Yo no he nacido para un rincón: mi patria es el mundo.
Séneca
viernes, 6 de febrero de 2015

20ª.- Las vivencias de Dios

Las verdades que no tengo
La redacción del blog

Este blog de la mano del escritor, pensador y vividor Raúl Rodríguez semanalmente tiene una entrada  bajo el paraguas “Las verdades que no tengo” incluidas en uno de sus libros, que al final de este periplo desvelaremos para todos nuestros internautas; no pretendo –dice el autor– inculcar verdades, que por otro lado no las tengo, más bien me gustaría que cada cual aprenda a descubrir las suyas.
La redacción de este blog se ha permitido espigar dentro de las vivencias de Rául  y hoy nos situamos en sus vivencias de Dios.

– Raúl, ¡por qué durante tanto tiempo te daba apuro utilizar el nombre de Dios?
– Por el mal uso que las religiones han hecho de ese término y por miedo a queda como un beato.
– ¡Cómo un beato…!
– Tanto si nombramos a Dios como si no lo nombramos, Dios siempre es otra cosa
– ¿Otra cosa?
– Dice el Maestro Echhart: “Dios no está en ninguna parte. Dios no está ni aquí ni allí ni el tiempo ni en el espacio. Quien quiera que lo busque en algún lugar no lo encontrara”. Y yo puedo añadir que a Dios no lo puedes honrar ni deshonrar, a Dios no puedes ni quitarlo ni ponerlo.
– O sea que…
– A Dios es muy difícil demostrarlo científicamente.
– Aunque hay pruebas que hablan de Dios
– Sí claro. Decimos Dios cuando queremos expresar vida total, la conciencia absoluta… Sobre Dios nadie sabe nada. Por más que pensemos y hablemos sobre él siempre habrá algo de ese Dios que no vamos a poder capturar. Dios es la esencia de lo desconocido.
– ¿Dios es silencio?
– Sí y la cercanía de ese silencio. Dios es silencio que llega hasta nosotros. Cuando ese silencio llega, cuando nosotros nos acercamos a ese silencio, entonces se produce el encuentro… No hay una fórmula secreta por la que invocando a Dios podamos estar seguros de que Dios aparezca, pero hay una menera en la que él está siempre presente.
– ¿Cuál es?
– Hacer todo con amor, sin esperar nada a cambio. Ahí siempre Dios está presente.
– ¿Y qué pasa, Raúl, al morir?
– Se entra de lleno en el territorio de Dios
– ¿De qué manera?
– Si al morir entramos en el territorio de Dios y si resulta que Dios es amor, lo que ocurre entonces es que al morir entramos en contacto con el amor. Luego morir es amar.

Tenemos 13 comentarios , introduce el tuyo:

  1. A veces se ha dicho que Dios es una invención del hombre, pero yo creo que es justamente lo contrario, ya que si algo es Dios es lo que no puede ser inventado.

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  2. Dios es el fruto de un corazón en silencio.

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  3. Raul tú opinas que al morir: " entramos en contacto con el amor" y OTROS opinan que en la " felicidad plena". Y para Pepi al morir ya no hay nada. La realidad sobre tal situación será simplemente lo que cada uno piense o siente ¿verdad?. Estos temas no me gustan nada aunque así todo he necesitado hacer mi comentario, porque sé que Raul me dará nuevamente una opinión sobre lo expuesto por mí y puede ser muy interesante. Gracias. ¡Feliz fin de semana!

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  4. Tiempo atrás más de una persona me dijo que sí, que al morir no había nada, que estaban convencidos de eso. Permíteme que te conteste como les contesté a ellos. Y te voy a contestar primeramente con tres preguntas: ¿No te has dado cuenta Pepi de que cuando no hay nada es ahora? ¿No te has dado cuenta de que 'aquí' todo es envoltorio? ¿No ves que esta vida de aquí está toda 'escondida' detrás de las apariencias? Si acaso es aquí cuando no hay nada, y es aquí cuando no hay nada porque tenemos 'borrada' precisamente nuestra esencia. Conscientemente no recordamos quiénes somos, de ahí nuestra 'ceguera' mientras vivimos.

    Desde mi punto de vista nunca se puede decir "después de morir no hay nada". Después de morir hay vida, siempre vida; si quieres no hay vida 'sobrenatural', pero el hecho es que todo sigue viviendo. No hay un sólo átomo que muera, todos son átomos que se transforman, luego si todo son átomos en un proceso infinito de transformación, nunca nada puede desaparecer del todo. La expresión "no existe nada" es la misma que cuando se dice "esto es fruto del azar". No puede existir el azar en un universo diseñado inteligentemente, por lo mismo la nada (el desaparecer) tampoco tiene lugar.

    Un abrazo.

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    1. Así es. Al morir no vas a desembocar en la nada, donde siempre vas a desembocar es en la vida misma.

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  5. Dios es un conjunto de informaciones que van llegando a nuestra vida, esas informaciones hacen que al final del proceso el Dios que conozcamos no tenga nada que ver con el del principio.

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  6. Si en esta vida es todo apariencia ¿qué sentido y que función tiene nuestra vida en este mundo?

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    1. En esta vida hacemos de ciegos sin serlo. Hacemos como que no vemos porque nos hemos 'privado' de conocer nuestra esencia; sabemos ya que lo que somos en esencia es un tipo de información que se borra al nacer, al encarnar. Como decía Allan Watts, "en esta encarnación jugamos a que no somos Dios". A mí me gusta decir que todos nosotros somos un ciego al que Dios lleva de la mano.

      El sentido de vivir en el envoltorio y en la apariencia es precisamente vivir en el envoltorio y en la apariencia, que para mí quiere decir que sabiendo lo que no soy, puedo llegar a saber lo que soy.

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  7. Tampoco vale querer creer en Dios; querer creer no es creer, querer creer sí que es fabricar a Dios, artificialmente claro.

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  8. El título de la entrada de hoy es "Las vivencias de Dios", aunque también se podría decir "¡Dios, qué de vivencias...! O si se prefiere "Una de vivencias de la de Dios..."
    Porque eso es la vida de todos nosotros, muchas vivencias que permanecen almacenadas en nuestros interior.
    Muchas gracias.

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  9. Dios no puede quedar resumido en un pensamiento porque Dios no es un pensamiento.

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    1. Muchas veces la idea que tenemos de Dios no nos deja descubrir a Dios mismo.

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