Yo no he nacido para un rincón: mi patria es el mundo.
Séneca
domingo, 8 de diciembre de 2013

LA ESCRIBANA DEL REINO

"Nostalgia", fotografía de Jesús Aguado


-      Tardes tristes de domingo –

         Así por alto podría decir que la tarde del domingo es uno de los peores momentos de la semana para muchos de nosotros. Tal vez por la proximidad del lunes o por el final del descanso semanal o por el regreso (muchas veces físico) a nuestro lugar cotidiano.

         Lo cierto es que sentimos una especie de desasosiego en forma de nostalgia, ansiedad, tristeza o incomodidad. Y, a veces, hasta nos regodeamos realizando actividades que profundizan más en el desasosiego.

         Me pregunto qué nos lleva a dicho sentimiento. Y no encuentro respuesta.

         He pensado que puede ser porque no nos gusta nuestro trabajo y sólo de pensar en retomarlo el lunes nos chafa la tarde del domingo. O porque no nos gusta dónde vivimos y tenemos que volver allí. O porque preferiríamos una vida sin horarios ni deberes y los lunes nos recuerdan que eso no es posible. O porque no sabemos ocupar creativamente nuestro tiempo libre. O ¡qué sé yo!

         Como no he encontrado respuesta, he decidido que, en lugar de buscarla, viviré esa tarde como lo que es: unas horas para hacer cosas distintas a las del resto de la semana. Única e irrepetible. En palabras de Og Mandino, “como si fuera mi última tarde”.

         Viviré sin compararla con la del sábado o la del lunes. Viviré su presente y su ahora. Aunque siga siendo triste.


                                                                  M.E.Valbuena

Tenemos 7 comentarios , introduce el tuyo:

  1. Aunque siga siendo triste?

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  2. A mí me pasa parecido. Los domingos por la tarde no sé qué hacer. Cuando me decido a hacer algo se me ha pasado la tarde. ¿Es porque madrugo menos y estoy más perezoso?

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  3. Me gusta ese final: "viviré el presente y su tristeza".

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  4. O depende de las circunstancias que tenemos y lo que nos generan?
    Yo trabajo domingos y fiestas de guardar, no tengo ese problema.
    La cuestión apunta más, a vivir lo que se vive en el presente, como ya dices.

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  5. Comparto lo de vivir el momento, aunque sea triste.
    Elena.

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  6. A veces Pepi vive esta tristeza también los domingos por la tarde, y un día se puso a pensar el por qué, y ha llegado a la conclusión que es cuando esta sola y no tiene con quien compartir un rato la tarde del domingo con alguien.

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