Lo que nos anula en el vivir diario es la rutina, lo que nos hace vivir con sentido son los proyectos y la creatividad.
Pedro Ortega Ruiz
jueves, 31 de enero de 2013

LA RACIONALIZACIÓN



LOS MECANISMOS DE DEFENSA: La racionalización

Los mecanismos de defensa son las estrategias psicológicas inconscientes e involuntarias que los seres humanos utilizamos como respuesta a un acontecimiento interno o externo intenso, estresante, que produce angustia. La persona se siente amenazada y reacciona para tratar de mantener el equilibrio. Con ello se trata de minimizar las consecuencias dolorosas de ese hecho. El propósito de los mecanismos de defensa del yo es proteger a la persona de la ansiedad o de sanciones sociales y/o para proporcionar un refugio frente a una situación a la que uno no puede hacer frente por el momento.

En general todos los mecanismos de defensa, que utilizamos desde la infancia, nos hablan de problemas ocultos, problemas sin resolver que merecen nuestra atención y consideración.

Los mecanismos de defensa alivian la ansiedad pero lo hacen negando o distorsionando la realidad. No la afrontan cara a cara. Le dan la espalda.

¿Cómo reacciono ante un acontecimiento estresante que me provoca angustia?.


7º.- La racionalización. “Como las peras están verdes decimos que nos gustan”

A través de esta defensa inconsciente ,involuntaria y frecuente las personas utilizan una buen razón – no real – para justificar la propia conducta y transformar en aceptable algo que por si mismo no lo es y evitar la censura social. El objetivo es reducir o minorar la ansiedad y el malestar que el acontecimiento le ha producido.

Se inventan excusas racionales, se buscan explicaciones para encubrir y tapar las verdaderas motivaciones y causas.

¿Cómo aceptar un rechazo afectivo desde esta perspectiva?. Decimos que esa persona no era conveniente para mi, que no era tan interesante como a primera vista parecía, que tenía una parte oculta, que a la larga eso noiba a funcionar..

¿Cómo aceptar un estudiante un suspenso desde esta perspectiva?. Es que era mucha materia, es que no tuve tiempo y además me puse malo, es que hasta a fulanito que es el mejor de la clase le salió mal, es que..

Las justificaciones que se buscan – en las que el propio individuo cree, aunque no sean verdaderas- tienen que tener un cierto peso, ser consistentes, coherentes, lógicas y merecer de una cierta aceptación social o al menos interna para el individuo. De esta forma nos sentimos tranquilos, seguros, excusados y reducimos de forma importante nuestra ansiedad, nuestra culpa, el sentimiento de inferioridad y cualquier otro malestar interno, incluido un cierto rechazo social.

Este mecanismo está unido al de la negación.

La racionalización se opone al razonamiento porque este último es un proceso lógico que parte de una premisa verdadera, mientras que la racionalización usa argumentos construidos según las reglas de la lógica formal, pero que fallan por no partir de premisas concretas, reales.

Algunos ejemplos:

• Una persona pone el despertador para realizar cualquier actividad y cuando éste suena lo apaga lo apaga diciéndose: “la verdad es que no es tan importante”, “ seguro que me da tiempo a hacerlo luego en menos tiempo del que creía”...

• Una persona tiene una cita y al no acudir la otra persona se dice a sí mismo frases como: “quizás se le haya olvidado”, “tal vez le haya surgido algún imprevisto”, etc.

• Un neurótico obsesivo, o compulsivo, puede racionalizar sus "rituales" de higienización previa a las comidas, explayándose sobre las normas médicas de higiene.

• Este es el mecanismo que utilizan ciertas personas para justificar el abandono de sus obligaciones de trabajo o de familia aduciendo razones culturales o artísticas, etc..

Amigo bloguero, te animamos a que escribas en “comentarios” alguna justificación o excusa fundada de razonamiento conocidos por ti.


La redacción del blog

miércoles, 30 de enero de 2013

VANESA, PSICÓLOGA Y COORDINADORA DEL TE LEON (Y II)



"Me gusta tanto mi trabajo que, incluso, siento que es insultarlo llamarlo trabajo. Estoy enamorada de la psicología, del ser humano."


9º.- Sobre todo te has formado en las corrientes cognitivo-conductuales, aquellas que ponen el acento en nuestra cabeza y en nuestra forma de pensar. Más tarde te has ido formando en Gestalt, en todo el tema emocional, corporal, en la hipnosis, sistémica, terapia breve,... ¿En cuál de estas corrientes te sientes más cómoda?. ¿Qué hace avanzar más en la terapia?.

Pienso que en el eclecticismo, en la mezcla de corrientes, estaría una de las claves para mejorar las terapias. Me siento muy cómoda mezclándolas.

Muchas cosas hacen avanzar en terapia: la motivación de la persona, su tenacidad y constancia, la confianza en el terapeuta, …

10º.- Desde hace tiempo el Coaching te buscaba, has confesado en alguna ocasión, como que te estaba esperando. ¿Qué es el coaching ,qué te aporta a ti y qué a tus pacientes?.

El Coaching es una forma de hacer brotar la sabiduría que hay en cada uno de nosotros. Y, efectivamente me buscaba, es de esas cosas que sólo oír hablar de ellas ya sentía que iba conmigo.

Me aporta un respiro frente a la complejidad de la terapia, me aporta libertad, atrevimiento, ganas y siento que a ellos les aporta algo similar. Es muy positivo y divertido, y en pocas sesiones se consiguen avances sorprendentes, lo he visto en mi propio proceso personal y en ellos cuando terminan su proceso, su potencial se ha desarrollado y aumentado en un porcentaje notable.

11º.- El Coaching trabaja con preguntas poderosas. ¿Qué tres preguntas consideras de sumo valor en el trabajo con un cliente?

Dentro de las que más me gustan están:

- Imagina que eres un maestro zen ¿qué te dirías cada mañana para motivarte?

- Cuando tengas 95 años de edad ¿qué querrás poder decir de tú vida?

- Identifica tu principal sueño ¿qué ocurrirá si la haces, y qué ocurrirá si no la haces?


12º.- ¿Te gusta tu trabajo?. ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?.

Me gusta tanto que, incluso, siento que es insultarlo llamarlo trabajo, por las connotaciones tan negativas que tiene en esta sociedad esa palabra.

Estoy enamorada de la psicología, del ser humano.

Lo que más me gusta es el final o cuando se empieza a vislumbrar el final. Me siento privilegiada por poder ver la bondad de la gente, lo mejor que hay en ellos, incluso cuando ellos no lo ven. Y más privilegiada aun cuando me permiten guiarlos para ver esa parte tan maravillosa de ellos hasta que la acaben descubriendo. Cuando llegan a conocerse es increíble, su cara cambia, se vuelven más atractivos, más guapos, más vivos,….invencibles, se vuelven invencibles. Eso me hace sentir terriblemente orgullosa de ellos, y me hace llorar… de alegría, de agradecimiento, me hace ver la grandeza del ser humano, que siempre triunfa.


13º.- ¿Qué te llevó al Teléfono de la Esperanza y qué te ha aportado?.
No recuerdo donde oí hablar por primera vez del Teléfono, pero a los 18 quise hacer voluntariado y cuando pregunté por él me dijeron que no lo había en León. Años después supe que se estaba comenzando por medio de la actual psicóloga del Teléfono, Esther. Ella me hablo tan bien, de todo lo que estaba descubriendo de si misma en los talleres y cursos, de la calidad de la formación, del ambiente cercano y de aceptación, que comencé los cursos.

El Teléfono para mi ha supuesto uno de los medios más importantes en mi vida para conocerme, para descubrirme, para quitar sombras y abrir luces. Y hoy en día como coordinadora, para mi significa orgullo de pertenecer a algo que busca permitir descubrir toda la belleza que hay en cada uno de nosotros, descubrir la belleza que hay en el ser humano.


14º.- Eres coordinadora de grupos de autoayuda en el Teléfono de la esperanza. ¿Qué descubres en estos grupos?. ¿Qué tiene más fuerza el trabajo terapeútico personalizado o la labor que se realiza a nivel grupal?.

Lo principal que descubro en los grupos son personas con muchas ganas de ser mejores, de superarse, de ir ganándole terreno al inconsciente, con ganas de tomar conciencia de lo mejor que hay en ellos mismos. Personas que se ayudan entre si casi sin darse cuenta, que contando lo suyo aportan a los demás.

Tanto la terapia individual, como la grupal pueden tener mucha fuerza. Pienso que la clave estaría en derivar a cada persona a lo que necesite ella particularmente y según el momento en el que se encuentre.

15º.- ¿A dónde te gustaría llegar?. ¿Qué anhelas conseguir a nivel personal y profesional?



Me gustaría llegar a donde tenga que llegar, a donde el camino me lleve, a lo más alto que pueda llegar, porque eso significara que he luchado, que he compartido, que he soñado y despertado para hacerlo realidad.

Me gustaría crear una red asistencial que cubra las necesidades psicológicas que la seguridad social no cubre, en la que se haga terapia sobre todo, pero también podamos hacer sesiones clínicas de casos complicados, investigación para una terapia más breve, formación y supervisión de psicólogas y psicólogos noveles, impartir escuelas de padres para mejorar generaciones venideras, ….. Veremos con el paso de los años lo que se consigue. De momento amplio la consulta: en un mes aproximadamente me trasladaré a otra más grande, en Suero de Quiñones.


16º.- Algunas preguntas de respuesta rápida y breve:

- Un libro para la cabecera de la cama: ahora mismo, “La Delicadeza” de David Foenkinos.

- Una película para disfrutar en compañía: una comedia, un clásico, en la que haya risas y emociones: “El apartamento” de Billy Wilder o “¡Que bello es vivir!” de Frank Capra o “Tomates verdes fritos”…..

- Una canción para bailar y emocionarse: cualquiera de Nina Simone

- Una piedra en el zapato pendiente de quitar: hay tantas….. jajaja

- ¿Qué nombre tiene Dios para ti? Universo, Naturaleza, la Vida. La conjunción de elementos que nos hacen estar aquí.

- Mi epitafio: Querer es poder.

Nos despedimos agradeciendo a Vanesa su colaboración y disponibilidad. 


martes, 29 de enero de 2013

VANESA, PSICÓLOGA Y COORDINADORA DEL TE LEON (I)


Entrevista a Vanesa Casado, psicóloga y coordinadora en el Teléfono de la Esperanza de León. Primera parte:

"Los 5 años en la facultad de psicología apenas me sirvieron para tener una base"


1º.- ¿Quién es Vanesa?.¿Quién está detrás de lo que aparece a primera vista?

Siento que soy una persona, sin más, que se está conociendo, a la que le queda mucho por descubrir y cuya esencia es fuerte, decidida, valiente, atrevida, y tiene algunas limitaciones que a veces le hacen tropezar y caerse pero como la esencia es fuerte, sigue levantándose y caminando, hasta dónde tenga que ir, hasta dónde la vida me lleve.


2º.- ¿Qué huellas tienes de tus padres?. ¿Qué llevas en el bolsillo de tu corazón de cada uno?

Me siento una combinación de ellos dos y lo que se va creando a partir de esa mezcla.

Lo que llevo de cada uno es: mi padre el coraje, la valentía, y de mi madre la bondad y la sabiduría.


3º.- Desde los 11 años te gusta escribir. ¿qué te ha aportado ? ¿qué te aporta?


Me ha servido para clarificar y me puede servir para transmitir lo que llevo dentro, mi visión del mundo.


4º.- ¿Cuándo te decidiste a estudiar psicología? ¿Qué te empujo a ello?. ¿Qué esperabas y que te encontraste?.

Creo que siempre supe que quería dedicarme a la psicología, quería entender que era eso del alma, dónde estaba, qué la formaba, cómo crecía y evolucionaba, cómo sentía, porque nos comportábamos como lo hacíamos.

Durante la carrera encontré experiencias, un primer contacto con la profesión, pero desde lo que hoy se, siento los 5 años de facultad apenas me sirvieron para tener una base. Considero que los planes de estudios en una profesión tan delicada como ésta -por el hecho de tratar con gente que sufre- deberían replantearse. Empezando por la necesidad de seguir terapia personal nosotros, ya que, además de que podemos volcar conflictos nuestros que influyan en el resultado del tratamiento, un alto porcentaje de los estudiantes de psicología lo estudian como una forma socialmente más aceptada de solucionar sus problemas que yendo al psicólogo, con lo cual es vital tratar al médico antes de que el se ponga a curar a los demás.

Me decepciona que la carrera sea una simple base y que si realmente se quiere aprender tengamos que pagarnos un máster, especialización, etc, que no sea obligatoria pasar por una terapia personal para ejercer y que la orientación de la gran mayoría de las facultades sea, fundamentalmente, cognitivo-conductual. Cuando, desde mi punto de vista, hay muchas otras corrientes – Gestalt, Sistémica, Humanista, ….- que alcanzan partes del ser humano a las que lo cognitivo-conductual no llega.


5º.- Hiciste el Eramus en Padova, Italia. ¿Qué descubriste en ese año?


Fue uno de los mejores años de mi vida: me sirvió sobre todo como experiencia personal para abrir la mente, conocer a mucha gente, aprender la historia de otros países contada por su gente (Italia, Alemania, Albania, Croacia, Camerún,…), la sensación de entenderme mejor con alguien que habla un idioma diferente que alguien de la misma lengua, la generosidad, la ayuda entre nosotros, …. para ver Italia desde una perspectiva más realista. También me sirvió para ver el funcionamiento de una facultad extranjera y el tipo de psicología que enseñaban.


6º.- Las prácticas de psicología las hiciste en el Hospital de Salamanca y el primer paciente con el que se encontraste se echó a llorar y te pillo desprevenida y con un montón de ideas en la cabeza... ¿Cómo te sentiste?. ¿De qué te diste cuenta en ese instante?.¿A qué te invitó?


Me sentí impotente, sobrecogida. Me di cuenta que el la facultad no había aprendido apenas nada de lo realmente importante y, me ha servido para, con los años y las personas a las que he visto, ir cogiendo experiencias que me gustaría transmitir a psicólogos noveles: escucha el sentimiento, conócete antes de ponerte a conocer a las personas a las que tienes que tratar, nunca digas a las personas que vienen a consulta lo que tienen que hacer, guíales para que encuentren su respuesta, no hay bien ni mal, ambas son subjetivas,….


7º.- Profesionalmente te decidiste a trabajar como terapeuta en tu propia clínica. ¿Qué pasó por ti el primer día que te encontraste con un paciente, estando sola en tu despacho?.

Recuerdo a la primera persona a la que vi: me temblaban las piernas, no tenia ni idea de que hacer, la sesión de evaluación duro cerca de 3 horas, pregunte y pregunte para hacerme una idea lo más global posible: escuchaba y apuntaba. No puedo decir que ese caso fuese un éxito rotundo, pero sí que al terminar el tratamiento sentí que ambas habíamos aprendido.

Con los años, cada vez tengo más claro que la terapia más útil, para mi es hacer terapia, aprendo de mi por medio de ellos.


8º.- ¿Qué estás descubriendo en tu trabajo clínico?. ¿Hay tanto dolor?

He descubierto que podemos hacerlo mejor desde la psicología, podemos investigar más, alcanzar una terapia más breve y especifica, más personalizada, que reduzca el sufrimiento. Hemos construido catedrales y operado a personas cambiándoles el rostro: podemos mejorar las terapias, y mucho. Creo que todo en este planeta existe por una razón, todo tiene un propósito, no hay trastornados, locos, no hay accidentes…. Sólo hay malentendidos y misterios de la ciencia de la mente que aún no hemos comprendido.

A veces, me da la sensación que el dolor, el sufrimiento, no tiene fin o limites que tenemos más porcentaje de sufrimiento, que de paz, y esto hay que solucionarlo.

lunes, 28 de enero de 2013

CURSO DE AUTONOMÍA AFECTIVA: ...!!Y SIGO APRENDIDENDO¡¡

CURSO DE AUTONOMIA AFECTIVA

Y ME LO QUERIA PERDER..................

Después del comienzo del curso en el último fin de semana de octubre, he asistido al seguimiento del mismo en el último trimestre del 2012.

No sabía cómo exponer las impresiones de este curso, porque no ha sido "ORO" todo lo que reluce, pero si es cierto, que para mí ,siempre existe un aprendizaje.

En cuanto al temario definitivamente me ha decepcionado, no ha sido lo que yo me esperaba; unos me han sido impartidos en otros cursos, y otros tienen más un enfoque sobre "la dependencia afectiva en parejas", por tal motivo he decidido llamarle: "EL TEMARIO DE LA DECEPCION", el único que me ha resultado interesante para seguir avanzando en mi autonomía afectiva es el de "Los Limites"; incluso en la sesión he descubierto que SI ponía límites, pero algunos con ambivalencia, no me he tenido en cuenta así que sin querer he invadido el terreno de los demás, y de esta forma ni respeto, ni soy respetada. ¡MENOS MAL QUE POR LO MENOS YA HE DESCUBIERTO POR DONDE ME HACE DAÑO EL ZAPATO!.

En cuanto al grupo: "GENIAL", estuvo compuesto por ocho personas, y la asistencia ha sido mayoritaria. Me ha resultado muy enriquecedor por su heterogeneidad: en edad, sexo, estado civil, formas de ser, de pensar, vivencias de cada persona, que en algunos momentos compartimos situaciones tristes y dolorosas, pero siempre permaneciendo: el respeto, la escucha, aceptación, entendimiento, comprensión.... y no faltaron también nuestros ratos de alegría y con sentido de humor; como el día, que era el cumpleaños de uno del grupo, y nos llevó bombones, para compartirlo con nosotros.

Me produjo gran satisfacción que miembros del grupo quieran "DESAPRENDER LO APRENDIDO", aunque saben que el trabajo es lento, con piedras en el camino, para toda la vida, pero a la larga muy beneficioso.

Se creó tan buena conexión, entre coordinadora y asistentes al curso, que me llegó a dar la impresión que éramos un grupo de personas que nos habíamos conocido en un viaje, y nos reuníamos una vez por semana en una cafetería, para contarnos nuestras vivencias, lo que pensábamos ante situaciones etc. Detallo alguna a continuación:

- Ante los problemas, debemos poner, nuestros propios recursos.

- Al poner límites, hay que aceptar la respuesta que pueda existir de la otra persona.

- Cuando uno necesita ayuda, debe pedirla.

- La falta de un desarrollo afectivo equilibrado en la infancia, a la persona, la puede hacer: insegura, miedosa, inestable, problemas de sociabilidad etc.

- No hay peor situación de soledad en la vida, cuando estás acompañado y te encuentras solo.

- Organiza tu casa, y deja que los demás organicen la suya.

- Muchas veces en la vida las cosas tienen que ponerse muy mal para llegar a ser uno mismo.

- Para quitar las ideas irracionales, un miembro del grupo puso letreros en distintos sitios de su casa con las palabras: "PARA", "QUIETO","NO PASA NADA".............

- Es importante decírselo a las personas cuando te hacen daño.

etc. etc. etc.......

A continuación menciono de una manera especial a Maite (coordinadora del grupo): Desde un primer momento me pareció una persona cariñosa, cercana, alegre, positiva, que siempre nos hizo hincapié en que había que disfrutar de todo lo bueno que la vida nos da, y vivir "el aquí y el ahora". Pues bien, a la 7ª sesión se nos presentó con un brazo en cabestrillo, y nos relato con total serenidad lo que la había pasado; a mí me empezó a entrar unos escalofríos pensando: en el dolor físico, la tortura psíquica, la rabia, impotencia, la falta de respeto, de escucha, de solidaridad..por lo vivido y además solo hacía tres días que la había pasado, que me dije ¡vaya equilibrio, autenticidad y entereza que tiene esta mujer!; "QUEDE ALUCINADA", además se le brindó a que no se hiciera la sesión, y nos hablara de lo que quisiera, y le pareció mejor seguir con el curso, y la coordinó como si nada la hubiera pasado.. ¡VAYA ENSEÑANZA QUE RECIBI".

Y en cuanto a su didáctica: Me ha gustado sobre todo las relajaciones, y las frases que nos iba diciendo a lo largo de las sesiones, las considero muy favorables para nuestras relaciones en la vida diaria. Las detallo a continuación:

- En la vida no sé cuál es la clave del éxito, pero la del fracaso es querer agradar a todo el mundo.

- Perdemos muchas oportunidades de estar callados.

- Tenemos que aprender a escuchar más que hablar.

-Tenemos que reconocer lo negativo nuestro, pero también valorarnos.

- Hasta el día de mi muerte, voy a estar acompañado conmigo mismo.

- Ser consecuente con uno mismo da mucha tranquilidad, etc.etc.

Os diré que tengo para escribir un gran libro, pero ya voy a dar por concluida la exposición de mis vivencias en el curso.

Y desde aquí, envío nuevamente un efusivo y cariñoso abrazo a Maite y compañeros, por todas las valoraciones, y muestras de cariño que me demostrasteis a lo largo del curso, y el día del sprint final, acompañada de la exquisita cena, que por tal motivo, marché emocionada.

Mª Ángeles, una participante del curso.

domingo, 27 de enero de 2013

LUGARES COMUNES


A estas alturas de mi vida he llegado a la conclusión de que lo que me ata a determinadas personas son los lugares comunes compartidos: estudios, trabajo, voluntariado, vacaciones, aficiones... Por la misma razón, lo que me va separando de otras es la pérdida de esos lugares comunes, esa no coincidencia, cada vez más densa, en ellos.

Esta idea me viene dando vueltas en la cabeza desde la primera vez que viera la película de Aristarain “Lugares comunes”, la cual –además de hacerme llorar a lo grande- me abrió los ojos y la mente a nuevos cuestionamientos y planteamientos. Entre ellos éste.

Una cosa son los lazos familiares, de amistad o de vecindad y otra, muy distinta, los creados en proyectos comunes, cuando los individuos nos sentimos un todo y una parte indisoluble de aquello que compartimos y que nos va uniendo cada vez más.

La historia de permanencia de los protagonistas es la historia de compartir el mismo sueño, de realizar los mismos proyectos, de beber de las mismas fuentes. Esa vida en común que casi todos hemos soñado alguna vez y que muchos no han podido hacer realidad.

He visto la película varias veces y siempre acabo sacando la misma conclusión: nos unen los lugares comunes.

Por eso sé que cuando dejamos de encontrarnos en ellos, cuando apuntamos en direcciones distintas, cuando perdemos el interés que antes sí sentíamos... comienza el principio del fin. Irremediablemente.

Cuando en una relación empiezan a escasear los lugares comunes, en detrimento de los espacios diáfanos y vacíos, mejor prepararnos para decir adiós que tirar de algo que no tiene sentido.

La escribana del Reino
M.E.Valbuena

sábado, 26 de enero de 2013

RIQUEZA INTERIOR





Plata en los cabellos.

Piedras en los riñones.

Azúcar en la sangre

Plomo en los pies.

Hierro en las articulaciones.

Y una fuente inagotable de Gas Natural en el vientre.


¡¡¡Nunca pensé que a partir de los 50

pudiera llegar a tener tanta riqueza interior!!!

MAFALDA
viernes, 25 de enero de 2013

PARADOJA DE NUESTRO TIEMPO


La paradoja de nuestro tiempo es que tenemos edificios mas altos y temperamentos mas reducidos, carreteras mas anchas y puntos de vista mas estrechos. Gastamos mas pero tenemos menos, compramos mas pero disfrutamos menos. Tenemos casas mas grandes y familias mas chicas, mayores comodidades y menos tiempo. Tenemos mas grados académicos pero menos sentido común, mayor conocimiento pero menor capacidad de juicio, mas expertos pero mas problemas, mejor medicina pero menor bienestar.


Bebemos demasiado, fumamos demasiado, despilfarramos demasiado, reimos muy poco, manejamos muy rápido, nos enojamos demasiado, nos desvelamos demasiado, amanecemos cansados, leemos muy poco, vemos demasiado televisión y oramos muy rara vez.

Hemos multiplicado nuestras posesiones pero reducido nuestros valores. Hablamos demasiado, amamos demasiado poco y odiamos muy frecuentemente.

Hemos aprendido a ganarnos la vida, pero no a vivir. Añadimos años a nuestras vidas, no vida a nuestros años. Hemos logrado ir y volver de la luna, pero se nos dificulta cruzar la calle para conocer a un nuevo vecino. Conquistamos el espacio exterior, pero no el interior. Hemos hecho grandes cosas, pero no por ello mejores.

Hemos limpiado el aire, pero contaminamos nuestra alma. Conquistamos el átomo, pero no nuestros prejuicios. Escribimos mas pero aprendemos menos. Planeamos mas pero logramos menos. Hemos aprendido a apresurarnos, pero no a esperar. Producimos computadoras que pueden procesar mayor informacion y difundirla, pero nos comunicamos cada vez menos y menos.

Estos son tiempos de comidas rápidas y digestión lenta, de hombres de gran talla y cortedad de carácter, de enormes ganancias económicas y relaciones humanas superficiales. Hoy en día hay dos ingresos pero mas divorcios, casas mas lujosas pero hogares rotos. Son tiempos de viajes rápidos, pañales desechables, moral descartable, acostones de una noche, cuerpos obesos, y píldoras que hacen todo, desde alegrar y apaciguar, hasta matar. Son tiempos en que hay mucho en el escaparate y muy poco en la bodega. Tiempos en que la tecnología puede hacerte llegar esta Carta, y en que TU puedes elegir compartir estas reflexiones o simplemente borrarlas.

Acuérdate de pasar algún tiempo con tus seres queridos porque ellos no estarán aqui siempre.

Acuérdate de ser amable con quien ahora te admira, porque esa personita crecerá muy pronto y se alejará de ti.

Acuérdate de abrazar a quien tienes cerca porque ese es el único tesoro que puedes Dar con el corazón, sin que te cueste ni un centavo.

Acuérdate de decir te amo a TU pareja y a tus seres queridos, pero sobre todo dilo sinceramente. Un beso y un abrazo pueden reparar una herida cuando se Dan con toda el alma.

Acuérdate de tomarte de la mano con TU ser querido y atesorar ese momento, porque un día esa persona ya no estará contigo.

Date tiempo para amar y para conversar, y comparte tus mas preciadas ideas.

Y siempre recuerda:

La vida no se mide por el número de veces que tomamos aliento, sino por los extraordinarios momentos que nos lo quitan.

George Carlin.
jueves, 24 de enero de 2013

EL AISLAMIENTO

LOS MECANISMOS DE DEFENSA: El aislamiento

Los mecanismos de defensa son las estrategias psicológicas inconscientes e involuntarias que los seres humanos utilizamos como respuesta a un acontecimiento interno o externo intenso, estresante, que produce angustia. La persona se siente amenazada y reacciona para tratar de mantener el equilibrio. Con ello se trata de minimizar las consecuencias dolorosas de ese hecho. El propósito de los mecanismos de defensa del yo es proteger a la persona de la ansiedad o de sanciones sociales y/o para proporcionar un refugio frente a una situación a la que uno no puede hacer frente por el momento.

En general todos los mecanismos de defensa, que utilizamos desde la infancia, nos hablan de problemas ocultos, problemas sin resolver que merecen nuestra atención y consideración.

Los mecanismos de defensa alivian la ansiedad pero lo hacen negando o distorsionando la realidad. No la afrontan cara a cara. Le dan la espalda.

¿Cómo reacciono ante un acontecimiento estresante que me provoca angustia?.

6º.- El aislamiento.

Es un mecanismo que permite a las personas aislar los pensamientos o los acontecimientos que le resultan amenazantes de los sentimientos que originariamente irían asociados a los mismos. Se va buscando evitar sufrir el malestar que dichos hechos o pensares le ocasionan, pero provocando interiormente romper o separar los elementos cognitivos de los emocionales o afectivos.

A través de esta defensa se aparta de uno, se aleja, el componente emocional y afectivo que produjo en la persona el hecho normalmente traumático, como si no hubiera dejado huella alguna, pero al mismo tiempo se refuerzan los elementos cognitivos, como pueden ser los detalles más nimios de lo que ocurrió.

Es una forma de analizar las cosas desde la cabeza, no dejando espacio alguno al corazón o las sensaciones corporales que se reprimen y se logran obviar. Un hecho penoso puede ser considerado desde un punto de vista puramente intelectual, sin dar cabida a la emoción, lo que puede causar sorpresa, e incluso admiración social, por la “entereza” de la persona,- ¡qué bien mantiene el tipo!, se dice- a pesar de estar negando una parte importante de lo ocurrido: lo sentido.

El aislamiento está presente especialmente en la neurosis obsesiva.

Unos ejemplos para explicar esta forma de reaccionar inconsciente e involuntaria:

• Persona joven que asiste al funeral de su esposa sin expresar ningún tipo de emoción, pero relatando minuciosamente todos los detalles del accidente sufrido.

• Persona que narra los acontecimientos traumáticos de su infancia como si no fuera con él o lo estuviera haciendo el hombre del tiempo.

• Hombre que va buscando mantener relaciones sexuales desprovistas de cualquier tipo de afecto.

• Las personas que buscan excusas para estar lo menos posible en casa para no tener que afrontar los problemas familiares que le provocan malestar y sufrimiento.


Amigo bloguero, te animamos a que escribas en “comentarios” alguna historia o acontecimiento de aislamiento conocidos por ti.

La redacción del blog

miércoles, 23 de enero de 2013

¿QUIERES ESCRIBIR ALGO EN LA NIEVE?


Hoy este blog quiere compartir y deleitarse junto a todos nuestros internautas con la primera gran nevada del año.

Hemos salido al encuentro de la nieve y compartimos con todos lo que hemos visto.

Nos hemos emocionado con tanta belleza y esplendor.

Nuestros redactores se prepararon de fiesta y de color para tan grande acontecimiento de la naturaleza.

En una de las mesas de cemento, por sorpresa, encontraron escrito el nombre del Teléfono de la esperanza de León. Después de muchas cavilaciones y conjeturas descubrieron que una persona que actualmente estaba asistiendo a los grupos de autoayuda había dejado escrito en dicha mesa el recuerdo de su paso, en agradecimiento a los servicios recibidos desde la generosidad.

El mensaje en la nieve queremos que lo escriba hoy cada uno en "comentarios".
martes, 22 de enero de 2013

LLEGAMOS A LA ISLA SOÑADA: NOSOTROS MISMOS

Grupo de Desarrollo Personal de Autoestima 

Érase una vez un grupo de mujeres de variopintas edades y costumbres que se reunían en una fría y coqueta ciudad del noroeste de España. Durante dos meses esperaron emocionadas e impacientes las mañanas de los martes para relajarse, ser ellas mismas y comenzar el viaje. Juntas compartieron experiencias, se escucharon respetuosamente y aprendieron a comprenderse sin juzgar.

¿Cómo lo consiguieron?

A lo largo de su vida, cada mujer remó en su propio barco, no sin dificultades, obstáculos, tormentas y tempestades. Durante el camino que iniciaron juntas en octubre, capitaneadas por la paciente Mercedes, aunaron esfuerzos y comenzaron a remar juntas, y aunque seguían las dificultades, éstas se hacían menos pesadas porque el apoyo mutuo impedía que las mujeres perdieran su rumbo. Y así, dos meses después llegaron a su isla soñada. Aunque cada una creía perseguir un tesoro distinto, en realidad la isla aguardaba el mismo tesoro, que es quererse a sí mismas. Al abrir el cofre descubrieron la importancia de valorarse, respetarse, comprenderse y de ser compasivas consigo mismas. Dejaron atrás las culpas que tiraban de ellas como si se tratase de un ancla llamado Pasado. Aprendieron a liberarse de las necesidades corrosivas como la adición a la aprobación, al amor, al perfeccionismo y a la justicia.

El retorno del viaje supuso una transformación para aquellas mujeres, que volvieron cargadas de seguridad, confianza, respeto, generosidad, sabiendo escuchar a los demás y orgullosas de sí mismas. Se llevaron además el regalo de la vida, el nacimiento de DOS tiernos bebés. Fueron conscientes de que durante unos meses formaron parte de algo más grande, algo que con simples palabras no se podría agradecer; un grupo que permanecerá unido aunque cada una de las mujeres siga rumbos diferentes habiendo tomado ya el timón en sus vidas.

"Aquel viaje que no ha dejado huella en tu corazón jamás fue un viaje", autor desconocido.

Tatiana y Verónica 

Para que este testimonio tan bonito cale un poco más, lanzamos a nuesttro visitantes algunas preguntas:
¿Cómo está tu autoestima?
¿Te sientes querido por ti mismo?
¿En ese viaje que es la vida, has llegado a la isla que eres tu mismo?
¿Merece la pena el esfuerzo por conocerte?
¿Qué te impide ser fuerte en las adversidades?
¿Te derrumbas fácilmente? 
¿Qué preguntas te haces tu?
lunes, 21 de enero de 2013

VIVIR SANAMENTE EL PASADO





Dos historias de la vida cotidiana: Felipe está en tratamiento psiquiátrico por una depresión. Su discurso siempre es el mismo: recuerda con tristeza los años de infancia y juventud y los malos tratos que recibió de su padre alcohólico. Insiste: “tengo la imagen de mi padre golpeándome con el cinto, que no me deja un instante”. Aunque ha conseguido una buena posición económica y social y tiene una familia con tres hijos maravillosos y se siente querido y valorado por su mujer, su pasado enturbia su presente. No puede ser feliz.

En el otro extremo se encuentra Antonia: siempre preocupada por lo que va a ocurrir. Su hijo de dieciocho años no sabe si encontrará trabajo, a su marido, que lleva veinte años en la empresa teme que le despidan (aunque por el momento no hay ningún dato que indique que eso pueda ocurrir) y además se encuentra en un continuo sobresalto por el temor a que pueda repetirse una arriada que destruya sus campos de cultivo, que posee. Todas estas vivencias ocasionan un gran sentimiento de ansiedad y no puede concentrarse en la lectura y últimamente ha comenzado a tener insomnio.

Felipe y Antonia son dos maneras de vivir en función del calendario; uno permanece en el pasado y la otra quiere adelantarse al futuro. Ambos no viven el presente sino que están o en el triste pasado o proyectándose con ansiedad en el futuro.

El riesgo del pasado es que sea tan abrumador que paralice el presente o que impida un presente saludable. Así lo describe gráficamente Ionesco en una de sus obras, donde un hombre compra un piso nuevo y lo llena de muebles viejos, que prácticamente no deja sitio para caminar. Esto mismo ocurre cuando el pasado está omnipresente en el momento actual. Debemos, pues, aprender a seleccionar y saber soltar amarras para que el presente no se encuentre en el vacío ( sin historia) pero tampoco paralizado por el pasado.

El pasado de cada persona es el soporte del presente. Es más: el pasado es donde se fabrica el presente. Además cada pasado es intransferible: las experiencias, los hechos, las circunstancias que cada individuo ha vivido son irrepetibles y además propias. De alguna manera somos en tanto en cuanto hemos vivido, pero también en tanto en cuanto programamos nuestro futuro.

Sin embargo, aunque es cierto que no podemos vivir sin el pasado, no podemos quedar enganchados, como peces en una red, de las experiencias anteriores por muy traumáticas que hayan sido.

Los recuerdos, pues, como parte de nuestra existencia deben estar presentes en cada momento, pero no pueden ser las únicas fuerzas para seguir viviendo. “De recuerdos no se vive” se suele decir, pues provocaría anquilosamiento y retroceso psicológico. Es más, si eso ocurriera nos podría ocurrir lo que la Biblia relata de la mujer de Lot, que se convirtió en estatua de sal, es decir, que nos podríamos quedar petrificados en el pasado, sin opciones para progresar y crecer.

Vivir sanamente el pasado es rescatar aquellas experiencias que han servido como trampolín para el crecimiento psicológico y rechazar aquellas otras que han sido traumáticas y no han podido ser metabolizadas y aprovechadas para conseguir un equilibrio saludable.

Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra

domingo, 20 de enero de 2013

UN REGALO INESPERADO


Inesperadamente he recibido un regalo. Me ha sorprendido tanto el regalo en sí mismo, como la persona que me lo ha hecho. Y me ha emocionado.

En una sociedad donde parece no haber sitio para los detalles, el que alguien se proponga alegrar el día a otro con un gesto de este tipo, simplemente como señal de agradecimiento, es digno de destacar.

El regalo no tiene gran valor económico ni vino envuelto en papel bonito y lazo. No lo necesita. Su valor está en la forma de hacerlo: desde la humildad, desde la sinceridad, desde el agradecimiento más profundo, desde el no darse importancia. Su envoltorio es mucho más sutil.

Cada vez que lo observo veo en él la expresión de alegría en los ojos de aquél que me lo dio, escucho de nuevo las palabras que salieron de sus labios, revivo el momento de la entrega, me emociono otra vez.

Me pregunto cómo es que no siento lo mismo con otros regalos recibidos. Y la única respuesta que encuentro es que éste me parece más real, fuera de fechas señaladas, fuera de compromisos, fuera de convencionalismos. Éste es un regalo en el más estricto sentido de la palabra. Un regalo pensado y preparado. Un regalo voluntario entregado para agradecer.

Me sigo preguntando: ¿será que con los años he perdido el auténtico sentido de la palabra “regalo”? ¿Será que no estoy preparada para recibir sin más? ¿Será que me estoy haciendo mayor y cualquier cosa inesperada me emociona?

¿O será, más bien, - quiero creerlo así- que existe gente a nuestro alrededor que sabe ver, valorar y agradecer de forma conmovedora?


La escribana del Reino
M.E.Valbuena

sábado, 19 de enero de 2013

CON EDUCACION, PERO FIRME



Una musulmana del Albaicín hace señas a un taxi granaino para que pare.


Una vez dentro del taxi, le pide al taxista que apague la radio, porque ella no puede oír música occidental debido a su religión.

“En la época del Profeta no había música como esa, y mucho menos radio”, comentó la musulmana. “La música occidental es para los infieles y yo no puedo oírla”.

El taxista educadamente apaga la radio, y al poco rato detiene el auto en una esquina, sale del mismo y con mucha amabilidad abre la puerta trasera.

La mujer se sorprende y le pregunta un tanto enojada: “¿Qué pasa...? Todavía no hemos llegado a mi destino”.

“Mire, señora, como en la época del Profeta tampoco había taxis, por favor...., salga de mi taxi y búsquese un camello o un burro que la transporte por Granada, y además sepa que no me debe nada..."
viernes, 18 de enero de 2013

EXPERIENCIA ENRIQUECEDORA Y COMPARTIDA



Uno de los participantes del Grupo de desarrollo Personal Encauzando las Emociones nos remite su experiencias, sus vivencias, sus sentires al acabar el Grupo. Prefiere que su testimonio sea anónimo. Noostros respetamos lo que quiere. Esto es lo que nos ha transmitido:

"El Grupo de Encauzando las Emociones ha sido mucho más que una fuente de conocimientos teóricos nuevos, ha sido una experiencia enriquecedora personal y compartida.


He aprendido y experimentado que las emociones están siempre dentro de nosotros mismos y que algunas se manifiestan con mayor o menor intensidad; a veces son tan sutiles que nos pasan desapercibidas. Este taller me ha permitido saber mucho más de ellas, descubrirlas, reconocerlas, ponerles nombres y hacerlas mías.

Estar atento a ellas me está dando la clave para conocerme mejor, para saber qué me pasa por dentro y cómo puedo afrontar algunas situaciones desde una perspectiva mucho más adecuada y positiva. He descubierto que las emociones surgen para protegerme, para cuidarme, no sólo físicamente sino también desde el plano emocional, para salvaguardar mi autoestima, la confianza en mí mismo. Por eso me ha sido útil saber más sobre mis emociones, permitirme descubrirlas, sentirlas, ver lo que hay detrás de ellas, acogerlas, hacerlas mías, sin críticas… y utilizarlas de la mejor manera posible para vivir una vida más plena y feliz.

También he aprendido que la mayor parte de las veces el problema o el obstáculo no está ahí fuera, en los otros o en lo que me sucede, sino en mí mismo y que la solución también está en mí. Sólo hace falta que me permita descubrir dónde está el obstáculo y una vez descubierto tener el valor suficiente de hacer lo necesario para cambiar o superar la situación."

Un participante del Grupo

Amigo internauta, lanzamos algunas preguntas para que puedas darnos tu opinión en comentarios:

¿Crees que sabes manejar las emociones?
¿Crees que los sentimientos es mejor ocultarlos?
¿Qué ocurre en tu entorno cuando expresas lo que sientes?
¿Sabes distinguir una situación de rabia de otra de dolor?
¿Te has parado a pensar que saber encauzar las emociones significa vivir felizmente?
¿Aún crees que eso de la inteligencia emocional es un invento de los psicólogos?
....
jueves, 17 de enero de 2013

EL DESPLAZAMIENTO

LOS MECANISMOS DE DEFENSA: El desplazamiento

Los mecanismos de defensa son las estrategias psicológicas inconscientes e involuntarias que los seres humanos utilizamos como respuesta a un acontecimiento interno o externo intenso, estresante, que produce angustia. La persona se siente amenazada y reacciona para tratar de mantener el equilibrio. Con ello se trata de minimizar las consecuencias dolorosas de ese hecho. El propósito de los mecanismos de defensa del yo es proteger a la persona de la ansiedad o de sanciones sociales y/o para proporcionar un refugio frente a una situación a la que uno no puede hacer frente por el momento.

En general todos los mecanismos de defensa, que utilizamos desde la infancia, nos hablan de problemas ocultos, problemas sin resolver que merecen nuestra atención y consideración.

Los mecanismos de defensa alivian la ansiedad pero lo hacen negando o distorsionando la realidad. No la afrontan cara a cara. Le dan la espalda.

¿Cómo reacciono ante un acontecimiento estresante que me provoca angustia?.

5º.- El desplazamiento.

Es un mecanismo muy cotidiano, que todos, en mayor o menor medida, experimentamos, a través del cual dirigimos nuestras energías y emociones internas, aquellas que nos generan angustia y malestar, en otra persona u objeto distinto del que nos lo provocó. Es una forma de huir de nuestra angustia interna.

A través de esta defensa logramos reencauzar los motivos y emociones reprimidos, apartándolos de sus objetos originales y sustituyéndolos por otros, logrando una nueva expresión.

A este mecanismo se le llama también el del chivo expiatorio o paciente resignado, porque siempre va a ver “alguien o algo que pague las culpas de nuestro malestar interno”.

Hay muchos ejemplos y conocidos por todos de este desplazamiento. Enumeramos algunos:

• El marido que se enfada con la muje, ésta a su vez con su hijo y éste a su vez con su mascota.

• Una estudiante está airada con su profesor por una nota de examen cree injusta y traslada su agresividad hacia su novio comprensivo, ya que encararse con su profesor le resulta angustiante.

• Sacerdote que está triste y decaído porque cada vez son menos los feligreses que acuden al culto y traslada su malestar a los que acuden riñéndoles por la inasistencia de otros.

• Las personas que se obsesionan pensando que tienen una enfermedad y acaban trasladando a su cuerpo los síntomas de esa enfermedad, sin tenerla.

Las personas al no afrontar los conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo los acabamos desplazando hacia fuera como si así resolviéramos algo, con lo que agrandamos y disfrazamos nuestros problemas.

Ante este mecanismo es importante aplicar la sabiduría tolteca cuando dice: “no te tomes nada personalmente”. No es bueno coger bolsas de basura ajenas.

Amigo bloguero, te animamos a que escribas en “comentarios” supuestos de desplazamiento conocidos por ti y sus consecuencias.

La redacción del blog

miércoles, 16 de enero de 2013

NINGÚN SER HUMANO ILEGAL

Esta pintada nos la remite nuestro colaborar de Salamanca
Nos unimos a ella: ningún ser humano ilegal
Porque todo ser humano es persona
Y toda persona es esencialemnte igual
Con los mismos derechos humanos.
Precisamente, los desplazados necesitan de más protección
porque han tenido que irse de su tierra
porque allí no veían futuro
porque la libertad es fundamental en el ser humano.
Desde este blog nos unimos a los más indefensos, a los que no saben que hacer, a los que han perdido al esperanza, a los que están perdidos... porque el Teléfono de la Esperanza está siempre con las personas. 
martes, 15 de enero de 2013

CADA UNO ELIGE


Hay personas que se lamentan que el sol nunca entra en sus habitaciones y que éstas están oscuras, inhóspitas, solitarias. Hasta las plantas se encuentran extrañas en esos lugares y deciden morirse.

A mi me parecía imposible que ningún rayo de luz acariciase esas moradas. Un día me invitaron y pude comprobar, para mi sorpresa, que las persianas estaban siempre bajadas hasta abajo y que la luz amarilla procedía de unos fluorescentes lejanos y distantes.

Me contaron que los rayos del sol estropean los muebles y deterioran la pintura de las paredes, que las plantas roban oxígeno en los dormitorios y que es mejor así, vivir en la oscuridad a que la luz te ciegue y te haga perder la compostura, la seguridad.

En esas casas no ocurre nada, tan sólo las noticias que canta la televisión o que se escriben interesadamente en los diarios o los pequeños chismorreos en las escaleras con los vecinos. En esas personas todo es miedo, indecisión y rutina. ¡No vaya a ser que un viento huracanado entre en sus recintos y ponga toda su vida patas arriba!.

Salí de allí triste, apesadumbrado. Aquel lugar me pareció moribundo.


Valentín Turrado

lunes, 14 de enero de 2013

SOBRE EL GRUPO D. P. AUTOESTIMA: UN DESCUBRIMIENTO Y UN APRENDIZAJE


No pretendas que las cosas sean como las deseas.
Deséalas como son.
 Epícteto

El Grupo de Desarrollo Personal de Autoestima que he realizado recientemente, gracias al Teléfono de la Esperanza de León, ha supuesto para mí un descubrimiento y, a la vez, un aprendizaje. Me ha servido para aprender o repasar conceptos y contenidos que, probablemente, estaban dentro de mí de alguna manera, pero gracias al Grupo se han visto modificados en algún caso, o reafirmados en otros. Ver las cosas de otra manera, saber que nuestra visión del mundo define el mundo, recordando al Talmud "No vemos las cosas como son, sino como nosotros somos."

La autoestima, aprecio por uno mismo, cuidado de uno mismo, aceptación de nosotros mismos, con nuestros aciertos y nuestros errores es- a mi entender- algo básico para iniciar el camino hacia el cultivo de nuestro interior, para profundizar después en tantos aspectos de nuestro ser que a todos nos afectan, como las emociones, los sentimientos, los pensamientos, las relaciones personales, laborales…

Este amor incondicional hacia uno mismo, que en ningún modo es egoísmo ni excluye a los demás de nuestro proyecto vital (sino más bien los integra), nos ayuda a entender muchas cosas de nuestro comportamiento y de nuestras emociones. Trabajar en uno mismo, en desarrollar la autoestima, esta actitud de respeto hacia uno mismo, me ha hecho sentir la importancia de cuidarnos más, de ser responsables de nuestra vida y de nosotros mismos, de vivir el día a día, la importancia de nuestro autoconcepto , de saber que somos lo que creemos que somos (con su dosis de realidad).

Esta gran importancia de la autoestima en el desarrollo humano en general se traduce en un mayor bienestar físico e intelectual, ayudándonos a aceptar la realidad, ya que la vida es dura para todos en mayor o menor medida. Todos luchamos en la vida, todos tenemos nuestros dolores y nuestras alegrías, todos tenemos cosas, hechos, por los que felicitarnos, por los que decirnos cosas bonitas y llenarnos de flores. Si estamos bien con nosotros mismos podemos ayudar también mucho mejor a los demás.

Esta oportunidad de participar en un Grupo de Autoestima también me ha servido para conocer a mis compañeros del grupo y al coordinador del mismo, gente estupenda; su voz y su afecto me hicieron verme reflejada tantas veces en sus emociones y vivencias, por sentir y hacerme sentir esa amistad y empatía que había en cada reunión que teníamos y durante todo el tiempo que compartimos y que -creo- que a todos nos vino tan bien. Vaya mi agradecimiento a todos desde estas líneas.

Para terminar, expresar que ser consciente de la importancia en nuestras vidas de esta autoestima, trabajarla diariamente, es solo el inicio de un camino en nuestro cultivo personal que consiga ensanchar más nuestra vida, hacerla más profunda, más generosa con nosotros y con el prójimo, más hermosa, y, finalmente, más humana. “Cultivad vuestro jardín” aconsejaba Voltaire, jardín interior; pues bien, creo que estas hermosas palabras del filósofo francés pueden servir, a modo de colofón, para saber que tenemos que trabajar para fortalecernos y ganar en autoestima.

A todos, gracias.

Luisa

domingo, 13 de enero de 2013

ENCUENTROS VARIOS

Encuentro. Foto Jesús Aguado 
Las pasadas fiestas siempre han sido proclives a multitud de encuentros, tal vez sólo anuales, que nos conmueven interiormente y nos hacen detener nuestra marcha habitual, aunque sólo sea para enterarnos de cómo les van las cosas a aquellos que, de una forma u otra, forman parte de nuestra vida o de nuestra historia.

Personalmente creo que todos los encuentros, por definición, son enriquecedores. Siempre aprendemos algo si no de los encontrados, sí de la forma en que nosotros reaccionamos o nos mostramos ante lo que no nos gusta, si se da el caso. Todos los encuentros nos proporcionan información más allá de las meras palabras y gestos comunicativos.

De entre los muchos que yo he vivido estos días quisiera guardar en mi memoria aquellos que, por inesperados, supusieron una grata sorpresa; aquellos que, esperados, me regalaron momentos de gran alegría e intensidad; y aquellos otros que, de cualquier forma, me generaron ilusión.

Y quisiera olvidar, aunque no creo que pueda, aquellos en los que algunos integrantes, a fuerza de repetir a diestro y siniestro que odian las navidades y que para ellos todos los días son iguales, consiguieron darme la tarde, la noche o el día entero.

En cualquier caso -vuelvo a repetir- de todo se aprende. Y si estos últimos no fueron encuentros gratos, al menos me han servido para ver dónde tengo que cambiar mi actitud, dónde poner límites, y dónde decir no. Magnífico aprendizaje.

La escribana del Reino
M.E.Valbuena

sábado, 12 de enero de 2013

MEDIA LUNA


La pintada la remiten nuestros colaboradores de Salamanca

MEDIA LUNA

La luna va por el agua.

¿Cómo está el cielo tranquilo?

Va segando lentamente

el temblor viejo del río

mientras que una rama joven

la toma por espejito.


Federico García Lorca 
viernes, 11 de enero de 2013

EL MURO DE LAS LAMENTACIONES



Uno de nuestros colaboradores nos remite esta propuesta:

"Una reportera de la CNN, escuchó hablar de un anciano judío que había estado yendo a orar al Muro de las Lamentaciones durante años, todos los días, sin faltar uno. Así que fue allí para comprobarlo.

Identificó al hombre fácilmente mientras se acercaba al Muro de los Lamentos.

Lo observó mientras oraba. Después de 45 minutos y cuando el viejecito se estaba dando la vuelta para irse, ella se acercó para hacerle una entrevista.

"Disculpe señor,. Soy Rebecca Smith, reportera de CNN. ¿Cual es su nombre?.

"Morris Fishbein," respondió el hombre.

¿Cuanto tiempo a venido usted, señor, al Muro de los Lamentos?.

Alrededor de 60 años.

"¡60 años! ¡Es asombroso! ¿Y por quien o por que reza?.

Rezo por la paz entre cristianos, judíos y musulmanes. Rezo porque terminen todas las guerras y los odios entre la gente.

Rezo para que los niños crezcan como adultos responsables amando a sus semejantes.

¿Y como se siente usted después de éstos 60 años?

COMO SI LA HUBIERA ESTADO HABLANDO A UNA PARED".

¿Seguro?
jueves, 10 de enero de 2013

LA FORMACIÓN REACTIVA

LOS MECANISMOS DE DEFENSA: La formación reactiva

Los mecanismos de defensa son las estrategias psicológicas inconscientes e involuntarias que los seres humanos utilizamos como respuesta a un acontecimiento interno o externo intenso, estresante, que produce angustia. La persona se siente amenazada y reacciona para tratar de mantener el equilibrio. Con ello se trata de minimizar las consecuencias dolorosas de ese hecho. El propósito de los mecanismos de defensa del yo es proteger a la persona de la ansiedad o de sanciones sociales y/o para proporcionar un refugio frente a una situación a la que uno no puede hacer frente por el momento.

En general todos los mecanismos de defensa, que utilizamos desde la infancia, nos hablan de problemas ocultos, problemas sin resolver que merecen nuestra atención y consideración.

Los mecanismos de defensa alivian la ansiedad pero lo hacen negando o distorsionando la realidad. No la afrontan cara a cara. Le dan la espalda.

¿Cómo reacciono ante un acontecimiento estresante que me provoca angustia?.

4º.- LA FORMACIÓN REACTIVA

Es algo así como dime de que presumes y de diré de qué careces. Se hace lo contrario de lo que se piensa. A través de este mecanismo la persona expresa con exagerada intensidad y fuerza ideas, emociones, creencias que resultan ser lo contrario de lo que él piensa. Esta censura interna se hace para evitar la angustia que le produce su forma de pensar, creer y sentir, que se considera negativa. Este mecanismo suele ir unido a la represión. En resumen, se trataría de una emoción que no aceptamos – miedo, celos, rabia, ira, gula, orgullo...- porque nos produce angustia y entonces la transformamos en su contrario. ¡Cuánto orgullo esconden muchas actitudes y comportamientos aparentemente altruistas o cuánto deseo sexual determinadas galanterías!

Son muchos los ejemplos de este mecanismo. A modo de botón de muestra:

• Mucho rigorismo moral esconde deseos inaceptables para el individuo , en el que por una parte se condena el permisismo moral y por otra se visitan los burdeles.

• Es frecuente en una persona homosexual, que no tiene aceptada su propia sexualidad, que desarrolle tendencias heterosexuales exageradas.

• El hermano que siente celos ante la llegada de un nuevo hermano y sin embargo le trata exageradamente de forma cariñosa, escondiendo su hostilidad

• Persona que cuida de los otros de forma muy llamativa y es archiagradable con todos, escondiendo su miedo al abandono.

• Una persona puede tener una idea negativa acerca de fumar, pero como la mayoría de sus amigos fuman, él dice que le agrada fumar aunque no sea así.

• Hay determinadas expresiones de amor que lo que esconden son odios, recelos, envidias.. que el individuo no se permite.

• Individuos dictadores que muestran compasión ante determinados seres vivos ( perros, gatos, pájaros...)

• Mujer obsesionada con la excesiva limpieza y parece que centra su interés en torno al polvo y la suciedad.

• Muchos fanatismos religiosos, políticos, deportivos.. esconden ideas inaceptables internas para los individuos que los profesan.

Amigo bloguero, te animamos a que escribas en “comentarios” supuestos de formación reactiva conocidos por ti y sus consecuencias.

La redacción del blog

miércoles, 9 de enero de 2013

ME DOY PERMISO PARA


Me doy permiso para separarme de personas que me traten con brusquedad, presiones o violencia, de las que me ignoran, me niegan un beso, un abrazo...
No acepto ni la brusquedad ni mucho menos la violencia aunque vengan de mis padres o de mi marido, o mujer.
Ni de mis hijos, ni de mi jefe, ni de nadie.
Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento fuera de mi vida.
Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás. Merezco también consideración y respeto.

Me doy permiso para no obligarme a ser “el alma de la fiesta”, el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan.
No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado.
Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso.
Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme.
Mi presencia ya es suficiente: no he de agotarme haciendo más.

Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas en el trabajo.
No voy a cargar con responsabilidades que corresponden a otros y que tienen tendencia a desentenderse.
Si las exigencias de mis superiores son desproporcionadas hablaré con ellos clara y serenamente.

Me doy permiso para no hundirme las espaldas con cargas ajenas
Me doy permiso para dejar que se desvanezcan los miedos que me infundieron mis padres y las personas que me educaron. El mundo no es sólo hostilidad, engaño o agresión: hay también mucha belleza y alegría inexplorada.
Decido abandonar los miedos conocidos y me arriesgo a explorar las aventuras por conocer.
Más vale lo bueno que ya he ido conociendo y lo mejor que aún está por conocer. Voy a explorar sin angustia.

Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente.
No soy perfecto, nadie es perfecto y la perfección es oprimente.
Me permito rechazar las ideas que me inculcaron en la infancia intentando que me amoldara a los esquemas ajenos, intentando obligarme a ser perfecto: un hombre sin fisuras, rígidamente irreprochable. Es decir: inhumano.
Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correcto como quieren; y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras a algunas personas sin sentirme culpable.
No he nacido para ser la víctima de nadie.

Me doy permiso para no estar esperando alabanzas, manifestaciones de ternura o la valoración de los otros.
Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración.
Me afirmo como una persona no adicta a la angustia.
Soy yo quien me valoro, me acepto y me aprecio No espero a que vengan esas consideraciones desde el exterior.
Y no espero encerrado o recluido ni en casa, ni en un pequeño círculo de personas de las que depender.
Al contrario de lo que me enseñaron en la infancia, la vida es una experiencia de abundancia.
Empiezo por reconocer mis valores, Y el resto vendrá solo. No espero de fuera.

Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida: no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas.
Decido no intentar absorber el exceso de información. Me permito no querer saberlo todo. Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo.

Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo.
Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy. Con lo que soy es más que suficiente. Y aún sobra.

Me doy permiso para ser inmune a los elogios o alabanzas desmesurados: las personas que se exceden en consideración resultan abrumadoras. Y dan tanto porque quieren recibir mucho más a cambio.
Prefiero las relaciones menos densas.
Me permito un vivir con levedad, sin cargas ni demandas excesivas. No entro en su juego.

Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico.
No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer.
Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no. Es sencillo y liberador acostumbrarse a decir “no”.
Elijo lo que me da salud y vitalidad.
Me hago más fuerte y más sereno cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de despreciar las elecciones de otros.
No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré.
Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mismo y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo “normal” y lo “anormal” en mis estados emocionales lo establezco yo.

Joaquín Argente