El conocimiento y la habilidad suman, pero la actitud multiplica.
Victor Küppers
miércoles, 16 de febrero de 2011

ENEAGRAMA: TIPO TRES: EL TRIUNFADOR, EL EXITOSO

LOS MIÉRCOLES CON EL ENEAGRAMA.


Fotos de Bill Clinton y Madonna

Recordamos a todos nuestros internautas las nueve tipologías del eneagrama. Todos pertenecemos básicamente a una de ellas. Queramos o no. Nuestro agradecimiento a Maite Melendo y sus libros sobre el eneagrama que nos están ayudando en esta presentación.

1º.- El Reformador. El perfeccionista.

2º.- El Ayudador. El altruista.

3º.- El buscador de status. El triunfador. El organizador.

4º.- El artista. El individualista. El romántico.

5º.- El pensador. El investigador. El observador.

6º.- El leal. El dubitativo.

7º.- El generalista. El entusiasta. El vividor.

8º.- El Jefe. El desafiador. El mandón.

9º.- El pacificador. El mediador.


 
Hoy vamos al presentar al tipo TRES: EL TRIUNFADOR, EL EXITOSO.


Son Personas extremadamente activas, inquietas, trabajadoras. La eficacia y la eficiencia son sus grandes objetivos. Son fuertes, con mucho empuje, en busca del éxito, el triunfo, la consecución de metas materiales. Una máquina de tareas, logros, expectativas, realizaciones. Su interés es hacer y conseguir. Medrar en la escalera social, profesional, política, en el mundo de los negocios. Es el prototipo del hombre y mujer de la sociedad actual: el que nada se le pone por delante, el que triunfa, sin importarle valores, criterios o medios. Están capacitados para sobresalir y destacar, cueste lo que cueste y caiga quien caiga. No deparan en consecuencias o en los heridos que pueden dejar por el camino.

Están acostumbrados a ser eficaces, a resolver problemas, a aportar soluciones, pero se olvidan de los demás y no les importa dejarlos en la estacada.

No entienden su vida sin su activismo loco y desenfrenado: hacer, hacer y nunca pararse. “Si te paras pierdes el tren, pierdes tu vida y nadie te reconocerá”, dicen de si. Ellos son actividad y trabajo, productividad. Poco preocupados por las cosas que no se compran o venden, o por madurar o desarrollarse personalmente. No saben vivir sin trabajar y hasta las tantas. Su mundo interior está abandonado.

De niños descubrieron que les querían si hacían cosas, si se esforzaban por ser los mejores de la clase, los más destacados. Y ahí encontraron su premio, su recompensa y esclavitud.

Están cerrados al sentir: los sentimientos no dan de comer. Por eso viven ajenos a su sentir, a sus emociones, a su interioridad.

Su problema es su vanidad. Son engreídos de su tanto hacer y desprecian a los demás por lo inútiles y torpes que son. Su frase preferida: “Lo he conseguido, he llegado antes, soy el primero, he ganado”. Fracasar no entra en sus cálculos.

Viven esclavos de su imagen, como personas valiosas, importantes, seguras, pero temerosas de que se descubra de que detrás de su disfraz solo hay vacío y engaño. No les gusta la soledad, los tiempos muertos, las vacaciones, el no hacer nada. No les importa mentir, engañar o manipular para conseguir sus metas.

Tenemos 2 comentarios , introduce el tuyo:

  1. Que gente más pobre, más vacia, sin sentimientos, son capaces de pisar al que se le ponga por delante. Que no se les presente un contratiempo porque tiene que ser terrorífico.
    Todos los extremos en la vida son malos.
    Estoy esperando a ver si el eneagrama nos presenta algún tipo que esté más en el medio.
    La opinión de M.A.P.

    ResponderEliminar
  2. Noto que en cada número del eneagrama estáis presentado los rasgos más neuróticos de cada carácter, los aspectos más negativos, para desde ahí, reconociéndose avanzar ¡No es mala idea!.

    ResponderEliminar