sigan dándose los accidentes, las muertes de seres queridos… pero si vivo esos acontecimientos como un espectador del teatro de la vida que soy, todo se diluye, todo vuelve pronto a la calma, al sosiego. E incluso esas muertes las paso a un estadio nuevo desde donde me vigilan, me hablan, me aconsejan.

Por eso renuevo mi compromiso con el optimismo y os invito a vosotros a que lo firméis también. Es gratis.

Asín sea… y feliz vendimia.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Supe que
mi padre se moría

Valentín Turrado
Supe que mi padre se moría el día 11 de agosto de 2015 en el hospital, cuando el médico de planta, con voz airada y mirada fija en el ordenador –¡cuándo algunos médicos aprenderán un poquito de inteligencia emocional!–  nos dijo: “Tu padre no tiene solución. Su evolución será de mal en peor. Le quedan dos meses de vida”. Se equivocó en la forma y en el fondo, fueron 22 días, de los importantes en mi vida. En aquel momento me di cuenta de que mi padre era un desahuciado para la ciencia y que por ahí no habría que buscar alternativa alguna.
Supe que mi padre se moría cuando él, como una letanía agradable, nos recordaba con sus frases cortas, sinceras y elocuentes: “mi vida está acabada”, “estoy en la parrilla de salida y ocupo el primer lugar”.
— ¿Cómo te ves, papá?, le preguntábamos uno de sus hijos antes de la despedida.
— Lo veo oscuro, mejor, claro. Eso, lo veo muy claro. Mi vida se está terminando.
Tenía una consciencia elevada del momento que estaba viviendo, una consciencia serena y amorosa. Lo aceptaba sin oponer resistencia alguna, como esos seres grandes que se entregan con total confianza al devenir de los acontecimientos y se dejan llevar. Era una entrega total, sincera, pacífica.
Supe que mi padre se moría cuando por su habitación de casa –fue un regalo grande de la vida el que a mi padre le dieran el alta en el hospital día 24 de agosto y el que mi madre y nosotros sus hijos le acogiéramos en su casa para morir, dejándonos conducir por la propia sabiduría de la vida– fuimos pasando su esposa, sus cuatro hijos, sus cinco nietos y sus tres nueras despidiéndose de forma lenta y pausada, sin prisas, cada uno poniendo según su forma de ser, palabras o silencios. Todos con gestos claros de amor y de ternura. Sobre todo mi madre: “Gracias, amor. ¡Adiós, compañero!”. A mi padre esta situación le llenaba de gratitud y acentuaba su bondad y su sabiduría. Que así fue. Mi padre no fue un hombre letrado ni especialmente inteligente, pero murió siendo un sabio, dotado de un conocimiento  y una claridad más allá de cualquier manual o doctorado.
Supe que mi padre se moría cuando 48 horas antes de irse nos dijo: “Soy un moribundo en busca de la eternidad”, y entonces una mosca se posó en su cara, en sus ojos cerrados, en su nariz y él ya no hacía nada, ya ni siquiera le molestaba.  Yo la cogí entre mis manos y le dije con rabia que se fuera. Parece ser que todos tenemos hasta el fin de nuestros días algo que nos molesta, que nos jode, que nos impide despedirnos del todo y decir ¡hola! a lo nuevo. Creo que a mi padre le costaba dejar a mi madre sola y enferma. Eso era lo único que le retenía.
Supe que mi padre se moría el día 2 de septiembre, a las 9,57 horas, el mismo día en que una de sus nietas cumplía 24 años, cuando dejó de respirar y a su gente nos dejó con una experiencia grandiosa que recordaremos para siempre. Seguro que cada persona la hemos vivido de una forma distinta, pero en todos con paz y serenidad.
Es difícil olvidar cuando en el cementerio de la ciudad nos abrieron la caja en la que descansaban sus restos para el reconocimiento último, antes de la incineración, y una de sus nietas exclamó con total seguridad:
— Este no es el abuelito, es ya un muñeco.
— Solo es la carcasa, dijo uno de los mayores.
Supe que mi padre se moría pero que no se moría, que era solo un cambio, una transformación, que se había convertido en la luz, la energía y el amor que ya era desde siempre, porque nada se termina, todo renace, todo es vida y simplemente vuelve a la vida.

Aunque alguno crea que todo esto es una exageración o una idealización y que la familia entera se ha trastornado, mi padre está más vivo que nunca. Esto no es una creencia o algo que otros nos han dicho desde siglos, es una experiencia que va más allá de cualquier religión o dogma. O lo sientes o no lo sientes. No hay más.
Nunca olvidaré sus ojos claros, grandes, abiertos como lunas en la noche, despertando de una aparente inconsciencia o tal vez en un estado de supra consciencia, diciéndome:
— Valen, tengo la sensación de que me estoy yendo para la otra vida.
— Vete en paz, papá, vete feliz. Nosotros también nos quedaremos en paz y felices.
domingo, 13 de septiembre de 2015

Mirando estrellas

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

Esperando ver. Foto Jesús Aguado

Desde siempre me ha gustado observar las estrellas. Su visión me transmite serenidad y trascendencia, me tranquiliza, me habla de algo más allá de la realidad que vivo. Las miro cuando estoy feliz y, sobre todo, cuando me siento triste. Últimamente, más.

Una de estas noches, mirando estrellas, me encontré, entre amigos, hablando de despedidas inevitables, de muertes anunciadas. Las palabras casi susurradas brotaban desde el corazón y nos reconfortamos todos expresando y escuchando la tristeza compartida.

Esa misma noche también me leyeron un precioso cuento, me ofrecieron galletas (unos desconocidos que por allí se encontraban observando el cielo como nosotros) y me prestaron una manta para quitar el frío de la noche. Todo ello, bajo el manto estrellado, en una gélida y silenciosa noche.

Ahora valoro ese momento. Allí nos encontramos los que teníamos que estar. Nos acogimos, nos escuchamos, nos cuidamos mutuamente dándonos calor. Cuando volví de mirar estrellas me encontraba mucho mejor que cuando fui.

Algo así es la vida: caminamos por ella encontrándonos con quienes necesitamos encontrarnos, compartiendo lo bueno y lo malo con quienes nos rodean en esos momentos, observando y escuchando cuando no podemos hablar, esperando cuando no tenemos fuerzas para tirar, acercándonos cuando necesitamos cobijo y distanciándonos cuando sentimos dolor.

Y, la verdad, la vida siempre da respuesta. Como me la dio a mí la noche en que, junto a otros, me dediqué a mirar estrellas.

viernes, 11 de septiembre de 2015

No te resistas

V T M

Con el paso del tiempo he descubierto una verdad sencilla y humilde: Acepta lo que viene y cómo viene.
Resistirnos es persistir en el sufrimiento.
La aceptación amplia el horizonte.
Tú te empeñas en mil propósitos y en mil aventuras.
No hay propósito más grande, no hay aventura más atrevida que mirar la vida con ojos limpios y libres y abrazarla tal y como se nos presenta.
Que nuestra mente es pequeña y limitada.
La VIDA es grande y sabia.
"Sólo los necios siguen los consejos de su propia neurosis", me lo dijo la luz a la salida de un túnel y yo me lo creí.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Ponle ganas
a la vida




El Teléfono de la Esperanza se vuelca en la prevención del suicidio
La cifra de suicidios crece en España por tercer año consecutivo. Las últimas estadísticas publicadas por el INE  registran la cifra más alta de muertes por suicidio en España de los últimos 25 años. El Teléfono de la Esperanza ofrece una respuesta inmediata.
Cuando una persona se enfrenta a un problema del que no ve la salida, es fundamental poner a su disposición un recurso inmediato. El Teléfono de la Esperanza es un recurso gratuito y anónimo que permite a cualquier persona expresar sus miedos y preocupaciones y descubrir un apoyo para encontrar soluciones. La Asociación es miembro de la Asociación Internacional de Prevención del Suicidio (IASP) y de la Federación Internacional de Ayuda de Emergencia por Teléfono (IFOTES).
Entre las llamadas atendidas en el Teléfono de la Esperanza en 2014, se ha registrado un incremento del 6% respecto del año pasado de aquellas en las que los llamantes manifiestan de manera explícita su intención de suicidarse. En algunas ocasiones incluso los comunicantes manifestaron que ya habían iniciado la conducta suicida y pudieron salvarse. Como complemento a este servicio telefónico para personas en crisis, se ofrece también una atención inmediata en sede por los psicólogos y psiquiatras voluntarios en la Asociación.
La celebración del día mundial de la prevención del suicidio es el momento para destacar una  necesaria  sensibilización en la sociedad, para transmitir que el que pide ayuda puede salvarse. La cifra de suicidios crece en España por tercer año consecutivo: en 2013 se registró la cifra más alta de suicidios en España de los últimos 25 años y continúa siendo la primera causa externa de muerte en España, duplicando  las muertes por accidente de tráfico o siendo 68 veces mayor que las producidas por la violencia de género. Sin embargo el miedo a hablar de ello crea muros de silencio alrededor de los que piensan en quitarse la vida e incluso entre aquellas personas que han perdido un ser querido por suicidio.
El próximo 10 de septiembre la OMS y la IASP (Organización Internacional para la Prevención del Suicidio) copatrocinan el Día Mundial de la Prevención del Suicidio y el Teléfono de la Esperanza se suma a esta iniciativa con diferentes actividades bajo el título “Ponle ganas a la vida”.En nuestro centro de  León el acto consistirá en lo siguiente:
- Pegada de carteles
- Reparto de lazos verdes
- Colocación de velas y bengalas
- Actuación de un violinista
- Lectura de un manifiesto
- Danza del mundo
- Actuación teatral del grupo “los susurradores”
Todos los actos serán en la plaza de la Catedral a las 20,30 horas del día 10 de septiembre. Allí te esperamos. Tu presencia hará más grande el acto.
Para más información sobre esta nota de prensa, pueden ponerse en contacto con:
“Asociación del Telefono de la Esperanza de León, C/. Padre Isla 28, 4º izq.
Telefono (987876006);  'leon@telefonodelaesperanza.org';  y en http://telefonodelaesperanzaenleon.blogspot.com.es/



El siguiente video puede ayudar a conocer mejor esta realidad.






miércoles, 9 de septiembre de 2015

Pequeño
cuento absurdo

Conversaciones con mi mente
M.ª José Calvo Brasa


Hace tiempo me contaron este pequeño cuento, bastante absurdo, al parecer. Espero que os guste:
Esta es la historia de una ciudad, la más grande jamás construida y conocida… bueno… en realidad cabía en una caja de cerillas…
Pero, sin embargo, era la ciudad más populosa del mundo y de la Historia… aunque, en realidad, sólo contaba con tres habitantes: un ciego, un sordo y un pobre de solemnidad que, eso sí, tenía como única propiedad y tesoro una viejísima espada, completamente oxidada.
Los tres habitantes se reunían cada noche en la única plaza de la gran metrópoli que cabía en una caja de cerillas para contar, el ciego como era la forma y el brillo de las estrellas, así como de los planetas, algo que él era perfectamente capaz de “ver”; el sordo, cómo “escuchaba” cada día las “conversaciones” de las aves, de los insectos y del resto de personas; y el pobre de solemnidad, como contaba cada día su innumerable montón de monedas, sus piedras preciosas y todas sus infinitas propiedades, repartidas por todo el mundo.
Una noche, el sordo llegó corriendo y aterrado a la reunión asegurando que acababa de oír el ruido de cientos de caballos al galope y el entrechocar de miles de armas.
–¡Nos van a invadir! –Gritaba– ¡Tenemos que huir!
–Es verdad lo que dices, –aseguró el ciego– acabo de ver el polvo que levantan los jinetes a medida que se acercan a nuestra ciudad. ¡Estamos perdidos!
–¡Tranquilos! –Medió el pobre de solemnidad, mientras blandía su oxidada y vieja espada– ¡Yo os protegeré!
………………………………..
¿Cuántas veces, viviendo en nuestra pequeña realidad, que cabe en una caja de cerillas, no pretendemos conocer TODA la realidad que no vemos, ni oímos ni poseemos?
Tal vez no sea tan absurdo este cuento…
martes, 8 de septiembre de 2015

Continuamos con el Camino de Santiago

La organización de Camino del T.E.

CAMINO DE SANTIAGO: DESDE RONCESVALLES A PAMPLONA
Ante la buena acogida que tuvo la experiencia de caminar por etapas desde León hasta Santiago de Compostela, vamos a retomar desde el T.E. de León dicha iniciativa desde RONCESVALLES.
Quiere ser ésta una oportunidad de vivir una experiencia de encuentro, de familia, de interioridad, de contacto con la naturaleza y con lo mejor de cada uno de nosotros.
Nuestra primera etapa será de dos días, el 17 y 18 de octubre. De Roncesvalles a Zubiri y de Zubiri a Pamplona. En total 40 Kilómetros distribuidos en dos etapas. Descansaremos en una residencia en Pamplona- Los Abedules, dependiente de la Universidad de Pamplona-  que incluirá la cena del sábado y el desayuno y comida del día siguiente.
Días: 17 y 18 de Octubre.
Kilómetros: Dos etapas de 20,00 Km.
Precio: Cada persona al apuntarse abonará la cantidad de 85 euros para su billete de ida y vuelta en autocar. Este dinero no se devolverá en caso de no asistencia. El coste definitivo vendrá determinado por el número de participantes.
En el coste de 85 euros se incluye el viaje en autocar, el alojamiento en Pamplona en habitación individual con múltiples servicios, cena del sábado, y desayuno y comida del domingo.
Material necesario: Mochila, calzado apropiado y de repuesto (con calcetines de algodón dos pares), chubasquero y ropa de recambio.
Comida: Para la comida y tentempié del sábado lo que cada uno quiera llevar y cargar, así como la bebida.
Transporte: En autocar. Salida desde el aparcamiento de la Junta de Castilla y León
Concentración: En el aparcamiento de la Junta de Castilla y León a las 6,15 de la mañana. Se ruega puntualidad. El regreso previsible será sobre las 23,00 horas del domingo.
Apuntarse: Hasta el día 28 de septiembre en la sede del Teléfono de la Esperanza.
Para llevar a cabo la actividad será imprescindible que se apunten un mínimo de 25 personas. Número máximo de plazas: 55.
Queremos que el camino sea algo más que caminar, para lo cual se ofrecerán algunas posibilidades de abrir la mente y el corazón.
Responsabilidad de la actividad: Cada participante asume su propia responsabilidad en la marcha hasta Santiago. El T.E. no se hace cargo de posibles daños o accidentes.
Animamos a todos los orientadores/as, amigos/as, conocidos/as, participantes de los distintos grupos de desarrollo personal y demás familia, a que se unan a esta actividad lúdica. Tendremos tiempo para charlar, callar, disfrutar, reírnos, cansarnos, descansar, escuchar y escucharnos.
Nota importante.- Para las personas que no quieran hacer las dos etapas y deseen hacer una sola o simplemente visitar Pamplona, pueden apuntarse igualmente y en el precio antes indicado. El autocar les dejará en Pamplona y les recogerá a la vuelta en la residencia Los Abedules. Tendrán prioridad los caminantes.
Todos a la fuente. Todos a Roncesvalles.
"Cada paso hasta Santiago es un encuentro con lo mejor de la vida, con lo mejor de nosotros mismos".
lunes, 7 de septiembre de 2015

Comenzamos
el nuevo curso lleno de actividades




Actividades primer trimestre 2015/2016 
(septiembre, octubre, noviembre, diciembre 2015)
A.- GRUPOS DE DESARROLLO PERSONAL:
1º.- AUTOESTIMA. Aprender a quererse, a respetarse, a perdonarse es la primera tarea de todo ser humano. La calidad emocional de nuestras relaciones interpersonales viene determinada por el aprecio que nos tenemos a nosotros mismos. Quien no se ama a sí mismo está bloqueado para mantener relaciones sanas. Este grupo, puerta de entrada a toda la formación que ofrece el Teléfono de la Esperanza, es una oportunidad para hacer un diagnóstico de nuestro mundo interior y poner en marcha alternativas amables. Se convocan tres grupos con los siguientes horarios:
Martes, a las 17 de la tarde
Miércoles, a las 10,30 de la mañana
Miércoles, a las 18 de la tarde
2º.- INTELIGENCIA EMOCIONAL. Muchos son los investigadores que nos recuerdan que el éxito o fracaso en la vida depende más de nuestras emociones y sentimientos – Coeficiente emocional, C.E.- que de nuestra cabeza, Coeficiente intelectual, C.I.  Esto supone e implica cambios en nuestra forma de vivir y cambios en nuestra manera de afrontar la realidad. El mundo emocional está pidiendo a gritos dar a luz. Es urgente estar atentos a lo que surge de dentro y atenderlo. Cuando nos hacemos los ciegos, aparece la enfermedad. Se convoca un grupo, los miércoles, a las 18 de la tarde.
3º.- ENCAUZANDO LAS EMOCIONES. No hay emociones positivas y emociones negativas. Unas pueden ser agradables –amor, paz, alegría…– y otras desagradables –tristeza, angustia, culpa, envidia, ira...– pero todas están ahí para informarnos de lo que nos está pasando, todas traen su propia sabiduría. Es necesario reconocerlas, escucharlas, acompañarlas y dejarlas partir. Nada surge en nosotros porque sí. Todo es por algo y para algo. Los sabios son los que saben escuchar la voz de su propio bullicio. Se convoca un grupo, los lunes a las 19:30 de la tarde.
4º- EL PENSAMIENTO POSITIVO. La realidad social se manifiesta sombría y complicada, aunque propicia para pensar-sentir-creer que la vida merece ser vivida con profundidad, esperanza y serena alegría. Las noticias de cada día nos hablan de suicidios, de aumento de las cifras del paro, de desánimo social. La alegría se hace esquiva, pero el ser humano ya ha salido de otras muchas crisis. ¿Por qué no salir reforzados e iluminados por una realidad más allá de lo aparente o por una alegría serena más allá de la cuenta bancaria? Este grupo es una invitación a descubrir el otro lado de las cosas y darnos cuenta que son nuestros ojos los que filtran la realidad más clara o más oscura. Si aprendo a pensar en positivo, aprendo a vivir con más luz y más bienestar. Se convoca un grupo, horario sin definir.
5º.- LAS CLAVES DE LA FELICIDAD. Todo ser humano busca las claves de la felicidad. El camino para ello no es buscar fuera ni esperar que alguien venga  a poner ese ingrediente tan anhelado en nuestra vida. Hay mucho trabajo por hacer. Cada persona tiene echar la mirada hacia dentro y darse cuenta de aquello que no le hace bien. Los virus, las bacterias, los gérmenes en general están en nosotros. Hay que darse cuenta de su existencia. Porque la felicidad no es una estación término sino la consecuencia de una manera de vivir. Se convoca un grupo, horario sin definir.

B.- TALLERES PARA CRISIS ESPECÍFICAS.
Hay situaciones especiales que requieren también un tratamiento especial. Para eso nacieron estos talleres.
6º- GRUPO ENTRE AMIGOS.  Dirigido a aquellas personas que se sienten solas o incomunicadas y  desean relacionarse e integrarse en grupos de encuentro, diálogo y convivencia. Porque estamos mejor juntos que separados. Una oportunidad para conocer otra gente, hacer otras cosas, divertirse y ampliar horizontes. Se convoca un grupo para los segundos y los cuartos jueves de cada mes, a las 19 de la tarde.
7º.- CUIDANDO AL CUIDADOR. Porque esta labor de cuidar y acompañar a las personas enfermas o mayores exige tanta dedicación y tiempo, que se hace imprescindible espacios de respiro y de diálogo, para verbalizar malestares y quemazones, para compartir experiencias y sentirse comprendidos  y escuchados. Si tu tarea es cuidar a personas dependientes este curso se ideó pensando en ti. Continúa el  grupo los martes a las 17 de la tarde.
8º.- TALLER DE MEDITACIÓN. Ponemos en marcha en el T.E. un taller de técnicas para aprender a meditar. Meditar es gran instrumento al servicio del ser humano para humanizar la vida y descubrir la interioridad. Meditar serena, relaja, tranquiliza, ahonda, da luz y esperanza y te ayuda a ver la vida de otra manera. Es un taller dirigido a ateos, creyentes y agnósticos, porque la meditación no es patrimonio de ninguna cultura, de ninguna religión, de ninguna ideología. Descubriremos el valor del silencio, de la mirada callada y nos daremos cuenta de que debajo de la superficie gris habita un mundo de colores y de luces. Se convoca un grupo, como máximo de 20 personas, los lunes, a las 19 de la tarde.
9º.- BIODANZA. Se define como un "sistema de integración humana de renovación orgánica, reeducación afectiva, y de reaprendizaje de las funciones originales de la vida". Su aplicación consiste principalmente en vivencias provocadas a través de la música, el canto, los movimientos y situaciones de grupo de encuentro".  Es un método que tiene como objetivo el desarrollo de capacidades humanas, sentimiento de felicidad, habilidades de comunicación y mejora de las relaciones humanas.  Los lunes a las 17,00h (quincenal).
Metodología: Todos los grupos, cursos y talleres son vivenciales, en lo que lo importante es la experiencia de cada persona.
Plazo de inscripción para todas las actividades: Desde hoy hasta el día 21 de septiembre de 2015.
Lugar de inscripción: Sede del Teléfono de la Esperanza, en Avda.  Padre Isla nº. 28, 4º izda. Por las mañanas o las tardes, de lunes a viernes de 9 a 13 h. Y de 16 a 20 h.
Coste de las actividades: El precio a cada grupo, curso o taller lo pone cada participante de forma responsable según sus posibilidades, salvo los que expresamente vengan determinados. Que nadie sin recursos se quede sin acudir al Teléfono de la Esperanza. Somos una ONG.
Comienzo de las actividades: A partir del 28 de septiembre de 2015.
Requisitos especiales: Tener ilusión, motivación y ganas de mejorar la propia vida emocional e interior.
Contraindicaciones: Todas las actividades que organiza y empuja el Teléfono de la Esperanza carecen de efectos tóxicos.
Dosis adecuada: Una reunión semanal, de hora y media de duración en un clima de sinceridad, afecto, escucha y cercanía.
Esta convocatoria pueda ser impresa, grabada, transmitida y recomendada sin vulnerar ley ni reglamento público

domingo, 6 de septiembre de 2015

Aceptando

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

Más allá. Foto Jesús Aguado

Creo que la mejor manera de decir el verbo aceptar es en gerundio: aceptando. Porque se trata de una acción continua y sin tregua que nos mantiene en el momento presente sin posibilidad alguna de escapatoria.

En mi caso, me encuentro aceptando mirar a la muerte de frente nuevamente, por más que me disguste su mueca y su estela, por más que me duela su presencia, por más que se haga la escurridiza con nuestra esperanza sabiendo que, al final, va a ganar.

Me encuentro aceptando que los planes que en un principio me había hecho (inevitablemente volveré a hacerlos a sabiendas que no sirven de nada) no se han cumplido o se han cumplido al revés.

Me encuentro aceptando que la angustia y el nerviosismo rodean mi ambiente estos días, supongo que para que aprenda a manejarlos mejor y a convivir con ellos, a templarlos y a hacerlos mis aliados.

Y me encuentro aceptando, otra vez, el miedo a la incertidumbre, a lo desconocido, a volver a empezar… Ese miedo del que tanto hablo y que tanto me cuesta superar. Un miedo que me encoge el alma y me empequeñece los días, me saca del presente y me manda a un más allá absurdo por definición.

En fin, la única manera de aceptar es ACEPTANDO. Lo posible y lo imposible. Sólo así vislumbro, de vez en cuando, esos remansos de paz y de serenidad que me hacen ver y sentir que estoy en el camino que busco y quiero.