El conocimiento y la habilidad suman, pero la actitud multiplica.
Victor Küppers
martes, 10 de abril de 2012

CAMBIAR YO PARA QUE CAMBIE EL MUNDO





...aquel día, cuando terminamos los postres, sacamos los viejos álbumes de fotos y recordamos los tiempos pasados, empezaron a aparecer las frases normales “...fijate como estabas tú... y como estaba yo..”, “ y del pelazo que tenia antes...¿que me dices?”, “... ese pantalón no me cabe ahora ni en una de mis piernas...” “... y lo locos que eramos al hacer eso...”... pero siempre hay una que es especial para mí “ ojalá estuviera tan joven como antes, pero con la experiencia de vida que tengo ahora ”

La niñez, la juventud, la madurez, son simples etapas para tratar de alcanzar esa plenitud que todos ansiamos. Afortunadamente el ser humano siempre está en crecimiento, el tiempo y las vivencias juegan a nuestro favor.

Es importante en este caminar saber como somos, que dimensiones configuran nuestro ser, nuestro grado de maduración, de aceptación, el peso de lo vivido por duro que fuera, en resumen, aprender a conocerse para... CRECER en el mas amplio sentido que le podamos conferir a esta palabra.

El fin de semana del 23 al 25 de marzo, junto con otros compañeros del Teléfono de Salamanca, Valladolid y Zamora, hemos convivido en el arranque del Curso de conocimiento de si mismo en Villagarcía de Campos, experiencia profunda, inolvidable, donde he descubierto lo difícil que resulta compartir tu propia experiencia no solamente con los demás, sino principalmente... contigo mismo.

Gracias por ayudarme a elegir de entre todos los pedazos en los que se ha roto mi vida, aquellos en los que debo de ir cimentando mi futuro como persona y como ser.

Esa extraordinaria persona y comunicadora como es María Guerrero nos leyó un texto, que curiosamente días antes era el elegido por mí, para entregárselo a una de mis compañeras, también llamada María, el ultimo día de curso. Como no lo pude hacer, ahora quiero compartirlo con ella y con todos

CAMBIAR YO, PARA QUE CAMBIE EL MUNDO

De joven, yo era un revolucionario y mi oración consistía en decir a Dios,

“ Señor dame fuerzas para cambiar el mundo”.

A medida que fui haciéndome adulto y caí en la cuenta de que me había pasado media vida sin haber logrado cambiar a una sola alma, cambié mi oración y comencé a decir,

“ Señor dame la gracia de transformar a cuantos entran en contacto conmigo. Aunque solo sea a mi familia y a mis amigos. Con eso me doy por satisfecho”

...ahora que he empezado a comprender lo estúpido que he sido, mi única oración es la siguiente, “Señor dame la gracia de cambiarme a mí mismo”,...

...si yo hubiera orado de este modo desde el principio, no habría malgastado parte de mi vida.

Anthony de Mello.-El canto del Pajaro-

Wetón

Tenemos 3 comentarios , introduce el tuyo:

  1. Muchas gracias por tu testimonio, transmite una gran enseñanza.
    Mª Angeles también pensaba que tenian que cambiar los demás para estar ella contenta, feliz,tener afectividad, no tener problemas con nadie.....hasta que un día " SE DIO CONTRA UNA PARED DE HORMIGON" y con ayuda de un profesional y una gran fuerza de VOLUNTAD, se dio cuenta que la que tenia que cambiar era ella.
    Así que te anima que en este camino que has iniciado no te detengas, tendrás dias mejores y peores, porque además NUNCA ESTARAS SOLO, el TELEFONO DE LA ESPERANZA siempre está a nuestro lado, que somos una gran familia en la que hay escucha, entendimiento, afectividad etc. etc. a cualquier hora del día o de la noche.
    Y también muchas actividades para pasarlo muy bien.
    Con cariño, una compañera que sigue en el camino de la renovación, porque una vez que empiezas ya no quieres parar, porque los beneficios que vas adquiriendo son infinitos.

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  2. Me gusta este testimonio. Me ayuda. Porque me hace ver que el cambio es personal. Ahí está la gran enseñanza. Gracias Weton.

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