Yo no he nacido para un rincón: mi patria es el mundo.
Séneca
viernes, 16 de diciembre de 2011

CULTIVANDO LA AMISTAD



REFORZANDO LAZOS DE AMISTAD ENTRE PERSONAS VINCULADAS AL TELEFONO DE LA ESPERANZA

Cuando nos estábamos despidiendo al terminar el curso de "Crecimiento Personal", en Villagarcía de Campos (Valladolid), en octubre del presente año, un miembro del grupo propuso reunirnos antes de Navidad en una Casa Rural y los allí presentes nos pareció una gran idea. Fueron situaciones tan duras las que habíamos vivido, estuvimos tan unidos......, que ya estábamos deseando volvernos a encontrar.

¡Increíble pero cierto!. El fin de semana del 25 al 27 de noviembre, nos reunimos 12 personas de Salamanca, Valladolid y León; (10 del curso de "Crecimiento Personal"), en la Casa Rural Villa Remedios, ubicada en Villardeciervos (Zamora). Una casa con todas las comodidades sólo para nosotros. ¡Vaya lujo!.

Fuimos llegando paulatinamente. Para mí volverme a encontrar con cada una de las personas me resulto muy emocionante, recibiendo de cada uno, besos y abrazos muy efusivos, llenos de cariño, alegría, bienestar, calando en lo más profundo de mi corazón.

Reunidos todos empezamos a preparar la cena, pues había que celebrar nuestro encuentro y el cumpleaños de una encantadora salmantina, (que a los postres nos invito con un exquisito bizcocho hecho por ella). ¡Vaya comienzo de convivencia que tuvimos, mejor imposible!.

Los organizadores de este maravilloso encuentro fueron los vallisoletanos; tanto del alquiler de la casa rural, compra de viandas, menús a degustar, realización de los mismos, etc. etc., Desde aquí nuevamente mi felicitación porque mejor no se puede hacer.

Estuvimos muchos momentos reunidos: preparando las comidas y las sobremesas de las mismas, paseos mañaneros por el campo, cantamos, bailamos, danzamos etc.. Pero también pudimos estar cada uno a nuestro aire haciendo lo que nos apetecía y a mí me sirvió para valorar lo extraordinario que estaba resultando este encuentro.

El domingo en la sobremesa les expliqué que los que hacen el blog del Teléfono de la Esperanza de Castilla y León son de León, y sabía el trabajo que les suponía y que les gusta que se colabore en el mismo. Y seguí diciendo, y si a vosotros no os importa y ellos lo consideran oportuno, mandaría una reseña sobre este encuentro, que lo haría anónimo, y por tal motivo al que le apetezca, exponga que es lo que se lleva en su interior de este fin de semana. Expresaron lo siguiente:

- Yo amor y cariño y un beso para todos. He aprendido la espiritualidad.

- Es un placer compartir con gente como vosotros, porque te vas lleno, te vas completo, te vas satisfecho de haber compartido nuestras vivencias.

- Lo que más me impacto es lo que voy descubriendo de vosotros, además cosas muy positivas. Me voy muy feliz. Me he encontrado cercana a todos y creo que podemos volvernos a encontrar. Quiero destacar el respeto que ha habido entre todos, no se ha tenido que obligar a nadie a hacer nada.

- Un miembro del grupo dirigiéndose a otro dijo: El regalo de tú SILENCIO es muy grande.

- Me ha encantado venir, es una prueba más que he superado. Me he centrado más en la gente que conocía menos.

- Esto para mí ha sido un regalo y no sé si me lo merezco. La convivencia de 12 personas me parece un reto y ha sido muy buena. Me parece un lujo. Cuando las cosas se hacen con cariño siempre salen bien. Fin de semana que todos recordaremos.

- Una persona que participo de esta convivencia y no está vinculada al Teléfono de la Esperanza, dijo: Me he sentido muy bien, he sido yo misma, me voy muy contenta, repetiría la experiencia. Me ha encantado conoceros. Me aceptasteis muy bien.

- Muy agradecida por toda la organización, porque vine y todo estaba preparado. Me he encontrada cercana a todos y creo que podemos volvernos a encontrar.

- Me voy llena de Luz, os doy las gracias. Sabía que me iba a sentir bien. Me he sentido muy querida. Con las compañeras de habitación me he reído mucho.

- El que todo saliera tan bien es porque de verdad queríamos reunirnos. Me he encontrado como en mi casa.

- Quiero destacar el respeto que ha habido entre todos, que ha nadie se le ha tenido que obligar a hacer nada.

Una vez que dimos por terminada la sobremesa, preparamos el equipaje, y ya todos reunidos en la calle nos despedimos con unos efusivos besos y abrazos, y expresando que habrá más convivencias.

Una participante de la convivencia que todavía no se cree la experiencia tan maravillosa que ha vivido.


Gracias a esta anónima participante por compartir con todos los amigos del blog una experiencia tan agradable.




Tenemos 2 comentarios , introduce el tuyo:

  1. ¡Ojalá tuviéramos todos más momentos como ese vuestro y menos de otras cosas: cenas de trabajo, comidas familiares forzosas, pinchos de fin de año obligados...!

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  2. Hcer del teléfono de la E. una familia bien-avenida es un objetivo importante

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