Yo no he nacido para un rincón: mi patria es el mundo.
Séneca
domingo, 8 de febrero de 2015

Sacudidas

La Escribana del Reino
M. E. Valbuena

Tras la sacudida. Jesús Aguado
Desde mi ventana veo un gran abeto cuyas ramas, hoy, están siendo sacudidas vivamente por el viento.
Me gusta verlo.

Me hace pensar en esas otras sacudidas necesarias en nuestra vida para despertar de la inercia en que caemos frecuentemente. Sacudidas emocionales que nos fuerzan a hacer planteamientos de vida distintos a los habituales, que ni siquiera hubiéramos imaginado cuando todo parecía estar bajo nuestro control.
Sacudidas que, impidiéndonos avanzar por la senda elegida, nos han obligado a detenernos, a cobijarnos o exponernos (según los casos) a replantear nuestro andar vital y a recomenzar.
Sacudidas que han actuado en nosotros a modo de catarsis, conduciéndonos a llorar, curar, sanar y cicatrizar viejas heridas ignoradas en el rutinario quehacer cotidiano.
Sacudidas que se han llevado las lágrimas, el miedo, los malos rollos y la ocultación, cuando nos han hecho descubrir la irracionalidad que sustentaba tanto fantasma.
Tras ellas, tras su paso, he descubierto en mí, personalmente, un estado de calma y serenidad muy de agradecer. La limpieza de mente y sentidos que las arrolladoras sacudidas me provocaron en su día, me hace ver y sentir –ahora– la realidad con otro brillo, con perfiles más nítidos y con claridad más diáfana. Pasadas su fuerza y su descoloque, sólo me queda agradecer sus enseñanzas.

Tenemos 9 comentarios , introduce el tuyo:

  1. Escribana, son imprescindibles las sacudidas para avanzar?.Que te parece?

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  2. Escribana, son imprescindibles las sacudidas para avanzar?.Que te parece?

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    Respuestas
    1. Puesto que insistes (me lo preguntas por duplicado) te diré que no son imprescindibles. Son inevitables. Y si no las encaramos no avanzamos.
      La escribana

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  3. Yo también he tenido sacudidas

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  4. La vida siempre me está sacudiendo, no ha parado, cuando hay calma, tiemblo yo porque se que la siguiente sacudida va a ser gorda, ya estoy aceptando las sacudidas de la vida.
    Me ha gustado mucho cuando dices: "cuando nos han hecho descubrir la irracionalidad que sustentaba tanto fantasma" cuánta razón conlleva esto y cuánto sufrimiento me han producido los fantasmas.
    Precioso Escribana.

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  5. Es cierto; preciosa Reflexión

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  6. En la vida normalmente después de la tempestad viene la calma. Sobre todo para las personas que ante situaciones tristes, dolorosas.... se enfrentan a ellas para darles una solución y así es una forma de ir avanzando en el conocimiento y crecimiento personal. Y la satisfacción que se crea en el interior de la persona al enfrentarse a resolver el problema o aceptarlo porque no tiene solución es francamente de una paz interior fabulosa. Para Pepi así es.

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  7. Me gusta mucho lo que expresas y sobre todo cuando dices estar agradecida por las sacudidas recibidas.

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  8. Las sacudidas a veces nos ayudan a despertar y dar solución a una situación antes de que llegue a ser un problema. El escuchar nuestro cuerpo es un buen camino para sentir que se nos puede presentar un problema y antes queremos resolverlo. Pepi.

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