La peor discapacidad es no darnos cuenta de que todos somos iguales.
Pedro Miguel Lamet
domingo, 26 de julio de 2015

Se trata de encajar

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena


Normalmente estamos tan tranquilos con nuestra vida, tan contentos incluso, que nos parece muy llevadera y hablamos de aceptación y de seguir adelante sin que ello suponga un gran esfuerzo por nuestra parte.
Luego, algún pequeño acontecimiento no deseado ni buscado se cruza y nos desbarata. Nos tambalea. Nos remueve. Nos hace vulnerables. Y dudamos de nuestras palabras de aceptación tan bien aprendidas. Como se trata de un “pequeño” acontecimiento, recobramos enseguida el equilibrio emocional y seguimos adelante reforzados y más seguros de nosotros mismos y de nuestras convicciones.
Pero cuando el acontecimiento no es pequeño, sino uno de esos que hace temblar nuestros pilares y fallan nuestros agarraderos, entonces es cuando, de verdad, sabemos si aceptamos o no lo que viene. Porque en ese momento pasamos de una relativa tranquilidad a una indefensión total, a una incertidumbre sin ambages y a una vulnerabilidad desnuda.
Es entonces cuando nos toca encajar en nuestra vida lo nuevo, por duro y doloroso que venga: la muerte, la separación, el engaño, el abandono, la enfermedad crónica o terminal, la adicción, la falta de recursos…. Estas cosas pasan a diario y nosotros no estamos exentos de ellas. Nadie está exento.
Aquí ya no cuentan las palabras (nos quedamos sin ellas) los consejos (nos parecen absurdos) las falsas seguridades (todas caen) la esperanza (la vemos pasar sin agarrarnos a ella) ni siquiera la fe (nos rebelamos contra ella).
Aquí se trata simplemente de encajar.
Se trata de aceptar desde el corazón y no desde la cabeza.

Tenemos 5 comentarios , introduce el tuyo:

  1. Se acepta desde el corazón, no desde la cabeza. Que gran verdad.

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  2. Para ser capaces de: " ACEPTAR DESDE EL CORAZÓN Y NO DESDE LA CABEZA", es importante para Pepi, trabajar cada día nuestro interior; conocernos y descubrir todo nuestro potencial interno.

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  3. En la vida hay momentos, temporadas en las que todo se ve de color de rosa, todo va sobre ruedas.¡ Que bien nos encontramos!.
    Pero cuánto cuesta encajar y aceptar los golpes, las adversidades, los contratiempos que van surgiendo.

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  4. Eso es. Se trata de encajar cada cosa en su sitio.

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  5. Hay acontecimientos, tiene razón la escribana, que nos sitúan el sitio exacto en el que estamos. Ni más allá ni más acá. Ese es el suelo firme de donde partimos y ghemos de continuar

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