La peor discapacidad es no darnos cuenta de que todos somos iguales.
Pedro Miguel Lamet
jueves, 3 de julio de 2014

La paradoja de nuestro tiempo

George Carlin
Encuentro, fotografía Jesús Aguado
George Carlin el genial cómico norteaméricano, héroe de la contracultura, ganador del Grammy, escritor y actor, conocido especialmente por su actitud irreverente y sus opiniones acerca del lenguaje, la psicología y la religión entre muchos otros temas considerados tabú. Falleció el 22 de Junio del año 2008. Presentamos una suculenta reflexión de este hombre:


La paradoja de nuestro tiempo en la historia es que tenemos edificios más altos pero temperamentos más cortos, autopistas más amplias, pero puntos de vista más estrechos.
Gastamos más, pero tenemos menos, compramos más, pero gozamos menos. Tenemos casas más grandes, familias más pequeñas, más comodidades y menos tiempo para disfrutarlas. Tenemos más títulos pero menos sentido, más conocimiento, pero menos juicio, somos más expertos, pero con más problemas, tenemos más medicinas y menos salud.
Bebemos y fumamos demasiado, somos demasiado imprudentes, nos reímos demasiado poco, conducimos demasiado rápido, vivimos demasiado enojados. Nos levantamos demasiado cansados, leemos demasiado poco… y muy pocas veces oramos.
Hemos multiplicado nuestras posesiones y hemos reducido nuestros valores. Muy rara vez hablamos del amor pero con demasiada frecuencia hablamos del odio.
Hemos aprendido a ganarnos la vida… pero no una vida.
Hemos añadido años a la vida y le hemos quitado vida a los años.
Hemos cruzado el camino a la luna de ida y de vuelta, pero nos cuesta cruzar la calle para saludar a un nuevo vecino.
Hemos conquistado el espacio exterior pero no nuestro espacio interior.
Hemos hecho grandes cosas, pero no cosas mejores.
Hemos limpiado el aire, pero contaminado el alma.
Hemos conquistado el átomo, pero no nuestros prejuicios.
Hoy escribimos más, pero aprendemos menos.
Planeamos más, pero logramos menos.
Hemos aprendido rápido, pero no hemos aprendido a esperar. Construimos más computadoras para tener más información, pero cada vez nos comunicamos menos.
Estos son días de viajes rápidos, pañales desechables, moralidad dispensable, amores de una sola noche, cuerpos con sobrepeso y pastillas que hacen de todo desde alegrar, hasta calmar o matar.
Vivimos días en que hay mucho para aparentar y poco para mostrar.
Estos son tiempos en que la tecnología puede llevar en un instante este mensaje a ti. También es un momento en que usted lo puede compartir o simplemente borrar.
Nunca dejes de vivir momentos con tus seres queridos, porque ellos no van a estar siempre a tu lado.
Recuerda, por ejemplo, regalar una palabra cariñosas a quien busca en ti el asombro, porque ese pequeño muy pronto va a crecer y va a salir de tu lado.
Recuerda, por ejemplo, abrazar fuertemente a quien está cerca de ti, es el único tesoro que le puedes dar a tu corazón y no cuesta un centavo.
Recuerde decirle siempre "Te amo" a tu pareja y a tus seres queridos, pero hazlo en su verdadero sentido. Un beso y un abrazo reparan un daño, aún cuando éste se encuentre muy dentro de ti.
Recuerda estrechar manos y valorar a quienes tienes a tu lado, algún día esas persona ya no estarán contigo.
Dale tiempo al amor, dale tiempo al conversar y compartir los preciosos pensamientos de la mente.
Y SIEMPRE RECUERDA:
La vida no se mide por el número de veces que respiramos sino por aquellos momentos en que nos quedamos sin aliento.

Comunicación, fotografía Jesús Aguado

Tenemos 2 comentarios , introduce el tuyo:

  1. Jesús, me encanta las fotos que haces; en algunas ya no sé si son montajes o la paciencia que tienes para buscar: el lugar oportuno en el momento oportuno..
    Debemos tener siempre presente las enseñanzas del T. de la E. Pepi

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  2. Muchas de esas frases son para copiarlas en un posit y ponerlas en el espejo del baño para que no se nos olviden porque la vida está llena de momentos únicos e irrepetibles, como por ejemplo mírate a los ojos, notarte querido por ti mismo, sonreir y notar los músculos de cara hacia arriba, mirar a otro y sentir ¡que maravilla!, o simplemente agradecer que alguien te haya tratado con amabilidad...¡hay tanto bien que no percibimos! Qué manía tenemos de fijarnos en lo negativo...cuando hay mucho más bien...¡y ese bien qué bien hace!... Me gusta. Norecic

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