Lo que nos anula en el vivir diario es la rutina, lo que nos hace vivir con sentido son los proyectos y la creatividad.
Pedro Ortega Ruiz
viernes, 31 de enero de 2014

NUESTRO RECUERDO AL POETA JOSE EMILIO PACHECO

Jose Emilio Pacheco, nacido en la ciudad de México en 1939, ha fallecido hace unos días. Poeta, narrador, ensayista y traductor mexicano, cuya cultura literaria y sensibilidad poética lo convirtieron en uno de los miembros más destacados de la llamada Generación del Medio Siglo.
Este blog acostumbra a escuchar a todo el que tenga algo qué decir en pro de una humanidad más sana, justa, sensible, interior y solidaria, como lo son los poetas, místicos, los pensadores, los atrevidos, soñadores, los frontera... y tanta gente buena de a pie.
Hoy, con la ayuda inestinable de nuestro colaborador Fernando, recogemos un poema de José Emilio, Premio Cervantes 2009.

        "Nadie quiere estar consigo mismo"


La silenciosa noche. Aquí en el bosque
no distingo rumores, no, de ninguna especie.
Los gusanos trabajan.
Los pájaros de presa hacen lo suyo
(seguramente).
Pero no escucho nada.
Sólo el silencio que da miedo. Tan raro,
tan raro, tan escaso se ha vuelto en este mundo
que ya nadie se acuerda como suena,
ya nadie quiere
estar consigo mismo un instante.
Mañana
dejaremos de nuevo la verdadera vida para
mañana.
No asco de ser ni pesadumbre de estar vivo:
extrañeza de hallarse aquí y ahora en esta hora tan muda.
Silencio en este bosque, en esta casa
a la mitad del bosque.
¿Se habrá acabado el mundo?


Gracias a José Emilio y gracias a Fernando.
miércoles, 29 de enero de 2014

ENTREVISTA DESDE EL ANONIMATO (y III)

Reviviendo

“Para rehabilitarse se necesita quererlo de verdad, desear de corazón salir de ese pozo

15º¿Qué se necesita para rehabilitarse?

Sólo una cosa, quererlo de verdad, desear de corazón salir de ese pozo. Y por supuesto no volver a probar ni una sola gota de alcohol.

16º ¿Qué  te llevó al Teléfono de la Esperanza?

Me lo recomendó la trabajadora social de mi centro de salud mental.

Volviendo a confiar

17º¿Has  participado tu primer grupo de autoestima en  el Teléfono de la esperanza, ¿Cómo te has sentido al verbalizar las piedras de tus zapatos?, ¿Cómo te han acogido tus compañeros/as ¿  ¿Qué has descubierto?

La verdad es que me he sentido aliviada de poder sacar afuera una vez más  mi carga negativa no deseada, no me avergüenza reconocer mi enfermedad ni mis errores.
Mis compañeros me han acogido favorablemente. Unos lo comprenderán mejor y otros peor pero tampoco he sentido rechazo por su parte.
En este grupo he descubierto tantas cosas buenas….he aprendido tanto, se podría decir que ha cambiado de manera muy positiva la forma de verme a mí misma y a los demás.

Sincerándose

18º¿Qué les dirías a toda la gente que entrampada en esta adicción?
Les diría que si se quiere de verdad salir se puede, que merece mucho la pena vivir la vida real, no la ficticia de esa sustancia y que no duden en pedir ayuda.

19º Y ahora, ¿qué buscas? ¿Dónde encuentras paz, sosiego?

Sólo busco poder recorrer mi camino equilibradamente,  tranquila y en armonía con todo.
Lo encuentro en mi interior, en ver las pequeñas cosas de mi vida que me hacen feliz, en el pensamiento positivo está la clave.

20º¿Qué es la plenitud para ti?

La plenitud es el equilibrio entre lo negativo y lo positivo, entre el blanco y el negro, entre el día y la noche, en la contemplación del inmenso mar, y un pequeño riachuelo, en la noche estrellada, y el sol radiante.

La vida continúa

21º Una palabra de despedida…

Dios proveerá.

22º Y Dios, ¿Qué…? ¿Alguien? ¿Nada? ¿O?

Dios es el universo, es la fuerza que lo mueve  todo, y habita en el cielo y la madre tierra,  en la montaña, y en el agua, en todo ser vivo, y sobre todo en cada uno de nuestros corazones.


                                                                 La redacción del T.E. de León
Fotografías de Jesús Aguado

Tengo de nuevo la luz y la sonrisa

martes, 28 de enero de 2014

ENTREVISTA DESDE EL ANONIMATO (II)

Manos de la esperanza 

“Empecé a beber para evadirme del sentimiento de culpa”

6º¿Cuándo aparece el alcohol en tu vida? ¿De qué pretendías huir?

A los pocos meses del aborto empecé a beber cervezas a diario y eso fue a más día a día y durante mucho tiempo hasta que pasas la fina línea que separa el consumo normal del abuso. Me evadía de pensar y sobre todo del sentimiento de culpabilidad, del  que he tardado años en superar.
Repensando


7º ¿Qué ventajas tenía? ¿Qué inconvenientes?

Cuando eres enfermo alcohólico estás metido en un círculo: bebes para evadirte de los problemas, y entonces cometes errores, cuando estás sobrio te das cuenta de lo que has hecho y vuelves a beber para evadirte de ese error, pero sigues metiendo la pata a veces con consecuencias graves, y para aliviarte de ese sentimiento de culpa vuelves a beber y el circulo sigue y sigue…..
La ventaja es que es muy fácil entrar en ese círculo, el inconveniente, que es muy, muy difícil salir de él, para algunos hasta imposible.

8º¿Qué te ha enseñado ser enferma alcohólica?

Me ha  enseñado a perdonarme a mí misma, porque no era yo la que hacía las cosas mal, era el alcohol el que actuaba por mí, cuando eres enfermo alcohólico no eres dueño de tu vida, el alcohol lo es. Comprender que el alcoholismo es una enfermedad te va haciendo superar poco a poco el sentimiento de culpabilidad.

Ojos desde el dolor

9º¿Qué mensajes recibías de tu gente cercana en tus múltiples abusos de alcohol?

En mi caso era mi pareja la que sentía más de cerca esos estados, y por supuesto sufría  al verme así, cada dos por tres. Me apoyaba para salir de ese horrible círculo, y fue mucho  tiempo de lucha y de desánimo cada vez que yo incurría en el abuso.

10º ¿Cuándo y por qué decidiste rehabilitarte?

A  finales de este mes hace un año que tomé la decisión de pedir ayuda profesional. La situación para mi pareja y para mí era cada vez más insostenible  por el sufrimiento que suponían mis frecuentes estados de embriaguez, y las terribles consecuencias que se derivaban de ellos. El alcohol me robaba la vida, el tiempo para hacer cosas, la ilusión, la salud… Por su causa había perdido demasiadas cosas buenas durante años que tenía y demasiado tiempo valioso. No quería seguir perdiendo, no quería seguir dejando personas y vida por el camino.

11º¿Cuéntanos tu experiencia en A.R.L.E. (Alcohólicos Rehabilitados de León)

Acudí a ellos y me recibieron con los brazos abiertos. Son un equipo de profesionales excepcionales que te dan todo el apoyo y todas las herramientas necesarias para salir del alcohol. Hacemos terapia de grupo y es una experiencia muy positiva, te identificas con tus compañeros  y ellos contigo, aprendemos unos de los otros, compartimos experiencias y puntos de vista, es realmente reconfortante ver que no estás sólo en esta contienda, que otros han pasado por lo mismo que tú, y que todos vamos hacia una misma meta, la total rehabilitación, la normalización de nuestras vidas.

Reencuentro

12º¿Qué te dicen ahora tus hijos, tus padres, tu pareja?

En mi caso, no hacen falta las palabras, los hechos y las actitudes hablan por sí solas. Cuando cambias tus pensamientos y tus actos a una forma positiva todo a tu alrededor cambia también, todo es más armonioso. He cambiado mi vida y soy más feliz, los que están a mi lado también lo son.

13º¿Cuáles son tus mantras para las horas de zozobra?

Pienso en la paz y la serenidad interior que ahora tengo, y que quiero seguir conservando, para ello no debo recaer en el alcohol, porque retrocedería en el tiempo y volvería a sufrir.

14º¿Cómo estás viviendo el síndrome de abstinencia?


Bueno, los primeros meses se pasan muy mal, hay que tener mucha fuerza de voluntad, muchos recursos emocionales y físicos, para mantenerte sin la sustancia, cada uno busca los suyos, para mí la pintura, y los paseos por el campo con mi perra han sido de gran ayuda. Ahora el mirar atrás y ver los avances que he hecho en todos los sentidos es una motivación importante para seguir adelante.

Vuelve el color
...mañana la tercera y última parte...
lunes, 27 de enero de 2014

ENTREVISTA DESDE EL ANONIMATO (I)

Los ojos de la verdad

Tres días de entrevista desde el anonimato a una mujer ex alcohólica asistente a los grupos de desarrollo personal del Teléfono de la Esperanza de León

            Todas las entrevistas que este blog lleva a cabo tienen algo de especial y de provocador. Esta que hoy sale a la luz nació bajo el influjo de infundir ánimo, dar esperanza a los que viven en el desaliento y en  la falta de horizontes. No queremos caer en la idea ingenua de que es fácil salir del túnel oscuro y amargo del alcohol, de la droga, de la ludopatía.., pero es posible. Muchos lo han hecho. Nunca es tarde para decir No a cualquier tipo de sustancia y emprender un rumbo nuevo, más sano y amable. Queremos provocar en los internautas que padezcan la enfermedad de cualquier “adicción”, en sus familiares, amigos y conocidos,  el empuje necesario y el convencimiento de que es real el poder abandonar esta charca contaminada, esta tierra pantanosa, que sabe a sufrimiento, tristeza y destrucción. Hace falta mucha voluntad y mucho apoyo. Gracias Mar, Estrella, Luz… por poner nombre y vida a nuestro intento.

                        “De niña viví en un mundo aparte creado por mí a mi medida, en el que nadie me molestaba”.

 
Nada ha sido en balde
1º Nos gustaría que te presentaras por ti misma, ¿Quién eres?

Mi nombre es... tengo 48 años, dos hijos, dos gatos una perra, peces y una tortuga, ja ja ja…
Desde los 17 he trabajado de peluquera (mi oficio), pero mi vocación frustrada es la escritura, (las artes en general me apasionan).

2º ¿Qué recuerdos tienes de tu infancia? ¿Qué mensajes parentales recibiste?

Aunque era extremadamente tímida e introvertida mis recuerdos son felices. Era conformista, aunque por dentro deseara algo con todas mis fuerzas era incapaz de pedir nada, tenía pocas amigas una o dos…y mis notas sobre todo en mates eran desastrosas, los números no son lo  mío.
Adoraba a mi padre, se inventaba cuentos para mí, y me arropaba todas las noches. Nunca me exigieron demasiado, de ahí mi felicidad, vivía en un mundo aparte creado por mí a mi medida en el que nadie me molestaba.

3º ¿Cómo fue tu adolescencia?

La adolescencia fue el despertar, el salir de mi mundo al mundo real, encontrar tantas cosas malas no me gustó, la rebeldía interior empezó a hacer su aparición, y empecé a rebelarme a mi manera contra el sistema.

4º ¿Qué te llevó a separarte? ¿Qué aprendiste?

Demasiadas cadenas oprimiéndome.  A Los 40 años me quedé embarazada, pero tuve la mala suerte de que mi niña tuviera síndrome de Down. Y tomé la decisión de abortar , a raíz de eso también llegó la separación.
 De ello con los años he aprendido a valorar más lo que tienes, y a madurar más las decisiones importantes.

Acercándose a la esperanza

5º ¿Cómo viviste tu aborto? ¿Qué te llevó a él? ¿Qué relación tienes con el ser que decidiste que se fuera?

Para mí fue muy doloroso, tanto física como sicológicamente. Me tuve que desplazar a una clínica fuera de León, y el dolor que pasé fue horrible porque fue un parto provocado. Estaba casi de 5 meses. Cuando estaba en la cama con todos esos cables que te ponen, en un momento dado empecé a llorar, y en ese mismo instante supe que mi niña había muerto dentro de mí. Como ya he dicho padecía síndrome de Down y no me sentía con fuerzas para llevar una carga así.

Es mi ángel de la guarda, mi niña querida a la que nunca olvidaré y a la que le pido que vele por mis dos hijos. Está siempre en mi corazón. Yo sé que ella me ha perdonado, y que me cuida esté donde esté.

Ambos, entrevistado y entrevistador 

..mañana continúa...
domingo, 26 de enero de 2014

LA ESCRIBANA DEL REINO

Viendo pasar la vida

-      Más motivos de agradecimiento –

Terminé el año dando gracias por tantos motivos como tenía para ello. Quiero continuar haciéndolo, porque siguen sin faltarme motivos:

-      La cercanía y el cariño recibido
-      Las llamadas y mensajes de ánimo
-      Las visitas, siempre alentadoras
-      Los ratos de compañía
-      Las lágrimas derramadas juntos
-      Los remedios medicinales
-      Los bizcochos y bombones recibidos
-      Las aceitunas
-      Las felicitaciones de cumpleaños
-      La ayuda en soluciones prácticas
-      La escucha
-      Los comentarios en el blog
-      Los abrazos
-      La fuerza que empiezo a reconocer en mí
-      La disponibilidad y la paciencia en mi alrededor
-      El silencio acompañado
-      Los ofrecimientos de ayuda
-      La insignia de oro de la Universidad
-      El respeto de mis alumnos
-      Los escritos y las flores
-      Y un sinfín de detalles cotidianos.

Cada uno aportando lo mejor que sabe hacer en estos momentos. Así lo recibo.
La vida quita.
La vida da.


                                                                           M.E.Valbuena
sábado, 25 de enero de 2014

HOY NOS LO TOMAMOS A CHISTE


La abuela le dice a su nieta:
- Yo a tu edad, ya trabajaba!
Y la nieta le contesta:
- Yo, a tu edad, todavía trabajaré…


Y ya que la cosa va de empleo, este blog quiere colaborar anunciando ofertas que la redacción ha considerado interesantes en la situación que padecemos:



viernes, 24 de enero de 2014

CONVERSACIONES CON MI MENTE

¿QUIÉN SOY YO?
                        Yo soy esa niña que no entendía nada. Aún soy la criatura indefensa que se encogía asustada, conteniéndose para no llorar, temiendo hasta la debilidad de su llanto... Aún soy la pequeña que vivía entre las sombras, aterrada, sola y sin amor, enfrentada a un mundo hostil que la odiaba y al que aprendió finalmente a odiar.
                        También soy la adolescente perdida, ahogada en un océano de silencio. Soy esa absurda púber que intentaba escalar las montañas más altas sin saber apenas caminar. Soy la que maldecía a los elementos, acusándoles de impedir la ascensión y a las piedras por hacerle tropezar.
                        Sí… Aún soy esa niña y esa joven que, sin saber caminar ni escalar, gritaba, enfangada en el lodazal de la angustia: “¿por qué?”; “¿por qué las montañas no se aplanan?”; “¿por qué nadie “me deja” escalar ni vivir?”
                        Por fin, tras un largo camino de lágrimas me he convertido en la mujer que sabe que estaba equivocada; que comprende que no se puede ascender una montaña con las piernas cargadas de cadenas. Ahora intento adaptarme a los dictados de la vida, sabiendo que aprendí a volar tras las continuas caídas. Soy la que tiene tantas llagas como cicatrices en el alma; la que intenta levantarse y sonreír tras la última derrota. Soy guerra, soy paz; soy alegría y dolor; noche y luz
                        Ahora mismo casi ya se quien soy a través de las lagunas. Sé que en realidad soy la esencia de las tres: la niña y la joven, tristes y furiosas y la adulta que intenta vivir feliz, encontrando su camino, sonriéndole a la vida y bendiciendo cada minuto de existencia y de amor.
                        Soy finalmente la que no tiene tiempo para gritar, para llorar o para lamentar el pasado. Soy la que mira hacia atrás asombrada, contemplando todos los pasos dados hasta aquí por un camino eterno, lleno de piedras y agujeros. Asombrada y sentada sobre este instante de descanso, lloro agradecida por la vida. Lloro con esa niña y esa joven desvalidas que por fin están llegando a la cima sin necesidad de que se aplane la montaña.

Mª José Calvo Brasa
jueves, 23 de enero de 2014

EL CAMBIO DE LA DELICADEZA




Hay en nosotros una tendencia a fijarnos en los tipos triunfadores, apuestos, arrogantes. Tipos que pisan fuerte y en muchos casos acaban arrasando. Personas que no les importan los medios y las formas para llegar arriba, para alcanzar su cúspide. La sociedad les ofrece pleitesía y los coloca en su frontispicio, como si fueron nuevos dioses del Olimpo. Esto es tan así que acabamos escribiendo la historia desde los vencedores, los imperios. Hoy desde los mercados que imponen sus leyes y reclaman sangre, sangre por supuesto a los de abajo, a los indefensos, a los que ya no pueden apretarse más el cinturón porque se ha quedado sin hebillas. Esta historia está sembrada de cadáveres, guerras, injusticias y despropósitos.

Echo de menos una nueva historia escrita desde abajo. Desde los perdedores. Los feos. Los solidarios. Una historia desde el corazón sin patria, sin banderas, sin primeros ni terceros mundos. Una civilización sin enemigos ni oponentes. Justa. Global. Humana. En la que nos salvamos todos o no se salva ni dios, como canta Víctor Manuel. Sin ejércitos. Con ideologías que no dividan. Sin dogmas. De grandes riquezas interiores. De detalles.

El libro “Delicadeza” de David F. nos invita a una nueva mirada. Mientras la joven viuda va digiriendo su duelo por la muerte inesperada en accidente de su marido y va renaciendo a si misma, se va encontrando con esos dos tipos de personas que quisieran ganar hasta su alma. El triunfador, el jefe, el adinerado, el sobresaliente, que trata de seducirla ofreciéndole mejor posición laboral. Y está el torpe, el feo y desgarbado, el vacilante que ha sido rechazado por todas las chicas con las que ha topado en su vida, que sólo cuenta con pequeños gestos, detalles, dudas, saliéndole del alma, verdaderos, auténticos. La historia es una apuesta por el corazón y sus ternuras, por los gestos sinceros y sus detalles, por lo imprevisto y arriesgado. Nada hay que nos exponga tanto como el amor.

Los grandes cambios personales, sociales, políticos, tan necesarios por otra parte, o vendrán de la delicadeza, la bondad, el espíritu, la ternura solidaria y el silencio, o  serán tormentas de estío. Pasajeros. Como esas golondrinas que están a punto de emigrar.

Valentín Turrado
miércoles, 22 de enero de 2014

SOBRE LA MUERTE DEL YO

morir y nacer 

“La muerte mística es la muerte del yo, y ese yo es el que las personas no quieren soltar. En occidente nos hemos identificado de tal manera con nuestro yo que lo equiparamos a la vida y deseamos perpetuarlo; en eso parece consistir el pecado original: haber creído poder ser «como Dios» con este yo.

Ese yo no es más que el punto de cruce de nuestras fuerzas psíquicas que se nos presenta como independencia. Es una ilusión sin más y se trata simplemente de desprenderse de ella.
El yo no es más que un pequeño disco que flota sobre nuestra consciencia; un órgano de ella, pero se comporta como si fuera el soberano y, por ello, se encuentra en una lucha constante con la profundidad de nuestro ser. La actividad de este yo aparentemente autónomo y el egocentrismo resultante constituye la verdadera enfermedad de nuestro tiempo, sobre todo en occidente; se la denomina «egoneurosis».

Quien no es capaz de desprenderse de su yo, de morir y de mirar la muerte cara a cara, tampoco podrá vivir. Son pocas las personas que emprenden el camino de la muerte del yo –el camino místico—, y menos aún las que van por él hacia el final. Porque antes del morir está el miedo”.



Willigis JÄGER, En busca del sentido de la vida, Narcea, Madrid 1999, p.24
martes, 21 de enero de 2014

RECORDAMOS A JUAN GELMAN, POETA



El 14 de enero en Méjico murió Juan Gelmán, el poeta argentino exiliado por haber sido condenado a muerte por la dictadura argentina. En el año 2007 se le concedió el Premio Cervantes, el más importante en lengua castellana.
Vaya en este poema "oración de un desocupado" el homenaje sencillo de este blog hacia su persona y su legado y vaya también nuestra solidaridad con todos los que sufren la lepra del paro y la falta de horizontes laborales. Que Dios no puede resolver lo que está en nuestras manos.

Padre,
desde los cielos bájate, he olvidado
las oraciones que me enseñó la abuela,
pobrecita, ella reposa ahora,
no tiene que lavar, limpiar, no tiene
que preocuparse andando el día por la ropa,
no tiene que velar la noche, pena y pena,
rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente.

Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces,
que me muero de hambre en esta esquina,
que no sé de qué sirve haber nacido,
que me miro las manos rechazadas,
que no hay trabajo, no hay,
bájate un poco, contempla
esto que soy, este zapato roto,
esta angustia, este estómago vacío,
esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre
cavándome la carne,
este dormir así,
bajo la lluvia, castigado por el frío, perseguido
te digo que no entiendo, Padre, bájate,
tócame el alma, mírame
el corazón,!
yo no robé, no asesiné, fui niño
y en cambio me golpean y golpean,
te digo que no entiendo, Padre, bájate,
si estás, que busco
resignación en mí y no tengo y voy
a agarrarme la rabia y a afilarla
para pegar y voy

a gritar a sangre en cuello
lunes, 20 de enero de 2014

EL GRUPO DE AUTOESTIMA



Estas son las conclusiones que quiero compartir al finalizar el Grupo de autoestima, que condenso en esta frase:

“Solo tengo palabras de gratitud hacia el Teléfono de la Esperanza”

Legué al Teléfono  porque alguien desconocido me dijo: ¿y por qué no haces los cursos del teléfono de la esperanza?  ¡Son buenísimos!

Y yo que había oído eso de que nada es por casualidad, envié un e- mail. La respuesta fue inmediata, y en ella me invitaban a hacer una visita y apuntarme.  Me dije sí, yo quiero conocerles. El resto fue muy sencillo: me dieron “un abrazo de oso” y me quedé.

¿Por dónde empiezo?

Por donde quieras, hay muchas opciones, pero solemos comenzar por autoestima.

No pregunté cómo funcionaba, cuántos éramos…. Y desde el primer momento fue sorprendente… Y yo que llevaba no sé cuántas sesiones de terapia y pensaba que había dado pasos…

Me dijo el Coordinador en la primera reunión: ”una terapia grupal siempre es más potente, ya lo verás”

Y ya creo que lo vi: la sinceridad, el respeto, la escucha de todos mis compañeros.  Cómo poco a poco cada uno iba aportando experiencias de vida, momentos de tristeza, momentos de alegría… Cómo nos íbamos descubriendo a nosotros mismos día a día, cómo íbamos evolucionando a medida que trabajábamos con nuestro interior.

Paz, tranquilidad, comprensión, ganas de ayudar a los demás, … han sido valores que fuimos adquiriendo y compartiendo.

Un auténtico placer, que recomiendo efusivamente a cuántos leáis esto y a cuántos me quieran escuchar a partir de ahora.

Solo tengo palabras de gratitud hacia mis compañeros, a Valentín y a todos los que con vuestro esfuerzo hacéis esa preciosa y preciada labor que es el Teléfono de la Esperanza.

Gracias siempre


Carmen P.