Yo no he nacido para un rincón: mi patria es el mundo.
Séneca
sábado, 25 de abril de 2015

Oración de los indios Sioux



Oh Gran Espíritu, cuya voz oigo en el viento
y cuyo respiro da vida a todo el universo.

Óyeme. Soy pequeño y débil.
Uno de tus muchos hijos.

Déjame pasear en la belleza
y permíteme que mis ojos siempre
puedan contemplar el rojo 
y el púrpura de la puesta del sol.

Haz que mis manos respeten
las muchas cosas que Tú has creado
y agudiza mis oídos para oír tu voz.

Hazme sabio para comprender
todas las lecciones que Tú has escondido
detrás de cada hoja y de cada roca.

Dame fuerza para no ser más fuerte
que mi hermano
sino para luchar contra mi peor enemigo: yo mismo.

Y hazme siempre listo para ir ante Ti
con las manos limpias
y la mirada recta
para que cuando la luz se desvanezca
como se desvanece la puesta de sol
mi Espíritu pueda llegar
ante Tí, sin ninguna vergüenza.

Tenemos 1 comentario , introduce el tuyo:

  1. Que preciosidad de poema. Me transmite: humildad, fortaleza, transparencia, autenticidad, aceptación etc. etc. etc. Pepi.

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