La peor discapacidad es no darnos cuenta de que todos somos iguales.
Pedro Miguel Lamet
lunes, 8 de diciembre de 2014

Color Teléfono
de la Esperanza

Un leonés

Me mandar cantar la jota, la jota yo no la sé
Por darle gusto a mi amante, la jota yo cantaré
(Cancionero Tradicional Leonés).
Alguien me dijo, que si es del Cancionero Leonés, pero que la letra dice:
Me mandan escribir la carta, el texto yo no lo se
Por darle gusto al maestro, el texto yo escribiré.


Hola.
Un día, en la C/ Padre Isla de León-ciudad me encontré a una amiga de mi hermana. ¿Qué tal?, me contestó: “Estoy haciendo en el Teléfono de la Esperanza un Curso de Autoestima, interesantísimo, me está ayudando mucho”. Por algo que me ha comentado tu hermana creo que te vendría muy bien hacerlo.
Después de varias dudas y el paso de unas semanas decido ir a cumplimentar la ficha, solicitando acudir al próximo curso que se imparta. Pasado el verano me avisan para comenzar a últimos de septiembre.
Llegué al curso mal, (como diría nuestro maestro: “¿Qué es mal?, define eso de mal”) vale, con la autoestima baja, ¿baja?, “se sincero contigo mismo” me dije, ¿Cómo que baja?, vale, tienes razón, muy baja. Y, ¡Qué decir! De la culpabilidad, el pesimismo, los miedos, el manejo de los pensamientos . . . ¡Bueno!, no voy a decirlo yo todo, sinceridad si, pero “tantooo”. ¡Anda!, piensa también tu algo, amiga/o lectora/or, seguro que aciertas.
En la primera clase me encontré con un profesor, ¿Cómo que profesor?, me pregunto, será un maestro, ¡Claro, que despiste!, es un maestro. Junto al maestro estaban las compañeras y compañeros. Avanzando el curso, dejaron de ser compañeras y compañeros, si, si, como te lo digo, créetelo, pasaron a ser “otra cosa”, ¡anda!, piensa tu “algo”, no lo voy a pensar yo todo. Pasaron a ser . . . Date cuenta lo que pasarían a ser para mi, que hay 3 de ellas/os que después de la primera clase estuve a un “tris” de cogerlos en el cuello y llevármelos para casa.
Mira, en resumen, el Curso ha sido triste y alegre, serio y divertido, han llegado momentos de risa y de lloro, hubo intensidad, testimonios conmovedores, paseamos por un bosque, llegamos a una cabana (como dicen en el Valle de Laciana) y en ella se encontraron a . . . ¡Bueno!, por haber hubo hasta magia, algunos sentados en una silla, lograron sin levantarse de la silla que estaban sentados, poner otra enfrente de esta, sentarse (en la 2ª, sin levantarse de la 1ª) y conversar entre ellas/os, ¡dirás!, va, yo de lo otro que dices, bueno, pero esto último no me lo creo, bueno, “allá tu”.
El Teléfono de la Esperanza nos ha dado una oportunidad de vaciar parte de “nuestra mochila”, ¡Eso si!, tenemos que vaciar, “lo que hay que vaciar”, tu ya me entiendes.  Pero, ¿Y quién dijo que era fácil?, no, yo no he sido, “a mi que me registren”.

Sé que las ventanas se pueden abrir
cambiar el aire depende de ti
te ayudara vale la pena una vez más 
Saber que se puede querer que se pueda
quitarse los miedos  sacarlos afuera 

pintarse la cara color esperanza tentar al futuro con el corazón
Sé que lo imposible se puede lograr 
que la tristeza algún día se irá y así será la vida cambia y cambiará 
(Parte de la letra de la canción: Color Esperanza, de Diego Torres).
(Alguien me dijo, que el autor si, pero que el título no es exacto, que es “ColorTeléfono de la Esperanza"). Escrito por Luis.A.

Tenemos 4 comentarios , introduce el tuyo:

  1. Sois muy importantes para mí, nunca lo olvidéis. Y sí, puede que a partir de ahora no sea lo mismo, pero sé que en el fondo esto será para siempre. Seguís aquí, en mi corazón, en el rincón de "personas para no olvidar jamás".

    Jm

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  2. Como dice mi querida M.M. ¡Vaya lujazo!. Casi tantos hombres como mujeres. Esto no lo viví yo ni en mis comienzos. Es que me parece interesante que haya hombres porque en general la forma de pensar, sentir y actuar en la vida suelen ser diferentes y me parece que sus experiencias y opiniones han tenido que ser de gran ayuda para este G.D.P. AUTOESTIMA. al contrastar con las de las mujeres.
    Siempre me ha gustado que publiquen en el blog, para ver cada uno qué ha vivido, con qué se han quedado..... y de todos saco la misma sensación: que ha sido de un gran aprendizaje, que la situación no es fácil, que hay que recorrer mucho camino, enfrentarnos a muchas situaciones y Marian dice siempre porque así está siendo para ella. Cada G.D.P., Taller o Curso que he hecho le ha empezado cuando lo ha terminado. Ahí se va a ver uno así mismo si de verdad quiere cambiar, quiere seguir el camino que comenzó en el grupo, la fortaleza que tiene etc.etc., pero por mi experiencia os digo que ¡animo y adelante!, que por muy duro que os resulte al final siempre es beneficioso, porque el Teléfono de la Esperanza siempre está ahí junto a nosotros.

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  3. Me quedo con eso de "vaciar la mochila" porque llevamos tantas etiquetas, prejuicios y marcas que vamos por la vida con la lengua fuera. Levantar los brazos a modo de alas y volar, volar ligeros de equipaje. Enseñanzas del TE. Norecic

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  4. Gracias Luis por compartir tu experiencia con tus compañeros/as y con todos los que conforman la familia del Teléfono

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